Entrevista con Compañero Iván Acosta, Ministro de Hacienda y Crédito Público,
25 de octubre de 2023

John Perry: Ministro, muchas gracias por la entrevista, y tal vez podemos empezar hablando de las instituciones como el Fondo Monetario Internacional y sus relaciones con Nicaragua. Tal vez puedes explicar un poco como funcionan las relaciones entre las instituciones financieras internacionales y el gobierno Sandinista y cómo están afectados por las sanciones.
Ivan Acosta: Muchas gracias por la entrevista.
Nicaragua es un país miembro de las principales instituciones financieras, en este caso el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Centroamericano, entre otras.
Son bancos fundamentales para nuestro país desde los años 1940s de su fundación. Y funcionamos sobre la lógica de los bancos de desarrollo, de movilizar recursos para combatir la pobreza general, la pobreza extrema, invirtiendo recursos, movilizando recursos fundamentalmente en infraestructura económica, en infraestructura productiva y para inversión social.
Esa es la lógica. Tiene que ver con el nuevo enfoque de los bancos a partir de 1990, alrededor del Consenso de Washington: el desastre del neoliberalismo obligaba que estas instituciones hicieran esfuerzos para crear los colchones y sobre todo, lograr atenuar los impactos de los años terribles del neoliberalismo de los 80, en general, en global, y sobre todo en Latinoamérica, y en el último año 1990 que fue el impacto en Nicaragua, según ustedes recuerdan. Los ajustes estructurales en los años 90, la gran inundación de la privatización, a los bancos les pusieron mucha atención en usar esos recursos fundamentalmente porque la gente se empobrece más rápido y más profundamente que en el caso de Nicaragua, muy profundamente, durante los tres gobiernos neoliberales.
John Perry: ¿Y cómo ha desarrollado la relación con el FMI en estos años? Porque la relación con Nicaragua no es tanto como la de otros países, pero me gustaría si se puede explicar un poco esto.
Ivan Acosta: Antes de abordar la relación con el Fondo Monetario, tengo que resaltar que en los años del gobierno del presidente Ortega, Nicaragua se ha convertido en uno de los países con mejor desempeño en el uso de los fondos.
Hemos logrado probablemente pasar de movilizar $70, 80 millones de dolares a $300 o $400 millones. Por eso se ven los grandes cambios en la infraestructura. Y eso fundamentalmente ha sido un trabajo de alta calidad técnica en la formulación de proyectos, en el diseño de programas y política, en la cual hemos logrado llevar proyectos de alta calidad al directorio de estas instituciones y además una ejecución que nos convierte en los mejores ejecutores globales de los recursos. Si tu diseñas, gestionas, y ejecutas bien, entonces puedes cerrar de manera exitosa con la contabilidad, la rendición de cuentas de los recursos. Y eso se vuelve un círculo virtuoso que ha permitido en estos años tener cada ciclo más recursos para combatir la pobreza, para construir infraestructuras rurales, infraestructura económica, en el campo de hacer más carreteras rurales, más caminos, electrificación, más agua potable y saneamiento, más escuelas y una gran infraestructura hospitalaria.
Eso es un trabajo constante desde 2007, que ha tenido un gran éxito a partir del 2010 y 2011, que tiene mucho reconocimiento en las entidades financieras internacionales. Eso es lo primero de un reconocimiento que uno hace en un documento público. Por lo tanto, es la base con la cual hemos trabajado: ser efectivo y tener una buena asociación con estas instituciones.
