¿“Defender los derechos humanos del pueblo nicaragüense” ?

Submitted bytortilla onSáb, 20/04/2019 - 21:34

Moises Medrano, 20 de abril 2019
 

El rol de las organizaciones alemanas en el conflicto nicaragüense

 

Los derechos humanos (DH) son derechos universales. Estos, como es bien sabido, abarcan derechos políticos, socio-económicos y ambientales.1 En la actualidad, diferentes tipos de organizaciones han hecho de la “defensa de los derechos humanos” una prioridad de su “accionar” tanto en el ámbito nacional como, especialmente, en el “transnacional”.2 Sin embargo, son cada vez más las voces que se alzan para denunciar la instrumentalización que se hace de ellos (de los DH) – por parte de organismos internacionales de DH, de solidaridad internacional y de los así llamados organismos de la sociedad civil de ciertas naciones – con el objetivo de criminalizar a ciertos Estados.3 Sea a como sea, lo cierto es que la “defensa de los derechos humanos” (la “acción defensiva”) últimamente afecta a grupos humanos completos. Por esto último, es importante cuestionarse sobre los criterios y procedimientos utilizados o a utilizar a la hora de determinar la “necesidad concreta” de “defender” los derechos humanos.4 Por lo mismo, cabe preguntarse ¿qué significa la fórmula “defensa de los DH”?5 Aquí se hace necesario volver la mirada hacia una situación específica para ver cómo se realiza esa “defensa” por parte de los “defensores de derechos humanos”. De especial interés, sin embargo, es el observar dicha “defensa de los derechos humanos” en su forma “transnacional” concreta.6


Un caso ejemplar de la “defensa (transnacional) de los derechos humanos” lo da el conflicto nicaragüense que estalló en el mes de abril del año 2018 – el cual ha sido entendido por unos como “intento de golpe de estado”7 y por otros como “represión del Estado” 8. Diferentes organismos alemanes (de la solidaridad y otros) se han pronunciado desde entonces sobre el caso, bajo el argumento de “defender los derechos humanos del pueblo nicaragüense”.9 De tal modo, en la mayoría de estos pronunciamientos, las organizaciones alemanas han condenado la así llamada “represión brutal” supuestamente cometida por parte del gobierno nicaragüense y sus “turbas” en perjuicio de gente que ha protestado “pacíficamente” por sus derechos. Estos organismos también han condenado el supuesto autoritarismo de las autoridades nacionales. Debido a esto, ellos demandan – de acuerdo con las narrativas de los más enérgicos individuos y grupos de la protesta – que se permitan dichas protestas, que cese la “represión”, que se respeten los “derechos humanos” y la renuncia del gobierno. Más aún, las organizaciones alemanas alegan, de acuerdo con esas declaraciones públicas, que últimamente su mayor preocupación es la vida y existencia de individuos. Este artículo, por lo tanto, tiene como objetivo hacer algunas anotaciones críticas, breves, respecto de la forma “concreta” en que se ha realizado la “defensa de los derechos del pueblo nicaragüense” por parte de algunas organizaciones alemanas.
 

  1. Las organizaciones alemanas han pasado por alto la violencia cometida por individuos y grupos que participaron de la protesta.

Uno no debería olvidar que en la crisis reciente del país centroamericano nunca hubo ni ha habido, como la narrativa simplista nos dice, sólo dos partes en “conflicto”, una de las cuales ha tenido la capacidad y medios de crear “violencia” y “asesinatos”. No. También ha habido grupos de “pandillas”, grupos del crimen organizado e individuos que tienen entrenamiento militar y armas en su posesión desde pasados conflictos.10 Incluso hay líderes de la oposición que han sido excomandantes o exsoldados, algunos de los cuales rechazaron desde el inicio de las protestas la idea de cualquier diálogo nacional que buscara resolver la crisis del país de manera pacífica. Más todavía, algunos de esos líderes han expresado la necesidad de que haya muertes y violencia para derrocar al gobierno, y muchos tienen incluso un pasado somocista.11
 

  1. Las organizaciones alemanas han ignorado la voluntad y los derechos políticos, sociales y económicos de muchos nicaragüenses.

Si no la mayoría, por lo menos la mitad de la población es sandinista y apoya al gobierno. También hay muchas organizaciones civiles y de trabajadores que apoyan al gobierno, las cuales han sido muy abiertas en hacer sus críticas al gobierno cuando ha sido requerido sin tener que llegar a extremos. Así que, al hablar en nombre de “los nicaragüenses” y al llamar “turbas” a la gente sandinista (y aquellos que apoyan al gobierno sandinista sin ser ellos mismos sandinistas), a fin de “defender los derechos humanos” de los “manifestantes pacíficos”, las organizaciones alemanas han ignorado los derechos políticos de los sandinistas y otros que les apoyan.12 Lo mismo ocurre con los derechos económicos de estos: al no condenar en su momento los tranques de los manifestantes ni la destrucción efectuada, lo cual últimamente afectó a la gente más pobre del país, las organizaciones alemanas han participado en violar los derechos económicos de esta gente y, por lo tanto, su mera existencia.
 

