¿Quién produce la riqueza en Nicaragua?

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Orlando Núñez Soto, Revista Correo, 15 de junio 2015

El objetivo de este trabajo es saber y exponer quienes son los que producen la riqueza en Nicaragua. Sabemos que la opinión tradicional cree que la riqueza la producen los ricos o las empresas, donde se encuentran empresarios y trabajadores, unos aportando capital y otros aportando mano de obra, lo que es en parte cierto, pero no es toda la verdad.

La economía política clásica (Adam Smith, Ricardo, Marx), planteó que el origen de la riqueza era el trabajo. La economía convencional o liberal piensa que la riqueza la produce el capital. Hoy en día, cualquier economista acepta que el capital es en gran parte trabajo acumulado o pasado, además de tecnología o conocimiento, como un tractor, el que lleva incorporado una gran cantidad o tiempo de trabajo pasado para su construcción. Y si es capital, es trabajo acumulado, en última instancia, el trabajo (pasado y presente) es en gran parte el responsable del valor y de la riqueza de un país.

Nosotros vamos a utilizar en este trabajo una clasificación más sencilla y concreta, dividiendo la economía no solamente entre el capital, representado por los empresarios, y el trabajo representado por trabajadores asalariados, sino introduciendo una categoría que nosotros hemos llamado trabajadores-productores, que no son ni empresarios ni trabajadores asalariados, aunque todos pertenezcan al sector privado y al mundo del trabajo; todos ellos incorporados, junto con los trabajadores asalariados, a lo que hemos denominado economía popular. Además, incluimos al sector público que no corresponde ni al sector privado, ni al sector empresarial, aunque a su interior existan trabajadores, los que también, como los trabajadores del sector empresarial, serán incorporados al concepto de economía popular.

En síntesis describiremos, clasificaremos y analizaremos la economía nacional en tres sectores, a saber: a) La economía popular, b) El sector empresarial y) El sector público; respondiendo por el aporte de cada uno de ellos a la riqueza nacional.

Ahora bien, dado que las cuentas nacionales no clasifican los datos y hechos económicos de esta manera, tendremos que realizar algunas inferencias estadísticas apropiadas al tema que estamos tratando, pero respetando la información y terminología comúnmente utilizada por las cuentas nacionales.

En primer lugar vamos a definir el principal concepto de este artículo, como es la riqueza.

En una economía de mercado y capitalista, la riqueza es el conjunto de mercancías, es decir, bienes y servicios utilizados para consumirse e intercambiarse, o bien el equivalente en dinero de todas las mercancías que se producen para intercambiarse y consumirse. El origen de los bienes de uso es la actividad productiva del trabajo aplicado a la naturaleza; el origen de los bienes de cambio es el trabajo y el capital, entendido este último como trabajo acumulado en otros tantos bienes, servicios o conocimientos, pero en propiedad privada de los empresarios. El agua que bebemos, por ejemplo, se encuentra en la naturaleza, pero se requiere del trabajo para sacarla, almacenarla, embotellarla si es el caso y llevarla al mercado; todas estas actividades requieren de herramientas y de dinero para llevarlas a cabo. Estas actividades implican trabajo vivo, y las herramientas o medios utilizados se consideran capital o trabajo acumulado, pues alguien tuvo que fabricarlas (un balde, una bomba, un vehículo, unas botellas, etc.).

En otras palabras, la riqueza está compuesta por bienes o mercancías que tienen alguna utilidad y, en una economía de mercado, son portadoras de un valor de cambio (trabajo) y de un precio (valor expresado en dinero). Ahora bien, dado que en una economía monetizada todos los valores se expresan en dinero, este último en tanto que equivalente universal de las mercancías aparece como la riqueza de una persona, empresa o país. Y así decimos: un rico es una persona que tiene mucho dinero. Una empresa es rica porque tienen unos activos contabilizados en dinero y por lo tanto su patrimonio equivale a sus activos multiplicados por sus respectivos precios.

En las empresas y en el mercado capitalista en general, el capital ha llegado a ser más importante y mucho más remunerado que la mano de obra. En las empresas capitalistas el objetivo es la acumulación de capital (invertir y producir para volver a invertir), producen para vender y están motivadas por el lucro o la ganancia; o como se dice en economía: el objetivo del empresario es acumular por acumular, es decir, producir para ganar y ganas para invertir y producir cada vez más. Y esto no es un problema de simple adicción, sino que la competencia lo obliga a hacerlo de esa manera. A diferencia de los sectores de la economía popular o del Estado, cuyo objetivo para producir o reinvertir es el bienestar o el bien común.

Hay países, como el nuestro en los que, además de las empresas, existen unidades económicas productivas que no se consideran empresas, pues en las mismas no se utiliza mucho capital, los trabajadores no son asalariados, una parte de la producción la destinan para el autoconsumo y el objetivo de la producción es el bienestar de sus familias; tal sería el caso de las unidades campesinas, los pescadores, pequeños talleres artesanales, o trabajadores por cuenta propia. En todas estas unidades económicas, el aporte del trabajo es más importante que el aporte del capital (medios de producción), el que se limita quizá a una parcela de tierra y un arado, una lacha o unas herramientas de carpintería. En el caso de Nicaragua, este segundo sector, al que llamaremos con el nombre genérico de economía popular, su peso económico y social es muy importante para la economía y para la sociedad, tanto en personas, como en producción y consumo, incluso es muy importante para una gran parte de la economía empresarial, puesto que son quienes le compran sus productos. Existe un tercer sector de la economía, compuesto por la economía estatal o del sector público, más encargado de crear la infraestructura económica y social, a fin de que empresarios, trabajadores y demás sectores de la economía popular puedan operar.

