Agustín Velloso, 27 de noviembre 2021
Introducción
Con motivo de las elecciones, la guerra infinita del imperialismo contra otras naciones, en particular las más débiles, entre las que destacan las conocidas como el “patio trasero” de Estados Unidos, una parte de la izquierda internacional ha caído en la trampa de la propaganda y la ideología de aquél.
Una vez que el proceso electoral ha finalizado en completa paz, observada por el mundo entero, también in situ por parte de muchos observadores, con buena participación, además de alegría entre los participantes y con un desarrollo correcto en la forma y el tiempo, la parte de la izquierda que ha ofrecido desde el primer momento su apoyo decidido, ha resultado también ganadora ante el imperialismo.
También ha desmentido las críticas injustas y disipado las dudas sembradas por el imperio. Es el momento de reflexionar para sus autores. Los pro imperialistas siguen digiriendo su nueva derrota y preparando el siguiente golpe.
Lo que sigue a continuación es un diálogo que tuvo lugar por e-mail entre personas de esas dos izquierdas una vez terminada la jornada de votación y conocido el resultado de la misma. Se presenta en el formato de los comentarios de una Izquierda Primera en diálogo con una Izquierda Segunda.
Izquierda Primera: La noticia de las elecciones del 7 de Noviembre en Nicaragua contada a una española (millones de españoles) que ha escuchado únicamente las cadenas públicas y privadas del capitalismo español capitaneado por el PPSOE y tiene 'dudas' :
Yo no tengo bando porque yo no voto en Nicaragua y no tengo beneficio alguno celebrando la derrota y el ridículo de Sánchez y Borrell.
Yo no apoyo a presidentes de gobierno sino a pueblos machacados en el siglo XVI por los conquistadores españoles, en el XVII por un terremoto, en el XVIII por el pirata William Walker, en XIX por EEUU, en el XX por otro terremoto y desde entonces por EEUU que organizó, financió y armó a la Contra para hacer una guerra civil y sigue hasta hoy con la amenaza y los ataques, lo que se llama guerra de cuarta generación.
Según mi punto de vista, tendrías que estar preocupada y asqueada de tu gobierno por apoyar y alinearse con EEUU, el país más poderoso del mundo, contra Nicaragua, uno de los más débiles debido a esa historia muy resumida, no del gobierno de Ortega, que en todo caso sería de los nicaragüenses, lo que no es el caso por los abrumadores resultados a su favor.
Ayer fue un día grande para Nicaragua, los pueblos oprimidos y mártires por culpa de EEUU y un día negro para el imperio y sus vasallos, la UE y España.
Un día grande para la humanidad y una nueva y merecida derrota para sus tiranos.
Todo esto gracias a los millones de humildes nicaragüenses que han ido a votar sin un arma en las manos, pero con toda la fuerza moral del mundo de su parte y, si ves las imágenes, con alegría en la cara y esperanza en el alma.
Esta vez no les han podido parar, pero aún tienen que seguir luchando por una vida en paz con sus propios medios, porque el imperio volverá a intentarlo.
La próxima vez espero que no tengas dudas de tu posición entre el agresor y el agredido.
Izquierda Segunda: Como te dije la otra vez, de lo que pasa en Nicaragua yo no sé nada. Pero en todo caso no creo que lo que pueda estar pasando o dejando de pasar se pueda despachar de forma tan sencilla con un estar a favor o en contra, del imperio o de los pueblos. No siempre quienes dicen defender a los pueblos y se envuelven en banderas revolucionarias son trigo limpio, y no siempre lo que se afirma desde los poderes occidentales y sus medios es pura mentira. A Ortega le acusan de haber puesto fuera de combate a sus posibles oponentes electorales con métodos autoritarios. Podrá ser verdad o mentira, como lo de las armas de destrucción masiva de Iraq. Yo no lo sé. Pero en todo caso, si, desde lejos como estamos, se desea defender la postura de Ortega y Murillo y de su partido, habrá de ser desmontando esas acusaciones con argumentos y datos, no apelando a cerrar las filas y acallar las críticas cantando himnos que no dejen escucharlas. Entiendo que no haya muchas ganas hacer eso cuando se entiende que se está ante la enésima agresión mediática-informativa de ese tipo, pero desgraciadamente, no todo el mundo (de hecho, casi nadie y yo me incluyo) cuenta con la información suficiente que pueda hacer innecesaria, por obvia, dicha explicación. Digo yo, pero no me hagas mucho caso, ya te digo que de este asunto no tengo información ni opinión.
