El magnicidio continúa impune, pero sus asesinos no pudieron impedir que Ben Barka siga ¡Presente!
OSPAAL, 29 de octubre 2015
Palabras de Lourdes Cervantes, Secretaria General de la OSPAAL en el Homenaje por el Aniversario 50 del assinato de El Mehdi Ben Barka

Hermanados en haz de pueblos de los tres continentes, de esos tres segmentos de la geografía del planeta que el combatiente símbolo de la solidaridad tricontinental contribuyó decisivamente a enlazar y unir, rendimos a Ben Barka el sencillo pero muy sentido homenaje que nos merecen su trayectoria y su legado.
Hoy, 29 de octubre de 2015, se cumplen 50 años del secuestro y posterior asesinato del dirigente popular y antimperialista marroquí, quien fuera Presidente del Comité Internacional Preparatorio de la Primera Conferencia Tricontinental, realizada en La Habana, del 3 al 15 de enero de 1966.
El Mehdi Ben Barka había nacido en 1920, en el seno de una familia de extracción humilde en la ciudad de Rabat. A los 14 años ya militaba en la organización estudiantil Acción Marroquí, que entonces encabezaba la lucha nacionalista en su país de origen. En 1941 sería electo Presidente de la Asociación de Estudiantes de Africa del Norte, en la Facultad de Ciencias de Argel.
Al fundarse el Partido Istiqial (que significa Independencia) el 11 de enero de 1944, se incorpora de inmediato a sus filas, siendo el más joven de los 60 fundadores que suscriben el Manifiesto de la Libertad, mediante el cual reclaman el fin del colonialismo francés. Esa vocación independentista le valió, un mes más tarde, ser sancionado por la metrópoli a dos años de prisión.
Excarcelado, y calificado ya como un adversario peligroso, la policía francesa lo detiene nuevamente en Rabat en 1952 y lo remite, bajo residencia vigilada y de forma arbitrariamente sucesiva, a los más recónditos e inaccesibles puntos de la geografía marroquí, incluido el campo de concentración de Anbalon NKerdous, de donde es liberado en octubre de 1953.
A partir de ese momento, se dedica a la reconstrucción del Partido y a la coordinación de la lucha de liberación nacional entre los combatientes activos y la red que operaba en total clandestinidad. Los luchadores nacionalistas marroquíes enfrentaban las complejidades de una doble situación colonial, la impuesta por Francia y el protectorado español en la zona norte, conocida como el Rif.
La lucha se intensifica en Marruecos, Túnez y Argelia; y Francia es forzada a conceder la independencia formal a Marruecos en marzo de 1956, que a diferencia de otras ex colonias francesas, mantiene el status de monarquía. Un mes más tarde, España confiere la soberanía a la zona del Rif.
Ben Barka es entonces nombrado Presidente de la Asamblea Nacional Consultiva del primer gobierno marroquí, después de la independencia. Luego de una ruptura del Partido Istiqial, funda en diciembre de 1958, junto a otros
dirigentes de izquierda, la Unión Nacional de Fuerzas Populares de Marruecos. La persecución reaccionaria lo conduce a un nuevo exilio forzado, de donde retorna el 16 de mayo de 1962 para participar en el Segundo Congreso de ese frente político. La claridad y firmeza con la que se proyecta en dicho Congreso lo hacen víctima de un primer intento de magnicidio, del cual sobrevivió con lesiones permanentes.
Regresa nuevamente en diciembre de 1962 para participar en las elecciones legislativas de 1963, en las que resulta electo Diputado Nacional por Rabat con más del 90% de los votos. Frente al auge independentista y antimonárquico, la policía asalta el local de la Unión Nacional de Fuerzas Populares de Marruecos y detiene a los dirigentes allí reunidos. Ben Barka, quien cumplía una misión de mediación y solidaridad entre dos países árabes hermanos en El Cairo, aunque ausente de la redada, es condenado a muerte, por lo que deberá recurrir otra vez al exilio, desde donde reconstruye la
unidad de las fuerzas revolucionarias en el Frente Armado para la República de Marruecos.