En segundo lugar, con el Fondo Monetario, que ya es una institución financiera para resolver balanza de pago. Nosotros hemos acompañado con el Fondo Monetario de 2007 y hemos logrado una relación técnica además de buena calidad, que nos ha permitido ir mejorando nuestro desempeño en los temas macroeconómicos, en los temas fiscales y monetarios y con la asistencia técnica hemos creado una base económica realmente importante, tomando en cuenta un elemento que tal vez claramente no se menciona personalmente, nosotros logramos persuadir al fondo que no solo se debía revisar los temas de ajuste financiero económico, sino que era muy importante lo que llamamos el “pilar social”. No puede haber ajuste, no puede haber reformas donde no se toma en cuenta el impacto sobre los ciudadanos, el impacto sobre la población y por lo tanto, y si veíamos un acuerdo que en los programas y creo que se está aplicando al nivel internacional ahora, que debemos considerar la parte humana del ajuste, es decir, como mitigar los daños a la población, como evitar destruir las posibilidades de sobrevivencia de la comunidad indígena y la comunidad originaria de los campesinos, o sea, lo más pobre, porque la historia ha sido en fondo un ajuste donde destruía lo más pobre para salvar la macroeconomía.
Nosotros no estamos de acuerdo que la macroeconomía es un fin, sino un medio para consolidar la calidad económica del país, basado en el estado financiero, en el sector público, en el sector monetario, que refiere al Banco Central, en la parte del balance macroeconómico es como un medio para atraer inversión, para mejorar la inversión privada, para mejorar las condiciones de los protagonistas y agentes económicos para poder desarrollarse y así reducir la pobreza. En fin, el objetivo central del país, expresado en un discurso del presidente Ortega, es reducir la pobreza, eliminar la extrema pobreza por encima de los temas financieros. O sea, es un medio para obtener esos resultados.
John Perry: Sí, eso es interesante, y con lo del FMI, ¿el país tiene acceso a derechos de retiros especiales, y cómo funciona la relación con ellos ahorita?
Ivan Acosta: Si, fundamentalmente nosotros hasta el 2013-2014, teníamos una asistencia más, más cercana, porque estaban dándole seguimiento a la opción económica y el Fondo Monetario al final del 2013-2014, dio una resolución que la economía nicaragüense era muy estable y que podía caminar sin mayor asistencia o interferencia, podemos decir, que eran las recomendaciones del Fondo Monetario. Por lo tanto, era un tema de simplemente evaluación del Artículo Cuatro, las formalidades que tiene el fondo para tener una información actualizada del estado de la economía, el estado fiscal, estado monetario, la consolidación de las diferentes balanzas económicas que reflejan la situación económica.
Esto se convierte en una situación compleja para nosotros en el 2018. O sea, no necesitábamos recursos, ellos dan asistencia técnica, era una relación normal y formal. Y en el 2018 tuvimos el primer espacio en donde requerimos recursos para poder mantener y darle mayor estabilidad a la economía y contribuir a la rápida recuperación. Nos reunimos con diferentes autoridades del Fondo Monetario, pero al final, muy a su pesar, nos confesaron que tenía un problema. El cual era que para tener un programa especial para darle soporte a la economía o la finanza, y dar respaldo en su momento que hay peligro de corrida monetaria, corrida financiera, tenían que ir al Directorio y habían unos grandes jugadores accionarios que no querían apoyar al gobierno de Nicaragua, ni al Estado nicaragüense.
Entonces muy a pesar dijeron que no fuéramos al Directorio porque ellos no querían tener una derrota por culpa de Nicaragua, y nosotros con hidalguía dijimos que si va a tener un impacto negativo a la Administración pues no vamos a ir. Está claro que Estados Unidos y algunos gobiernos de Europa y algún otro gobierno estaban bloqueando la posibilidad de garantizar la estabilidad de la economía, la estabilidad de las finanzas públicas, el balance en la economía, que era la posibilidad del Fondo.
Pero la administración estaba claro que era necesario traer recursos para poder refinanciar rápidamente el impacto de las pérdidas. Pero esos jugadores que seguramente están invirtiendo mucho en temas bélicos y no estaban dispuestos a votar de manera positiva, porque eso muestra que estaban alineados con el intento fallido de golpe de estado. Estaban completamente comprometidos con el golpe de estado. Por lo tanto, no tenían ninguna voluntad de apoyar al pueblo de Nicaragua, y mucho menos a la gente del gobierno.
John Perry ¿Algo similar ocurrió con el Banco Mundial y el Banco Interamericano del Desarrollo?
