Tortilla con Sal, 29 de junio 2018
Entrevista con el Compañero Francisco Valenzuela Blandón, Alcalde de Estelí
Tortilla con Sal: ¿qué es su apreciación de estos momentos que hemos vivido últimamente en Nicaragua?

Francisco Valenzuela: Realmente hemos pasado por una situación desde hace poco más de dos meses inesperada para todos los nicaragüenses que inició precisamente con una protesta alrededor de un tema social que tenía que ver con un acuerdo de la seguridad social para manejar correctamente las finanzas de este fondo social que cubre casi un millón de asegurados en nuestro país. Sin embargo, después de eso, se dieron algunas situaciones de confrontación, de protesta, de encuentros entre grupos, estudiantes y sectores de la población que rebasó un poco los límites de la protesta cívica y pasaron algunos acontecimientos que fue difícil de manejar. El llamado en ese momento de un grupo de personas que se manifestaron era a derogar ese decreto. Efectivamente se derogó de parte del Presidente de la República Comandante Daniel Ortega viendo la situación que se presentaba.
Sin embargo, eso no era el fondo de la protesta. El fondo de la protesta efectivamente se volvió político donde se reagruparon las fuerzas de oposición que han estado permanentemente en nuestro país y alrededor de intereses económicos muy beligerantes en términos de la economía y lo trataron de hacer y lo están tratando de hacerlo político. Se ha hecho político porque si se derogó el decreto de la seguridad social, no tenía sentido más que abrir una negociación para que las finanzas del Instituto de Seguridad Social se mantuvieran estables. Pero se fue incrementando y la protesta pasó de ser pacífica a ser bastante violenta porque se utilizaron y se han utilizado de parte de grupos de los protestantes algunas armas. Fue más violenta la protesta con quemas de instituciones públicas como Alcaldías, infraestructura social, maquinaria, agresiones a la Policía Nacional, agresiones al Sandinismo e inestabilidad social a través de tranques que son prácticamente bloqueo de las carreteras y calles de nuestra ciudad.
De tal manera que se personaba para establecer un Diálogo Nacional el cuál fue promovido por el Presidente Ortega y él solicitó a la Conferencia Episcopal de que fueran mediadores de este diálogo con grupos representativos de esta protesta. Realmente hemos tenido dos meses de tensión, de confrontación. Todo lo que teníamos antes del 18 de abril ha desaparecido, la estabilidad social, la seguridad de toda la ciudadanía, el turismo prácticamente está en cero, la movilización ha sido afectada precisamente por estas tranques, por estas acciones violentas. Hay grupos armados. Ha florecido la delincuencia que normalmente existe siempre y ahora ha estado actuando con impunidad porque precisamente uno de los acuerdos del diálogo fue que la Policía Nacional estuviera encuartelada. Ante esta situación floreció más la delincuencia. Ha estado entrando también el narcotráfico en este sentido porque nosotros somos un pasillo importante. Hay un movimiento que siempre ataca al Estado de Nicaragua, basado a los estándares de seguridad, eso se ha incrementado para apoyar a estos grupos a distraer con sus actuaciones vandálicas o delictivas que permite el paso de la droga por nuestro territorio y sobre los mares, porque nosotros estamos concentrados en la estabilización y la reconstrucción de nuestro país.
Realmente ha sido una situación que ha sido bastante difícil. Pensamos en este momento que ha venido con el desplazamiento del diálogo y la voluntad del Presidente Ortega que hay cauces que indican que podemos alcanzar otra vez la estabilidad social. Pero una cosa que fue realmente sorprendente para nosotros fue una guerra a través de las redes sociales de equipos que tenían la intención de crear una desestabilización y una confusión en muchos ciudadanas y ciudadanos. Lograron incidir negativamente en muchos sectores de nuestra comunidad y también en la comunidad nicaragüense en el exterior a través también de redes de organizaciones no gubernamentales que ha tenido financiamiento para lo que se llama gobernanza o sociedad civil entre sus títulos, podemos decir. No todos, por supuesto, pero sí un grupo beligerante que se ha hecho comparsa con este movimiento a fin de hacer un golpe de estado y que ha venido presionando para que el gobierno del Presidente Daniel Ortega que es el legítimamente constituido y todo el engranaje del Estado de Nicaragua sea prácticamente cambiado. Es decir, un golpe de estado que han estado proponiendo y promoviendo para que ellos asumir de facto el poder como si es una cosa de juguete, un Estado. Un Estado y la institucionalidad de un Estado no se puede cambiar de un día por el otro y además las autoridades legítimamente constituido tampoco se pueden cambiar.
