Entrevista con el Comisionado General Ramón Avellán
Masaya, 13 de noviembre 2021, por Ahmed Kaballo *
Ahmed Kaballo: Entre Abril y Julio de 2018, estalló una ola de extrema violencia y la pregunta es si usted podría explicar qué pasó
Comisionado General Ramón Avellán: Para el año 2018, Nicaragua vivía una situación muy favorable. Desde el punto de vista económico veníamos creciendo con un porcentaje de tres, cuatro, cinco por ciento, que habían algunos países de América Latina que también estaban creciendo, pero no todos los países. Esto generaba una situación de tranquilidad, de paz en el país. El otro tema, de la seguridad ciudadana, también era un tema en que estábamos favorables, hemos mantenido un rating de más o menos de ocho homicidios por cada cien mil habitantes y estamos bajando ese índice. Hay que recordar que los Naciones Unidos tiene el índice de nueve homicidios hacia abajo y considera que un país tiene buena seguridad ciudadana.
También estamos creciendo en construcción de infraestructura como carreteras, hospitales, escuelas a nivel nacional, lo cual también era algo favorable. En la parte social también había una serie de proyectos que impulsaba el gobierno. Por lo tanto, para mi, allí se creó toda una situación basado en lo que Gene Sharp elaboró que es la intervención de países sin usar a los marines, sin usar la fuerza militar. Eso lo vinieron creando durante varios años en Nicaragua basado en la experiencia que tenían también en otros países. Allí está la famosa primavera árabe. Allí está la revolución de colores que aplicaron en varios países. Y para mi eso fue parte de los errores de los que montaron ese intento de golpe de Estado que al día de hoy ya sabemos cómo financiaron, cómo organizaron y quienes fueron las cabecillas de ese golpe.
Entonces todo eso generó una situación que pudieron montar. Algo importante también que no se sabe afuera es que las fuerzas de choque que utilizaron los que dirigieron el golpe prácticamente fue la delincuencia común y la delincuencia organizada. La delincuencia común fueron, digamos, como las tropas que utilizaron, lo cual también a la larga fue un gran error, un grave error porque son gente que no tiene lógicamente disciplina, no tienen un orden y al final terminaron haciendo barbaridades que generó un rechazo total en la población. Esos elementos fueron... perdón, y el crimen organizado aquí en Masaya y en otros lugares financiaban también la actuación de esta delincuencia común. Aquí pagaban 500 córdobas diario, le daban una cuota de marijuana y una cuota de licor, eso basado en entrevistas que nosotros hicimos con muchos muchachos jóvenes delincuenciales en el caso de Masaya.
Eso hizo que a la larga hubiera esa generación de rechazo de la población. Por otro lado Masaya es una de las poblaciones de Nicaragua, o es la población muy trabajadora. Aquí Masaya viene abastecer toditos los mercados de Nicaragua, precisamente ayer anduve en la zona de Waslala en el norte del país y compré algunos aguacates y salgo banal cuando pregunté si eran cultivados en Waslala me dijeron que no que vinieron de Masaya.
Y si usted va a todos los departamentos del país, toda la producción de frutas, de verduras y toda la parte que es de lo que llamamos la elaboración de cosas de madera, de cuero, de textil todo eso se genera y se expande por toda Nicaragua. De tal manera de que haber pasado desde abril hasta julio en esa situación a la población teniéndola prácticamente cautiva, teniéndola presa, teniéndola secuestrada también generó un sentimiento de rechazo hacia ellos.
Entonces, para mi esos son los aspectos que considero que no les funcionaron a ellos como pudo haber funcionado la revolución de colores que ellos lo llaman así en otros países. Por otro lado la actuación nuestra de la policía que estuvimos trabajando a nivel nacional, y hay que recordar también que había una comisión que estaban coordinando y negociando con el gobierno. Allí estaba también el gran capital, estaba todo el sector religioso católico que a la larga terminó dirigiendo este intento de golpe de Estado y que al final los mismos delincuentes terminaron desconociendo. En el caso de Masaya, incluso al comienzo, estamos hablando de abril, mayo, nosotros a la hora que nos atacaban deteníamos a varias gente joven y gente de todas las edades.