  1. Las organizaciones alemanas carecen de objetividad en sus evaluaciones de la situación nicaragüense.

Ellas han basado sus comprensiones de la crisis en testimonios y fuentes de gente y grupos de la oposición; gente la cual ha sido invitada o han visitado Alemania muchas veces para dar sus versiones sobre el conflicto. Esto significa que, de hecho, las organizaciones alemanas no escucharon a todas las partes involucradas, o al menos que no lo han hecho con la misma frecuencia ni en el mismo formato.


Más aún, las organizaciones alemanas no han sido capaces de llevar a debate o discusión los informes que han elaborado organismos como Amnistía Internacional y otros, a fin de ver el grado de “veracidad” e “imparcialidad” que estos tienen.


Conclusión: La “defensa de los derechos humanos” por parte de organizaciones alemanas levanta la sospecha de sus verdaderos objetivos. Nadie puede negar la importancia que tienen de los “derechos humanos” para hacer responsable de sus acciones a individuos y gobiernos en tales situaciones. Sin embargo, tampoco se puede negar que los “derechos humanos” han sido manipulados y mal utilizados en muchos conflictos actuales del mundo.13

Por otra parte, no se puede negar que una “investigación imparcial” en esto casos siempre es útil y necesaria; sin embargo, tal y como se ha observado en pronunciamientos de países de Norte América y Latinoamérica sobre el caso, aquí también se puede manipular y mal utilizar la investigación “imparcial” para solamente confirmar prejuicios ya establecidos de antemano.

 

NOTAS

 

1 Hay diferentes clasificaciones respecto a las “generaciones” de DH. La más popularizada afirma que son 3 generaciones: la primera, la generación de los derechos civiles y políticos; la segunda, la de los derechos económicos, sociales y culturales; y la tercera generación, la de los derechos relativos a la paz, el medio ambiente y la manipulación genética. Sobre esto cf. Lourdes Fraguas Madurga, “El concepto de Derechos Fundamentales y las Generaciones de Derechos”, Anuario del Centro de la Universidad Nacional de Educación a Distancia 21 (2015), 124 – 131.

2 Por “accionar” o “acción” se entiende aquí, no la simple actividad pública manifiesta del tipo “marchas de protesta”, “eventos”, etc.; incluye, además, el discurso explícito (escrito, hablado) transmitido a través de diferentes medios y en diferentes formatos, cuyo contenido refleja una forma de percibir e interpretar hechos, situaciones, agentes y cualquier “estado de cosas”. Por otra parte, se utiliza el término “organización” en el sentido amplio de “manera de estar organizado” de un grupo dado. Esto quiere decir que no necesariamente una organización hace referencia a “organismos legalmente constituidos”.

3 Una de estas personas es Alfred de Zayas, quien es un experto en Derechos Humanos y quien fuera el antiguo experto independiente para la “promoción de un orden internacional democrático y equitativo”, de la Organización de Naciones Unidas. Según este experto: “La utilización de los derechos humanos como un arma ha transformado el derecho individual y colectivo a la asistencia, la protección, el respeto y la solidaridad, basados en nuestra dignidad e igualdad humanas comunes, en un arsenal hostil a los competidores y adversarios políticos. En la reserva de derechos humanos como arma, la técnica de "nombrar y avergonzar" se ha convertido en una especie de ubicuo Kalashnikov”. En https://www.telesurtv.net/opinion/derechos-humanos-arma-20181011-0006.h… Accesado el 12 de octubre de 2018. Información disponible sobre el autor se encuentra en https://www.ohchr.org/SP/Issues/IntOrder/Pages/AlfreddeZayas.aspx. Accesado el 12 de diciembre de 2018.

4 Aquí sin embargo no podremos referirnos a esta cuestión, porque no es el objetivo del presente artículo. Tang-the-groundwork-for-insurrection-in-nicaragua/. También leer el artículo “Dismissing the Truth: Why Amnesty International is Wrong about Nicaragua” el cual se puede encontrar en el sitio https://afgj.org/dismissing-the-truth-why-amnesty-international-impoco podremos abordar, por la misma razón, la cuestión teológica y filosófico-antropológica fundamental respecto a qué “modelo” o comprensión de ser humano subyacen a los DH y cuáles son los aspectos críticos en ello.

5 Esta es la cuestión en que nos centramos en el presente trabajo.

6 Entiendo por “defensa transnacional”, la acción de “defensa de los derechos humanos” realizada por parte de organizaciones que en su origen, historia y configuración provienen de otros espacios geográficos-políticos-culturales y jurídicos distintos a aquel espacio geográfico-político-cultural y jurídico en el cual se lleva a cabo la acción señalada.