Habiendo clasificado la economía en tres sectores: empresarial, popular y estatal, vamos a describir y analizar el aporta de cada uno de los tres sectores al funcionamiento de la economía y a la riqueza nacional generada.

Nuestra apreciación es muy sencilla y sin lugar a equivocarnos afirmamos que la mayor parte de la riqueza en Nicaragua la produce la economía popular. Por lo tanto vamos a describir el panorama de la economía nicaragüense, medir su aporte a la riqueza y ofrecer los indicadores que utilizamos para medir la riqueza y comprobar los resultados y las conclusiones. La economía popular es la economía que se basa principalmente en el trabajo familiar y el trabajo remunerado fuera de la familia, produce la mayor cantidad de alimentos, genera la mayor cantidad de empleo (campo y ciudad) y la mayor cantidad de divisas.

La economía empresarial

La economía empresarial está constituida por las empresas pequeñas, medianas y grandes. Su principal componente es el capital o dinero aportado para echar a andar la producción. El dinero que utilizan puede ser propio o puede ser prestado a un banco privado, extranjero o a alguna institución estatal o internacional. Contrata trabajadores, adelantándoles un salario y procura que este salario sea mínimo, pues mientras más bajos sean sus costos de producción más puede ganar.

Las empresas que funcionan en Nicaragua, sean nicaragüenses o extranjeras, producen para el mercado, interno o externo. La mayor parte de la producción empresarial, tanto rural como urbana, agropecuaria, pesquera o minera, produce para la exportación, por lo que no lo importa que los salarios sean muy bajos, pues sus compradores están fuera de nuestras fronteras nacionales.

Por lo general, las empresas, sobre todo las más grandes, funcionan con mucho capital y mucha tecnología, precisamente para alcanzar una productividad que la haga competitiva en el mercado mundial. Utiliza mucho más divisas (dólares) que los pequeños unidades económicas (establecimientos, campesinado) de la economía popular.

Las empresas extranjeras tienen más capital, tecnología y conocimiento de los negocios internacionales que las empresas nacionales. En las últimas décadas, el capital extranjero se viene apropiando cada vez más de empresas que pertenecían a empresarios nacionales. Por un lado significa una ventaja, porque generan empleo y traen más capital, tecnología y conocimiento de negocios, pero por otro lado es una desventaja, pues gran parte de sus utilidades se las llevan al exterior y además repatrían sus utilidades; en el caso de las empresas extranjeras llamadas golondrinas, como las empresas de Zonas Francas o como pasó con las empresas de enclave (bananeras, madereras, mineras), pueden emigrar hacia otros países en cualquier momento.

Ahora bien, hay empresas con grandes capitales que no producen necesariamente bienes y servicios, pero que son muy importantes para el sector empresarial, como los bancos, los cuales no producen ni siquiera una cabeza de plátanos, pero que son los que más dinero ganan. En otras palabras, una empresa que no produce la riqueza, pero son los que se apropian de la riqueza generada por otras empresas. Existe pues una gran desigualdad entre quienes producen la riqueza y quienes se la apropian. Respecto al caso que estamos tratando, el sector empresarial, a pesar de no producir la mayor parte de la riqueza, es el sector que más se apropia de la riqueza generada por la economía popular.

En una economía de mercado capitalista, quien tiene más riqueza en forma de dinero, es quien más se apropia de la riqueza nacional, no importa si se dedicó a producirla o no. Por ejemplo, los banqueros, comerciantes y exportadores de café se apropian más de la riqueza que aquellos productores de café que pertenecen a la economía popular, como los campesinos o pequeños productores de café. Lo mismo pasa con otros rubros, como la ganadería, donde la mayoría de pequeños productores responsables en un 80% de la crianza de ganado de carne, ganan menos que quienes engordan los novillos, procesan la carne y la exportan al exterior.

Anteriormente, los economistas solamente hablaban de empresarios, trabajadores y sector público. Hoy en día, no se puede hablar de la economía de un país sin hacer referencia a los trabajadores-productores de la llamada economía popular. La economía popular es mucho menos conocida que la economía empresarial, por lo tanto vamos a dedicarle un espacio mayor para describirla.

¿Quiénes conforman la economía popular en Nicaragua?

Llamamos economía popular, en primer lugar a la mayoría de familias nicaragüenses que viven de su trabajo, ya sea en las labores domésticas que descansan en el trabajo no remunerado ni reconocido de la mujer o ya sea fuera del hogar percibiendo un monto de dinero.

Antes de seguir describiendo la economía popular en su conjunto, digamos algo más del trabajo familiar, base de la economía popular, sobre todo de la mujer, alma del trabajo familiar. Hay mujeres que trabajan fuera del hogar y hay mujeres que no trabajan fuera del hogar, pero comparten algo del dinero que su pareja lleva desde afuera; hay mujeres o madres solteras que no trabajan fuera del hogar ni reciben dinero de su pareja y se la tienen que arreglar con algo de dinero que reciben de parte de alguno de sus familiares que se encuentran dentro o fuera del país. Pero en todo caso, no importando la situación en que se encuentren, todas las mujeres trabajan dentro del hogar, dedicándose a las labores domésticas. Hay que señalar que las labores domésticas de las mujeres, transformando parte del dinero que reciben y agregándole algún valor, sirven para producir la principal mercancía humana: los ciudadanos-trabajadores-productores que el sistema económico necesita para su reproducción.

