Consejo de Comunicación y Ciudadanía, 7 de diciembre 2017
Al grito de "quien causa tanta alegria, los presentes respondieron, la Concepcion de Maria".
El día de hoy, 7 de diciembre de 2017, en la ciudad de Tokio, Japón, en el marco de las festividades de La Purísima, la Embajada de Nicaragua tuvo el gran honor de celebrar a nuestra Madre, la Inmaculada Concepción de María. Nos sentimos honrados de haber contado con la presencia del Nuncio Apostólico, el arzobispo Joseph Chennoth, quien junto a los sacerdotes, Russell y Emilio, concelebraron la misa en homenaje a la Santa Matrona de Nicaragua, miembros del Gabinete de Gobierno, Directores para Latinoamérica y el Caribe del Ministerio de RREE, Embajadores y representantes de más de 15 Embajadas, así como con la participación de la comunidad nicaragüense y filipina.

La actividad se llevó a cabo en la capilla San Francisco de Tokio donde los presentes con gran sentido de devoción se convocaron Invitados por la Embajada de Nicaragua para celebrar juntos esta gran Fiesta, que como dijera el Padre Emilio, solo en Nicaragua se celebra, con gran jubilo, respeto ,admiración y amor.
Hubo cantos entonados por el coro de la iglesia en homenaje a la Virgen María, Tu gloria, tu gloria, Por eso el Cristianismo, Adiós Reina del Cielo y otras.
Luego de finalizar la misa el padre párroco Russell concedió la palabra al Cro Embajador de Nicaragua.
El Embajador Saúl Arana, después de los saludos correspondientes, hizo una breve reseña histórica de cómo se empezó a celebrar esta tradicional fiesta, en la cual destacó la devoción Mariana que caracteriza a l@s nicaragüenses. Dijo que hoy Nicaragua reina la paz y que María representa para l@s Nicaragüenses lo tradición mas hermosa de la vida nacional.

Hizo un llamado a no olvidar a aquellos que sufren hambre y sed de justicia, así como a juntar voluntades para pedir por aquellos que sufren guerras y desastres naturales, así también hizo un ferviente llamado al amor entre herman@s y pidió a la Virgen su bendición para fortalecer el alma y espíritu para construir un mundo donde reine la paz y la concordia.
A continuación se canto con mucha alegría y devoción los tradicionales cantos alusivos a la Virgen María.
Posterior a la misa se invito a los asistentes a compartir un sabroso arroz aguado, empanadas y cajetas Nicaragüenses. Tampoco podía faltar el brindis de las populares “gorras de La Purísima”.