Izquierda Primera: Me das un duro golpe, pero no te lo reprocho, dices lo que piensas y listo, además de que estás en tu derecho. No consiste tanto en que difieras de mi pensamiento, sino en que estoy seguro de que no he dicho una sola palabra a favor de Ortega. Yo no defiendo presidentes por serlo, ni les hago falta ni me siento obligado a hacerlo.
Entonces temo que me he expresado mal de todos modos, ya que si no lo he dicho lo he dado a entender.
Ese objetivo nunca me preocupó. Mi preocupación como activista es otra: no dejar sin denunciar las campañas de mentiras de todos los medios de comunicación del imperio que organiza para atacar a países que codicia o que quiere hundir de diversas maneras, por ejemplo “haber puesto fuera de combate a sus posibles oponentes electorales con métodos autoritarios.”
No concibo conceder al imperio ninguna justicia, ninguna paz, ninguna humanidad. Admito que el imperio, EEUU y sus satélites, digan alguna rara vez una verdad, pero me importa lo mismo que los pantanos que inauguró Franco por una razón evidente para mí: no concedo al imperio la presunción de inocencia, si dice la verdad es porque le conviene más que la mentira en ese momento, por nada más.
Me siento ridículo pensando que has entendido que yo cierro filas con Ortega, si lo he dado a entender y que me lo reprochas, aunque sea levemente.
Pensando en la jornada electoral quise dar un toque de atención para la gente que vuelve a creer, aunque sea increíble, en los bebés sacados de las incubadoras y cortados en pedazos con espadas.
Desde luego que lo que ha salido en los medios del imperio es mentira, por ejemplo el caso de unos supuestos candidatos impedidos de concurrir: están a sueldo de EEUU. Habían apostado por ese trabajo de encargo y han perdido, que se jodan, también habían cobrado de tus impuestos, una ironía estupenda para esta ocasión, porque la AECID les ha dado una buena pasta, pero me da igual, prefiero meter la pata yo, aunque en general estoy seguro de que acierto porque la derecha me lo ha hecho sentir de varias maneras.
Izquierda Segunda: Solo un par de puntualizaciones:
Yo, en cambio, en esta cuestión he ido evolucionando y me he convertido en muy puntilloso. Para mi lo importante es lo que sea verdad en sí, y no la intención de quien lo proclama. Como se decía, la verdad es la verdad la diga agamenón o su porquero. Me interesa saber si lo que se afirma es cierto o no, no quien sale ganando con dicha verdad o con dicha mentira. Averiguada esa verdad, tiempo tendremos de juzgar las intenciones de cada cual y denunciar lo que proceda. Pero desde, repito, la verdad, no ningún tipo de posicionamiento previo.
De la misma manera, en cualquier tipo de polémica, trato de distanciarme en lo que puedo de mis puntos de vista, mis querencias ideológicas y mis sesgos: trato de examinar los hechos y ver qué hay de cierto o falso en cada cosa, aunque pueda molestarme lo que averigüe o contradecir algún punto consolidado que tenía. Por tal razón desconfío mucho de gente -y no lo digo en absoluto por tí- que tiende a hacer lo contrario. En general a lo largo de muchos años me ha parecido percibir esta actitud, con sus excepciones, en el universo de la militancia de distintos tipos. Obviamente, hay más gente que lo hace, incluídos los malos del "sistema", quienes, valga la redundancia, lo hacen sistemáticamente como bien sabemos todos.