Ivan Acosta: El Banco Mundial y el Banco Interamericano del Desarrollo también tuvieron efectos parecidos porque los directorios son un reflejo, en el caso del Banco Interamericano del Desarrollo, inclusive el jugador que tiene más opciones, de manera que tiene veto. El que tiene la posición de veto en el BID es Estados Unidos con 30%. Es decir, no hay nada que se pueda promover en el Directorio si Estados Unidos se opone de manera muy firme, porque es fácil unir al otro 20% y se paraliza la operación del proyecto, pero también puede tener mucha influencia por ser uno de los financiadores más importantes. Entonces el Banco Mundial en una reunión dijo que se debían ejecutar los proyectos aprobados, pero que no vivíamos del nuevo proyecto.
Lo cual es vergonzoso para esa institución, en la cual hay gente muy importante como su director, representando a los países, y a pesar del esfuerzo que hace la administración. Es muy vergonzoso para la administración, gestionar cuando los representantes de los Estados Unidos en esas instituciones están obviando su responsabilidad a la carta constitutiva del Banco, que es movilizar recursos para proyectos que impacten directamente en la gente más pobre, es decir, en educación, salud, agua potable y saneamiento.

Entonces, inclusive en el caso de Estados Unidos, que es un gran jugador en esto, dice que nunca van a votar en contra de proyectos que son para necesidades básicas. Es un tema muy importante, pero ellos buscan soslayar esa responsabilidad y más bien en aquellas leyes que fueron apareciendo mucho antes del 2018, leyes que comenzaron a movilizarse, a gestionarse en 2015 probablemente, como el Nica Act y otras iniciativas como Renacer, siempre ellos han refrendado que había que hacer el máximo esfuerzo para que no lleguen recursos a Nicaragua.
Es vergonzoso, definitivamente, porque no logran diferenciar entre la gestión administrativa del gobierno y la necesidad de la mayoría. Este es un país de una economía pequeña, una economía que el PIB per cápita es alrededor de $2.500 y los ciudadanos de los países que tienen el veto son de PIB per cápita entre $50.000 y $70.000. Es una injusticia. Pero bueno, nosotros podemos ver en estos tiempo, mucha más injusticia dolorosa, por eso estoy relatando que así hubo un comportamiento en 2018 que se replicó en 2020, también que es mucho más vergonzoso, probablemente para la comunidad nacional que tiene que ver con la pandemia en la cual se definió, globalmente, estas instituciones que se veía movilizar recursos globales para enfrentar la pandemia que en enero y febrero no se sabía que impacto iba a tener global.
Nosotros hicimos las gestiones como lo hacen todos los países e hicimos la gestión ante los diferentes organismos internacionales, incluyendo el Fondo Monetario e hicieron desde algunos funcionarios un esfuerzo inconmensurable para retardar la entrada a los recursos. Eso seguramente no es cristiano, ¿no? Estamos ante el riesgo de muerte de una población y ellos hicieron lo imposible para no entregar los recursos faltando a la definición de los líderes globales que había que apoyar en todos los países como se debe hacer ante la pandemia global que se avecinaba.
Es tan así que nosotros tuvimos que movilizar nuestros recursos propios, recursos del pueblo nicaragüense para asegurar, garantizar y establecer la mayor capacidad e infraestructura de atención médica en nuestro país para enfrentar esta pandemia, hablando de febrero y marzo 2020, cuando no sabíamos cuál iba a ser el impacto todavía y se crearon las condiciones, importaron equipo médicos, movilizamos recursos para garantizar las visitas casa por casa, vacunar de manera masiva a la población contra la Influenza, etcétera. Entonces movilizamos los recursos y al final los otros recursos internacionales llegaron al país después de la pandemia porque al final esa era la decisión de los directorios, la decisión de los gobiernos miembros de estos bancos. Por eso retrasaron, y algunas veces es trágico y cómico al mismo tiempo que mientras que la pandemia había tenido un impacto muy fuerte en mayo y había replicado allá por agosto de 2020, fue muy terrible.
