NICARAGUA : FUERZA NAVAL, FUERZA DE SOBERANIA !

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FUERZA NAVAL, FUERZA DE SOBERANIA !
Acto de Celebración del 29 Aniversario de Constitución de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua
13 de agosto del 2009

Maestro de Ceremonia

La tarde de hoy nos encontramos reunidos para celebrar el Vigésimo Noveno Aniversario de Constitución de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua. “Somos hombres de mar, preparados para servir a la Patria en cualquier lugar.”

Presiden esta Ceremonia, el Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra; la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana; el Coman-dante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; el Ministro de Relaciones Exteriores, Licenciado Samuel Santos López; el Ministro de Transporte e Infraestructura, Ingeniero Pablo Martínez Espi-noza; la Ministra del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Licenciada Juana Argeñal; el Magis-trado de la Corte Suprema de Justicia, doctor Marvin Aguilar García.

La Secretaria General del Ministerio de Defensa, Licenciada Ruth Esperanza Tapia Roa; el Jefe del Estado Mayor General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Julio César Avilés Castillo; el Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell; el Fiscal General de la República, Doctor Julio Cen-teno Gómez; el Jefe de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, Contraalmirante Juan Santiago Estrada García; Monseñor Eddy Montenegro Avendaño.

Participan en esta Ceremonia, funcionarios del Gobierno de la República de Nicaragua, Generales de Brigada y Oficiales Superiores, Miembros del Consejo Militar del Ejército de Nicaragua; Magis-trados de los Tribunales de Apelaciones, Fiscales Regionales, Departamentales y Auxiliares; señores Agregados Militares, Navales y Aéreos, Jefe del Grupo Militar de los Estados Unidos de América y Jefes de Marminca, acreditados en nuestro país.

Honorables Alcaldes de los municipios de Corinto, San Juan del Sur, Tola, Nagarote, San Rafael del Sur, Chinandega y Bluefields; Miembros de la Cámara de la Pesca, Oficiales en Retiro de la Fuerza Naval; familiares y miembros de la Fuerza Naval, caídos en cumplimiento de su deber; fami-liares de miembros activos de la Fuerza Naval; hombres y mujeres de Prensa e invitados especiales.

El Prelado de Honor de Su Santidad, Monseñor Eddy Montenegro Avendaño, realizará una Invocación al Altísimo.

Invocación al Altísimo

Monseñor Eddy Montenegro Avendaño

Señor Presidente y Comandante, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, querida doña Rosario, General Halleslevens, Contraalmirante Estrada; honorables miembros que presiden esta Tribuna Presidencial, hermanas y hermanos todos en Cristo Nuestro Señor.

Conversando con algunos miembros del Ejército, antes de hacer la Invocación, siempre me gusta hacer un saludo histórico, no parece que ya el Ejército se encamina a 30 años de su fundación, la Naval a 29. Yo tengo con éste, 20 años de acompañarlos en todos los actos que se celebran a lo largo de estas efemérides patrias, porque el Ejército también es la Patria.

Esta noche vamos a orar, pidiéndole al Altísimo por todos ustedes, hermanos y hermanas que componen la Fuerza Naval, que son los grandes custodios de nuestras fronteras marítimas y que los hemos vistos por los documentales cortos de televisión y noticias, no solamente resguardando la querida Patria, sino que también, persiguiendo la delincuencia, persiguiendo el narcotráfico y haciendo esa gran labor, tan necesaria para nuestro país.

Hoy por eso invocamos al Señor, para que les bendiga en su trabajo todos los días. Hace pocos días, visitando el Puerto Salvador Allende, me encontré con una mamá de un miembro de la Naval y no sé por qué llegamos a la conversación, y me decía, Monseñor rece por mi hijo, ¿y por dónde está? Por Monkey Point, por esos lados le toca cuidar. Qué bonito que la madre siempre interesada por sus hijos, ese soldado que viste gloriosamente el uniforme patrio del Ejército, también es hijo, es esposo, es hermano, y es toda una familia. Por eso, hoy oramos como una familia por todo el Ejército, especialmente por los que hoy celebran su Vigésimo Noveno Aniversario.

Dirijamos nuestra oración, una oración que le gusta mucho al Contraalmirante Estrada, porque es de las Navales de todo el mundo. Pongámonos de pie para dirigirnos al Creador:

Santa María, Estrella del Mar, Patrona de los Marinos, te pedimos y necesitamos, y venimos a tu búsqueda y nos postramos ante tu imagen maternal, para que mires con ojos de piedad, te duelas de nuestras necesidades y te dignes remediarlas. Se, Tú, Madre querida, la Estrella de nuestras noches en el mar de la oscuridad y el faro que alumbra cuando yo no puedo más. En el oleaje de nuestras tentaciones y caídas, levántanos y dirige el timón hacia Jesús, para que Él navegue la barca de nuestra vida.

Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, guarda a la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua en Tu Corazón materno; protégenos de todo mal, llevadnos a puerto seguro a través de Tu portal inmaculado, hasta el corazón de Tu Hijo y no permitas que nos apartemos de Ti. ¡Oh gran Estrella del Mar! Madre querida, bendice a nuestra querida Nicaragua y bendice a todo nuestro Ejército y especialmente a la Fuerza Naval en este día. Así sea. Amén.

Maestro de Ceremonia

“Para los hombres de mar, el trabajo en equipo es una norma y el extremo peligro, un cotidiano vivir.”

El Jefe de la Dirección de Personal y Cuadros del Ejército de Nicaragua, General de Brigada Marvin Elías Corrales Rodríguez, dará lectura a la Orden No. 806-2009, del Comandante en Jefe, para otor-gar la Condecoración Medalla Honor al Mérito Naval en Primera Clase.

Lectura de la Orden No. 806-2009

Marvin Elías Corrales Rodríguez

Jefe de la Dirección de Personal y Cuadros

“Orden del Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, No. 806-2009 para otorgar la Medalla Honor al Mérito Naval en Primera Clase. Conforme a facultad instituida en el Artículo 9, Inciso 8 de la Ley No. 181, Código de Organización, Juris-dicción y Previsión Social Militar, y en el Artículo 100 de la Normativa Interna Militar ordeno:

1.- Otorgar la Medalla Honor al Mérito Naval en Primera Clase, a los ciudadanos que se relacionan en la presente Orden, como un reconocimiento al apoyo brindado a la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua: Licenciado Virgilio Rommel Silva Munguía, Presidente Ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional; Doctor Armando Sebastián Segura Espinoza, Secretario Ejecutivo de la Cámara de la Pesca de Nicaragua; Ingeniero Eduardo Hollman Chamorro, Director del Proyecto de la Carretera Costanera, Masachapa-San Juan del Sur-El Naranjo; Ingeniero Virgilio José Castillo Hawkins, Gerente de la Empresa Salman Seafood; señora Reina Isabel Ortega Lara, empresaria de la pesca; Ingeniero Rodolfo Sandino Matamoros, Gerente de la Empresa Portuaria de Corinto; señor Omar Ramón Vanegas Dávila, Jefe de Operaciones del Puerto El Rama de la Empresa Portuaria Nacional.