El trabajo familiar es, junto con los servicios públicos, uno de los que más aportan a la reproducción de la fuerza de trabajo y del sistema capitalista mismo, y sin el cual la reproducción de la fuerza de trabajo y del sistema no sería posible. Parte de la explotación de los trabajadores y de las ganancias de los empresarios se inicia con el trabajo gratuito de la familia, principalmente de la mujer.

Continuemos con la descripción de la economía popular. La economía familiar compuesta por adultos, jóvenes y niños/as se prolonga fuera del hogar, integrándose a actividades productivas y comerciales en el campo y en la ciudad, ya sea en el mercado vecinal o comunitario o ya sea en mercados más alejados del hogar. Fuera de hogar los miembros de la familiar tiene una actividad más desprendida de las relaciones de parentesco y su trabajo es más individual, aunque estén inmersos en colectivos de trabajo. Pueden ser trabajadores asalariados, trabajadores individuales que tienen una pequeña parcela o un pequeño establecimiento y donde frecuentemente trabajan con algún pariente, pero siempre dependen de una retaguardia que contribuye a su manutención, como es la familia.

Todas las actividades laborales de la economía familiar descansan mucho más en el trabajo que en el capital. Por lo general son actividades de sobrevivencia, donde se generan bienes y servicios que son consumidos por ellos mismos o/e intercambiados en los mercados locales. La mayoría no contrata fuerza de trabajo o lo hacen mínimamente, completando las tareas con la mano de obra de alguno de sus familiares. Ahí están los campesinos, los pescadores, los talleres artesanos, los oficios varios, las empleadas domésticas, los pequeños comerciantes. Igualmente, incluimos como parte de la economía popular, a los trabajadores asalariados que trabajan a tiempo completo, a tiempo parcial o sobreviven precariamente como subempleados, pues viven de su trabajo (salario equivalente a la canasta básica), aunque subordinados a un patrón.

Finalmente, hemos incorporado como parte de la economía familiar a instituciones privadas sin fines de lucro y cuyo objetivo es auxiliar a las familias rurales y urbanas más vulnerables del país.

Para poder medir el aporte a la economía popular por parte de estos trabajadores, productores o comerciantes, hemos tenido que agruparlos, tal como aparecen en los cuadros que presentamos. La agrupación obedece a criterios conceptuales o a la forma en que las estadísticas nacionales organizan los números e indicadores. Ahí aparece la pequeña producción rural y urbana, las cooperativas en todas sus expresiones, las comunidades indígenas y étnicas, las organizaciones sindicales, las instituciones sin fines de lucro.

El sector público

El sector público es quien administra el patrimonio de la nación, utilizando un presupuesto proveniente de los impuestos cobrados a empresarios, productores, trabajadores, consumidores y pobladores en general.

La responsabilidad del sector público es construir carreteras, muelles, puentes y caminos, electrificar el país, dotar de agua potable y servicios de alcantarillado a las poblaciones; conseguir mercados y préstamos ante los organismos internacionales y los países con mayores recursos que los nuestros.

Anteriormente, el peso económico del sector público era más importante que ahora. Sin embargo, a partir de las medidas neoliberales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, como privatizar el patrimonio nacional y eliminar los aranceles u otros impuestos a las empresas extranjeras, el sector público se ha reducido enormemente, lo que repercute en los servicios a la población en su conjunto.

Otra función importante del sector público es orientar la estrategia económica nacional, en conjunto con las principales fuerzas económicas del país, planificar la economía, velar para que los precios no sean alterados a tal punto que desestabilicen la producción, la distribución o la capacidad adquisitiva de la familia.

Finalmente, aunque no menos importante, el sector público o el Estado, tienen la responsabilidad de hacer cumplir la ley, guardar la seguridad ciudadana y mantener el orden o la estabilidad política del país. Como veremos en los cuadros que adjuntamos el sector público es generador de inversiones, ingresos y gastos que contribuyen a dinamizar la economía. En el sector público trabaja una cantidad significativa de funcionarios, soldados y policías, así como otros sectores vinculados a las empresas estatales.

Ahora pasaremos a medir el peso que cada sector (economía popular, sector empresarial, sector público) tiene en la economía nicaragüense, para lo cual analizaremos la distribución por sectores del Producto Interno Bruto (PIB).

El Producto Interno Bruto (PIB) como medida de la riqueza

Desde el siglo pasado es común utilizar el PIB como el principal indicador para medir la riqueza de un país. Por lo tanto vamos a utilizar este indicador para medir el aporte del bloque de la economía empresarial y el aporte del bloque de la economía popular a la riqueza nacional. Cuando decimos economía nos estamos refiriendo a las unidades productivas y de servicios que contribuyen a la generación de la producción, los ingresos de las distintas clases sociales y el gasto de consumo de las familias de un país. Por el momento vamos a dejar de lado las críticas que señalan las limitaciones que tiene este indicador para medir la riqueza de un país, donde se argumentan diferentes razones con las cuales coincidimos y que en su momento señalaremos.

El Producto Interno Bruto (PIB) es el valor monetario de los bienes y servicios finales producidos en una economía durante un período determinado. También se le denomina Producto Bruto Interno (PBI), haciendo referencia a la actividad económica al interior de un país y sin tomar en cuenta ni la variación de inventarios ni la depreciación-apreciación del capital.