La necesidad urgente de promover la solidaridad entre todos los pueblos del Tercer Mundo y de unir en un solo reclamo los anhelos del Sur, se habían convertido en desvelo permanente de su desempeño político. Por entonces, ya
Ben Barka había ganado un reconocido prestigio nacional, el respeto del movimiento independentista y progresista en Africa y el Medio Oriente, así como dimensión internacional.
En febrero de 1963, tiene lugar en Tanzania la Tercera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos. Inspirados en el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y en la victoria del pueblo cubano frente a la invasión mercenaria por Playa Girón en 1961, Ben Barka se destaca entre los delegados que respaldan la propuesta de celebrar en Cuba una conferencia de los tres continentes, que posibilitara el encuentro inaplazable entre los movimientos de liberación nacional que batallaban con objetivos de descolonización y antimperialistas comunes en Africa, Asia y América Latina.
Allí resulta electo miembro del Comité Permanente de la Organización de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos (OSPAA), de la cual sería su Secretario Ejecutivo, así como Presidente del Fondo de Solidaridad de los movimientos de liberación nacional en lucha.
Durante la Cuarta Conferencia de Solidaridad de la OSPAA, celebrada en Ghana en mayo de 1965, se somete a consideración del plenario el acuerdo de celebrar en La Habana la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos
de Africa, Asia y América Latina, coincidiendo con el séptimo aniversario del triunfo de la Revolución Cubana.
Tras vencer numerosos obstáculos y diferendos, en septiembre de 1965 se efectúa la primera reunión del Comité Internacional Preparatorio de la Conferencia, bajo la presidencia de la Unión Nacional de Fuerzas Populares de Marruecos. A tales fines, en el propio mes de septiembre, Ben Barka visita Cuba y sostiene un intenso programa de trabajo y entrevistas con altos dirigentes cubanos, incluido nuestro Comandante en Jefe, compañero Fidel Castro.
Su preclara visión política acerca de la trascendencia del magno evento se sintetiza en la afirmación (y cito): "La reunión de organizaciones antimperialistas en La Habana es un acontecimiento histórico porque reunirá en una acción de concertación y solidaridad a las dos grandes corrientes contemporáneas de la revolución mundial, la del Octubre socialista y la lucha de liberación nacional en los países del Tercer Mundo; porque se celebrará en Cuba, donde tienen lugar ambas revoluciones; porque tendrá como escenario a América Latina, centro de la lucha contra el neocolonialismo, la nueva cara del colonialismo"
(fin de la cita)
El 29 de octubre de 1965, cuando el trabajo preparatorio de la Conferencia avanzaba indetenible hacia la realización exitosa de la misma, se produce en París el secuestro, la salvaje tortura y el asesinato de El Mehdi Ban Barka. Los autores materiales e intelectuales del magnicidio fueron acusados con evidencias probatorias, pero el crimen quedó y continúa impune. Ben Barka había sido víctima de la confabulación del Ministro del Interior de Marruecos, del Mossad israelí y de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, con la complicidad de los servicios secretos franceses.
El secuestro y asesinato de Ben Barka fue una sensible y estremecedora pérdida para el movimiento popular marroquí, para las organizaciones de solidaridad afroasiáticas, para los revolucionarios y los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo, un duro golpe a los trabajos organizativos inmediatos a la Conferencia Tricontinental que pretendieron en vano sabotear.
Ni el horrendo asesinato del dirigente antimperialista, cuyo cadáver fue trasladado a Rabat, cercenado y sumergido en ácido para impedir que sus restos pudieran ser encontrados; ni las amenazas a la vida de otros líderes revolucionarios; ni el incremento de la vigilancia y la represión a los dirigentes que se preparaban para viajar a La Habana; ni la reacción
histérica de la Organización de Estados Americanos que la calificaba como un cónclave subversivo; ni los numerosos obstáculos interpuestos por el imperialismo, metrópolis coloniales y gobiernos lacayos; pudieron impedir que se celebrara la Primera Conferencia Tricontinental.