TcS: ¿Cómo ve usted el manejo del tema de los derechos humanos de parte en el contexto de este intento de golpe de Estado?
Francisco Valenzuela : Exactamente dentro la campaña de desinformación que existe de parte de este movimiento golpista está que todos los víctimas son del lado de la oposición, cosa que es completamente falso. Hay un buen porcentaje de personas que han estado en la confrontación directa y han salido fallecidos efectivamente, también hay policías que han salido fallecidos, también hay militantes Sandinistas o simpatizantes Sandinistas que son fallecidos. Hay personas ajenas al conflicto que han fallecido. Hay circunstancias que son fortuitas en la naturalidad del movimiento de las familias que también han sido víctimas y han fallecidos. Pero ellos han estado metiendo un solo paquete como que son las víctimas de una represión que hace el Estado de Nicaragua sobre la oposición. La verdad es que aquí hemos perdido todos. Todos tenemos personas, familiares, compañeros que han fallecido y que realmente es la consecuencia de una arrogancia y un sistema que quiere cambiar de la forma más vil un gobierno legítimamente constituido.
Creo que es importante abrir la información, a hacer validaciones, porque hay un sesgo inclusive de instituciones que son especializadas en esto, que han venido a verificar solo dónde la oposición los haya llevado. Es decir que cuando vino la CIDH o cuando vino otro organismo, a quienes se abocaron es a las personas que supuestamente son las víctimas y solo tienen esa versión. No vinieron a ver las versiones del Estado de Nicaragua. No vinieron a ver la versión de las víctimas al lado del Sandinismo, de la composición realmente que se da a la hora de una confrontación. Tenemos que tener indicadores y validar la información de manera plural y no sesgada. Hasta en eso nos ha manejado para que se entienda que prácticamente es un gobierno de represores que tenemos aquí, cuando la verdad es que ha habido violencia, han habido ataques. En los tranques hay armas, hay fusiles de guerra, hay sistemas que han matado gente. Han habido torturas, han habido secuestros. Han hecho a personas que transitan y que son Sandinistas los han desnudado, los han torturado, los han pintado en azul y blanco.
Hay que recordar que aquí el Sandinismo ha tenido una consecuencia de dos millones de personas en su simpatía. Es una gran cantidad y nosotros tenemos una vocación y una cultura de paz y reconciliación y de tranquilidad. Pero ellos han venido a sembrar el odio. Yo no digo que es toda la población de la gente que se manifiesta, pero hay grupos pequeños que llaman al odio, que promueven el odio, que promueven la violencia y que necesitan de los muertos para crear un ambiente de desestabilización. Entonces aquí se debe de ir aclarando. Nosotros estamos interesados en la justicia, en una justicia que sea imparcial, que sea honesta, que sea real y es importante que los testimonios que estamos dando nosotros se vengan a validar. Todo lo tenemos documentado. Todo lo tenemos grabado. Una de las ventajas a lo mejor que se puede tener en este momento es que hay muchos imágenes, porque se puede filmar a través de los celulares y nosotros estamos haciendo uso de esos recursos para que nosotros podemos hacer la denuncia y que la versión no solo sea de una sola parte.
Definitivamente los daños si podemos clasificarlos en una hierarquía, lo primero son los daños y los víctimas humanas que todos los sentimos. Y en segundo lugar, que tiene que ver mucho con la economía y con las libertades de las personas, esos tranques que no te permiten movilizarte libremente han afectado la movilidad, han afectado el empleo. La movilización de mercancía, los productos de la exportación y la movilización de estas mercancías han tenido pérdidas enormes. El turismo ha sido golpeado a nivel nacional y a nivel local y los pequeños negocios. La mayoría de los negocios en Nicaragua son pequeños y medianos y han sido golpeados fuertemente, han cerrado muchos negocios, hay mucha gente en desempleo, hay mucha gente que han perdido las oportunidades que tenían en el momento antes del 19 de abril. Ha habido una campaña de miedo y terror.
Los gobiernos locales también hemos sido afectados. Se han quemado equipos de construcción. Se han quemado alcaldías enteras, camiones recolectores de basura, maquinaria. Y los proyectos se han paralizado precisamente porque han creado cierto temor. Ahora es importante tener claro en todo esto de que las situaciones más difíciles se están desarrollado en 23 municipios del país de los 153 que tenemos. El resto de los municipios y en el campo, principalmente en el sector rural, ha habido más tranquilidad. Ha habido una posición diferente producto de que las redes no llegan mucho al sector rural como vienen al sector urbano que tiene mayor facilidad. Entonces, en gran parte de Nicaragua hay tranquilidad. Yo me atrevo a decir que en 80% de nuestro país hay tranquilidad. Y en las ciudades grandes, que son importantes, es donde se han desarrollado estas situaciones que son las que ya conocemos. Un poco Managua, Masaya, León, Jinotepe. Estelí tuvo su momento pero ya estamos en normalidad.