2.- En nombre del Ejército de Nicaragua, de la Comandancia General y en el mío propio, los felicito por haber obtenido tan distinguida condecoración.

Dado en la Comandancia General del Ejército de Nicaragua, ciudad de Managua, capital de la Repú-blica, a los trece días del mes de agosto del año 2009. Comandante en Jefe, Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Moisés Omar Halleslevens Acevedo.”

Maestro de Ceremonia

El Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y el Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo, procederán a imponer la condecoración Medalla Honor al Mérito Naval en Primera Clase.

Palabras del Contraalmirante

Juan Santiago Estrada García,

Jefe de la Fuerza Naval del

Ejército de Nicaragua

Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua y Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua; Coordinadora del Consejo de Comuni-cación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; queridos Jefes, hermanos del Consejo Militar, amigos, hermanos Ministros, miembros del Gobierno, condecorados, familiares, tripulación, tropas, todos los amigos aquí presentes, amigos periodistas, bienvenidos a bordo.

Estamos hoy compartiendo la alegría de nuestro Aniversario, un año más de experiencia insti-tucional y de victorias. En nombre de todos los hombres y mujeres de mar de la Fuerza Naval, agradezco su presencia; es nuestro mayor estímulo que ustedes estén aquí con nosotros. En esta significativa conmemoración, quiero compartir con ustedes algunos hechos relevantes que mi tripulación ha logrado en este último año.

La Fuerza Naval en el aspecto educativo, tiene un compromiso de permanente superación, buscando la excelencia naval como objetivo final, en la formación y especialización de su personal.

El narcotráfico y sus delitos conexos, son una amenaza a la seguridad y los intereses nacio-nales, todos los días trabajamos para hacer menos rentable el negocio del narcotráfico en el país. Hemos incautado 3,763 kilos de cocaína, recu-perando 25 lanchas al narcotráfico, capturando 60 narcotraficantes y más de 390 mil dólares. La misión de la Fuerza Naval en la guerra contra el narcotráfico, es cerrarle los espacios en nuestros mares, ríos y costas.

En la economía nacional, hacemos importantes aportes, mediante una estrecha relación de trabajo con la Empresa Portuaria Nacional y la Dirección General de Transporte Acuático, ase-gurando la manipulación de más de 2.5 millones de toneladas métricas de carga en 503 buques; se han atendido 61 cruceros, con aproximadamente 120 mil personas, entre turistas y tripulantes, como un respaldo y aceptación de la comunidad marítima mundial a las condiciones de seguridad portuaria y seguridad marítima que Nicaragua brinda, en el cumplimiento de convenciones internacionales.

En las actividades de pesca y protección de nuestros Recursos Naturales, asumimos con respon-sabilidad, garantizar la seguridad de las embar-caciones autorizadas a faenar, impidiendo con nuestras acciones la pesca ilegal, capturando a 128 embarcaciones de diferentes nacionalidades. En este período no se han producido actividades de piratería; para nuestros productores del mar, hoy eso es un recuerdo, esa es la seguridad que brindamos en más 200 mil kilómetros cuadrados de superficie marítima.

Toda esta tranquilidad brindada, ha permitido que según cifras oficiales, las exportaciones de mariscos ascendieran en el año 2008, a más de 137 millones de dólares, y en lo que va de este año hasta junio, las cifras indican que es superior a los 44 millones de dólares. Otro aporte a la economía, es el que brindamos con nuestros recursos propios, al desarrollar planes de vigilancia en las vedas de camarón, caracol y langostas, que ayudan al sostenimiento de estos recursos.

En la protección que realizamos a nuestros bosques, hemos retenido más de 57 mil pies de madera aserrada; en apoyo al Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, participamos en la limpieza de la Laguna de Apoyo, Xiloá y la Bahía de San Juan del Sur.

En la lucha contra el tráfico de armas y bandas delincuenciales, capturamos 190 armas de dife-rentes tipos, de ellas, 167 armas de guerra.

Al fortalecimiento de la Democracia, desde ya nos estamos preparando para asegurar las transpor-taciones del material electoral en las elecciones de las autoridades de las Regiones Autónomas, que se realizarán en el mes de marzo del 2010.

El crimen organizado es, en la actualidad, un fenómeno que ha ido adquiriendo cuerpo en la sociedad internacional globalizada, influyendo en una gran diversidad de delitos, contando entre ellos, la inmigración ilegal. Este delito se ha convertido en el segundo negocio criminal más lucrativo, después del tráfico de drogas, por ello, hemos realizado capturas de más de 50 personas ilegales, de distintas nacionalidades, que son partes de una red internacional de traficantes de migrantes.

La Fuerza Naval, respetuosa de las leyes, en la delicada labor que realiza para la preservación de la seguridad de nuestros mares, coordina con el Poder Judicial, el Ministerio Público, Aduanas, Policía Nacional y otros, en lo rela-cionado a la lucha contra las distintas activi-dades ilícitas que ocurren en el mar.

A la par del cumplimiento de misiones, contamos con un componente de atletas y entrenadores que nos ubican entre las unidades con mejores resultados, en los distintos eventos deportivos que desarrolla el Ejército de Nicaragua, entre ellos destacamos al Equipo de Natación, con 14 años consecutivos como campeones a nivel del Ejército; y recientemente, el primer lugar de tiro con armas pesadas, entre otros.

A nivel internacional, mantenemos relaciones con distintas Armadas y Organizaciones Militares, a través de organismos especializados, de los cuales somos parte, teniendo reconocimiento internacional a la labor que desarrollamos en contra del narcotráfico.

Nuestras capacidades técnicas con unidades de superficie, han aumentado, mediante la asimila-ción de las patrulleras españolas, la adquisición de cuatro lanchas interceptoras del tipo Nortech y seis lanchas Pantaneras, donadas por el Gobierno de los Estados Unidos de América, para reforzar la lucha permanente que desarrollamos en nuestros espacios marítimos.

Destacamos en esta jornada, las 62 operaciones de búsqueda, salvamento y rescate, auxiliando a 15 embarcaciones y rescatando a 87 personas con vida. Por estas misiones aquí expresadas, hemos navegado más de 73 mil millas náuticas.

En este día, recordamos a nuestros héroes, que tiñeron con su sangre, las cubiertas de los buques. A lo largo de estos 29 años, dieron su vida para brindarle Paz y tranquilidad a Nicaragua; su memoria no debe ser olvidada, sino recordada, porque su sacrificio no ha sido en vano, sino motivo de inspiración.

Agradecemos a nuestras familias, madres, esposas, la mayoría de ellas graduadas en soledad; a sus hijas e hijos que no pueden convivir diariamente con nosotros, agradecemos su apoyo y comprensión de nuestro compromiso para con la Patria.