Entonces los padres y unos de los los derechos humanos llegaban a decir que esos jóvenes se entregaran a las familias pero también comenzaron a secuestrar a policías, a secuestrar funcionarios del gobierno, secuestrar a familiares de esos funcionarios y policías entonces se daba allí una especie de negociación para que a nosotros nos entregaran a los funcionarios del gobierno a la policía y nosotros les entregáramos a sus detenidos. Y allí después en la primera parte la iglesia funcionó de manera expedita. Sin embargo, ya a partir de junio, julio, solicitamos a la Iglesia Católica apoyar en este asunto y nos dijeron que les tenía miedo, que ya les habían amenazado los mismos delincuentes y que no podían funcionar en esa especie de negociación.
Pero a la larga también pudimos observar que al comienzo trabajamos con la iglesia para ver algunas salidas a la situación, pero igual terminaron teniendo miedo y más bien se fueron por la línea de apoyar esos grupos. Las iglesias eran los lugares donde tenían allí armas, armas de fuego, armas artesanales, tenían allí la delincuencia adentro de la iglesia. Allí les daban de comer. Incluso llegaron a un momento, como le decía yo al Nuncio que vino aquí a visitar Masaya de que tenían un sistema en todas las iglesias, las campanas estaban con lo que aquí decimos un mecate, con una cuerda y allí sonaban las campanas cuando ellos querían reunir a esos delincuentes para una situación.
De tal manera que todo esto sucedió pero a la larga la población miró de que la situación no era lo que habían dicho al comienzo de que era una cuestión de que ellos iban a tomar el poder, que ellos iban a hacer cambios de equis u otra situación, sino que ellos miraban un montón de vagos, un montón de delincuentes, drogados, borrachos que andaban por las calles y que al final que les estaban robando, le robaban a las ciudadanas, ciudadanos, les quitaban celulares, les quitaban dinero, las mujeres las tocaban, las abusaban, y eso generó ese rechazo de la población que no daba apoyo.
Es importante recordar que nosotros la policía que estábamos eramos más o menos trescientos y por decirle algo, solo Monimbó anda más de 60,000 habitantes. Si Monimbó había marchado contra la policía no habríamos estado ni un minuto, ni medio minuto. Entonces no es cierto lo que ellos también decían de que Monimbó estaba en contra del gobierno o en contra de la policía, No. No es cierto. Con esa situación que le digo la cantidad de habitantes que hay solo en Monimbó hubiera sido suficiente para acabar con trescientos policías que estábamos allí, defendiéndonos.
Ahmed Kaballo: Cuando se bajó la orientación del Comandante Daniel que las policías deben de acuartelarse y quedarse dentro de sus estaciones, ¿qué fue la percepción, la respuesta, el sentir de las y los compañeros policías en relación a esa orientación?
Comisionado Avellán: De lo personal, yo vine aquí un 20 de abril a Masaya y en ese período se comenzaron a dar algunas situaciones que comenzaron a atacar y quemar una gasolinera, atacaron un lugar donde había comida, comida rápida, lo asaltaron, se llevaron todo. Hubieron algunas instituciones del Estado, unos edificios del Estado como la Fiscalía. Entraron, la quemaron. En la Alcaldía entraron, quemaron varios vehículos que se usaba para la basura, el traslado de la basura y algunos vehículos como camiones y vehículos pesados para trabajar en carreteras,
Todo eso lo quemaron. Hubo una situación en ese período, salimos a la calle pero ellos cuando salimos ya habían hecho las barbaridades y a parir de mayo nos dan la orden de reconcentrarnos, que no pudimos salir. Entonces nos reconcentramos, siempre teníamos comunicación vía celular y el teléfono convencional.En este período fue duro, tuvimos, contabilizamos 132 ataques a la Policía Nacional porque sabíamos que ellos iban manifestando que si se tomaba la Policía iban a declarar Masaya “territorio libre” y pedir al gobierno de Estados Unidos y algunos gobiernos de Europa que se aceptara la creación de un nuevo gobierno, algo similar a lo que hizo del Frente en el '79 que se tomó León y allí se declaró una junta de gobierno.
Eso, todos los policías estábamos conscientes y logramos resistir. Ellos nos atacaron de día, de noche, de madrugada. Tuvimos dos compañeros fallecidos, varios heridos, algunos... porque nos atacaron con armas industriales y armas artesanales. En el momento más duro más o menos tuvimos un ataque de como dos mil, nosotros calculamos dos mil de estos delincuente en siete puntos de la Policía.
