Seguridad ciudadana en Nicaragua - patrimonio del bien común

Submitted bytortilla onLun, 31/05/2021 - 14:04

Francisco Bautista Lara, May 28, 2021
https://franciscobautista.com/2021/05/28/seguridad-ciudadana-en-nicarag…

– A la memoria del Dr. Francisco Rosales, magistrado, jurista y maestro-


“El Estado nicaragüense reconoce a la persona, la familia y la comunidad como el origen
y el fin de su actividad, y está organizado para asegurar el bien común, asumiendo la tarea
de promover el desarrollo humano de todos y cada uno de los nicaragüenses…”.

Constitución Política de la República Nicaragua (arto. 4).

La encuesta de M & R Consultores, presentada el 25 de mayo del corriente año, muestra que el “servicio de seguridad pública” es calificado por los entrevistados con el 72% de satisfacción social y 19.2% de insatisfacción. Coincidente con lo anterior, el 62.3% percibe que hay más seguridad y 10.1% que se mantiene. Fue, junto al estado de las carreteras (79%), los servicios de energía eléctrica domiciliar (77.7%), agua potable (77.1%) y transporte interurbano (77%) los mejor valorados.

El índice de victimización directa por robo y agresión física, identifica que 5.1% de las personas han sido víctimas de algún hecho delictivo durante los últimos seis meses, señalan el robo con intimidación (que suele ocurrir en las calles) y el robo en hogares como los mas frecuentes.  Lo anterior significa que 51 de cada 1000 personas en Nicaragua, dicen, -aunque no lo hayan denunciado-, haber sido afectados por un robo de cualquier tipo o alguna agresión física –tal y como cada quien la percibe y define- durante el último medio año.  Según datos de la policía los delitos de robo y las agresiones físicas en general representan en 2019 y 2020 el 21 % de las denuncias totales. La victimización directa anual general se estima entre 14 – 16% en los últimos años.

En mayo de 2020 una encuesta de Cid Gallup observó que la “percepción ciudadana al crimen y la delincuencia”, con respecto a 2019, mejoró al pasar de 49% a 47%, hubo un 19% que sintió que la seguridad había mejorado. Es evidente que el impacto por sus violentos sucesos de 2018, además de los graves daños humanos y materiales ocasionados, generó mayor percepción de riesgo e inseguridad, que, al haber sido provocada por factores externos y temporales que exacerbaron y pretendieron fracturar la vida social y política, fue modificada y restablecida en el corto plazo. Las medidas socio institucionales implementadas por la pandemia del Covid conforme a la realidad nacional no exacerbaron el miedo, no paralizaron el país ni impusieron confinamiento, permitieron impulsar la prevención y atención activa a la salud desde un modelo comunitario, preventivo y solidario.

En la percepción de seguridad de los individuos y los colectivos humanos se integran inseparablemente el conjunto de riesgos, temores y percepciones sociales. Es posible que el sentimiento de inseguridad y el riesgo objetivo de ser víctima en 2021 continúe disminuyendo por el restablecimiento del ambiente de convivencia, la reactivación creciente cultural, recreativa, social, económica y de movilidad. Incluso en un año electoral, debido a mayor despliegue policial y movilización social y política, -según datos de las últimas tres décadas-, no se manifiesta en más violencia delictiva.

El indicador para medir la criminalidad más aceptado y objetivo a nivel mundial, la tasa de homicidios, fue en 2018 de 11 por 100 mil habitantes, bajó a 8 en 2019 y continuó disminuyendo en 2020 recuperando los niveles históricos del período 2012-2017 como de los mejores de América Latina. La tasa de homicidios de Centroamérica el año pasado fue de 18.4 casos x 100 mil habitantes, los más bajos fueron Nicaragua (7.7) y Costa Rica (11).