A nuestros amigos de la Cámara de la Pesca de Nicaragua, les agradecemos su permanente apoyo. Agradecemos a la Empresa Portuaria Nacional, por su decidido apoyo en la construcción próximamente de las Capitanías de Puertos de las terminales portuarias Salvador Allende en el Malecón del Lago Xolotlán, y Carlos Fonseca de San Francisco Libre.

A mi tripulación quiero expresarles mi agradecimiento, con su trabajo han hecho posible que cumplamos con nuestra Patria; somos pocos, pero orgullosos de lo que hacemos. En todo momento y en cualquier situación, daremos testi-monio de la férrea voluntad que caracteriza a los marinos militares, dispuestos siempre a superar la mar y a conducir nuestro buque con rumbo seguro, con inteligencia, valor y profesio-nalismo.

Comandante Daniel Ortega, General de Ejército Omar Halleslevens, reafirmamos ante ustedes, el compromiso de mantenernos siempre alerta y listos a defender la Soberanía e Integridad de nuestra Patria. Seguiremos comprometidos para actuar con ética y valor, intensificando las operaciones de vigilancia marítima, con el fin de aplicar el Estado de Derecho en nuestros mares y litorales, con un objetivo claro y seguro: servir más y mejor. Muchas gracias.

Intervención de Ruth Esperanza Tapia Roa

Secretaria del Ministerio de Defensa

Compañero Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República de Nicaragua y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua; compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación, Ciuda-danía y Desarrollo de Bienestar Social; Coman-dante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; Jefe del Estado Mayor del Ejército de Nicaragua, Mayor General Julio César Avilés Castillo; Ins-pector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell; Jefe de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, Contraalmirante Juan Santiago Estrada García.

Generales de Brigada, Oficiales Superiores, miembros del Consejo Militar del Ejército de Nicaragua, autoridades de Gobierno, autoridades municipales, Agregados de Defensa, Militares, Navales y Aéreos, y Jefes de Misiones Militares acreditados en nuestro país; Oficiales en Retiro de la Fuerza Naval, familiares de miembros de la Fuerza Naval, caídos en el cumplimiento de su deber, amigos periodistas e invitados especiales.

Con el cariño y la fraternidad de siempre, reciban, hermanas y hermanos de la Fuerza Naval, nuestro más sincero saludo y felicitaciones, al arribar al 29 Aniversario de su fundación. Un día como hoy, 13 de agosto de 1980, se funda la Marina de Guerra Sandinista, precursora de lo que hoy es la Fuerza Naval, con el objetivo de proteger nuestros espacios marítimos y brindar seguridad a la población nicaragüense que habita en los litorales.

Han sido casi tres décadas de arduo e infatigable trabajo, para conformar, estructurar y de-sarrollar, un importante componente de nuestra defensa nacional, encargada de resguardar, pre-servar y defender la Soberanía e Integridad de nuestro mares, costas y ríos, combatiendo eficaz-mente a quienes se aventuran a amenazarla o vulnerarla.

Nuestra Fuerza Naval, a pesar de que todavía tiene muchas limitaciones en medios y equi-pamiento tecnológico, ha tenido muchos éxitos, más allá de lo esperado, gracias al arrojo y valentía de quienes integran este vital componente armado de nuestra defensa. Hoy en día, esta Fuerza Naval es considerada la más efectiva a nivel centroamericano en la lucha diaria contra el crimen organizado y, es que la efectividad y el respeto de que goza, se deben principalmente a la calidad humana, moral, combativa y un elevado nivel de conciencia de servir a los más altos intereses de la Patria.

Merece especial mención y reconocimiento, la heroica labor que realizan en el combate a la narcoactividad, que en todos estos años se ha estrellado contra una férrea e inquebrantable barrera, no sólo desde el punto de vista operativo, sino que también ha encontrado una sólida formación moral, que es la principal arma de lucha con que cuentan los hombres y mujeres que conforman nuestra Fuerza Naval.

Hermanas y hermanos de la Fuerza Naval, tengan la certeza de que el pueblo nicaragüense, y particu-larmente quienes trabajamos de cerca con ustedes, nos sentimos orgullosos por el trabajo realizado hasta ahora, en el que ha prevalecido el espíritu humano y de servicio a la comunidad, que carac-teriza el actuar de una Fuerza construida y organizada, con un objetivo eminentemente defen-sivo, tal y como se ha demostrado en todos estos años.

El informe de labores que con mucho orgullo y sentido del deber cumplido ha presentado el Contraalmirante Juan Santiago Estrada, Jefe la Fuerza Naval, refleja en detalles los duros golpes que ha logrado asestar a la delincuencia internacional y al narcotráfico, así como la protección a la población, que se ha visto afectada por fenómenos naturales, particularmente en nuestra Costa del Caribe.

Por todo ello, nuestro más sincero y fraterno saludo y reconocimiento a la Jefatura, Oficiales Superiores, Marineros y personal civil de la Fuerza Naval del Ejército Nicaragua, por los logros obtenidos a lo largo de estos 29 años.

Para concluir, honor a quien honor merece, vaya también nuestro tributo de reconocimiento y respeto, a los heroicos marineros que han ofren-dado sus vidas en el cumplimiento del deber. A ellos, nuestra profunda y eterna gratitud. Muchas gracias.

Palabras del General de Ejército

Moisés Omar Halleslevens Acevedo

Jefe del Ejército de Nicaragua

Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República y Jefe Supremo de la República de Nicaragua; Coordinadora del Consejo de Comuni-cación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana; Doctor Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República; Licenciado Samuel Santos López, Ministro de Relaciones Exteriores; Ingeniero Pablo Martínez Espinoza, Ministro de Transporte e Infraestructura; Licenciada Juanita Argeñal, Ministra del Ambiente y Recursos Naturales; Doctor Marvin Aguilar García, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Estimado Monseñor Eddy Montenegro Avendaño, gracias por sus palabras y oraciones para la Fuerza Naval y el Ejército de Nicaragua; compa-ñeros de la Comandancia General, Mayores Generales, Avilés Castillo y Calderón Vindell; Licenciada Ruth Tapia Roa, Secretaria General del Ministerio de Defensa; estimados funcionarios del Gobierno que nos honran con su presencia esta noche; Contraalmirante Juan Estrada García, Jefe de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua; Generales de Brigada y Oficiales Superiores que participan en esta Ceremonia de Aniversario de la Fuerza Naval.

Agregados de Defensa Militares, Navales y Aéreos acreditados en Nicaragua; Jefe del Grupo Militar de los Estados Unidos de América, Jefe de Marminca; Magistrados de los Tribunales de Apela-ciones de la RAAN, RAAS; Fiscales Regionales Departamentales y Auxiliares; señores Alcaldes de los Municipios de Corinto, San Juan del Sur, Tola, Nagarote, San Rafael del Sur, Chinandega y Bluefields; señores miembros de la Cámara de la Pesca.

