Sandino, tu sombra
Es el canto de mi tierra
pedacito, Nicaragua.
Es el canto de la sierra,
de los ríos y montañas.”
Sandino tu sombra es la del madroño,
cuya fortaleza y flexibilidad mística
cubren nuestros pensamientos milenarios.
Vos, siendo madroño, sos el símbolo del guerrillero:
de enero a octubre el madroño sabe ocultarse y pasar inadvertido
puesto que su verde es el mismo verde de los demás árboles.
Ya en noviembre comienza a deslumbrar su esplendor,
para en diciembre darle la bienvenida al redentor.
El madroño siente, cual alma de cacique incrustada en su savia
y para demostrar su amor por Nicaragua en los siglos de resistencia
ha mantenido su esplendor permanente, de enero a diciembre.
Así, pues vos, General Sandino, supiste ocultarte en la montaña
y luego emerger con fuerza para darnos luz y sombra,
luz de pensamiento y dignidad, sombra de calma y sabiduría.
En tu voz renació el canto de los pájaros
y los ángeles integraron tu coro de esperanza.
Vos concebiste nuestro camino en la tierra,
vos forjaste nuestra lucha, vos nos diste la luz y la sombra
siendo el eslabón preciso entre nuestra herencia indígena
y nuestro canto libertario en revolución.
Vos estuviste con Carlos, con Tomás y con nosotros,
convertido en pueblo el 19 de julio de 1979.
Vos seguís con nosotros en cada palabra, en cada alegría
y en cada momento que estamos con el Comandante Daniel
porque en él reconocemos tu sombra de sabiduría milenaria,
llena de amor por Nicaragua y está tu revolución popular sandinista.
Jeremy Cerna
Berlín, 15.05.2025