El PIB es diferente al Ingreso Nacional, llamado también Producto Nacional Neto (producción interna o producción doméstica) que corresponde al Producto Interno Bruto menos la depreciación del capital o lo que es lo mismo el Producto Interno Neto. Luego está el Ingreso Nacional Neto que corresponde al Ingreso Nacional menos las transferencias que se hacen al exterior más las transferencias que se hacen desde el exterior. En principio se refiere a los ingresos del capital, pero también se incluyen los ingresos del trabajo, como las remesas familiares. En algunos casos, la diferencia puede ser muy grande; por ejemplo cuando una economía metropolitana o imperial vive de las economías coloniales y su ingreso nacional neto es muy grande con respecto a lo que produce internamente.

Convencionalmente, las cuentas nacionales macroeconómicas utilizan tres formas de medir el PIB: a) Por la vía del Valor Bruto de la Producción (volumen por precios de todas las mercancías). Dicho de otra manera, corresponde al valor agregado (valor de la producción menos los costos intermedios); b) Por la vía de la distribución o de los ingresos de todos los sectores: Ingresos del Estado (impuestos o donaciones), ingresos de los empresarios, ingresos de los asalariados, ingresos de los pequeños productores (ingresos mixtos, pues unos provienen de sus ganancias y otros de otras formas de remuneración); c) Por la vía del Gasto de todos los sectores, incluyendo gastos-costos-consumo de las familias, el Estado, inversionistas y productores en general. Tiene que ver con la demanda interna de un país, mercado interno o capacidad adquisitiva de las familias de todas las clases sociales.

El resultado del PIB, tiene que coincidir, es decir, su resultado tiene que ser el mismo, independientemente de la vía escogida (producción, ingreso o gasto); en el caso de Nicaragua corresponde a 11.500 millones de dólares. Sin embargo, el aporte de cada bloque económico (economía empresarial y economía popular) es diferente según que el cálculo lo hagamos por la vía de la producción, por la vía del ingreso o por la vía del gasto. Si lo hacemos por la vía del aporte a la producción, la economía empresarial aparece produciendo más, pues todo lo que se produce en sus unidades económicas, se le adjudican a la economía empresarial. En cambio, si lo hacemos por la vía del ingreso o del gasto, los cuáles también tienen que coincidir, la economía popular sale mejor parada, pues los ingresos de los asalariados, incluidos como parte de la economía popular, por ejemplo, tendremos que adjudicárselos a la economía popular, pues a ella pertenecen los trabajadores, y no a la economía empresarial. Y eso sin tomar en cuenta que tanto los bienes de capital como las materias primas y el salario, el empresario los recupera con la venta del producto, pues de lo contrario no ganaría nada; siendo la fuerza de trabajo la que aporta, tanto el valor de reposición como el excedente apropiado por el empresario. Pero no vamos a llegar a tanto y las cuentas las haremos tal como están contabilizadas en nuestras cuentas nacionales: lo que se produce, los ingresos que se reparten ose distribuyen el gasto de todos los sectores.

Antes de pasar a medir el aporte de cada sector al Producto Interno Bruto, vamos a exponer brevemente los datos principales de la economía nacional.

Los datos principales de la economía nacional

Previamente quisiéramos repasar a grandes rasgos las cifras más importantes de la economía nicaragüense, con el fin de contextualizar el análisis de los aportes de los tres sectores a la riqueza (economía popular, sector empresarial, sector público).

Nicaragua registró para el año de 2014 un Producto Interno Bruto de $11,500 millones de dólares y un Producto Interno Bruto per Cápita de $1,855 dólares; uno de los más pequeños del continente. Corresponde a un país económicamente dependiente del mercado mundial y del capital extranjero, donde una gran parte de la actividad económica tiene su asiento en la agricultura, con un sector industrial muy pequeño. En los últimos años, correspondiente al gobierno sandinista (2006-2014), Nicaragua ha tenido un crecimiento económico de 4,5%, muy por encima del promedio latinoamericano que apenas llega al 2%. Sin embargo, es un país capitalista empobrecido con un alto porcentaje de empleo precario (empleo temporal, subempleo) que apenas cubre la canasta básica primaria. Y es precisamente esta situación generada por un capitalismo salvaje y asediado por las medidas neoliberales heredadas de los gobiernos libero-conservadores, la que ha llevado a la población a buscar cómo sobrevivir, emigrando a ciudades poco industrializadas o al exterior, así como refugiándose en esto que llamamos la economía popular, donde la mayoría de la fuerza laboral está compuesta por trabajadores por cuenta propia.

En Nicaragua existen 6, 2 millones de habitantes, entre hombres mujeres, lo que equivale a 1,2 millones de familias, rurales y urbanas, correspondiente a un promedio aproximado de 5 personas por familia. En cuanto a la ocupación, sabemos que en Nicaragua existe una Población Económicamente Activa (PEA) total de 3.198,000 personas, desglosada de la siguiente manera: Una población ocupada de 2.973.000 trabajadores; de los cuales 960.00 ocupados plenos, 426.000 ocupados parcialmente (temporales) y 1.591 sub-ocupados (intermitentemente); asimismo existen 224.000 desocupados plenamente (6,8%).

A continuación vamos a leer en los cuadros que adjuntamos (1 y 2), el aporte de cada sector (Economía Popular, Sector Empresarial y Sector Público) a la riqueza nacional, medida por su contribución social y económica de acuerdo a los siguientes indicadores: a) El peso de cada sector al Producto Interno Bruto (PIB); medido por los tres métodos (producción, ingreso y gasto); b) El peso en cuanto a las unidades económicas (establecimientos u organizaciones). b) El aporte de cada sector al empleo/ocupación, medido por los tres métodos (producción, ingreso y gasto).