Estimados familiares de los integrantes de la Fuerza Naval que nos acompañan esta noche; Oficiales en Retiro de la Fuerza Naval acá presentes; apreciados familiares de integrantes de la Fuerza Naval caídos en el cumplimiento del deber, nuestro respeto y cariño de siempre; hombres y mujeres de Prensa, invitados especiales que nos honran con su presencia; bloques Representativos del Ejército y de la Fuerza Naval presentes en esta ceremonia; amigas y amigos todos, tengan muy buenas noches.

Agradezco la presencia de todos ustedes en este acto, con el que celebramos el Vigésimo Noveno Aniversario de Constitución de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua. En el año 1979, al constituirse el Ejército Popular Sandinista, hoy Ejército de Nicaragua, se integraron en primer lugar, las Unidades de Infantería y la Fuerza Aérea, en correspondencia con las fuerzas y los diversos recursos disponibles en ese momento.

Fue en el mes de agosto de 1980, que la nueva institución militar perfeccionó su estructura orgánica y se fortaleció con la constitución de la Marina de Guerra Sandinista, hoy Fuerza Naval, unidad que nació con pocos recursos navales, pero con una alta moral y disposición de servicio, que hoy se refleja en este importante tipo de Fuerza Armada del Ejército de Nicaragua.

Con satisfacción, hemos escuchado esta noche, los resultados y logros que han sido dados a conocer por el Contraalmirante Juan Santiago Estrada García, Jefe de la Fuerza Naval. Ellos demuestran los esfuerzos y profesionalidad con que hemos venido actuando para hacer bien las cosas y extirpar las amenazas que a diario se ciernen sobre nuestra Patria.

La incautación de casi 4 toneladas de cocaína, la detención de 128 embarcaciones en labores de pesca ilegal, el brindar condiciones de seguridad para el arribo de 61 cruceros, con un poco más de 100 mil turistas; el coadyuvar en preservar la certificación de nuestros puertos como puertos seguros, son parte de tan importantes resultados.

Frente a nosotros tenemos esta noche, una repre-sentación de esos hombres y mujeres que, en medio de adversidades, han sido capaces de cumplir con más de 60 misiones de búsqueda, de salvamento y rescate, con saldos positivos al preservar con vida a 82 personas y brindar auxilio a 7 embarca-ciones en condiciones de naufragio. Estas acciones, son las que les han permitido obtener el mejor reconocimiento: la satisfacción del deber cumplido, la confianza del pueblo y del Alto Mando del Ejército hacia el arduo trabajo de los hombres y mujeres que integran la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.

Disponemos de una Fuerza Naval, que por su empeño y firme decisión, alcanza una posición de liderazgo en el Hemisferio, al obtener mayores y mejores resultados en el combate al narcotráfico, el crimen organizado y delitos conexos. En estos resultados se evidencia la calidad de nuestra Fuerza Naval.

Quiero expresarles en esta noche, hermanos de la Fuerza Naval, que con su actuar, han puesto en alto el nombre de Nicaragua, al recibir recono-cimientos por su labor y por destacar en labores de ayuda humanitaria. Ustedes, miembros inte-grantes de la Fuerza Naval, deben sentirse orgullosos por ser una pieza fundamental en la preservación y conservación de los recursos estratégicos, marinos e hídricos, para la vida y desarrollo de nuestra querida Nicaragua.

Al celebrar este día el Vigésimo Noveno Aniversario de Constitución de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, les felicito y en nombre de los Generales, en nombre de los Coroneles, Tenientes Coroneles, Mayores, Capita-nes, Tenientes, Funcionarios, Clases y Soldados, les manifiesto nuestro reconocimiento por los logros que han alcanzado.

Mi gratitud como Comandante en Jefe, para todos sus familiares, padres, madres, esposas, esposos, hijas, hijos y seres queridos, integrantes de esta gran familia, por brindar comprensión, aprecio y respaldar a estos heroicos soldados del mar.

A los familiares de nuestros hermanos de la Fuerza Naval, caídos en el cumplimiento del deber, nuestro saludo, nuestro respeto y aprecio, y quiero manifestarles que esos valiosos hombres y mujeres que entregaron sus vidas, son artífices de los logros que hoy quedan registrados y celebramos de la Fuerza Naval, al arribar a su Vigésimo Noveno Aniversario de Constitución. Siempre estarán presentes, por ser con su ejemplo, guía de éstas y futuras generaciones de nuestros marineros.

Felicidades a los amigos y hermanos que en tan especial celebración, se hicieron merecedores de reconocimientos por méritos personales y con-tribuir al desarrollo y consolidación de esta Fuerza Naval que es patrimonio de nuestra querida Nicaragua.

Al Contraalmirante Juan Estrada, a su Estado Mayor o a su tripulación, como él lo decía, a todos nuestros hermanos de esta victoriosa Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, quiero decirles, de parte del Alto Mando, nuestro reconocimiento por esa tarea, por esa loable labor que han desarrollado durante todo este año.

Y quiero manifestar esta noche, ante las principales autoridades de la Nación y ante el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, ratificar al pueblo de Nicaragua, que cuenta con una Fuerza Naval con capacidad de respuesta, integrada por hombres y mujeres que sólo demandan la satisfacción de cumplirle a la Patria.

¡Viva el Vigésimo Noveno Aniversario de Consti-tución de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua! ¡Viva el Trigésimo Aniversario de Constitución del Ejército de Nicaragua! Muchas gracias.

Palabras de Daniel

Buenas noches, hermanos y hermanas nicaragüenses; nos encontramos en esta ocasión, conmemorando el 29 Aniversario de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua... 13 de agosto; estaba recordando, como lo recuerdo cada vez que nos encontramos aquí en esta fecha, que un día como hoy, también cumple años el Comandante Fidel Castro, y cumple años el Comandante Tomás Borge.

A Fidel, después del Moncada, en su estrategia de lucha para liberar a Cuba, le correspondió embarcarse en un yate, sería tan grande como este que está aquí enfrente, el Granma, de México a las costas de Cuba, y ahí iniciar la lucha liberadora hasta culminar con la victoria.

Es estas tierras de América, Nuestra América, como decía Martí, los conquistadores llegaron en barcos; Colón zarpó de puertos en Europa hasta llegar a estas tierras, a estas costas, a las islas del Caribe primero, y luego a las costas de Centroamérica, y de ahí, se fue expandiendo el dominio español sobre la región.

En barcos también llegaron los conquistadores a los Estados Unidos; llegaron de Inglaterra, para despojar de sus tierras, de sus riquezas a los pueblos originarios de toda nuestra América. Entonces no existía la aviación. Yo recordaba en el acto de la Fuerza Aérea, que los primeros aviones que incursionaron en combate aquí en nuestro país, no eran de ninguna Fuerza Aérea de Nicaragua, sino que eran de la Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos.

Estados Unidos tenían invadida Nicaragua, y lanzaron esos ataques sobre Ocotal, cuando Sandino estaba luchando para tomarse Ocotal y el apoyo de la Fuerza Aérea fue decisivo para evitar que Sandino se tomase Ocotal... Cinco aviones de la Fuerza Aérea norteamericana participaron en esos combates.