Nosotros logramos absorber el país en mejores condiciones y los recursos llegaron en diciembre y lo ejecutamos en 2021.
John Perry: Y, a pesar de la pandemia y los huracanes, me imagino que la relación con el Banco Mundial todavía no ha regresado a como era antes de 2018.
Ivan Acosta: Sí, no hemos podido regresar al mejor momento que nosotros siempre lo hemos tenido con la administración porque son consultores o el equipo de administración, de que tenemos un récord muy sólido y una relación muy fuerte, con muchos resultados, pero no se ha podido llegar al nivel de 2017 producto de esta política irracional de los principales socios.
Ahí están los países europeos, Estados Unidos activando la no aprobación de los nuevos proyectos. Voy a darle un dato porque seguramente lo que quieres es dato. Entre el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, nosotros allá por 2006 a 2017 teníamos operaciones que podrían sumar entre las dos entidades de unos 500 millones de dólares anuales. Es decir, entre el 18 al 23 son cinco años deberíamos andar más o menos una obligación de recursos entre 2.500 y 3.000 millones. Es un dato importante para un país de alta ‘performance’ que ha logrado altos resultados en cuestión de la infraestructura y de salud. En tema de la pandemia, fuimos de los países con mejores resultados y logramos electrificar el país con programas de estos bancos. Por lo tanto, hay un gran trabajo entre el estado miembro, somos miembro y cliente al mismo tiempo, con estas instituciones, y estos bancos no han logrado movilizar más que cada uno en estos últimos cinco años - en nuevos proyectos, no en la ejecución del proyectos viejos - han movilizado 78 millones de dólares y el otro probablemente de 200 millones de dólares. Es decir, una cifra que no supera los 300-320 millones versos 3.000 millones. Entonces está el 10%, su presencia.
Entonces, la buena noticia es que el pueblo de Nicaragua, a pesar de que esos recursos son importantes, ha logrado con esfuerzo propio, con el desempeño de los productores y los portadores, mantener el país en pie, construir más carreteras, garantizar y financiar en la inversión social, la educación, la salud, seguir construyendo obras importantes. No se ha detenido. Sin embargo, el análisis de si esos recursos que merece el pueblo de Nicaragua se hubieran contratado, el impacto estaría mucho más adelante.
Yo lo veo así, necesitamos construir un hospital en Siuna, uno en Masaya, y este era construido porque cada hospital, el promedio aproximadamente son 130 millones de dólares por hospitales de 450 camas. Entonces teníamos 3.000 millones para contratar si tuviéramos el hospital de Siuna, el hospital de Masaya, tuviéramos mas hospitales en más municipios, mejor atención, y habríamos fortalecido los programas de educación para los niños.
Debemos recordar que la oportunidad de educar a los hijos de la gran mayoría en cualquier pueblo ocurre entre los 3 años y los 12. Ese tiempo es irrecuperable. Si no lo hace en ese momento vamos a tener impacto negativo cuando tenga adolescente. Entonces, dicen, porque los muchachos se van a algunos países vecinos y masivamente hacia Estados Unidos y era por una formación no adecuada porque no se atendía en su momento.
Nosotros hemos hecho grandes esfuerzos, pero pudiéramos ser mucho más si se ha mantenido la lealtad hacia el acta constitutiva de los bancos.
Es decir, se ha violentado el acta constitutiva de los bancos. No se ha cumplido con atender la pobreza, no se ha cumplido con el agua y saneamiento rural ni en la comunidad indígena. No hemos podido, porque cuando hemos ofrecido estos proyectos o programas para configurarlo, la administración con mucha pena, dice que los dueños del banco no quieren financiar.
Eso es así. Nosotros siempre le hemos dicho a los bancos que tenemos muy buen estudios con ellos, por ejemplo del corredor seco de Nicaragua, que es el corredor seco de Mesoamérica y podría ser altamente productivo movilizando 500 millones de dólares en 4 a 6 años. Pero éramos un país mucho más productivo y mucho más pobre.