Pero aquí por las Segovias, Madriz está tranquilo. El Caribe, Río San Juan, todas esas zonas han estado tranquilas. En los municipios, algunos han sido afectados por las tranques en las carreteras. Pero en los que han sido afectados nosotros hemos quedado operando aun mínimamente con los servicios municipales como la recolección de basura y las otras cosas vitales que no pueden fallar en una municipalidad. Pero ha habido un atraso grande y las pérdidas son enormes a nivel del país que rondan en los mil doscientos millones de córdobas. Y el crecimiento que teníamos en los últimos años que ha sido de los más grandes relativamente en Latinoamérica y ha sido de 5.1% según el Banco Central, se ha venido reduciendo creo que a 3%, con la perspectiva de ir bajando, no sé quizás todavía en negativo. Entonces creo que es importante que entendamos cual es la situación que no nos pronunciemos a priori, que conozcamos las versiones, que indaguemos antes de hacer juicio, que investiguemos, que seamos ecuánimes en la investigación que nos permite realmente entender.
Pero a todas luces esta es una campaña, es una promoción de un golpe fáctico para botar un gobierno legítimamente constituido, que no fue un problema social el que se desarrolló sino político aprovechándose de una política social que se derogó en su momento y ahora está poniendo todo lo que tenían en la pana, como decimos nosotros, o en la sartén para intentar sacar provecha las fuerzas oscuras que realmente quieren desaparecer la institucionalidad de nuestro país. Nuestro Presidente está abierto al diálogo, ese espacio está abierto para la discusión, pero siempre en el marco constitucional que nuestras leyes, que nuestra Carta Magna que es la Constitución establece. Tiene sus salidas, tiene sus pistas donde se puede resolver problemas de cualquier orden. Así que me parece que tenemos que entender que esta situación se dio como un experimento aquí, a lo mejor. Pero nosotros también estamos firmes y tenemos la voluntad de seguir adelante. Tenemos un pueblo que si bien es cierto que estuvo pasivo precisamente porque tiene una cultura de paz, de tranquilidad y reconciliación es un pueblo activo decidido a seguir adelante y defender su proyecto.
TcS: ¿tiene algún mensaje para las ciudad hermanas de Estelí en los diferentes partes del mundo, en Europa, Norte América?
Francisco Valenzuela : Tenemos el compromiso de mandarles una información alrededor de los acontecimientos que se dan porque precisamente hemos estado enfrascados en resolver problemas municipales aquí de situaciones que se dan. No hemos atendido con una comunicación correcta, pero realmente nosotros les trasladamos el mensaje de confianza que tengan en nuestra buena acción, en nuestra buena administración, en la reconciliación y la unidad de nuestro municipio, de nuestra familia.
Hemos estado agredidos también y acusados de muchos actos que no hemos cometido a través, precisamente, de estas redes sociales. Han amenazado a nuestras familias. Hemos estado en un ambiente de amenazas también. Pero realmente lo que ha salido hacia afuera como información es con una mal intención no solamente hacia el municipio de Estelí sino a toda Nicaragua.
Pero particularmente en el municipio de Estelí, les quiero pedir a las y los hermanos que están en todos los hermanamientos de nuestra ciudad, que tengan la plena seguridad de que nosotros tenemos la razón, que hemos sido atacados, que hemos sido agredidos y que realmente vamos a salir de esta situación por la voluntad de Dios y con el apoyo precisamente de nuestras ciudadanas y ciudadanos. Nosotros no somos los responsables desde ninguna perspectiva. Al contrario, buscamos la Paz y la Reconciliación que son nuestros estandartes de vida. En este sentido nos estaremos comunicando para explicar cuales son los pasos y los momentos que estamos viviendo y como vamos a salir adelante.
No se dejan manipular ni que la información les perturbe sin antes hacer las consultas y revisar bien, como decía. Es una campaña global grandísima la que nos han lanzado y han tenido productos realmente positivos para el movimiento golpista. Sin embargo es necesario comprender que lo que se ha dicho es completamente falso. Completamente falso, totalmente falso. Tengan la plena confianza que nosotros trabajamos con la verdad.