En el correo que me pasaste, y que posiblemente no haya entendido bien, le decías a alguien que había expresado "dudas" sobre lo que está sucediendo en Nicaragua, que dichas dudas no eran pertinentes porque "la próxima vez espero que no tengas dudas de tu posición entre el agresor y el agredido". También expresabas tu opinión de que la jornada de las votaciones en las que Daniel Ortega revalidó su presidencia, fue "un día grande para la humanidad y una nueva y merecida derrota para sus tiranos". Ciertamente no nombras a Ortega, pero creo que de lo escrito es legítimamente deducible, como mínimo, tu simpatía ideológica hacia quienes han ganado las elecciones, sosteniendo además que el proceso electoral ha sido intachable.
Lo que yo venía a decir en mi respuesta, y que no sé por qué te ofende, es que desde la ignorancia que pueda tener esa persona sobre lo que pasa en Nicaragua, ignorancia que yo también tengo, no sobran explicaciones más pormenorizadas sobre esos candidatos que no se han presentado, etc. en lugar de la especie de rapapolvos contundente que das.
Izquierda Primera: Para mí también, pero esto nos lleva a un problema filosófico de difícil solución y dudosa efectividad para la prevención y eliminación de una nueva agresión masiva. Creo que la vida del ser humano tiene prioridad: aunque mal, se puede vivir sin verdad, pero sin vida la verdad deja de tener valor alguno.
Prefiero ocuparme de cuestiones tangibles ¿Hay que aceptar el discurso del imperio a la luz de su historial? ¿Es razonable que nos importe más deliberar sobre éste que escuchar a los que lo sufren? Si te pones en el papel de la víctima ¿te gustaría a ti que otros -no directamente afectados- concedieran al agresor siquiera considerar acerca de la verdad de sus crímenes?
Puede que resolver el problema de la verdad entre dos iguales tenga fácil solución: dos versiones, dos justificaciones, unas pruebas concretas, quizás unos antecedentes, total: un juicio rápido como el de los delitos menores. Pero cuando la diferencia entre un agresor y su víctima es sideral, lo primero es ponerse del lado de ésta porque -además del historial reincidente de aquél, tiene que llegar viva al ‘juicio de la verdad’, lo que no afecta en absoluto al poderoso, que está bien protegido por su poder. Desde el principio de la humanidad la víctima siempre es la misma.
Escribe Atilio Borón: “Pretender que las elecciones en la tierra de Sandino se desarrollen al igual que en un bucólico cantón suizo, obviando el papel desquiciante del acoso, bloqueo y las sanciones que impone Estados Unidos, revela una incapacidad para captar las especificidades del proceso histórico o bien una malévola complicidad con una práctica aberrante en los marcos del derecho internacional como es el pertinaz intervencionismo norteamericano.”
Añade: “ hay que recordar que el primer gran teórico de la democracia, Jean-Jacques Rousseau, no se hizo demasiadas ilusiones en cuando a la viabilidad de su propuesta. Más de una vez comentó que “la democracia perfecta sólo puede existir en una sociedad de ángeles”, y las sociedades están formadas por sujetos proteicos, egoístas, raramente virtuosos y muchas veces de pocas luces. Uno de los Padres Fundadores de la nación norteamericana (y cuarto presidente de Estados Unidos) James Madison, inspirado por el ginebrino escribió en su célebre Federalista número 51 que “si los hombres fueran ángeles ningún gobierno sería necesario.”