Pero necesitamos esos recursos para colocarlo ahí. Pero la ausencia de esos recursos retarda esos programas de alto valor en la lucha contra la pobreza y alto valor en la seguridad alimentaria. Por ejemplo, nosotros podríamos tener un mejor sistema de agua potable para todo el lado Pacífico trayendo agua del Lago de Nicaragua: un programa de 200 millones de dólares, ofreciendo mejor servicio, mayor continuidad de servicio.
Es decir, la calidad del servicio incrementaría de manera exponencial, pero estos proyectos creo que pueden haber unos 250-300 millones y ese organismos financieros tienen estos proyectos, lo formulamos con ellos. Están convencidos de la calidad del proyecto, pero no la financian.
¿Para quiénes son estos programas? Para los más pobres del país, que no tienen agua, porque seguramente los que ven a este programa compran agua embotellada. Pero esos pueblos tienen que ir al ‘drain water’. Entonces cosas así, que son importantes del impacto negativo, o sea, nosotros diferenciamos que en general la economía ha logrado sobreponerse a las medidas coercitivas unilaterales en términos de funcionamiento y en términos de crecimiento.
Creo que somos el país que más crece después de la pandemia, 15.8%, pero podrían estar creciendo 20 puntos y sería mucho mejor para los más pobres. Porque cuando se pierde esto, como la inflación, cuando golpea la inflación, el primero que pierde es el que no tiene el recurso. Entonces primero que pierde en este tema de agresión de medidas coercitivas unilaterales, de abuso de estado fuerte a un estado pequeño, el primero que pierde no es al que probablemente quisieran que perdiera. No es el Ministro de Hacienda. No voy a perder primero.
Va a perder alguien que en este momento requiere ayuda, porque la ayuda le llegará más tarde.

John Perry: Sí, y eso es un tema importante. En respecto al Banco Centroamericano de Integración Económica, ¿han tenido una mejor experiencia, verdad, en estos años?
Ivan Acosta: Como dicen los mexicanos, está lejos de Estados Unidos. Estados Unidos no tiene acciones, los dueños del banco de manera mayoritaria son los países centroamericanos. Somos dueños de 52% del banco, es decir, la mayoría del banco. El banco es un banco mucho más pequeño, pero el banco está fundamentalmente bajo la administración de los estados Centroamericanos, acompañado por países asiáticos, por países regionales y le da una fortaleza porque no hay incidencia, no hay incidencia de la política agresiva de las medidas coercitivas unilaterales.
Es muy difícil la visita del Departamento de Estado, de la embajada, que lo hacen constantemente, pero no tiene el efecto, porque aquí hay un pacto que no lo hicimos nosotros en esta época, en los años 60, que los países centroamericanos caminar en óptima integración y integración económica y programa social, el programa desarrollo de manera articulada. Porque un desajuste de un país tiene un impacto terrible en otro.
Acaban de ver hace poco, el tema de las visas [entre Honduras y Costa Rica], creo, se tuvo que acordar porque somos países pequeños y muy interconectados. El 30% de nuestro comercio, nuestra economía es con Centroamérica. Por lo tanto está muy articulado y el Banco Centroamericano de Integración Económica ha jugado ese papel y lo ha cumplido. Funciona como banco, debemos proyectar proyectos de altísima calidad y aprobados solamente se cumple con los requisitos.
Nosotros seguimos a todas las instituciones financieras siendo el mejor de Centroamérica. Incluso es sin duda el país es uno de los mejores global y de Latinoamérica en rendición de cuenta, la mejor rendición de cuentas. Lo más importante mensaje que tenemos para los contribuyentes que participan en estos bancos, es que uno debe ver que las carreteras nuestras son de alta calidad y a menores costos.
Eso es muy importante, construir buenas carreteras y a un costo más competitivo. Haber electrificado el 50% del país en solamente ocho años, cuando el 50% anterior inició con la energía eléctrica. Desde el año 1930 al 2006, electrificó el 50%. Estamos hablando de 75 años y el otro 50% de lo más pobre, de los campesinos de lo que está más alejado, en la cual pensaba lo que hacían los hacedores de política, que era indiferente. Si llevamos la energía nosotros la electrificamos, el gobierno del presidente Daniel Ortega triplicó en ocho años, con apoyo de la comunidad nacional y estos organismos internacionales.