Nicaragua se ha venido desarrollando, en medio de las enormes y complejas contradicciones provo-cadas por las políticas expansionistas de las potencias, porque después de España, aquí en Nicaragua ¿quiénes empezaron a disputarse el territorio nicaragüense? Inglaterra y los Estados Unidos. ¿Y qué medio de transporte utilizaban para llevar a la tropa y llevar el armamento? Utilizaban las embarcaciones, los barcos.

Fue un barco del imperio británico, el que en medio de las profundas contradicciones que vivía nuestro país, enfrentados liberales con conser-vadores después de la Independencia, y entonces, los británicos tranquilamente, entrando por el Río San Juan, bajando la bandera de Nicaragua, rindiéndole homenaje al poderío británico.

Pero como luego había alguna resistencia de los nicaragüenses, entonces, con otras naves de guerra lo que hicieron fue continuar sobre el Río San Juan. ¿Qué naves de guerra eran? El Primero de enero de 1848, el vapor de guerra, Vixen, y cuando bajaron la bandera de Nicaragua y la banda de los imperialistas británicos tocaba sus him-nos, gritaban “Dios salve al Rey.” ¡Imagínense!

Luego, reforzados con la fragata Alarm y el bergantín Daring, remontaron el Río San Juan, llegaron al Castillo de La Inmaculada y al Fuerte San Carlos, cruzaron el Lago de Granada, el 20 de febrero del año 1848. Dejaron claro que Nicaragua estaba ocupada, que los británicos tenían una base en Nicaragua; una base que servía para sus intereses expansionistas, imperialistas, y que a partir de la fuerza, se adueñaban del territorio del Caribe de Nicaragua.

¡Fíjense bien! Mensaje, el 24 de marzo de ese año 1848, después de esa incursión de los barcos británicos en Nicaragua, en nuestro río, en nuestro lago, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Inglaterra, el Vizconde Palmerston le escribe a su representante ante Nicaragua y le dice: “Y le doy instrucciones de que informe al Gobierno de Nicaragua, de que se enviará cada vez y cuando, un barco de guerra británico a San Juan, con órdenes de expulsar de ahí a cualquier tropa o funcionario nicaragüense, civil o militar que se encuentre en San Juan.” ¡San Juan de Nicaragua!

“Y usted agregará...” le dice el representante de Sus Majestades británicas, “... que si las autoridades nicaragüenses persisten en entro-meterse ahí, se tomarán medidas hostiles contra puntos de su propia costa, ya que el gobierno de Su Majestad, sabrá apoyar y sostener la soberanía del rey Mosco en el puerto de San Juan.” Ellos utilizaban entonces, la figura del rey Mosco para mantener su dominio sobre la Costa del Caribe de Nicaragua, e incluso penetrar hasta Granada.

¿Qué es lo que le quedaba a Nicaragua en esos momentos? Nicaragua, realmente, aunque era una Nación independiente, no tenía las bases de una Nación establecida. Nicaragua estaba partida en dos, permanentemente, enfrentados liberales con conservadores; los liberales formaban su Ejército e iban contra los conservadores; los conserva-dores formaban su Ejército e iban contra los liberales. Y claro, esto lo aprovechaban las potencias como Inglaterra, para dominar Nicara-gua.

No había un ejército en Nicaragua, no existía un Ejército, éramos los mismos nicaragüenses, nues-tros antepasados, matándose continuamente en guerras fratricidas que eran alimentadas por las potencias. A las potencias les interesaba que los nicaragüenses nos desgarráramos; le interesaba a Costa Rica que los nicaragüenses nos des-garráramos. Eso fue lo que le permitió a Costa Rica quedarse con El Guanacaste; es lo que permitió a Costa Rica intentar también arreba-tarnos el Río San Juan, como lo intentó hacer ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La Corte fue bien clara, dijo: Nicaragua tiene plena soberanía sobre el Río San Juan y no puede haber tráfico armado de Costa Rica sobre el Río San Juan. Es bien clara la Corte.

Entonces, ya el imperio español se había largado, quedaba el imperio británico, y luego ya estaba formándose, desarrollándose el imperio yanqui, hijo del imperio británico, porque fueron los británicos los que invadieron tierras norte-americanas, que tenían sus propios pueblos, los pueblos originarios, los indios norteamericanos, los pieles rojas, como les llamaban los invasores, y que luego fueron exterminados o reducidos totalmente en verdaderos enclaves.

El imperio yanqui ya ponía sus ojos sobre Nicaragua, y la lucha se libraba a través del mar; los negocios se hacían exclusivamente a través del mar, todavía no se había desarrollado la aviación. Se desarrollaba a través del mar todo esto y eso es lo que hace que por Nicaragua se abra la Ruta del Tránsito para trasladar ciudadanos norteamericanos de la Costa Este a la Costa Oeste de los Estados Unidos, ¿por dónde? por Nicaragua, por el Río San Juan, por el lago, cruzando el Istmo de Rivas, porque era más seguro que cruzar el territorio de los Estados Unidos, era más peligroso el territorio norteamericano.

Todavía había resistencia indígena y muchos delincuentes, y lo inhóspito de aquellas zonas, entonces, era más seguro hacer ese recorrido de la Costa Este a la Costa Oeste de los Estados Unidos, donde estaba la fiebre del oro. Todo mundo quería ir a los Estados Unidos en ese momento, al Oeste, porque se estaba descubriendo el oro y todo el mundo quería un poquito de oro para enriquecerse.

Las empresas norteamericanas fueron las que se instalaron en ese momento, y empezaron a pelear con los británicos, que no querían a las empresas norteamericanas cruzando el Río San Juan, utilizándolo; ya era una pelea entre potencias y en uno de esos incidentes, cuando los británicos están en contra de que pasen por el Río las empresas norteamericanas, que tenían un barco, el Prometheus... ¿qué hacen? Esto sucedió, fíjense bien la historia de Nicaragua, esto sucedió el 21 de noviembre de 1851: viene un bergantín británico, El Express, tenía cañones, le disparó dos, tres, cuatro cañonazos al barco Prometheus, que era de la Compañía de Tránsito de los Estados Unidos... ¡enfrentados los imperios en el Río San Juan en Nicaragua! en tierras que no les pertenecía a ellos, decidiendo la suerte de los nicaragüenses.

¿A qué se limitaban en ese momento, las reacciones de Nicaragua, en esas diferentes etapas que les estoy describiendo? Bueno, a protestar. El representante nicaragüense ante esos países, protestaba cuando se firmó el acuerdo entre Estados Unidos después de estos incidentes. Porque después se pusieron de acuerdo los dos imperios y se dividieron: vos te quedás con la Ruta de Tránsito, le dijeron los ingleses al yanqui, yo me quedo con toda La Mosquitia ¡y le dieron a Costa Rica un pedazo de Nicaragua!

Ahí se firmó un acuerdo entre los Estados Unidos, Inglaterra y Costa Rica, decidiendo la suerte del territorio nicaragüense. No lograron contar, gracias a Dios, con la complicidad de ningún nicaragüense, porque más bien, la reacción que hubo en Nicaragua fue de rechazo a ese acto imperialista de los yanquis y los británicos, un acto imperialista, ¡ese es el imperialismo!