El peso de cada sector al Producto Interno Bruto (PIB)

En cuanto al aporte de cada sector (Economía Popular, Sector Empresarial y Sector Público) al producto interno bruto, el resultado depende de la forma que utilicemos para construir el Producto Interno Bruto (PIB).

Si el cálculo lo presentamos por la vía de la producción (Valor agregado), observamos que la economía popular aporta el 42,3%. El sector empresarial aporta el 45,8%. El sector público aporta el 11,5%. El peso de la economía familiar corresponde a la producción en manos de las pequeñas unidades económicas, las cooperativas y empresas de trabajadores, tanto en el campo como en la ciudad.

Si el cálculo lo presentamos por la vía del ingreso (Ingreso primario), observamos que la economía popular aporta el 59,3%. El sector empresarial aporta el 27.3%. El sector público aporta el 13,3%. El aumento del aporte de la economía popular por el método de calcular el PIB por la vía del ingreso, estriba en el factor de la remuneración salarial, el que en la economía popular alcanza el 73% con respecto al total nacional.

Si el cálculo lo hacemos por la vía de ingreso disponible (Producto Bruto Disponible), observamos que la economía popular aporta el 65%. El sector empresarial aporta el 22,6%. El sector público aporta el 12,2%. El significativo incremento de la economía popular calculado por la vía del ingreso bruto disponible, se explica por las remesas familiares, las que además de ser bastante grandes comparada con otras partidas, pertenecen en un 100% a la economía popular.

Este indicador nos dice que los tres sectores, sobre todo las familias de la economía popular disponen de esta cantidad para desembolsarla. Ahora bien, esta suma se puede gastar en productos de consumo interno o externos, en impuestos, gastos en infraestructura (sobre todo el sector público), impuestos o inversiones. Si incorporáramos estas últimas cuentas, tendríamos la cuenta del gasto. No lo incluimos por falta de tiempo y espacio, para no hacer más engorroso el análisis, pero sobre todo porque lo que nos interesaba era mostrar el peso de los ingresos familiares disponibles, gracias a una categoría especial poco relevada, como es la remesa familiar.

Quizás alguien se sorprende de que la economía popular tenga un aporte tan sustantivo a la riqueza nacional en términos del Producto Interno Bruto (PIB), particularmente en cuanto a los ingresos. La verdad es que por muy pocos ingresos que tengan los sectores populares más empobrecidos, en número son mucho mayores que los empresarios. Por ejemplo, si tomamos un millón de trabajadores que ganan solamente dos dólares al día, lo que arroja una suma de $2 millones de dólares de ingreso-consumo por día; y lo comparamos con diez mil empresarios que ganan $100 dólares al día cada uno, lo que arroja $1 millón de ingreso-consumo; nos damos cuenta que los que ganan menos estarían ingresando y consumiendo más que los que ganan más.

Claro está que en este caso, las remesas familiares son un componente estratégico para aumentar los ingresos-divisas-consumo de las familias más pobres de Nicaragua. A lo que habría que agregar las donaciones a organismos no gubernamentales, los que en su mayoría apoyan a la gente de menor ingreso.

El aporte de cada sector medido por el número de establecimientos y la ocupación

En la parte superior de los cuadros, en cifras absolutas (cuadro No 1) y en cifras relativas o porcentuales (cuadro No 2) aparece, en la parte superior, el número de unidades económicas (establecimientos u organizaciones) y el empleo-ocupación generados por cada sector.

Dado que las cuentas nacionales no presentan los datos de esta forma hemos tenido que agrupar aquellas unidades económicas donde se encuentran lo que nosotros hemos denominado economía nacional. La selección y denominación obedece a la forma más cercana a los datos generados por el Banco Central, los censos agropecuarios, los censos poblacionales, las encuestas anuales de hogares, los registros de cooperativas o sindicales que existen en los diferentes ministerios, los diversos diagnósticos sectoriales.

Es así que ofrecemos en primer lugar cifras absolutas y porcentuales de unidades económicas, a veces llamados establecimientos, organizaciones, fundaciones o unidades individuales, que tienen, aunque sea un pequeño escaparate, los que algunas veces incorporan algún miembro de la familia. Seguidamente ofrecemos las cifras absolutas y porcentuales de los trabajadores empleados u ocupados en los sectores que estamos analizando.

En la parte superior de los cuadros las unidades económicas aparecen en el siguiente orden: las asociaciones de productores y fundaciones (ONG), las cooperativas y las empresas de trabajadores, la pequeña producción familiar urbana y rural, los pueblos indígenas y comunidades afroamericanas, las organizaciones sindicales, los trabajadores por cuenta propia (contabilizados como unidades, independientemente de cuanta población empleada u ocupada alberguen.

Para el año 2014 hemos contabilizado alrededor de 800,000 unidades económicas. Si tomamos en cuenta que en Nicaragua existen alrededor de 1.200.000 familias y lo dividimos por el número de estas unidades económicas, resulta que cada familia tiene aproximadamente un número de 1,5 personas por cada unidad económica. Recordemos que las familias son también unidades económicas, no solamente por el trabajo doméstico, sino porque gran parte de las actividades económicas de la economía populares llevan a cabo por miembros de las propias familias.

