Rvdo. Miguel Ángel Casco Gonzalez*, 15 de mayo 2018
El sabio Salomón dijo que todo lo que está bajo el sol tiene su tiempo. Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de construir y tiempo de destruir, tiempo de amar y tiempo de odiar.
En nombre de Dios pongámosle fin al tiempo del odio, al tiempo de destruir y de matar y avoquémonos a un nuevo tiempo. A un tiempo de sanar nuestras heridas, a un tiempo de perdón y arrepentimiento, aun tiempo de reconstruir. Para lograr esto es necesario que cada nicaragüense de su contribución, desechando la mentira hablemos VERDAD entre todos, encadenemos de una vez por todas al espíritu de Caín y PARTICIPEMOS DEL DIALOGO con responsabilidad y sinceridad siendo consientes que ya a los muertos no los podemos resucitar pero si podemos evitar nuevas tragedias.
Por tanto esta es la hora para la paz, para el entendimiento, para el dialogo
En consecuencia .La actitud correcta para la búsqueda de la paz, es poder escuchar al otro (tenga razón o no) y esa escucha genera un escenario propicio para el dialogo. Es así que los que participen en el Dialogo convocado por el Presidente de la Republica y auspiciado por la Conferencia Episcopal deben de ir con una actitud de poder escuchar al otro. En su contexto y contenido el dialogo debe ser sincero y franco. No se debe jugar ni con la vida ni con la paz del pueblo. Y los millones de Nicaragüense que no estemos sentados en la mesa del dialogo no seamos simples observadores, asumamos una actitud de fe, oremos para el Espíritu Santo ilumine a los que estén directamente en el dialogo, porque en el Dialogo cualquiera puede faltar menos Dios..
El presente y el futuro dependen de nuestra capacidad de entendimiento y de la búsqueda del bien común. Tenemos dos opciones, tenemos dos caminos. La opción de la confrontaciones a distintos niveles y la opción del entendimiento mediante el Dialogo. Demostremos al mundo, que los nicaragüense tenemos la capacidad de entendernos en medio de nuestras contradicciones. No suicidemos el futuro de las nuevas generaciones. Este es un momento propicio para que entendamos que en el interior de cada uno de nosotros habita un león y un cordero y que vivirá el que alimentemos. ¿A quien alimentaremos al león rugiente que destruye y mata o al cordero que es paz y vida? Esta es la hora, este es el momento para alimentar al cordero. Esta es la hora para el perdón y la reconciliación, esta es la hora para la VIDA para la PAZ con Justicia, porque el fruto de la justicia es la PAZ.
Managua 15 de mayo de 2018
* Presidente de la Coordinadora Evangélica Iglesia y Sociedad (CEPRES)