Concluye: “cuando un país está asfixiado por una agresión externa. Y eso a veces hace que la elección que enfrenta la ciudadanía no sea entre un elenco de personas virtuosas y angelicales sino entre seres de carne y hueso, hijos de sus biografías, sus neurosis, delirios y fantasías, siempre dominados por sus pasiones y sus intereses. Ante esa realidad la racionalidad atribuida a electores y candidatos sufre un menoscabo y brota la confusión. ¿Cómo hacer para elegir bien? Por suerte hay una brújula infalible, sobre todo en Latinoamérica: si el imperio sataniza a uno de los candidatos, ese es el bueno. O, en todo caso, el menos malo.”
www.pagina12.com.ar/380492-biden-y-nicaragua
Por esto mismo, que comparto, admito imperfecciones y limitaciones, procuro no hablar de presidentes, me gusten más o menos, me dedico a escribir sobre seres humanos sometidos, sacrificados, etc. Este es para mí la verdad. Entiendo que cada uno tiene la suya y no pienso discutirla y menos contigo. Creo que esto es algo que te he hecho saber varias veces.
De acuerdo nuevamente, eso es un esfuerzo que poca gente hace. Si embargo eso te afecta más a ti que al resto y cuando la víctima está sufriendo o en peligro de estarlo, no es momento de deliberar, sino de denunciar y para el que sea más generoso o más valiente, de actuar en pro de ésta.
Creo que tienes razón y que no has entendido mal, dos personas más que aprecio también me han dicho algo parecido, no tan elaborado, otras dos me han apoyado. Es decir, que es bien probable que sin explicitarlo, se saque una conclusión legítima. Además, como no digo por qué es un día grande para la humanidad, se puede deducir que estoy ensalzando la jornada electoral.
Debí haber afirmado que es un día grande para la humanidad no porque ha ganado las elecciones Ortega, sino porque el imperio no ha logrado convertir las elecciones en una jornada de violencia generalizada, incluso una masacre, su intención; y vuelvo a insistir: como ha hecho en el mundo árabe, en África y en Venezuela, Bolivia, etc. Así es como medra el imperio, sembrando violencia extrema ¿En qué ayuda a las víctimas saber que nosotros discutimos sobre si Ortega es trigo limpio o no? ¿Acaso todos nuestros políticos lo son? ¿Hemos pedido por ello alguna vez la intervención del imperio para que nos resuelva el problema de nuestras diferencias políticas, mejor dicho, de nuestras miserias?
Pero hablemos de Nicaragua: Ni siquiera han podido publicar un solo artículo, ni enviar una sola imagen de violencia ni represión. Así que es ¡un día muy hermoso! para los que sufrieron durante meses la violencia de los tranques en la primavera 2018 por parte de sicarios, malandros, agentes extranjeros pagados y espías de EEUU:
http://www.tortillaconsal.com/tortilla/node/6872
Todos ignoramos muchísimo más de lo que sabemos, menos Aznar. Pero está la historia, que ha sido contada y explicada cientos de veces por los Chomskys, los Galeanos, las Kathy Kellys y otros cientos de personas que no son parte interesada sino altruista. Eso es lo que trato de hacer yo en mi medida de alguna manera. Hoy sobra información, pero no interesa casi ninguna porque la publica el poderoso. Yo me propongo denunciar, soy un activista político nada más, pero no lo hago para hacer carrera política.
Entonces, en las elecciones, se ha visto una abultada mayoría de votantes por el Frente Sandinista. La pregunta es ¿por qué los ‘candidatos detenidos’ no han llamado a la abstención de los votantes? (sabiendo que tienen el miedo metido en el cuerpo porque en las elecciones en las que se midieron Ortega y Chamorro, la gente votó a ésta para eludir más derramamiento de sangre). Pues porque no son candidatos, son buscavidas. Lo mismo que en Venezuela, los Guaidó de turno, son pistoleros electorales, si sale bien, se forran, si no, que se jodan. Es como lo relata John Perkins:
“Mi misión es convertirte en un economic hit man (EHM). Somos una especie rara en un negocio sucio. Y nadie puede enterarse de ello, ni siquiera tu esposa. Si decides entrar, es para toda la vida.”
