
INTERVENCIÓN DEL JEFE DE LA DELEGACIÓN DE NICARAGUA EMBAJADOR LUIS ALVARADO EN EL CUADRAGÉSIMO OCTAVO PERÍODO ORDINARIO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS, REALIZADO LOS DÍAS 4 Y 5 DE JUNIO DEL 2018
Señor Presidente.
La delegación de la República de Nicaragua extiende sus saludos a los distinguidos Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Delegación de las países miembros de la Organización, a los Observadores Permanentes, al Secretario General Luis Almagro, al Secretario General adjunto Néstor Méndez, a los Embajadores ante la OEA y los representantes de la sociedad civil y miembros de la prensa internacional que nos acompañan.
En el marco de la Conmemoración de los 70 años de fundación de la Organización de los Estados Americanos, Nicaragua acude a esta magna Asamblea para expresar su firme compromiso con la paz, la seguridad y la estabilidad de la nación nicaragüense sumida en la actualidad bajo el ataque de la violencia delincuencial que han generado ciertos grupos políticos de Oposición que conspiran desde la oscuridad con Agendas Políticas específicas similares a las utilizadas en otros países de la región, con la finalidad de activar formatos delictivos para aterrorizar a las Familias en franca violación de la Constitución y las leyes de la República al continuar destruyendo la seguridad y la vida de las familias nicaragüenses.
Condenamos enfáticamente todos los hechos de violencia ocurridos desde el 18 de abril hasta la fecha en Nicaragua, son días de dolor que han enlutado a la familia nicaragüense por lo que ratificamos a nuestro pueblo y a la comunidad internacional que repudiamos estos hechos y permanecemos al lado de las familias para enfrentar con la razón y las leyes esta ola criminal y delictiva que azota a Nicaragua.
El pueblo nicaragüense demanda la paz, la que hemos conquistado con tanto sacrificio. El pueblo está en las calles demandando su derecho a vivir en paz, en seguridad y exigiendo y reclamando su derecho a la convivencia pacífica. El saqueo, el pillaje, la confrontación y el vandalismo afectan la vida de todos los nicaragüenses y violan el derecho humano fundamental a la vida, a la seguridad, a la libre circulación de las personas a sus centros de trabajo, a las escuelas, hospitales, centros de salud, afectando a los medios de transporte público y privado en particular los vehículos de primeros auxilios médicos y del Cuerpo de Bomberos de Nicaragua.
El llamado de unos cuantos, al retorno del dolor y el luto que produce la violencia que conocemos en carne propia es rechazado firmemente por el pueblo nicaragüense.
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, rechaza categóricamente todas las acusaciones y campañas difamatorias de estos grupos delincuenciales y de los conspiradores que los dirigen y financian quienes se confabulan para presionar a los distintos sectores de acuerdo con su agenda.
Estos señores de la violencia denuncian “ataques” inexistentes, luego producen las víctimas y se nos pretende acusar de acontecimientos dolorosos y trágicos que no hemos provocado. En Nicaragua no existen fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al Gobierno, como se pretende hacer creer a la opinión pública internacional, como parte de la campaña de desinformación en contra del GRUN.
Los opositores buscan culpabilizar a las instituciones del orden público y restringir la aplicación del deber Constitucional de las Fuerzas del orden Público de contribuir a asegurar a las familias, buscando con ellos dañar la imagen de Nicaragua en el Mundo y destruir la vida, y la convivencia armónica entre las familias.
Los nicaragüenses somos seres de Paz y Bien, somos un pueblo laborioso, creativo, bondadoso y solidario. Somos una nación llena de vigor y gloria destinada a vivir en paz y seguridad y luchamos por mantenerla.
El gobierno de Nicaragua reitera su vocación de paz, y el único camino para conseguirla es a través del Diálogo, del establecimiento de la verdad, la justicia y la búsqueda de las soluciones que el pueblo demanda.
Es por ello que desde el día Lunes 21 de Mayo del año en curso, en la Mesa de Diálogo Nacional presentamos una Agenda que está aún pendiente de respuesta, que es la Agenda del Pueblo que está sufriendo tranques, violencia y que ve coartado su Derecho a trabajar.
La Agenda del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, presentada en su momento reúne el clamor del Pueblo: a) Eliminar todos los tranques, b) No a la violencia en todas sus formas, c) Asegurar el Derecho al Trabajo.
El Presidente de la República Comandante Daniel Ortega Saavedra y el Estado nicaragüense están comprometidos con la investigación y aseguramiento de la Justicia, alrededor de los hechos de violencia que se han desarrollado en Nicaragua, desde el 18 de Abril.
Hemos asumido con responsabilidad la implementación de las Recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Continuamos comprometidos con el fortalecimiento de las Instituciones y la Democracia en Nicaragua, con pleno respeto al marco Constitucional, para lo que contamos con el valiosa concurso de la Secretaría General de la OEA.
Como expresión de voluntad para avanzar en la investigación y el esclarecimiento de los hechos de violencia acaecidos en el periodo del 18 de abril hasta la fecha en Nicaragua, el día 30 de mayo nuestro Gobierno suscribió un Acuerdo con la Secretaría General de la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mediante el cual se constituye un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de derechos humanos, con la finalidad de apoyar las acciones iniciadas por el Estado de Nicaragua, para este fin.
El Gobierno de la República de Nicaragua reafirma su disposición permanente al diálogo, que asegure la estabilidad, la justicia, el fortalecimiento democrático, el respeto a la Constitución y a las Leyes, y la paz en Nicaragua, y agradece y toma nota de las expresiones de preocupación de diversos países hermanos de la región por la situación en nuestro país y su llamado al cese de la violencia, a la libertad de circulación y a la continuidad del diálogo nacional.
“Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios”.
Muchas gracias Señor Presidente.