Edwin N. Montes, 17 de mayo 2021

Niña víctima de bombardeo israelí .
Foto: Days of Palestine
Resulta contradictorio y una hipocresía total que la ONU levante alarmas de guerra entre Israel y Palestina, cuando esta misma organización internacional, bajo el control y manipulación de EE.UU, han sido los mayores culpables oficializando la violencia en la zona, al imponer la creación de un Estado de Israel sobre tierras palestinas en 1948.
Es absurdo hablar de guerra al contrastar dos realidades y adversarios diáfanamente asimétricos en capacidad de defensa y arsenal militar; además que la Franja de Gaza, está catalogada por la misma ONU como zona roja, por ser el área territorial a nivel mundial con la mayor densidad poblacional (4,118 personas por km2) y que presenta los peores indicadores de inseguridad alimentaria y pobreza a casusa del bloqueo y sistema de apartheid impuestos ilegalmente por Israel, desde hace décadas.
Basta saber quién es el que ha vulnerado mayormente los acuerdos internacionales sobre la materia en cuestión, y ver también quién ha puesto el mayor número de víctimas mortales (entre ellos, mujeres y niños); y quién ha sufrido la mayor devastación en infraestructura durante muchos años (hospitales, escuelas, centrales eléctricas, y demás instalaciones de prestación de servicios fundamentales a su población, para darse cuenta del genocidio que están causando contra una población que lleva años sufriendo y siendo despojada de sus casas, tierras y, a su vez, les es impedido el acceso a sus sitios considerados sagrados.
Es sorprendente ver el nivel de obcecación y extremismo en el fundamentalismo religioso en las publicaciones de algunas personas y comunidades “cristianas” en América Latina, diciendo “oremos por Israel (...) Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros? (…) Israel vencerá porque es el pueblo elegido de Dios”. Soy creyente y respetuoso de la Fe, pero me resulta incoherente creer en ese cristiano que piden por Israel y aplauden la matanza que están cometiendo contra el pueblo de Palestina, aún sabiendas que Israel es el ardid y marioneta del mayor ente terrorista llamado Estados Unidos, para extender e implementar su política policial imperial en medio oriente. ¡Me pregunto si estos cristianos que hacen comentarios y publicaciones de tal magnitud, han de saber que en Israel sólo el 2% de su población es cristiana, y que los judíos nunca han aceptado a Jesús como el “Mesías”!
También hay que señalar que los judíos eran minoría dentro de territorio palestino antes de la creación impositiva del Estado israelí en 1948, y que los judíos que fueron movilizados por Estados Unidos e Inglaterra, de Europa a tierras palestinas, tras la segunda guerra mundial, no eran en su gran mayoría judíos naturales u originarios, sino personas que se habían convertido al judaísmo.
No por nada Estados Unidos es el que ha estado ralentizando y bloqueando actualmente cualquier resolución del Consejo de Seguridad, de cese al fuego y detener la violencia en la zona. No es casualidad que Estados Unidos decidiera reconocer a Jerusalén como capital de Israel en 2017 y colocar su embajada en este lugar, violando cualquier convención y resolución internacional que definía el estatus administrativo especial que ha poseído Jerusalén –Patrimonio Cultural de la Humanidad donde concurrían tanto cristianos, musulmanes y judíos-, amenazando con quitar toda ayuda material y financiera a aquél país que apoyara una resolución en su contra por la acción llevada a cabo unilateralmente ese año, sabiendo el resultado que dicha acción estaría originando, mermando cualquier posibilidad de paz en la región, entre judíos y palestinos.
Hay quienes en defensa de los ataques desmedidos del ejército israelí señalan que fue Palestina quien dio pauta a la actual escalada de conflicto al arremeter contra Israel, sin embargo, no reconocen o intencionalmente omiten el hecho que las acciones de Palestina fueron a consecuencia de que los agentes policiales de Israel impidieron a los palestinos ir a orar a la mezquita de Al-Aqsa, en Ciudad Vieja, en Jerusalén, en ocasión del Ramadán, que es sagrado para los palestinos. Además que muchos palestinos que han habitado desde siempre en Jerusalén del Este, están siendo expulsado por el ejército israelí.
La decisión del Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de llevar a cabo una incursión terrestre en zona de Gaza, no crean es una acción defensiva como hacen creer a la opinión pública internacional, sino la excusa perfecta para continuar con su proyecto de exterminio del pueblo palestino y apoderarse totalmente de sus tierras en las cuales han habitado por miles de años.