Por eso, la mejor carta de presentación son los hospitales. Le voy a decir un dato durísimo, en 16-17 años, los gobiernos neoliberales construyeron dos hospitales y se inició uno. Son datos durísimos y nosotros hemos construido 17 hospitales, entre ellos ya hemos terminado tres hospitales, muchos mejores estos tres, y estamos cerrando la construcción de cuatro nuevos.
Entonces eso es una diferencia en los mismos 17 años. O sea tenemos 77 instalaciones para salud pública entre hospitales, centros de salud, y hospitales primarios y si incluimos puestos de salud estamos hablando de más de 1500 instalaciones de salud.
Como dicen los británicos, ‘it’s the arithmetic’, no hay donde discutir. Igual es importante, desde que se inventó el cemento se habían construido 2000 kilómetros de carretera y cuando revisamos la calidad de las carreteras, solo el 30% está en buenas condiciones. De 2.000, solo había 600 kilómetros de carretera en buenas condiciones.
Hoy muy felizmente puedo decir que ya estamos cerca de los 4.500 kilómetros de carretera con 85% en buenas o excelentes condiciones. Estamos hablando de 4.300 kilómetros de carretera en buenas condiciones versus 600 (desde que se inventó el cemento aquí en Centroamérica y nosotros hemos garantizado en los últimos diez años.
Por lo cual es relevante y es bueno para los contribuyentes, para los países que son miembros de los organismos internacionales financieros, al FMI, el Banco Mundial y el BID, que así debe utilizarse, es el uso que se le dar a los recursos de mucho esfuerzo de los contribuyentes de los países para capitalizar estos bancos para que puedan financiar desarrollo.
Esto es relevante. O sea que sí todos los países debemos tener buena rendición de cuenta del impuestos globales expresada en su financiamiento, y la mejor forma de expresarlo es con programas y proyectos de altísima calidad y que tengan impacto estratégico en la vida y la transformación en la comunidad y los pueblos.
John Perry: Hablando del efecto de las medidas coercitivas unilaterales en general, ¿cómo se podría resumir el efecto de de estas sanciones en la economía, en los sectores que están afectados como el azúcar, el mercado de oro y todo esto?
Ivan Acosta: Las medidas coercitivas unilaterales tienen efectos y podemos cuantificarlos. Probablemente, igual que le puse el costo por oportunidades de 3.000 millones de dólares que quería haber financiado los bancos internacionales, o la sola recepción de Nicaragua del Fondo Monetario del 50% de los derechos especiales elegidos del 100% que se le entregó a todos los países. Estas son medidas claras y lo cuantificamos: debíamos haber recibido más, pero recibimos menos, y lo impacto fue en obras o en programas y proyectos que no lo está recibiendo la población, o no lo está recibiendo en el momento oportuno.
Sin embargo, cuando vemos los sectores como eso que dice del azúcar, el oro o el sector eléctrico energético, nosotros podemos decir con claridad que el impacto diseñado por estos países, países interesados en estas sanciones, fundamentalmente los EEUU y algunos países europeos no logran a tener impacto, primero porque en el tema del azúcar el problema que fue un anuncio, y la medida impactaba una cantidad muy poca de quintales, es decir, se perdió un recurso entre 80.000 y 100.000 quintales, pero el mercado es muy benevolente para la producción nicaragüense que es la mayoría del azúcar, que son como 8 millón y medio de quintales que están vendidos anualmente y nosotros seguimos buscando nuevos mercados.
El 1 de enero vamos a tener un nuevo tratado de comercio, vas a ver más productos nuestros. Por lo tanto todo ese intento tiene un impacto. Seguramente perder dinero es importante en cualquier sector, pero no logra detener el desarrollo del sector, el sector de azúcar sigue funcionando muy bien. Siguen buscando más y mejores mercados y obteniendo buenos precios. En este año había un muy buen precio para el azúcar.