http://nacionalypopular.com/2017/06/02/confesiones-de-un-sicario-econom…
Hay que recordar que en los años de las infames primaveras de colores, un antecedente más de la agresión a Nicaragua, la izquierda mínima (o sea, no el PSOE, etc.) se enzarzó en una guerra dialéctica intestina en la que volaron los cuchillos también dialécticos. Me entristeció mucho, pues no pensé que se podía llegar tan lejos como para desviar las magras fuerzas y recursos de los cuatro gatos que la forman para despedazarse entre sí. Recuerda al respecto:
http://rebelion.org/cuando-el-izquierdista-es-un-lobo-para-el-izquierdi…
No lo he releído desde entonces, ni siquiera lo he hecho al redactar estas líneas para no influir en lo que estoy redactando hoy día 10, pero en todo caso, lamento haberte herido y pido disculpas a tus compañeros también, no veo avance (de la causa), no quiero ser motivo de disputa.
Izquierda Segunda: Yo en esto soy muy gandhiano y muy poco marxista-materialista. Sin Verdad, para mi, no hay vida humana digna de tal nombre ni tiene sentido la existencia de la humanidad. Ya te digo que hoy por hoy soy muy puntilloso en esto. Odio la falsedad, no trabajo con nadie que no mantenga su palabra en todo momento y jamás digo nada que no sea completamente cierto a nadie. De hecho, y aunque te resulte más filosófico que otra cosa, recuperar el ideal de la Verdad como piedra de toque me parece fundamental e imprescindible si se aspira a cualquier cosa que valga la pena, desde lo particular hasta lo universal. Y esta es una de las mayores diferencias que hoy siento con quieres se identifican con la "izquierda".
Yo también soy una persona práctica, pero lo espiritual, ético, identitario, etc. también me resulta tangible y, como digo antes, es la razón de ser de mi humanismo y de mis compromisos sociopolíticos, que de otra manera no se hubieran dado por falta de un fin que valiera la pena.
Me parece razonable, justo y lógico que cuando se tiene desconocimiento sobre una situación concreta, uno trate de informarse con solvencia de qué pasa exactamente y no ataje recurriendo a sus ideas preconcebidas de las cosas. Tiempo habrá después de posicionarse junto a la parte victimizada frente a su opresor, si se da la circunstancia.
En caso de que se tenga claro que ello es así, puede ser cierta la afirmación. Al menos para tratar de detener la agresión mientras se determina lo que realmente está pasando. Pero, como te digo desde hace dos correos, desconozco cabalmente la situación de Nicaragua y he leído algunas cosas que, desde su izquierda y antigua militancia sandinista cuestionan al actual gobierno. Pasa algo similar con Venezuela. En todo este asunto, no teniendo apenas dudas sobre quiénes son los agresores y qué pretenden, sin embargo, no tengo claro quiénes serían los agredidos: ¿Daniel Ortega y su partido? ¿El pueblo nicaragüense? En este último caso ¿quién es el pueblo nicaragüense? ¿también los ciudadanos que otras veces votaron mayoritariamente a la derecha? ¿O es simplemente una batalla para apropiarse de la gestión de determinados recursos? ¿Afectaría mucho o poco a la ciudadanía nicaragüense que esos recursos los gestionara el actual partido sandinista u otra alternativa política?
Son las mismas preguntas y dudas que me surgen ante la situación de Venezuela, de la que estoy bastante más informado. Mi impresión es que definir la situación como una confrontación épica entre malvados agresores y pobres y dignos agredidos, no te ofendas, es una forma muy maniquea de simplificar la realidad. Porque, aunque los agresores de filiación internacional puedan ser muy chungos y, como dices, tengan un largo historial de infamias, de esa forma se niega razón a cualquier tipo de oposición o crítica desde la izquierda del gobierno de Ortega y se legitima cualquier política que éste ponga en marcha para defender su fuero. Por otra parte, pasa lo mismo con los "agredidos", los cuales precisan de mayores definiciones y distinciones entre unos y otros para saber qué o a quien se está defendiendo exactamente. Cuando debato sobre Venezuela, yo (que además soy anti-estado y anti-socialdemocracia) por ejemplo, tengo que hacer encaje de bolillos para tratar de defender las -ya pocas- políticas sociales que benefician a las capas sociales más vulnerables del país, sin caer en una defensa de un gobierno corrupto hasta la médula, clientelar, ineficaz, y sustentado por jueces y militares que se están haciendo obscenamente ricos con la renta petrolera.
