Poema de despedida para los que no se quieren despedir
Déjame decirte adiós,
darte la mano,
señalizarte que ya me voy
o que me tengo que ir.
Así yo también, te dejo ir a vos
para que este rictus de despedida sea completo.
No hay que sentir temor,
pues en cada despedida hay una o muchas bienvenidas,
llenas de besos y abrazos, de estrechamientos de manos,
dando paso a un ciclo sin fin de bienvenidas y despedidas.
Tal vez ese ya no sea nuestro ciclo,
pero ahí seguiremos, como parte de un todo,
en el ir y venir del tiempo,
que es como bienvenidas y despedidas constantes.
Dejémonos ir (el uno al otro) y despidámonos
para dar parte a nuestras nuevas bienvenidas.
Hasta luego, no nos extrañemos
o solo un poquito…,
pronto volveremos, de nuevo, a estar juntos,
desde nuestro paraíso de no me olvides.
Jeremy Cerna
09 febrero 2024 (Berlín, Alemania)