Pero siempre logramos resistir. Logramos resistir, Hubo un sentimiento de nosotros los policías que estábamos haciendo esa resistencia por el pueblo de Nicaragua. La población nos llamaba de sus teléfonos que acudiéramos a sus llamadas pero ya había un acuerdo para que no pudiéramos salir. Es más, la gente de Monimbó llamaba bastante y se dio el momento en que la misma población comenzó a darnos información, de dónde se movían ellos, cuando nos iban a atacar nos avisaban y nosotros nos preparamos para recibir los ataques. Pero la población nos apoyó mucho con información incluso mucha gente de Monimbó. Nos decían que ellos estaban secuestrados, que no les dejaban salir porque ellos lograron que la ciudad estaba en muchos puntos con lo que ellos llamaban “los tranques”.
Esos tranques les permitía a ellos controlar la ciudad. Si alguien pasaba tenía que decir adonde iba, qué iba a hacer y le cobraban. Algo parecido a lo que hacen las maras en Honduras, El Salvador y Guatemala. Ellos tienen controles territoriales y cobran por si la persona se mueve saliendo de su casa hacia algún lugar pagan y si regresaba tenia que pagar. Todo eso también a la larga les generó rechazo también de la población. Además allí robaban celulares si les gustaba. Si les gustaba alguna muchacha, alguna mujer también hacían actos de abuso y ya logramos...
Nosotros venimos quedando sin comida, sin embargo nosotros siempre mantuvimos una población penal de unos ochenta detenidos por delitos comunes. Llegó un momento que incluso los padres y los mismos de los derechos humanos nos llegaron a pedir que los soltáramos. Pero nosotros les dijimos que ellos estaban allí por problemas de delitos y no los podíamos soltar porque una vez que el país volviera a la normalidad tenían que rendir cuentas esos ciudadanos. Sin embargo pasó algo muy interesante y es que nosotros pensamos que esos detenidos se iban a motinar. Y no hubo eso. Ellos se mantuvieron allí tranquilos y más bien estaban en apoyo hacia nosotros. Al final, después que pasó todo ellos se pasaron a las instancias correspondientes.
Pero los policías tenían un alto moral y también en la parte religiosa todos los nicaragüenses o somos si no es católico es evangélico y también allí había mucha unidad, mucho pedirle al Señor que pronto pasara esa situación. E incluso en la Policía habían como dos o tres sujetos jóvenes que también hacían un labor como pastores y todos orábamos en la mañana, en la noche. Yo en lo personal soy católico pero no he sido muy practicante. Sin embargo, a partir de esa experiencia aprendí a orar en la mañana cuando uno se levanta y aprendí a orar en la noche cuando uno se va a acostar. Orarle al Señor y pedirle por las cosas buenas y yo siento que al final el Señor nos escuchó.
Hoy por hoy estamos en Paz, estamos en tranquilidad. Estamos avanzando y parece que estamos desarrollando. La Policía mantenemos un nivel de ser la mejor Policía de Centroamérica y una de las mejores de América Latina. La economía se va levantando nuevamente y estamos tratando de estar en un clima de Paz y tranquilidad.
Algo que no hablé sobre el tema del período en que estuvimos encerrados en las unidades es que de los trescientos policías que estábamos, somos humanos y hubo algún sentido de miedo y nosotros los jefes que estábamos a cargo hablamos con los compañeros. De los trescientos policías más o menos veinte optaron por irse. Dijeron que tenían temor. Otros sus familias los estaban llamando. Habían casos en que habían dos policías que eran pareja. Y nosotros les dijimos que sí, porque no había problema se podían ir y hicieron la solicitud de baja por escrito, entregaron su uniforme pero fueron muy pocos la cantidad que se fueron. El resto decidieron quedarse por su voluntad porque estamos libres, quien se quiere ir se va y quien se quiere quedar se queda. Así que nos quedamos al final unos 280 policías.