Como puede observarse en la parte superior de los cuadros, el 94.1% de los establecimientos u organizaciones corresponden a la economía popular, el 5,8% al sector empresarial y el 0,1% al sector público. Tal como lo señalamos anteriormente, la familia en sí es una unidad económica, donde el trabajo de la mujer no es ni remunerado, ni contabilizado ni visibilizado. Aunque un porcentaje de trabajadoras que trabajan en sus casas reciben algún estipendio por parte de marido o compañero, el cual multiplican (agregan valor con su trabajo, a fin de que permita la reproducción de toda la familia.

Ahora bien, no todos las unidades económicas (establecimientos u organizaciones) coinciden con el número de trabajadores ocupados, siendo mucho mayor el número de trabajadores o personas que el número de unidades económicas (establecimientos u organizaciones). Por ejemplo, las cooperativas y sindicatos, las empresas, incluso las familias cuentapropistas, todos ellas incluyen una o más personas trabajando.

En cuanto al empleo u ocupación, encontramos, siempre en la parte superior de los cuadros, pero en segundo lugar, la categoría de Total Ocupados, los que aparecen en el siguiente orden: Trabajadores remunerados permanentes, trabajadores remunerados temporales, los empleadores, las cooperativas y otros colectivos de trabajadores, los trabajadores por cuenta propia, los trabajadores sin pago o voluntarios. Recordemos que la categoría de ocupados tiene una connotación más salarial que laboral, mientras que la ocupación tiene una connotación mucho más laboral, independientemente de su remuneración. Si las unidades económicas sumaron un poco más de 800.000 unidades (establecimientos u organizaciones), los trabajadores o personas empleadas u ocupadas, alcanzan un número mucho mayor, alcanzando la suma de 2.973,69

En cuanto a la contribución de cada sector, medido en cifras porcentuales, observamos que el 83,1% de la ocupación se encuentra en la economía popular. El 15,4% se encuentra en el sector empresarial. El 1,5% se encuentra en el sector público.

Es notable que la inmensa mayoría del empleo/ocupación en Nicaragua se encuentre en la economía popular. En otras palabras, la economía empresarial o capitalista en Nicaragua no ha cumplido con el pacto social liberal de emplear a los ciudadanos, teniendo ellos que buscarse su propia forma de sobrevivencia. Y lo hacen aportando riqueza al país, no solamente porque generan algún tipo de ingreso para sus hogares, sino porque generan alimentos para sí mismos y para la población en su conjunto. Es sobresabido en Nicaragua que la dieta básica como es el gallo-pinto (arroz, frijol y maíz), la cuajada, la carne, las frutas y las verduras, son producidas en gran parte para el autoconsumo y para el mercado por las familias agrícolas, ganaderas, pescadoras, vivanderas que producen y comercializan un sinnúmero de bienes alimenticios y bebidas.

Ahora bien, sabiendo que el desarrollo industrial de un país necesita de capital-divisa para importar los bienes de capital, energía, equipos y herramientas lo que no podemos producir en Nicaragua, debemos preguntarnos quien de los tres sectores produce las divisas para hacer frente a dicha tarea.

¿Quién produce el capital o las divisas?

En una economía de mercado capitalista, el capital es clave para el funcionamiento de la economía. El capital es un medio de producción, pero es también una relación social cuyo objetivo es extraer excedentes de las unidades y transacciones económicas. Un excedente es que lo que sobra después de pagar todos los costos, gastos e impuestos de un negocio. Equivale a la ganancia. El capital se expresa o manifiesta como dinero. Todos los países del mundo utilizan una determinada moneda autorizadas para ser aceptada como riqueza; puede ser monedas de oro, plata, bronce, o puede ser un billete un título o una tarjeta de crédito.

Ahora bien, tomando en cuenta que todas las naciones viven en un sistema mundial interdependiente, donde se hace imprescindible comprar y vender al exterior, es decir, exportar e importar, se requiere una moneda cuyo valor sea aceptada en todo el mundo y se le denomina divisa. Hoy en día, la moneda más aceptada es el dólar. La divisa es dinero con el cual se puede comprar dinero del extranjero, es decir, dinero que pertenece a una soberanía monetaria distinta a la nuestra.

Tener divisas o dólares es necesario para todo país porque con ellas se pueden adquirir bienes y servicios que no se producen en el país. Para los países poco industrializados como el nuestro, la divisa es importante porque la gran mayoría de los bienes industriales, llamados bienes de capital (herramientas, equipos y productos procesados) no se producen aquí, debiendo ser comprados en el extranjero. Hoy en día se produce cada vez más con bienes de capital y con menos fuerza de trabajo; incluso los productos como el maíz y el frijol, necesitan bienes de capital (tractores, camiones para transportarse, insumos inorgánicos, combustible) para poder producirlos. Lo que quiere decir que difícilmente se pueden producir sin tener acceso a las divisas.

En resumen, mientras menos industrializados somos, más divisas necesitamos. ¿Y cómo hacemos para conseguir divisas? Hay varias formas de conseguir divisas. En primer lugar exportando o mejor dicho exportando más de lo que importamos y ahorrando lo que nos sobra para invertir. En el caso de Nicaragua se supone que exportando café o azúcar obtenemos divisas con las cuales comprar los equipos o bienes de capital que necesita el café y el azúcar para producirse. Por eso se dice que los exportadores, aunque sea de materias primas, grandes, medianos o pequeños, son los que producen las divisas, con las que compramos los bienes industriales que necesitamos para producir e importar lo que no producimos. Claro está que para producir café o azúcar se necesitan trabajadores que también necesitan comprar bienes que no se producen en el país, como ropa o materiales de vivienda.

