Thomas Thieme, Stuttgarter Zeitung, 14 de marzo 2018
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traducción no oficial

Primera cosecha en la finca El Cacao: en primer plano los frutos maduros, al fondo los granos de cacao secos
El fabricante de chocolates Ritter Sport desarrolló su propia plantación de cacao en Nicaragua, un proyecto de reforestación único en su dimensión y que beneficia tanto a los empleados locales, a la naturaleza como a la propia compañía.
El Rama - Los visitantes de la finca El Cacao, reciben como parte del saludo una sacudida. Después de las primeras cinco horas de viaje en auto sobre la muy bien construida carretera que atraviesa el país centroamericano, desde la capital de Managua, ubicada al oeste de Nicaragua, de repente comienza un viaje aparatoso de hora y media. En el camino de tierra por la selva tropical, varios sitios en construcción testifican que las cosas están progresando. También aquí, en un futuro no muy lejano, será construida una carretera, pero por el momento, las lluvias igualmente abruptas adornan el camino bacheado con lodo y barro.
Al llegar a nuestro destino nos espera lo que Ritter Sport orgullosamente llama la "mayor plantación de cacao integral en el mundo": su Finca El Cacao. En los últimos seis años la empresa familiar proveniente de Waldenbuch (Alemania) ha logrado cosechar su primera producción de cacao, cultivado en 2.500 hectáreas. La mitad del área fue repoblada con cacao y la otra reforestada con selva tropical, dejando los humedales intactos.
El fabricante de chocolates se convirtió aquí en un productor de cacao de magnitud excepcional. El cacao es cultivado en importantes áreas de Centro- y Suramérica, pero también en África, principalmente por pequeños agricultores, que trabajan pocas parcelas de tierras. A nivel mundial el fruto se revende a los fabricantes de chocolates a través de intermediarios, por cadenas de suministros a veces no tan transparentes, donde no se puede descartar que haya habido trabajo infantil de por medio. Uno de los mayores agentes compradores de cacao es el suizo Barry Callabaut, de quien Ritter también es cliente - todavía.
La Finca El Cacao llegará a producir un tercio del cacao necesario
El objetivo de sostenibilidad: procesar cacao 100 % certificado fue alcanzado por la empresa a principios de este año. A partir del año 2025, cuando la Finca El Cacao alcance su rendimiento total, la empresa también quiere adquirir directamente el 100 por ciento de su demanda de masa de cacao (10,000 a 12,000 toneladas), seguir el flujo de la materia prima desde el agricultor. Alrededor del 30 por ciento del cacao de su demanda provendrá entonces de su propia plantación.

Ubicación de la Finca El Cacao
A primera hora, con unas 100 toneladas de cosecha todavía a la vista, los visitantes pueden convencerse cómo implementa esta empresa su visión de agricultura sostenible y agro- forestación y a la vez cómo se va independizando de las fluctuaciones de precios en el mercado mundial. Sin embargo, aquí hay que levantarse temprano.
Poco después de las cinco de la mañana, una hora antes de que salga el sol, las bocinas y los rugidos de los grandes camiones interrumpen el concierto de la selva; aves, especialmente zanates, monos aulladores y grillos compiten en la noche por la supremacía acústica. De la oscuridad emergen las luces de los camiones, que transportan a los trabajadores a las plantaciones. Reunidos frente a una caseta se distribuyen las actividades del día: fertilizar, aporcar, cosechar, preparar la siembra o la poda. De los 350 empleados, aproximadamente la mitad trabaja directamente en la plantación.
Elvin Rubina (27 años) es uno de ellos. Ha estado trabajando como tractorista en El Cacao durante cuatro años. Antes laboraba en una plantación de aceite de palma. "Aquí gano más", dice. El salario inicial de los trabajadores en el campo es de 178 dólares (145 euros), un 20% más que el salario mínimo de Nicaragua, y puede subir a unos 200 dólares.

El rendimiento total deseado es de 45 frutos por árbol
Los árboles de cacao más antiguos de la finca tienen cinco años, los más jóvenes apenas tres meses y se encuentran aún en la etapa de crecimiento. "Aquí comienza la producción de cacao", dice Danilo Valle. El vivero es el inicio de la cadena de valor, al final de la cual en algún lugar del mundo un cliente compra una barra de chocolate. El ingeniero agrónomo es el jefe de la estación y uno de los empleados más importantes en El Cacao. Probablemente es el que mejor conoce cómo cultivar y manejar un árbol de cacao para que crezca de manera óptima y que después de cinco o seis años logre el rendimiento total deseado de al menos 45 frutos de cacao.
Viveros en la Finca El Cacao

