Consejo de Comunicación y Ciudadanía, 21 de febrero 2018
En relación al círculo de fuego del pacifico y la reciente actividad sísmica; los compañeros especialistas del INETER indican que el cinturón de fuego tiene una extensión de más de 40 mil kilómetros y recorre decenas de país, incluyendo el istmo centro americano. Todas las regiones del planeta que forman parte del cinturón de fuego están sujetas a una intensa actividad sísmica y volcánica, por lo tanto, sus poblaciones cercanas están expuestas a esta amenaza natural.
El círculo de fuego registra más del 80% de la sismicidad mundial, según fuentes del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), el cual reporta más de 14,000 sismos mayores a 4.5 grados entre los años 2015 y 2017.
En el periodo comprendido entre el año 1900 a 2015, ocurrieron un total de 575 grandes sismos (sismos mayores a 7.5 grados) en el cinturón de Fuego, entre los que destacan 18 mega-terremotos (sismos mayores a 8.5 grados).
El mayor de esos 18 mega-terremotos se registró con una magnitud de 9.5 grados en 1960 en Chile; le sigue el sismo de 9.1 grados ocurrido un viernes santo de 1964 en Alaska; y a continuación el terremoto de 9.0 grados en registrado en Kamchatka, Rusia, en 1950.
Los mega-terremotos más recientes de este listado, son:
- 9.0 en Sumatra, Indonesia, en diciembre de 2004 (el que generó un gran Tsunami que ocasionó más de 230,000 fallecidos, principalmente en Indonesia, Tailandia y Sri Lanka)
- 9.0 grados en Japón en marzo de 2011, el cual generó el accidente nuclear de Fukushima;
- dos terremotos en Chile de 8.8 grados y 8.4 grados en 2010 y 2012 respectivamente.
En el caso de Nicaragua, si bien es cierto ocurren muchos sismos debido al fallamiento local y por la actividad volcánica, la mayoría de los sismos registrados por la Red Sísmica Nacional, son debido al círculo de fuego frente a nuestra costa del pacífico, donde la placa Coco subduce bajo la placa Caribe, con la información disponible hasta este momento, no es posible descartar o asegurar la ocurrencia de un sismo de mayor magnitud.
A pesar de los avances de la tecnología y el desarrollo científico en el mundo, no se puede predecir cuándo va a ocurrir un sismo, ni precisar fecha, hora, lugar o magnitud de este. Tampoco podemos descartar su ocurrencia.
Tomando en cuenta que vivimos en un país altamente sísmico, corresponde mantener una vigilancia permanente, cercana y oportuna de la actividad sísmica en general por parte de INETER, para estudiar a fondo este tipo de fenómenos que permita orientar y alertar a nuestro pueblo de los riesgos, para salvaguardar y proteger la vida.
Por ello, la importancia del fortalecimiento de los planes familiares ante desastres que venimos desarrollando por medio de las diferentes ejercicios de simulacros a través del SINAPRED.
A continuación, actividades que desarrolla el INETER para el fortaleciendo de nuestras capacidades nacionales de respuestas y vigilancia ante terremotos en este 2018:
1.- Densificación del circuito de estaciones sísmicas en Managua para alcanzar un total de 25 estaciones instaladas.
2.- Planificación de simulacros multi-amenazas renovados.
3.- Publicación del GeoPortal de Mapas Interactivos de Vulnerabilidades y Amenazas Naturales, en donde se presentan las principales amenazas y niveles de riesgos a los que está expuesta nuestra población.
4.- Avances en del desarrollo de proyecto “Centro de Asesoramiento de Tsunamis en Centro América (CATAC)” con ayuda de la cooperación japonesa, el cual tiene una fuerte componente sismológica de fortalecimientos de capacidades técnicas e instrumentales de INETER.
5.- Formulación y pronto inicio de la Fase II del proyecto “Alerta Temprana ante Terremotos” con la ayuda de la cooperación suiza, el cual también fortalece las capacidades científicas y de vigilancia de INETER.
Managua, 21 de febrero de 2018