Pero sigamos con nuestra pregunta inicial y respondamos quien produce la riqueza, en este caso el capital o las divisas para producir y consumir. Antes de pasar a medir el aporte a la riqueza nacional de cada uno de los bloques que hemos escogido (economía popular, sector empresarial y sector público), vamos a mostrar brevemente el balance de la economía nicaragüense.

Las operaciones económicas de un país se contabilizan bajo un ejercicio o concepto que se denomina: Balanza de Pagos, la que incluye: 1. La balanza de cuenta corriente, 2. Las cuentas de capital, 3. Las cuenta financieras y 4. Una cuenta para ajustar las anteriores que se denomina cuenta de errores y omisiones. En la balanza de cuenta corriente se incluye: a) La balanza comercial o suma de exportaciones menos importaciones, b) La balanza de servicios, o diferencia entre los servicios que brindamos al exterior y los que nos brindan desde el exterior, c) La balanza de ingresos primarios, o diferencia entre los ingresos que las empresas extranjeras repatrían al exterior y los ingresos que las empresas nicaragüenses situadas en el exterior repatrían hacia Nicaragua, y d) La balanza de ingresos secundarios o ingresos que recibimos del exterior, ocupando un lugar muy importante en el caso de Nicaragua, las divisas o remesas familiares que nuestros migrantes envían desde el exterior.

Para el año de 2014, nuestra balanza en cuenta corriente es deficitaria en ($838.1) millones de dólares, aproximadamente. En primer lugar porque la balanza comercial o diferencia entre exportaciones e importaciones es deficitaria. Nicaragua exporta $3,600 Millones de Dólares e importa $6,000 Millones de Dólares, acusando un déficit de ($2,400) millones de dólares para el año 2014. El balance de servicios aligera un poco el déficit de la balanza comercial, pues nuestros servicios generan $428 millones de dólares, debido fundamentalmente a los ingresos del turismo; lo que disminuye un poco el déficit arrastrados por la balanza comercial. Es así que el balance en bienes y servicios, en su conjunto, todavía registra un déficit de ($1,973) millones de dólares.

Siguiendo la lectura de la Cuenta Corriente, tenemos que incluir en el análisis la cuenta del ingreso primario (ingresos y pagos), es decir, lo que las unidades económicas nicaragüense asentadas en el exterior captan, menos lo que las unidades económicas extranjeras se llevan de Nicaragua al exterior, notando que esta cuenta tiene un balance negativo de ($307) millones de dólares. Partida que aumenta el déficit en cuenta corriente, el que ascendería a ($2,273) millones de dólares ($1,973 MD más $307MD).

Finalmente, incorporamos la cuenta de Ingresos Secundarios. Al agregar la partida de ingresos secundarios, donde se encuentran las remesas familiares que los nicaragüenses migrantes envían a sus familiares desde el exterior y que ascienden a $1,442 millones de dólares, se nos baja el déficit que venimos arrastrando a ($837) millones de dólares ($2,280MD menos $1,442MD).

Ahora bien, si el déficit en divisas es de ($837) millones de dólares, ¿cómo hace Nicaragua para cerrar esa brecha? El déficit en cuenta corriente será compensado, en primer lugar por la cuenta de capital, compuesta por donaciones extranjeras al Estado y a los Organismo No Gubernamentales, suma que sobre pasa los $275 millones de dólares; lo que disminuye el déficit a ($562) millones de dólares ($837MD menos $275MD). Posteriormente veremos cómo hace Nicaragua, para resolver este déficit; pero primeramente quisiéramos hacer un comentario sobre el papel preponderante de la economía popular al abastecimiento de divisas líquidas a la economía nicaragüense.

Si hacemos un primer balance de divisas y lo relacionamos con la contribución de cada uno de los sectores de la economía, como son la economía empresarial y la economía popular, tendríamos que concluir que mientras la economía en su conjunto acusa un déficit externo de bienes y servicios negativo, más de la mitad de ese déficit es compensando con las remesas familiares provenientes de los trabajadores migrantes del exterior. Con la gran diferencia de que las remesas familiares están conformadas por divisas completamente líquidas, pues los migrantes ni siquiera comen en Nicaragua. Y si las divisas en un país que importa la mayor parte de los bienes industriales de capital, constituyen la principal fuente de la riqueza y el peso de las divisas netas o líquidas lo aporta la economía popular, entonces, nuestra respuesta es que la economía popular es el sector que más produce la riqueza en Nicaragua.

No obviamos decir que tanto el sector empresarial, junto con el sector público, contribuyen grandemente a la producción de divisas del país a través de las exportaciones. Pero recordemos que las exportaciones generan un valor bruto de divisas y que cuando le restamos las importaciones que en gran parte se gastan precisamente para producir aquellas exportaciones, el balance de divisas en principio es negativo. Y la principal prueba es el déficit comercial o diferencia entre exportaciones e importaciones. En otras palabras, los nicaragüenses gastamos más en divisas de lo que producimos o ingresamos en divisas. Claro está que también existe la producción que se destina al mercado interno, como gran parte de los bienes alimenticios, los que gastan menos divisas porque son producidos por una economía popular cuyo componente en capital o divisas es mucho menor.

Pero ya que estamos haciendo cuenta con las cuentas nacionales y el déficit a pesar de todo es negativo, el lector podría seguirse preguntando, ¿cómo hace Nicaragua, entonces, para pagar la diferencia entre lo que gasta y lo que ingresa, o lo que es parecido, cómo hace para hacer funcionar su economía si a pesar de todo todavía tiene un déficit de aproximadamente $800 millones de dólares? Al igual que toda persona o empresa que gasta más que lo que gana, no hay otra opción que endeudándose.