En virtud de uno de los acuerdos adoptados en aquella conferencia histórica, que reunió por vez primera a 512 líderes y delegados procedentes de 82 países de los tres continentes, nació nuestra Organización de Solidaridad de los Pueblos de Africa, Asia y América Latina (OSPAAAL), que identifica a Ben Barka como símbolo imperecedero de la lucha por la unidad solidaria entre los pueblos del Tercer Mundo.
Por tal motivo, en enero de 1986, en ocasión del vigésimo aniversario de la constitución de la OSPAAAL, nuestro Secretariado Ejecutivo acordó instituir la Orden de la Solidaridad El Mehdi Ben Barka, para ser otorgada a personalidades relevantes de la solidaridad antimperialista de África, Asia, el Medio Oriente, América Latina y el Caribe, que se hayan ganado la estima y respeto de los pueblos por su permanente lucha y aportes sobresalientes a favor de la solidaridad, la libertad, la descolonización plena, la independencia nacional, el desarrollo económico y la justicia social.
Al evocar la Conferencia Tricontinental y la fundación de la OSPAAAL en los umbrales de su 50 aniversario, ratificamos nuestro invariable apoyo a todos los pueblos hermanos del Tercer Mundo; a todos los hombres y mujeres que resisten, luchan, construyen y defienden la paz, el derecho a la independencia nacional, a la prosperidad y la justicia, la integración y la unidad que nos vuelven invencibles. Reafirmamos nuestro compromiso de fidelidad con las ideas antimperialistas que ejemplarmente abanderó el dirigente marroquí El Mehdi Ben Barka durante su corta pero fecunda vida, truncada mediante un abominable magnicidio político hace hoy 50 años.
Ben Barka ha estado con nosotros en nuestras glorias y reveses de estas cinco décadas: en la heroica victoria de Vietnam frente al imperialismo, en la derrota del Apartheid y la independencia de Namibia, en la fuerza moral del pueblo palestino que no se arrodilla ante la ocupación sionista, en el torrente emancipador latinoamericano que tiene un punto de inflexión definitorio con la victoria del inolvidable Presidente Hugo Chávez.
Ben Barka acaba de estar presente en la resonante victoria de la comunidad internacional que, por 24 años consecutivos, ha gritado en la Asamblea General de las Naciones Unidas con la más alta votación que registra la historia: cese el bloqueo norteamericano contra Cuba!
Sus asesinos no pudieron impedirlo.
AL INOLVIDABLE COMBATIENTE EL MEHDI BEN BARKA, HONOR Y GLORIA!
A TODOS LOS CAÍDOS EN LA LUCHA POR LA INDEPENDENCIA NACIONAL Y LA
SOLIDARIDAD TRICONTINENTAL, HONOR Y GLORIA!
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
La Habana, 29 de octubre de 2015
El acto de homenaje tuvo lugar en la sede de la organización tricontinental con la participación del Héroe de la República de Cuba y vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González Llort; los representantes del Congo, Guinea, Angola, RPD de Corea, Vietnam, Chile, El Salvador y Puerto Rico en el Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL; y ante una nutrida concurrencia integrada por embajadores, funcionarios diplomáticos y militantes políticos procedentes de Argelia, la República Árabe Saharaui Democrática, Siria, Palestina, Kuwait, Bolivia, Venezuela, Argentina, Colombia, Guatemala, Zimbabwe, China, el Comité Internacional Paz Justicia y Dignidad, y Resumen Latinoamericano, para un total de 21 países representados. Entre los organismos cubanos presentes, el Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Ministerio de Relaciones Exteriores, Movimiento Cubano por la Paz, Instituto de Historia de Cuba, Asociación Cubana de Naciones Unidas y la Oficina Regional de la Federación Democrática Internacional de Mujeres.