En el tema del oro, este es una operación además de privada, igual que azucarera, y era una operación de inversión extranjera directa. Este año se expandió la inversión y ahora están disfrutando unos precios que están por encima de los $1.900 onzas troy y están en manos canadiense y estadounidense fundamentalmente, y colombiana. Entonces han buscado cómo resolver el asunto del mercado. Realmente no han tenido el efecto, como en el caso del azúcar, que se perdió recursos por la sanciones de ellos, y se ha funcionado de manera regular.
La dificultad, tomando en cuenta que la economía funciona bastante bien, las dificultades seguramente llegan porque podría haber más inversión, igual que mayor financiamiento desarrollo a que hubiera más inversión porque hay un espacio y con la estabilidad macroeconómica que hemos logrado construir en estos años, con el nivel de seguridad ciudadana que tiene el país, el país más seguro de Centroamérica, es lo más seguro de Latinoamérica y eso guarda los datos, porque la gente dice que este es un país pequeño, pobre.

Definitivamente hay tres delitos que reflejan que, si uno tiene un buen programa sobre la ciudadana, y estos son el homicidio, el tema vinculado a secuestros y lo vinculado a pérdida de vehículos, porque son delitos denunciables obligatoriamente, no lo puede ocultar, son delitos que necesariamente la población lo pone en manos público y de las autoridades. Y en homicidios estamos disminuyendo en menos de siete por 100.000 personas, cuando la media centroamericana es como el 30 por 100.000. Entre los países de Centroamérica el tema de reconocimiento está en 13%, 13 por 100.000.
Y en los secuestros son prácticamente cero desde del 2007, y la pérdida de vehículos también está a un nivel impresionante. Por ejemplo, cuando subió la pérdida vehículos en todo el istmo de Centroamérica, por ejemplo, en Guatemala y Panamá, aquí en Nicaragua no se logró vender el GPS, la gente no puso GPS, que vino la gente que vende GPS pero aquí no hubo venta de GPS.
Pero parece que eso es una muestra de la estabilidad, y nosotros no somos una isla, o sea, no es que no se ponen los vehículos, somos un país hiperconectado. Igual con homicidio, los temas vinculados a las maras, a las pandillas, al narcotráfico, aquí puede fluir porque nuestras fronteras son abiertas. Pues no somos un país en guerra, no son porosas, pero llegan solamente hasta la frontera norte, y mucho se habla del muro de contención en la frontera norte y la frontera sur.
Todo eso sólo puede ser posible por el éxito que ha tenido el presidente Daniel Ortega en las políticas públicas: lograr mayor cohesión social, lograr redistribución del ingreso para la población a través de salud, educación, programas rurales, financiamiento y poner en el centro definitivamente al ciudadano, a la persona, en el centro de la política pública.
Porque nosotros no somos distintos a ningún país centroamericano, en cuestiones culturales, idioma, religiosidad y el comportamiento social. Entonces, cuando uno quiere entender estas estadísticas uno tiene que buscar en dos raíces, en la fortaleza de la política social y pública y en la base revolucionaria de 1979. Necesariamente aquí hubo una revolución y un cambio en los patrones de conducta social, institucional y política.
John Perry: Y hablando de sanciones, quieren imponer más sanciones al comercio entre Nicaragua y los Estados, por ejemplo, en la venta de la carne o del café y otros comercios muy importantes para el país.
Ivan Acosta: Si, definitivamente hay sectores más conservadores y irracionales que siempre han estado pidiendo sanciones, bueno, hay algunos que quieren crear una bomba en la casa, efectivamente siempre hay gente que está más allá de la racionalidad. Es decir, lo que usted está diciendo lo están pidiendo desde el 2006, están en todos los proyectos escrito, pero creo que hay habido llamada a la racionalidad de un país pequeño, un país realmente que está en vía de desarrollo, un país de economía de mercado, donde la economía está en manos de la gente económico, que la población, y por lo tanto, creo que es un gran disuasivo, porque no puede destruir la voluntad productiva del país o la productividad del pueblo en nombre de nada, o sea la grandes dicen ‘en nombre de la democracia’, ‘en nombre de la transparencia’. No, no hay nada que justifique, aunque a veces tengo dudas cuando veo la última noticia - no? - en ‘nombre de la pobreza’.