Actualmente Nicaragua tiene una deuda pública de ($9,500MD), desglosada en ($5,000MD) de deuda pública externa, ($1,000MD) de deuda pública privada ($3,500MD) y de deuda privada. La deuda pública externa se contrae principalmente (85%) con los organismos multilaterales (BID, BM, BCIE); aunque últimamente es usual que el sector privado, nacional y extranjero, también contraen crédito con estos organismos.

Continuando con el análisis que dejamos pendiente sobre la Balanza de Pagos, en relación a la forma en que Nicaragua debe cerrar sus cuentas deficitarias, pasamos a incorporar la Cuenta Financiera, donde se registran, tanto los préstamos como las inversiones. Nicaragua registra pasivos netos incurridos por valor de ($618) de dólares para el año 2014, con lo cual se cerraría el déficit y todavía lo queda algo para alimentar sus activos de reserva, los que para el mismo año registra $281 millones de dólares.

El resto de la cuenta financiera tiene que ver con inversión directa, particularmente externa, así como otras inversiones. Se supone que una parte significativa de las importaciones igual que de las exportaciones corresponden al capital extranjero; en otras palabras y no tomando en cuenta que gran parte de la inversión extranjera queda reflejada en las importaciones y en las exportaciones, su aporte no aligera las cuentas.

El lector quizá interpelará diciendo que hay empresas o unidades económicas que producen divisas y otras que no producen divisas, siendo algunas nacionales y otras extranjeras, cosa que es cierto. Empero, hay unidades económicas que producen divisas, pero que las mismas son enviadas al extranjero como las Zonas Francas asiáticas o estadounidenses o las corporaciones mineras canadienses; en otras palabras, hay unidades económicas que gastan muchas divisas para producir, pero no todas las divisas que producen se quedan en Nicaragua. Hay que decir que algunas empresas extranjeras, como las Zonas Francas, cuyo aporte a la producción se incorpora al Producto Interno Bruto, lo que realmente aportan son el valor agregado de los salarios y otras compras nacionales.

En términos generales, en Nicaragua, los que más gastan divisas o dólares son los empresarios, quienes por cada dólar que producen gastan setenta centavos dólar. Mientras que la economía popular gasta solamente treinta centavos por cada dólar que produce. Y esto pasa no solamente en relación a la producción, sino también en relación al consumo, pues los empresarios y sus familiares consumen más bienes importados que la economía popular. En otras palabras, los empresarios nacionales son quienes más divisas consumen, pero no necesariamente son los que más contribuyen al ingreso de divisas del país.

En Nicaragua, los productos que más divisas generan son la ganadería de carne y leche, el café, el turismo, el maní y el oro. Y en todas estas actividades encontramos a la economía empresarial y a la economía popular, ya sea como empresarios, pequeños productores o como asalariados. Incluso hay casos como el azúcar que se vende en el exterior a un precio inferior a como se vende en Nicaragua, por lo que podemos afirmar que es un producto subsidiado, tanto en córdobas como en dólares, pues el ingreso en córdoba de los ingenios azucareros se cambia por dólares. Nuestra economía es una economía agropecuaria y extractivista, muy poco industrializada. A raíz de los tratados comerciales con Estados Unidos y Europa, podría convertirse en una economía de pulpería, ocupada en gastar las remesas familiares en artículos importados, pues es cada día más difícil competir con las industrias y la agricultura extranjeras.

Llegamos al final del artículo. Resumiendo, podemos concluir que la principal riqueza de Nicaragua es aportada en primer lugar por la economía popular, entendiendo la riqueza como la suma de unidades económicas o establecimientos domésticos y públicos (incluyendo las unidades familiares) la producción de bienes y servicios para el consumo interno y para la exportación, la generación de empleos/ocupaciones, las actividades económicas de apoyo, los ingresos generados, el gasto productivo y consuntivo. Todas estas cifras, en términos absolutos y porcentuales, aparecen en los cuadros comentados, fortaleciendo su visibilización con la incorporación de algunas gráficas de barra.

Hace falta agregar lo que es por todos conocidos, como es la gran paradoja de la economía de mercado capitalista. ¿Cómo es que la economía popular, siendo la que más riqueza produce, viva empobrecida? La respuesta es simple. En una economía de mercado capitalista, quien tiene el capital es quien controla y acapara la riqueza nacional. Es sabido asimismo que las unidades económicas de la economía popular se encuentran en los eslabones primarios de la cadena de valor, sin mucho acceso al valor agregado, precisamente por la falta de capital, tecnología y conocimiento de negocios. Es notorio un intercambio desigual de precios relativos, no solamente en relación al exterior, sino también al interior de nuestra economía entre los precios de la economía popular, principalmente los productos campesinos y artesanales, con respecto a los bienes que produce la gran industria o los bienes comercializados.

Si ello es así, tal como se desprende de las cifras presentadas, aparece como pertinente que las políticas públicas estén encaminadas a integrar social y económicamente a estas unidades económicas y a estos trabajadores productores al gran proyecto de desarrollo humano nacional, con el fin de erradicar el empobrecimiento, aumento de bienestar social y la potenciación de nuestra economía (alimentación, vivienda, salud, educación, transporte, acceso al crédito, a la energía y a la tecnología.

No es por casualidad que en Plan de Desarrollo Humano del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, encabezado por el Frente Sandinista se haya conformado un ministerio llamado de Economía Familiar, Comunitario, Cooperativo y Asociativo (MEFCCA).