Y José de Marcoleta, que era representante de Nicaragua en los Estados Unidos, ¿qué hizo? Como estaba ese tratado entre los yanquis y los británicos y era un secreto; se fue a los archivos, descubrió el tratado, e hizo la denuncia... y los yanquis lo acusaron de estar espiando, ¡de espionaje! lo mismo que han hecho con los cinco patriotas cubanos que estaban tratando de averiguar de dónde iban a salir los actos de terrorismo en contra de Cuba. Marcoleta, lo que estaba tratando de encontrar eran las pruebas documentales del acto de despojo que se estaba cometiendo en contra de Nicaragua por parte de los Estados Unidos, por parte de Inglaterra y con la complicidad de Costa Rica.

Y ¿qué hicieron los yanquis? Declararon non grato a Marcoleta y lo expulsaron de los Estados Unidos... ¡a mucha honra! Por eso es que tenemos la Orden José de Marcoleta, aquí en Nicaragua, poco se conoce de él, de su historia.

Pero la verdad es que Nicaragua, y este es un tema que pienso que es importante debatirlo más, estudiarlo más, la verdad es que Nicaragua era presa fácil de las políticas imperialistas y expansionistas, porque sencillamente en Nicaragua no había sentido de Nación, no se habían establecido los fundamentos para una Nación.

Luego, Nicaragua ocupada militarmente por los yanquis, Sandino resistiendo, los yanquis se retiran y dejan la trampa, asesinan a Sandino y dejan a Somoza con la genocida Guardia Nacional, la dejaron ahí; la crearon los yanquis, una Guardia, cuyos jefes eran yanquis, empezó llamándose la Contabularia, era tropa yanqui que fue incorporando nicaragüenses, un poco siguiendo aquello de la vietnamización de la guerra que hicieron en Vietnam. Como en Vietnam estaban derrotando a las tropas yanquis, entonces, empezaron a organizar y a fortalecer al Ejército creado por ellos.

Lo mismo hicieron aquí, empezaron a crear un Ejército, una Guardia, la Guardia Nacional, creado a imagen y semejanza del imperio; a tal grado que el pueblo nicaragüense lo bautizó como “la genocida”, ese fue el nombre que le dio el pueblo de Nicaragua. Por algo el pueblo de Nicaragua le dio ese nombre; todos los nicaragüenses, independientemente de ideología, de pensamiento político, todos coincidíamos en que era “la genocida”. Guardia que asesinaba estudiantes, mujeres, que utilizaban los helicóp-teros para lanzarlos desde el aire; Guardia que masacraba al pueblo, aquí mismo en la ciudad de Managua, masacraba al pueblo.

La verdad es que Nicaragua no tenía los funda-mentos de Nación, no tenía un Ejército, ¡no lo tenía! Un Ejército de Nación, no existía; existían los Ejércitos de los liberales, de los conservadores, enfrentados unos contra otros y, luego, la genocida creada, organizada, armada por la intervención yanqui, al servicio de los yanquis, con Somoza García al frente, para asesinar al pueblo.

¿Qué batallas heroicas libró esa Guardia genocida? ¿Qué batallas libró defendiendo la Soberanía de la Patria? ¿Qué batallas libró aportando al desarrollo de nuestro país? ¡Ninguna! El papel de la genocida era mantener aterrorizado al pueblo de Nicaragua, asesinar al pueblo de Nicaragua.

Por eso es que podemos afirmar, sin ninguna duda, que Nicaragua empieza a tener Ejército, como Nación, por primera vez en la Historia, a partir del 2 de septiembre del año 1979, cuando se funda el Ejército Popular Sandinista, hoy Ejército de Nicaragua. Cuando luego, el 10 de enero del año 1987, con la Constitución promulgada por la Revo-lución, se institucionaliza la profesionalidad y el papel del Ejército al servicio de todos los nicaragüenses y de la Nación.

¡Por primera vez en la historia de Nicaragua! Nicaragua llega a tener un Ejército con sentido de Nación, y Nicaragua llega a tener sentido de Nación; y desaparecen los agrupamientos armados que existieron a lo largo de la Historia de nuestra Patria. Y libramos múltiples batallas; en esas múltiples batallas que libramos cuando ya estaba organizado el Ejército, le correspondió a la Fuerza Naval un papel destacado, un trabajo abnegado, heroico, porque tuvo que enfrentar el minado de nuestras costas, el minado de los puertos.

¿Quiénes minaban nuestros puertos, nuestras costas? Lo minaban los imperialistas del Norte, los yanquis. Para esos tiempos, Inglaterra no estaba en Nicaragua, ya había quedado Nicaragua nada más con los Somoza, bajo el dominio de los yanquis. Cuando derrocamos a Somoza, vino aquella guerra que trajo el minado de los puertos, que trajo los ataques por mar. Entonces, las lanchas rápidas que hoy utilizan los narcotraficantes, eran utilizadas por los organismos de Inteli-gencia de los Estados Unidos, para lanzar ataques terroristas en contra del pueblo nicaragüense; para destruir tanques de combustible, entre otra cosa.

Le correspondió a la Marina, por lo tanto, una labor extraordinaria, de tiempos de guerra, ésta es una Marina que se forjó en tiempos de guerra. Y aquí en Nicaragua, en esos tiempos difíciles, a pesar de que teníamos una guerra, que tenía sus bases en Honduras, donde Estados Unidos habían establecido una base militar en Palmerola y otra en El Aguacate, y habían establecido fuerzas en Costa Rica, con el Gobierno de Luis Alberto Monge, que les autorizó a Estados Unidos colocar tropas en territorio costarricense, que nos atacaban por los mares.

A nosotros, que teníamos extraordinarias rela-ciones con la Unión Soviética, nunca se nos ocurrió decirle a la Unión Soviética que instalaran una base militar aquí en Nicaragua, para que nos ayudaran a enfrentar la política terrorista que nos lanzaba el gobierno yanqui, ¡no se nos ocurrió pedir una base militar a la Unión Soviética! Pedíamos apoyo militar, pero nunca, que se establecieran bases militares en nuestro territorio.

Y luego, en el proceso negociador que se desarrolló en Centroamérica para alcanzar la Paz, entre los Presidentes centroamericanos, yo recuerdo bien, que mucho insistíamos que los centroamericanos debíamos asumir el compromiso, de no permitir el establecimiento de bases militares extranjeras. Pasó el tiempo, se alcanzó la Paz, corrieron los años, pero la base militar ahí está todavía en Honduras, Palmerola, o la base Soto Cano, así le llaman ahora.

Yo aterricé en esa base militar, y vi unos cuantos soldados norteamericanos, nos tomamos fotos con los soldados norteamericanos que se acercaron a curiosear y a saludar. Aterricé cuando el Presidente Zelaya, ante aquel accidente que se produjo en el Aeropuerto de Toncontín, él había decidido convertir la base de Soto Cano en aeropuerto internacional; nosotros nos encon-trábamos en Uruguay y él nos dijo que voláramos directamente al Aeropuerto de Palmerola.

