Winnie Narváez Herrera, Campaña de Solidaridad con Nicaragua, 16 de enero 2022
Para muchas personas, Ciudad Darío municipio de Matagalpa, es un lugar de tránsito. Sin embargo, esta pequeña ciudad de 432 km2 y 50 mil habitantes, a 80km de Managua, es interesante en muchos aspectos. Conocida como Totumbla, en la época precolonial fue habitada por población Ulúa y en el siglo XVIII fue nombrada Metapa. Es la ciudad natal del poeta Rubén Darío, del escritor Félix Pedro Pastora, entre otros/as.
Según el etnohistoriador Mario Rizo, la jurisdicción de esta ciudad se ubica en el valle de Sébaco, suelo fértil para todo tipo de cultivo. Por tanto, la agricultura ha sido actividad principal desde la época precolonial y durante la colonia. Otro elemento geográfico interesante es el sistema de lagunas: Tecomapa, Las Playitas y Moyúa, situadas a 400 metros de altura sobre el nivel del mar. Estas forman un sistema único de humedales en Nicaragua con la capacidad de secarse y llenarse nuevamente.
En la actualidad la economía de Ciudad Darío se basa principalmente en cultivo de maíz, frijoles, trigo y hortalizas, pero también se desarrollan atractivos emprendimientos en distintos rubros. Es el caso de las historias descritas a continuación.
Clínica Malespín fue fundada en el año 2001 por la doctora Johana Malespín.
Ella nació en Bilwaskarma, Río Coco, en el caribe norte de Nicaragua. En el año 81 con 14 años surgió la posibilidad de estudiar becada en Cuba y logró convencer a su mamá de permitirle irse.
En Cuba estudió la secundaria y la universidad de medicina. Regresó en 1993 enfrentando muchos desafíos, pero logrando insertarse en el sistema público en la costa caribe. Diez años después se mudó a Ciudad Darío.
La clínica es innovadora porque combina la medicina occidental con la medicina oriental. Esto es resultado de la acumulación de experiencias diversas a lo largo de su vida.
“A Johana su abuela le hacía té, en la casa siempre había una ramita de eucalipto colgada, se utilizaba la fitoterapia para sanar los males pequeños” recordó la doctora.
Así fue como el legado de la clínica se extendió a sus hijos. La doctora Johana Calderón, su hija se especializó en medicina oriental y posteriormente en medicina regenerativa, también en Cuba.
Actualmente las doctoras no son parte del sistema público, pero apoyan el modelo de gobierno nacional: “hay coincidencia con el programa macro del gobierno de promover la medicina natural y sería una buena forma de aportar nuestras experiencias desde el punto de vista local, basado en la evidencia”
Otro emprendimiento es Modas Rosibel de Rosibel Méndez originaria de Hato Nuevo, comunidad de Ciudad Darío.
Fue durante la Revolución que tuvo posibilidad de estudiar y estando en 5to grado impartía clases en otras escuelas en la noche. Ella recuerda que, en su casa entre otros emprendimientos, hacían y vendían cuajada: “no nos podíamos comer la cuajada porque de eso vivíamos”. A los 23 años estando en desempleo inició empíricamente a elaborar vestidos para su familia.
“Mi mamá me regaló una máquina que había sido heredada de su suegra, una máquina de pedal, con esa empecé a trabajar”

En el año 2013, 19 talleres de costura de Ciudad Darío se organizaron en cooperativa, aunque no continuó a largo plazo, fue un impulso para todos/as para desarrollar sus proyectos. Con acompañamiento del MYPIME, ahora MEFCCA, Rosibel empezó a asistir a talleres y continuó investigando posibilidades hasta llegar al MIFIC, donde participó en un programa para la pequeña industria del que resultó con su registro de marca.
Al respecto reflexionó: “Antes para bordar una camisa tenía que ir a Masaya, Estelí o Managua, no tenía una máquina y no tenía marca. No tenía un rótulo. No tenía capacitación. Gracias a ese programa compré máquinas industriales, me capacité, tuve un programa de publicidad y logré que me financiaran con un porcentaje donativo que es la máquina bordadora. Fui una de las primeras empresarias de Matagalpa”
Ha participado en muchos eventos a nivel nacional. El 80% de sus diseños son personalizados y el 20% restante son trabajos para instituciones como uniformes, etc. Sin embargo, su mayor inspiración han sido los eventos de musas darianas, porque le ha permitido explorar su creatividad.
Con el interés de continuar creciendo, Rosibel buscó mercado y encontró la plataforma Nicaragua Diseña: “Fui a pasar un casting para que revisaran mis productos y me dijeron que estaba apta para participar”. Esto le ha permitido ampliar su mercado también a nivel internacional.

Café Don Marcos es el emprendimiento de Marcos Vallejos un joven de Ciudad Darío.
Este negocio inició hace 7 años como una cafetería y panadería, continuando el legado de su mamá. Marcos estudió turismo y por un tiempo trabajó en INTUR, retirándose porque aspiraba dedicarse al área hotelera y de restaurantes.
“A mí siempre me ha gustado cocinar y mi mamá siempre nos decía que tuviéramos nuestro propio negocio. Como siempre me gustó la cocina entonces dije: algún día voy a tener un restaurante”.
El negocio era pequeño y en el año 2018 decayó debido a la crisis económica causada por el intento de golpe de Estado en Nicaragua.
Sin embargo, en el año 2019 se restructuró para ser restaurante: “empecé a trabajar con mi familia. En 2019 hice un viaje en el que aprendí mucho y vine a implementar esas cosas nuevas”
Respecto a la etapa de transición Marcos reflexionó:
“Cuando empecé me dio sentimiento ver que Don Marcos estaba casi en los escombros. Empezamos a ver ideas, que se podía hacer porque el lugar tenía las condiciones para hacer un lugar bonito. De las cenizas emergen. Don Marcos es como el ave fénix. Que resurgió. Fue una cuestión que me animó”
Estos tres emprendimientos son entre muchos otros, ejemplos del dinamismo de la economía popular gracias a las condiciones existentes en el país para desarrollarse. Además, proponen actividades económicas distintas en el municipio a la vez que lo convierten en un atractivo.
Para visitar estos emprendimientos:
- Clínica Malespín: Juzgado local, 1c al norte, 1 ½ al oeste
- Modas Rosibel: De casa natal, 3 cuadras al este.
- Don Marcos: Frente al portón de la alcaldía
* Winnie Narvaez es investigadora pedagógica de ÁBACOenRed