Danilo Valle (izq ) y Darwin Navarrete (der) -
Ritter Sport en Nicaragua
Alrededor de Danilo, en un área del tamaño de un campo de fútbol, crecen unas 120,000 plantitas. Es uno de los tres viveros de la finca. Este hombre que esconde su rostro amigable debajo de una gorra de béisbol toma un puñado de tierra de una de las macetas. "Nosotros mismos preparamos la mezcla, para que las proporciones de cal, potasio y fosfato sean las correctas", explica. Las semillas de alta calidad las sacan de los frutos de cacao cultivados en la plantación.El mejoramiento del cultivo es una ciencia propia, que combina doce variedades diferentes. Cada planta joven es refinada con material genético de las variedades originales - una rama de uno de los primeras plantas que es llamado injerto, para luego obtener el cacao más robusto y de alta calidad. "Las plantas injertadas permanecerán en el vivero durante otros dos meses, después serán plantadas en el campo", explica Danilo.
Más allá Darwin Navarrete analiza con sus colegas los próximos pasos. Los árboles deben ser podados para aumentar su rendimiento. A su alrededor, sin embargo, no sólo crecen árboles de
cacao. Es característico de la agroforestería que en medio del cultivo se planten otros árboles, como acacias, plátanos, teca o caoba, que más tarde darán sombra al cacao.
El joven de 25 años estudió agricultura y silvicultura. Al finalizar sus estudios en 2015, realizó un período de prácticas profesionales en la Finca El Cacao y se quedó. Ahora dirige una de las ocho zonas de 100 hectáreas en la plantación y es responsable de 19 empleados que trabajan siguiendo sus instrucciones en el cuido de los árboles.
Profesionales como Darwin ganan hasta $ 560 dólares. Además, como todos los trabajadores, reciben los beneficios sociales, transporte, alimentos y atención médica. Para el joven éstos son buenos argumentos, para viajar a León a visitar a su familia cada dos semanas, ubicada a 450 km de distancia de El Cacao.
"Si hubiera encontrado un trabajo comparable allá (León) con ganancias comparables, no estaría con nosotros", dice Volker Schuckert (57 años), gerente de la Finca El Cacao. Él es uno de los dos alemanes que están permanentemente en la plantación. Se trata de un tipo inusual.
El oriundo de la región de Renania-Palatinado tiene poco de trabajar para Ritter Sport, apenas algunos meses, sin embargo ha pasado la mitad de su vida laboral en plantaciones, recientemente en una plantación de té en la India y en una plantación de café en Tanzania.
La experiencia de trabajar para una empresa familiar en el otoño de su vida profesional, donde "los planes a largo plazo son más importantes que las ganancias trimestrales o los precios de las acciones", en una sola palabra es "impagable", comenta.
La libertad de hacer algo que ningún otro fabricante de chocolate se ha atrevido de manera similar le ha permitido a la empresa Ritter Sport optimizar sus costos. Alrededor de 30 millones de euros ha invertido en el desarrollo de El Cacao durante los últimos seis años.
El dinero no sólo se ha destinado a la producción de 1,5 millones de árboles de cacao: en el Cacao se construyeron 70 kilómetros de caminos y carreteras, además de puentes, se tendieron líneas eléctricas y se excavaron pozos.

En su interior los frutos son cortados por cuchillas filosas.
Tiene su propia flota de vehículos, así como viviendas modestas y oficinas administrativas.
La cortadora de frutas sustituye al machete
También en el campo técnico, el productor de chocolate ha abierto nuevos caminos y no sólo se ha convertido en agricultor, sino también en constructor de máquinas.Los ingenieros de Waldenbuch desarrollaron una planta cuyo prototipo se está utilizando en El Cacao: una cortadora que elimina el peligro de abrir los frutos manualmente con el machete.
La máquina vierte por un lado los frutos del cacao, en su interior unas cuchillas afiladas parten la cáscara, luego en un tambor se separan los granos de cacao y la cáscara.
En un futuro se pretende que la máquina corte al rededor de unas 20,000 frutos por hora. Pero antes de eso, será reemplazada este año por otra cortadora optimizada.
Yadira del Carmen Polanco Ramirez está detrás de esta máquina y separa los restos de las cáscaras de la pulpa y de los de granos de cacao. La treintañera también supervisa la recepción de mercancías, documenta las temperaturas durante el proceso de secado y controla las máquinas.
"Vine a Ritter Sport hace un año, comencé en el vivero y me cambiaron a este cuarto", comenta ella. Para este trabajo tuvo que mudarse de la capital, Managua, donde trabajaba en una fábrica de textiles. Hoy en día gana mejor y vive cerca de la plantación con su hermana.
Cuando Yadira termina de clasificar, pesa los granos y los coloca en otra máquina confeccionada para la fermentación y secado. La combinación de estos dos pasos les ahorrará unos días, pero sobre todo los empleados ya no tendrán que usar sus manos laboriosas en este proceso.
Este es la última etapa del procesamiento del cacao en su país de origen, antes de ser transportado en sacos de yute de 60 kilos a Costa Rica, donde iniciará desde allí su travesía marítima en contenedores cruzando el Atlántico hacia Alemania.