Una pregunta técnica: si esos candidatos "aventureros", de quienes se dice que están patrocinados por potencias extranjeras y tal, en realidad, como también se dice desde el oficialismo, no tenían el más mínimo respaldo electoral, ¿por qué no les han dejado presentarse a las elecciones para que tal cosa quedara en evidencia?
Izquierda Primera: La respuesta la dan los nicaragüenses y yo la comparto por lo que he visto. En primer lugar escribo los nicaragüenses porque no es solamente el gobierno, sino que la gente comparte y corea las proclamas del FSLN.
Entre éstas, Nicaragua se respeta, no admite injerencias, es soberana, independiente, el pueblo gobierna con el Frente y otras que afirman lo mismo: el hartazgo y el rechazo extremo a los cien años que hace que EEUU maneja su patio trasero y sus gobiernos a su antojo y en perjuicio del pueblo.
Para ayudar a EEUU están los colaboracionistas nicaragüenses Somoza, Chamorro, Obando y otros.
Como recientemente, en la primavera de 2018, la derecha nacional y sus medios de comunicación con EEUU promovieron una revuelta muy violenta y destructora que hundió la economía y sembró el terror, que incluyó agentes y delincuentes tan violentos como en Venezuela que llegaron al punto de torturar y quemar a policías y Sandinistas en la calle, los infames tranques, esta vez no han permitido en absoluto movimientos terroristas ni sus voceros y compinches.
Los 'precandidatos', como los llama la derecha golpista, lo cual es ilegal, es la forma que tiene ésta de colocar gente que no tiene un partido político, ni se ha inscrito como candidato en las elecciones a través del canal legal para todos los candidatos, de ahí el 'truco' de llamarles precandidatos, para luego montar follón mediante la prensa e ir diciendo a los cuatro vientos que Ortega no quiere oposición y que los ha sacado de las elecciones cuando nunca pudieron entrar.
¿Es que España u otro país admite candidatos extranjeros en sus elecciones, o un candidato puede elegir presentarse fuera del calendario o sin tener un partido político o recibiendo dinero de potencias extranjeras?
A la vista de esa campaña continua y financiada, de FB, prensa, incluso internacionalmente, de deslegitimación, desde el imperio y sus satélites, el gobierno ha dicho ¡basta! ni un tantito así.
¿Por qué debería arrodillarse ante EEUU, para vender a su propio pueblo como hizo el PSOE, que cambió la constitución manu militari con la colaboración del PP para imponer el techo presupuestario y que los españoles de abajo paguen la corrupción de los bancos?
No entiendo tanto escrutinio que coincide con el argumento imperialista, un miserable discurso fascista sobre una supuesta ética democrática que la dictan los judas de la política y que hay gente que la toma como la verdad, imagínate, ¿la verdad del asesino?
Prefiero mil veces equivocarme con Nicaragua antes que dar la razón a EEUU y la UE, al menos nunca tendré que arrepentirme de haberme puesto en contra de los agredidos por una verdad pervertida. La pregunta más urgente que hoy hay que hacerse es:
¿Cómo es posible que el fascismo internacional de Occidente haya convencido a sus súbditos y sobre todo a la izquierda de que siendo un enorme criminal en serie a base de revoluciones de colores y de actores dramáticos que se hacen pasar por demócratas y defensores de los derechos humanos, pueda al mismo tiempo ser el juez de lo que es la democracia y los derechos humanos en el resto de países?