Desde el aire, una base enorme, gigantesca. Llegamos de noche, aterrizamos a la medianoche, nos recibió la Fuerza Aérea Hondureña; nos hicieron guardia de honor los cadetes de la Fuerza Aérea Hondureña, pero ahí estaban también los soldados y oficiales norteamericanos, en actitud realmente amistosa, a tal grado, como les decía, que hasta fotos nos estuvimos tomando con los oficiales y soldados norteamericanos.

Luego, cuando salimos de la base, empezamos a recorrer las calles dentro de la base, y toda aquella infraestructura es realmente impresio-nante; toda la protección, todos los obstáculos que tiene la base para evitar una penetración rápida o fácil de medios de transporte terrestre y todos los sistemas de radar, vigilancia, etc. La única base militar que queda en Centro América es ésta en Palmerola.

Aquí en Nicaragua, lo recuerdo bien, fue después del año 1990, y lo que tengo presente, no sé si fue en el Gobierno de doña Violeta o en el del doctor Alemán, cuando los Estados Unidos, en la lucha contra el narcotráfico, plantearon instalar una base en Bilwi, en Puerto Cabezas. Así lo plantearon y el Ejército dijo no.

A nosotros nos consultaron, estábamos en la oposición ¡y dijimos no! Y en todas las conversaciones que sosteníamos y sostenemos con los representantes del Gobierno de los Estados Unidos ¿qué les decimos? Nosotros no queremos que ustedes vengan aquí a montarnos operaciones en lugar de la Policía, en lugar del Ejército, en contra del narcotráfico ¡no les decimos eso!

Porque ellos, a veces quisieran apartar a la Policía y al Ejército, y ser ellos, con sus helicópteros, con sus barcos, con sus tropas, los que estarían persiguiendo al narcotráfico. Y ¿qué les hemos dicho? ¡No! Ustedes lo que tienen que hacer, es fortalecer a las instituciones nicara-güenses. Tenemos establecido por principios y en la Constitución, el no establecimiento de bases militares extranjeras en Nicaragua.

Les hemos dicho, ¿por qué no entregan heli-cópteros, por qué no entregan lanchas? Ya han empezado a entregar unas cuantas lanchas; pero bueno, que entreguen guardacostas. Sí, les estamos cubriendo las espaldas a ellos con el narcotráfico, porque el problema es que en América Latina nos enfrentamos a una lucha por la defensa de la Soberanía.

Una, que es de orden político, que tiene que ver con las políticas expansionistas y hay una contradicción o pareciera haber una contra-dicción, porque mientras Estados Unidos, con el actual Presidente Barack Obama, ha empezado a retirar tropas de Irak, y en Afganistán están derrotando a todos los que están metidos en Afganistán; ahora resulta que se van a establecer siete bases militares más en Colombia.

¿Qué hubiese sucedido si en aquellos tiempos, cuando nos enfrentábamos a esa guerra injusta, al minado de los puertos, a esa política terrorista que fue condenada por la Corte Internacional de Justicia? ¿Qué hubiera sucedido si nosotros decimos, vamos a instalar siete bases militares soviéticas aquí en Nicaragua para defendernos? ¿Qué hubiera sucedido?

La verdad es que un país no se defiende con bases militares extranjeras, y aquí lo hemos demos-trado. Nosotros nos enfrentamos a la tiranía somocista primero, que contaba con el apoyo de los Estados Unidos y, luego nos enfrentamos a esta guerra cruel, con la moral, con la dignidad, con el espíritu de lucha de los nicaragüenses y salimos victoriosos, el pueblo salió victorioso, la Nación salió victoriosa.

Se le logró poner fin a la guerra y este Ejército, que querían desaparecerlo con esa guerra, quedó intacto, quedó fortalecido, en términos de calidad; no quedó con el mismo número de combatientes que tenía entonces, sino que se constituyó un Ejército para tiempos de Paz.

Indiscutiblemente que no podemos ser ajenos a este debate que se ha abierto en América del Sur, sobre las bases que se están instalando o que se van a instalar en Colombia, donde ya existen bases militares, van a instalar más bases militares. ¿Para combatir el narcotráfico? En todo caso, que los Estados Unidos le den más medios, más recursos a la Policía colombiana, al Ejército colombiano.

Ya quisiéramos contar con la milésima parte de los recursos que le entregan los Estados Unidos a Colombia, tendríamos muchos mayores medios, muchas mayores capacidades para enfrentar el narcotráfico. Claro, que aquí tiene mucho que ver la calidad moral de los combatientes, de los soldados de nuestro Ejército, un elemento funda-mental que va más allá del aspecto puramente material.

No podemos ver con simpatía que se estén multi-plicando bases militares en Colombia, entonces ¿vamos a empezar a llenar de bases militares a América Latina? Después a otro país se le puede ocurrir traer bases militares de otra nación. Estaríamos creando una situación que afectaría el proceso que hoy llevan las naciones latino-americanas y caribeñas, incluyendo el diálogo que se abrió con los Estados Unidos en la Cumbre de Trinidad y Tobago. Se estaría afectando todo eso, se estaría retrocediendo a aquella época que se conoció como la época de la Guerra Fría.

Nosotros esperamos, confiamos que esta situación que está planteada en Colombia, pueda ser superada a través del diálogo entre los mismos hermanos suramericanos, entre los mismos hermanos latinoamericanos y caribeños, porque el Caribe también se ve afectado. Nosotros tenemos diferéndum con Colombia... ¡ah! que porque los colombianos tienen una superioridad militar a la de Nicaragua, ¿vamos a renunciar a defender nuestra soberanía sobre el mar territorial, que delimitó la Corte Internacional de Justicia? ¡No! Nosotros lo estamos defendiendo.

Y, ¿a quién le toca librar esa batalla en primera línea? A ustedes, queridos hermanos, compañeros de la Fuerza Naval, estarse desplazando en esa zona del Mar Caribe, donde de repente aparecen los grandes buques de guerra de Colombia. Pero, eso no nos hace rehuir, ni nos lleva a decir: como Colombia tiene una gran fuerza militar, entonces vamos a instalar bases militares en Nicaragua, ¡no!

Nosotros vamos a defender nuestra Soberanía como la hemos venido defendiendo durante todos estos años, contando lógicamente con la solidaridad, con la Cooperación internacional, pero sin bases militares extranjeras, sino fortaleciendo a la Fuerza Naval, a la Fuerza Aérea; fortaleciendo a las Fuerzas Mecanizadas, a las Fuerzas de Infan-tería; es decir, fortaleciendo a las diferentes armas del Ejército de Nicaragua, sin entrar en una carrera armamentista. No estamos por entrar en una carrera armamentista, no tiene sentido, sino que estamos por fortalecer, darle mayor calidad, mayor capacidad al Ejército de Nicaragua y en particular, en este caso, a la Fuerza Naval.