Lógicamente todos esos ataques, esos 132 ataques nos llevaron a un momento determinado en que tuvimos que rechazar en la parte sur de la policía a un grupo que nos atacó con armas de fuego. Porque ellos han estado documentando que ellos no usaron armas de fugo lo cual es falso. Ese primer muerto que tuvimos lo impactan con un balazo en esta parte en el centro de las cejas y fue un francotirador. Y el otro fue fallecido ya el dia diecisiete de julio que es cuando la policía desaloja a todos estos delincuentes que tenían secuestrado Monimbó. Los dos eran muchachos muy jóvenes.
Al final la Policía tenia 24 muertos entre varones y mujeres y más de ochocientos heridos. O sea, que no es cierto lo que se a estado diciendo que ellos eran gente que no tenían armas, gente que estaba protestando de una manera pacífica.
Incluso el dia de ayer el gobierno de Costa Rica deportó, expulsó a uno de los jefes que habían aquí más sangrientos. Le decían “El Fantasma”, Wilner, el nombre, porque los miso ticos ya no lo aguantaron allí porque era delincuente. Entonces allí en Costa Rica le habían dado refugio sin embargo se comenzó a hacer lo que hacía en Nicaragua, hacer asaltos, hacer robos y estaba detenido, estaba preso. El día de ayer lo nos entregaron en la frontera sur en la zona de Río San Juan y él va a tener su juicio su debido proceso.
Pero este sujeto incluso junto con otros elementos formaron aquí lo que ellos llamaron el grupo “Los Zetas”. Desde allí ustedes pueden ver que tipo de mentalidad tienen. Sabemos todos que el grupo “Los Zetas” es un grupo de narcotraficantes mexicanos y ellos asumieron ese nombre.
Uno de los casos que fue uno de los casos que fue un caso bien duro, bien difícil y que recibió el rechazo de la población fue la muerte de un policía. Ese policía pasó por aquí, él iba para la zona de Carazo y lo detuvieron. Lo secuestraron y lo tuvieron varios días y al final lo tiraron un balazo en cada pierna. Luego lo amarraron y lo arrastraron en una moto y al final en uno de los tranques lo pegaron fuego. Y fueron tan brutos que ellos mismos grabaron el momento en que lo estaban quemando. Y eso fue público. Fue público en Nicaragua y público mundialmente porque lo tiraron en las redes.
Ese compañero al final quedó solo una parte del cuerpo. Por respeto a la familia no digo como lo encontramos. Y como él hubieron otros quemados en Managua. Hubo otro muerto quemado en Jinotepe, Carazo y entonces eso hizo ver a la población y el mundo entero que no eran gente que se decía que eran pacífica que las protestas eran cívicas et cetera, eso no fue cierto. Nosotros tratamos de documentar algunos de estos casos y a mayoría ¿cómo se documentó? Por ellos mismos porque los tiraban a las redes. Algo importante en todo este golpe de Estado fue el uso de las redes sociales. Fue brutal el uso en Nicaragua y creo que fue una particularidad de este tipo de intento.
Hubo información que muchos jóvenes que ellos utilizaron, los mandaron al exterior a prepararse en el uso de las redes sociales y cada uno de estos muchachos desde su casa o algunas lugares usaba hasta 150 cuentas de Twitter, de Facebook, de Instagram para o que se llamaba el “fake news” o las noticias falsas de tal manera que generaron al comienzo una situación en que mucha gente les creyó. Sin embargo con al pasar el tiempo la población se dio cuenta que no era cierto. Incluso la violencia arranca con un supuesto muerto en la Universidad Centroamericana UCA. Ellos dijeron que se había matado un estudiante lo cual no fue cierto. Después dijeron el tema del INSS, que se había hecho una ley y el gobierno incluso mandó a quitar la ley.
Luego hablaron de un incendio que se dio en la zona de la Reserva del Río Indio Maíz del cual yo incluso viajé a esa zona, estuve ocho días investigando el incendio que hubo allí y fue una cuestión de unos campesinos que estaban sembrando y como está la cultura aquí de que queman la maleza, ese incendio se produce y se metió en la Reserva. Sin embargo se logró controlar incluso con la ayuda internacional que vinieron la fuerza aérea mexicana y de los países centroamericanos como El Salvador y Honduras, aquí anduvieron los pilotos ayudándonos a poner fin al incendio lo cual se logró.
Pero todo eso fue usado como elementos para justificar esos ataques que nos hicieron. Incluso aquí salieron fotos de un montón de monos muertos lo cual había pasado al otro lado del mundo en la zona de las islas que están allí en la parte asiática. Eran fotos de algo real pero no de Nicaragua.