8 Véase a este respecto la narrativa de Amnistía Internacional en https://www.amnesty.org/download/Documents/AMR4392132018SPANISH.PDF.

9 Uno de estas organizaciones es el partido Die Linke: https://www.die-linke.de/themen/international/ausgewaehlte-beschluesse-des-parteivorstandes/news/situation-in-nicaragua/. Accesado el 4 de abril de 2019. En su pronunciamiento, el partido pide al gobierno nicaragüense que “detenga la represión violenta” contra el “movimiento de protesta” (DIE LINKE fordert die nicaraguanische Regierung auf, die gewaltsame Unterdrückung der Protestbewegungen sofort einzustellen...). Otra de esas organizaciones ha sido la “Oficina de Información” (Informationsbüro) de Wuppertal. Esta, en una declaración de apoyó al “movimiento de protesta” realizó la “petición”, entre otras cosas, de la dimisión del gobierno. Ver la declaración en http://www.infobuero-nicaragua.org/wp-content/uploads/2018/07/Carta-de-Solidaridad-del-Informationsb%C3%BCro-Nicargua_07.18.pdf. Por su parte, uno de los individuos más acérrimos defensores de los “derechos humanos” en el conflicto nicaragüense ha sido Matthias Schindler: https://www.antikapitalistische-linke.de/?p=2711. (Ya hemos extendido las críticas pertinentes a Schindler en otro escrito). Otras organizaciones pueden ser mencionadas: la fundación Rosa Luxemburgo y algunas alcaldías de ciudades alemanas socios (“partners”) de alcaldías en ciudades nicaragüenses. Especialmente los partners de Hamburgo, Nürenber, Freiburg.

10 De acuerdo a la Oficina de las Naciones Unidas para el Crimen y las Drogas, en 2013 todavía existen armas en los países centroamericanos del tiempo de las guerras “civiles”; armas que no fueron contadas al final de dichas guerras. Así, por ejemplo, en Nicaragua, según el informe, de 91,000 desmovilizados sólo 17,000 armas fueron entregadas. Cf. UNODC. Transnational Organized Crime in Central America and the Caribbean: A Threat Assessment (Viena: UNODC, 2012), 60.

11 Violeta Granera, exfuncionaria bajo la presidencia de Enrique Bolaños y ex funcionaria del Banco Mundial, quien es también uno de los más fervientes líderes de la oposición en la crisis actual del país, es la hija de un antiguo senador somocista. El diario La Prensa, sin embargo, afirma que ella tuvo desacuerdos con la forma de hacer política de su padre; esto, sin especificar a que tipo de desacuerdos se referiría. Sobre esta afirmación del diario la prensa visitar https://www.laprensa.com.ni/2016/06/02/politica/2045090-quien-es-violeta-granera

12 Uno de los argumentos críticos frecuentes que se escuchan por parte de organismos alemanes y otros a nivel internacional, es que el gobierno sandinista no ha garantizado unas elecciones libres ni transparentes desde su regreso al poder en el año 2006 y en las sucesivas elecciones. Sin embargo, tanto el informe del Centro Carter para la Democracia, así como la organización de Estados Americanos, confirmaron que las elecciones del año 2006 fueron de acuerdo con los estándares internacionales, aunque en ellas hubiese habido ciertas anomalías. Respecto a las sucesivas elecciones, el Centro Carter a sido más crítico, sin llegar a llamar “fraudulentas” las elecciones. Al respecto cf. The Carter Center. Observación Electoral, Nicaragua 2006, mayo 2007; Organización de Estados Americanos (OEA). “Informe de la Misión de Observación Electoral Elecciones Generales de la República de Nicaragua”. 5 de noviembre de 2006. Documento CP/doc. 4268/08. Por otra parte, el gobierno había solicitado a la OEA su apoyo para mejorar el sistema electoral nicaragüense. Para tal efecto se había firmado un protocolo a seguir en la búsqueda por contar con un sistema electoral cada vez más democrático.

13 Pepe Mujica, expresidente del Uruguay ha sido uno de los que han afirmado esa manipulación de tales conceptos. El también ha sostenido que el principio de “no intervención” es innegociable en las relaciones internacionales. Ver estas declaraciones en http://m24.com.uy/mujica-sobre-almagro-y-venezuela-el-principio-de-no-intervencion-no-es-negociable-por-ninguna. Por otra parte, en una conversación con el reconocido intelectual Noam Chomsky, André Vltchek expresó que desde el fin de la segunda guerra mundial más de 55,000 personas han muerto como resultado del colonialismo occidental y el neocolonialismo. Muchas de estas masacres fueron cometidas, según afirma el autor, en nombre de la libertad y la democracia. Cf. Noam Chomsky and André Vltchek. Terrorismo Occidental. De Hiroshima a la Guerra de los Drones. Traducido del inglés por Pablo Pérez Wilson (San Isidro: Txalaparta, 2014), 17 – 33.