Yo creo que eso hace un llamado a la racionalidad. Somos un pueblo de economía muy pequeña, donde el PIB per cápita es pequeño, donde se trabaja muy fuerte desde la familia, la comunidad. En Masaya, por ejemplo, la familia y la comunidad era muy dura para tener resultados, para tener éxito, éxito en la vida. Un país muy religioso, muy religioso, porque pueden comprobar, era un país comprometido con los mejores valores.
Entonces cualquier irracionalidad va a estrellarse con realmente un repudio nacional, un repudio centroamericano, un repudio de la gran mayoría de las personas del resto del mundo, porque eso no es correcto.
John Perry: El Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano ofrece un grado de protección en este aspecto.
Ivan Acosta: Si, Centroamérica por el nivel de conectividad, de intercambio y también de una historia de acercamiento cultural, en ningún momento de la historia… ha habido momentos un poco complejos, cuando habían corrientes ideológicas que producen ideas de batalla militar y nunca se interrumpió el comercio. Eso es un tema muy importante, porque está muy interconectado por la familia, por la empresa, vaya la voluntad de lo político.
Y por otro lado, nosotros como gobierno tenemos una gran responsabilidad de siempre buscar más mercados, sobre todo para diversificar y también ampliar nuestra posibilidad de desarrollo. Porque siempre es necesario más mercado, porque un mercado para absorber 8 mil millones de dólares por un mercado con un nuevo mercado puede absorber otros 8 mil millones de dólares, porque el país requiere, la economía requiere, los agentes económicos lo demandan y el pueblo se lo merece. Que el país crezca. Entonces eso también se vuelve, se convierte en un gran valladar para los irracionales. O sea, nosotros no estamos como decir inmóviles, estamos siempre buscando más y mejor el mercado para la gente económica. El gobierno no produce, el gobierno no vende, el gobierno no es dueño de la logística. Toda la economía está en manos de la gente económica privada.
John Perry: Sí, yo creo que es conveniente terminar hablando de este tema, verdad, porque ya hemos hablado más o menos de todos los efectos de las sanciones y la respuesta que tiene el gobierno. ¿Hay algo más que usted quiere explicar?
Ivan Acosta: Lo que creo que siempre es bueno hacer una llamada a la comunidad internacional, a los ciudadanos, a los pueblos, a los pueblos que conocen o siguen muy de cerca los temas de la política nicaragüense y más de la política de agentes extranjeros o países extranjeros que ha tenido un impacto sobre el Estado de Nicaragua, que lo más importante, lo que queremos mostrarle es que somos un país que ha logrado absorber ‘shocks’, golpes duros externos, huracanes, terremotos, guerra y siempre hay un gran espíritu para mantener en pie el país.
Siempre está el mejor sobreesfuerzo, el mayor vigor, de los trabajadores nicaragüenses, los campesinos. En eso se está fermentado el buen desempeño económico y social, o sea, en mano de los 150.000 productores de carne y leche está la economía, en mano de los 50.000 productores de café está la economía, está la actividad, la logística, en mano de los más de 350.000 productores agropecuarios, promoviendo café, carne y leche. En mano de los empresarios, en mano del empresario está la vitalidad, la economía.
Por lo tanto, nunca se debe, nunca se debe apoyar el impacto de la medida coercitiva, no vamos a movilizar esfuerzos en favor de las medidas coercitivas que impacten tanta gente que no son políticos, que son productores, campesinos, obreros, pobladores. Porque eso sería la más grande injusticia que pudiera haber y sobre todas las cosas que el pueblo nicaragüense, el Gobierno de Nicaragua, es un gran jugador en términos de tema sensible, como la paz, la soberanía, el respeto a los países y definitivamente trabaja por fortalecer la dignidad humana.