Ahmed Kaballo: ¿Qué opina usted o cómo percibe usted el papel de los Estados Unidos, tanto en la promoción de la violencia del fallido intento de golpe de 2018 como en el sentido de las medidas coercitivas que han tomado en los últimos meses y los últimos años?
Comisionado Avellán: Bueno nosotros, antes de contestar la pregunta quería decirles que el 17 de julio en que se libera Monimbó nos sucedió algo muy hermoso, para mi fue una de las experiencias más lindas de mi vida. Y fue cuando entramos a Monimbó y hubo un grupo de niños y aquí los niños en el campo tienen una costumbre que saludan con las dos manitos puestas y ellos dicen “santito”. Es una costumbre muy arraigada pero en el campo. Sin embargo yo me quedé asustado que ellos lo ponían me pusieron sus manitos y agradecieron que habíamos acabado con ese problema que no los dejaban dormir, que no les dejaban salir a los niños, que no los dejaban jugar, no los dejaban ir a la escuela. Yo me sentí super contento, muy feliz, y entonces uno de los niños me dice también que ellos querían ser policía. Nosotros usamos dos tipos de uniforme, este que es azul, celeste, lo llamamos, y un uniforme negro. Entonces ellos decían que ellos quisieron ser de los que tenían uniforme negro que son los compañeros nuestros anti-motines. Eso también fue algo muy especial.
Y ya contestando particularmente la pregunta, es una situación para mi, es vergonzante del gobierno de Estados Unidos. Nosotros estamos claros que una cosa es el gobierno y otra cosa es el pueblo norteamericano. El pueblo norteamericano es un pueblo noble, un pueblo trabajador, sin embargo su gobierno representa el imperio que quisieron dar un golpe de estado aquí en Nicaragua. Estados Unidos y sus gobiernos siempre han tenido un interés sobre Nicaragua, no de ahorita sino 34, 36, nos han invadido varias veces. No es primera vez que nos atacan. Sin embargo, de Nicaragua siempre han tenido su población todo nuestro cariño cuando aquí vienen, son la mayor cantidad de turistas que vienen a visitarnos y los norteamericanos son muy amistosos, muy calurosos.
Pero estamos claros que ellos financiaron... financiaron, organizaron, crearon las condiciones para hacer el intento de golpe de Estado, igual que algunos países europeos también. Sin embargo no lo lograron, porque aquí la población nicaragüense le gusta su libertad, le gusta su independencia, le gusta su autodeterminación.Y tenemos los mecanismos, si no le parece el gobierno para eso están las elecciones. Y ya hubo un momento en el pasado en dónde el Frente Sandinista perdió las elecciones y se hizo un cambio de gobierno y no hubo ningún problema. Y eso sigue siendo el mecanismo principal para que hagamos las cosas en paz. La misma población decide qué gobierno quiere tener. Entonces digo yo que es una sinvergüenzada de Estados Unidos. Financiaron todo, organizaron todo y después vienen a sancionarnos.
Cuando me di cuenta de la sanción que me aplicaron a mi Estados Unidos, y hasta gobiernos de Europa y Canadá, más bien lo sentí como al revés. Lo sentí como un reconocimiento al trabajo que yo he desarrollado como policía por cuarenta y dos años en que hemos trabajado a lo largo y ancho del país, sirviéndole al pueblo que es lo fundamental. Y no me quita el sueño. Yo no tengo cuentas en ninguna parte del mundo. Es más, ni aquí. Yo vivo mi vida al día, digo yo, no vivo con.. si revisen mi estado financiero van a ver que no tengo un centavo ahorrado... y también sancionaron a otros compañeros, compañeras porque le dan las ganas y allí es donde miro yo que nos atacan, nos agreden y después todavía nos vienen a sancionar. Eso es algo que es ilógico, algo que no es justo y por eso más bien he sentido honrado con eso lo que me han hecho, no me da ningún problema moral ni cosa parecida. Más bien yo siento orgulloso de haberle servido a mi pueblo y seguirle sirviendo hasta el último día que el señor me permita tener vida.
* Ahmed Kaballo es un documentalista británico. La grabación y traducción se hizo por el Colectivo Tortilla con Sal.