Enrique Hendrix, 10 de septiembre 2018
Entre el 23 de abril hasta el 10 de mayo, en un lapso de 15 días, se desarrollaron tres grandes manifestaciones: 23 de abril, “Caminata por la Paz y el Diálogo” convocada por el COSEP; 28 de abril, “Peregrinación y consagración de Nicaragua al corazón de María” convocada por la Iglesia Católica; y, 09 de mayo, “Marcha Nacional por la Justicia y la Democratización de Nicaragua” convocada por el Movimiento por Nicaragua y el Movimiento Estudiantil 19 de abril. Afortunadamente en ninguna de las tres manifestaciones se reportaron enfrentamientos o fallecidos.
Sin embargo, durante los 15 días referidos, no mermó la violencia en los alrededores de algunos recintos universitarios, especialmente la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), sector en donde el 08 de mayo fue impactado por arma artesanal un señor que regresaba de su trabajo, no obstante fue posterior al 10 de mayo que hubo un ascenso en la cantidad de hermanos nicaragüenses asesinados.

Comportamiento de los decesos entre el 19 de abril y el 19 de junio.
Hay un espacio de tiempo de aproximadamente 15 días en que afortunadamente no se reportaron muertos.
El gráfico fue alimentado con la información de los informes de CENIDH, CIDH y ANPDH.
¿Por qué de pronto comenzaron nuevamente a haber muertos y con mucha más frecuencia después de los 15 días? ¿Acaso la “Lucha Cívica y Pacífica” sin muertos no estaba siendo efectiva? Para derrocar a un Gobierno es preciso no sólo contar con el apoyo de la población sino también el apoyo de la comunidad internacional y la mejor manera de lograr el apoyo internacional es acusando de “genocida” a un Gobierno. De esto se encargarían también los organismos de derechos humanos (CENIDH, CIDH y ANPDH) cuya tarea principal fue inflar las listas de muertos para procurar la desaprobación nacional e internacional contra el Gobierno. Aunque estamos claros, que aún para esos días, La Oposición no se había desenmascarado con su agenda de “Golpe Suave”.
Pero todavía queda la inquietud: ¿A qué se debió este lapso de 15 días? ¿Fue un impase o un punto de reflexión de los grupos de oposición de cómo llevar las protestas? Para esto hay como mínimo dos elementos a considerar: La UPOLI y el Movimiento Campesino adverso al Gobierno.
En la UPOLI, que ya se encontraba tomada, se produjo la captación y reagrupación de jóvenes, de quienes muy pocos tenían realmente una visión clara del objetivo socio-político a seguir, éstos mismos, al breve tiempo desertaron a conciencia, así como la UNEN afirmó que grupos que se encontraban en la UPOLI estaban siendo financiados y armados por el MRS. Sin embargo quienes dominaron la UPOLI fueron en su mayoría delincuentes, drogadictos, pandilleros y demás elementos salidos del lumpen. Esos 15 días significaron la organización interna de la UPOLI como base de operaciones de la delincuencia, estableciendo una jerarquía interna y fortalecimiento de los tranques y puestos de control dentro del perímetro de seguridad que afectaba a más de diez barrios del Distrito VI de Managua.

Perímetro en el cual los ocupantes de la UPOLI disponían de tranques y puntos de control para movilizarse libremente y cometer ilícitos.
El Movimiento Campesino adverso al Gobierno durante las dos primeras ocasiones en que se encontró en Managua por motivo de participación en marcha nacional (28 de abril “Peregrinación y consagración de Nicaragua al corazón de María” y 09 de mayo “Marcha Nacional por la Justicia y la Democratización de Nicaragua”) aprovechó para consensuar un aparente plan de acción en contra del Gobierno. En ambas ocasiones, así como las siguientes visitas a la capital, los campesinos utilizaron como puesto de mando la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María de Managua. Habiendo concretado sus planes, el 10 de mayo se retiraron de Managua hacia sus comunidades de origen, no obstante muchos se quedaron en el camino para comenzar la instalación de tranques a nivel nacional. Esta afirmación la documentó un medio de prensa escrita al señalar el mismo día que salieron de Managua: “Los campesinos anticanal que se encuentran en el tranque son los mismos que participaron en la marcha por la paz en Managua”. El primer tranque en instalarse fue el de San Pedro de Lóvago, Chontales y luego se fueron diseminando en otros municipios.

La Iglesia Católica escoltando una caravana de Campesinos cuando éstos retornaban a
sus municipios luego de participar de una marcha. La fotografía corresponde al 31 de mayo.
Añadido a ello, los organismos que previamente se habían manifestado (COSEP, AmCham, FUNIDES, MpN, IEEPP, FAD, entre otros) tendrían el tiempo suficiente para organizarse y así mismo identificar/crear "estudiantes universitarios líderes" para ser presentados como el rostro de la comunidad universitaria...
Y en otro escenario, que al final quedó demostrado que se articuló con los demás organismos, la Conferencia Episcopal aceptó el 24 de abril ser mediadora pero fue hasta 20 días después que dió fecha de apertura para el Diálogo Nacional.
¿Con qué necesidad la Conferencia Episcopal esperó tanto tiempo para darle inicio al Diálogo Nacional? Si realmente estaba clara la Conferencia Episcopal de la urgencia del Diálogo Nacional, fue injustificable que haya dejado transcurrir 20 días para darle apertura al mismo. Ese tiempo lo único que permitió es que los ánimos se exacerbaran en las calles, que los movimientos opositores al Gobierno se reagruparan, a como se explicó antes con los ocupantes de la UPOLI y el Movimiento Campesino adverso al Gobierno, agrupaciones que se encargaron de crear caos y desestabilización en el país.
Así mismo recordemos que el Movimiento Campesino siempre estuvo en comunicación con la Iglesia Católica, tenía su puesto de mando en la Catedral de Managua, éstos eran protegidos por la Conferencia Episcopal.
Para cuando se anunció la fecha de apertura del Diálogo Nacional, el Movimiento Campesino ya tenía instalados tranques en al menos 20 municipios de Nicaragua. Aparentemente La Oposición no quería presentarse al Diálogo Nacional sin contar con un elemento con el cual ejercer presión en contra del Gobierno.