Ahora que hablaba de la Base de Palmerola, resulta que en el trazado que tiene Cocesna, de los vuelos que salen de Honduras hacia la Región, el día del golpe, Palmerola está muy cerca por helicóptero o por avión de Tegucigalpa, a unos 80 kilómetros de distancia, pero en ese trazado de vuelo, que lo podemos dar a conocer un día de estos, aparece el avión en el que fue expulsado de su país el Presidente Manuel Zelaya, aparece en un vuelo de la base de Soto Cano o Palmerola hacia Costa Rica. Ahí está el trazado, es decir, fue utilizada la base, no hubo ignorancia de los Estados Unidos que ahí se estaba fraguando un golpe.

Pero, estamos totalmente convencidos también, que no se trata, bajo ningún punto de vista, como lo ha interpretado el Presidente Barack Obama a partir de algunos planteamientos... ¡no se trata que los Estados Unidos resuelvan el problema de Honduras! No le corresponde a los Estados Unidos resolver el problema de Honduras; no le corresponde al Presidente Barack Obama resolver el problema de Honduras.

Bajo ningún punto de vista estaríamos de acuerdo con que para reinstalar al Presidente Zelaya, Estados Unidos intervenga con sus tropas en Honduras... ¡bajo ningún punto de vista estaríamos de acuerdo! ¡Condenaríamos ese hecho!

Una cosa es, lo que se ha acordado en los Orga-nismos Internacionales, desde Naciones Unidas, que es el mayor organismo mundial que existe, condenando el golpe; lo que se ha acordado en la OEA y, otra cosa es que ahora algunos piensen que Estados Unidos tiene que resolver el problema de Honduras. Estados Unidos no tiene por qué resolver el problema de Honduras ¡es el pueblo de Honduras el que va a resolver su problema! Y es al pueblo de Honduras al que tenemos que brindarle nuestro apoyo, nuestra solidaridad, los pueblos latinoamericanos y caribeños. Pero bajo ningún punto de vista puede haber intervención alguna en Honduras, ¡sería gravísimo, sería fatal para los pueblos latinoamericanos y caribeños ese tipo de precedente!

Por lo tanto, puedo decir que estoy de acuerdo con el Presidente Barack Obama... ¡que no se le ocurra intervenir en Honduras! Simplemente que acompañen ellos las decisiones, dentro del marco de la OEA, dentro del marco de Naciones Unidas, pero que no se le ocurra.

Claro que para la Región Centroamericana, para Nicaragua, que es un país vecino de Honduras, lo ideal sería que esa base militar que tienen en Honduras, la retiraran, independientemente de que hoy Honduras esté viviendo una situación trágica. Esa base tenía que haberse retirado desde hace muchísimos años, desde los años 90 tenía que haberse retirado esa base, pero no, ahí se quedaron.

Por lo tanto, estamos por que sea el pueblo de Honduras el que decida sobre su propio destino, y al pueblo de Honduras lo estamos viendo librando luchas en todas las ciudades, librando luchas, en la capital, en Tegucigalpa. Esos miles de mujeres, de hombres, de jóvenes que se han mani-festado todos estos días, no son nicaragüenses, ni venezolanos, ni ecuatorianos, ni bolivianos, son hondureños y hondureñas. Eso lo pueden constatar con gran facilidad, que nos enseñen, porque de repente, en la campaña, quieren crear la idea de que los que ahí están protestando no son hondureños. Es el pueblo hondureño el que está protestando ahí, y es el pueblo hondureño el que tiene que decidir su futuro, es el que tiene que resolver esta situación.

Lo que nos corresponde a nosotros es acompañar al pueblo de Honduras, pero no podemos estar diciéndole a Estados Unidos que resuelva ese problema, al contrario, en todo caso, como le hemos dicho a los Estados Unidos, queremos relaciones respetuosas con ellos; estamos en contra del injerencismo norteamericano, estamos en contra de las intervenciones norteamericanas. Hasta ahí la cosa venía bien y en la reunión de Trinidad y Tobago hicimos ese discurso y una coincidencia también con el planteamiento del Presidente Barack Obama. Pero ahora, de la noche a la mañana se sacan siete bases militares en Colombia... eso no está en el espíritu de la reunión de Trinidad y Tobago.

Ni siquiera está en el espíritu del documento que tanta polémica creó en Trinidad y Tobago. En ese documento, bajo ningún punto de vista se establece que en adelante, se instalen bases militares de potencia alguna, en los países latinoamericanos y caribeños, no se establece eso. Es un documento que está en la línea de buscarles respuestas a los grandes problemas económicos y sociales que tienen nuestros pueblos, esa es la prioridad.

Nuestra prioridad no es la guerra, la guerra quedó atrás y está enterrada para siempre. Nuestra prioridad es la guerra contra el hambre, contra el desempleo; la guerra contra la pobreza, la lucha para que la producción en Nicaragua se siga multiplicando como se viene haciendo en nuestros campos, en el sector agrícola, en el sector ganadero se viene multiplicando.

Esa es la lucha que hoy estamos librando, la lucha para que, como bien lo decía el compañero Jefe de la Fuerza Naval, se puedan desarrollar con el apoyo de la Fuerza Naval, con el apoyo de la Fuerza Aérea, las Elecciones Regionales en la Región Autónoma del Atlántico Norte y en la Región Autónoma del Atlántico Sur.

Queridos compañeros, queridos compañeras, que-ridos hermanos y hermanas nicaragüenses, nuestro saludo, nuestras felicitaciones, en particular para todos los hermanos y hermanas de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua; para el Contraalmirante Juan Santiago Estrada García, que se encuentra al frente de la Fuerza Naval.

Nuestros saludos para todos los compañeros del Estado Mayor General, para el Jefe del Estado Mayor, el Mayor General Julio César Avilés; para el Inspector General, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell.

Nuestro saludo para todas las instituciones cooperantes con la Fuerza Naval, porque aquí lo que estamos viendo, es una Fuerza Naval que está contando con la cooperación de los nicara-güenses, que están convencidos que cuentan con una Fuerza Naval para defender la Soberanía, para defender los recursos del país, para luchar contra el narcotráfico.

Es decir, una Fuerza Naval que merece el respeto y el acompañamiento de las diferentes Cámaras de Pesca, de los Alcaldes, Vicealcaldes y Conce-jales, hombres y mujeres que se sienten identifi-cados, en ese diario trajinar, con la Fuerza Naval.

Nuestro saludo para Monseñor Eddy Montenegro por sus palabras; nuestro saludo para la compañera Ruth Tapia Roa, Secretaria General del Ministerio de Defensa; nuestro saludo para la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía; para el doctor Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República, y nuestro saludo para nuestro querido hermano, el Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo.

¡Patria y Libertad!

¡Que viva el 29 Aniversario de la Fuerza Naval!

¡Que viva el 30 Aniversario del Ejército Nacional!

¡Que viva Nicaragua, bendita y siempre libre!