Palabras del Padre Antonio Castro en Inauguración de la I Etapa de la IV Etapa del Centro Turístico “Salvador Allende”
17 de Julio del 2018
Estamos ofreciéndole a nuestro Pueblo un Proyecto de Vida, un Proyecto de Recreación, un Proyecto de Unidad de las Familias, un Proyecto de Amor.
Dice el Evangelio en Mateo 5: Dichosos los que trabajan por la Paz; esos son los hijos de Dios. ¿Y trabajar por la Paz qué quiere decir? Trabajar por el Desarrollo, por el Crecimiento Económico, Crecimiento Social, Cultural, Familiar, Religioso, etc. Eso es trabajar por la Paz. ¡Eso es la Paz! ¡Eso es la Paz!
Y dice el Vaticano II en Gaudium et spes, o sea, la Iglesia en el Mundo actual, dice que la Paz es un continuo quehacer todos los días. Todos los días construimos la Paz, no nos cae del Cielo, la construimos acá todos los días, todos y cada uno de nosotros. Por eso, Hermanos, hoy estamos aportando a la Paz, a la Paz.
La Paz no es la ausencia de la guerra; la guerra viene a destruir la Paz, a eso viene la guerra. ¡Y la Paz es sinónimo de Vida! Dios creó la Vida, y muchas veces los Seres Humanos creamos la muerte, la destrucción, que es sinónimo también de odio, de venganza, de revanchismo, de oportunismo, de destrucción. Y Él no es un Dios de muerte, ni de muertos, sino de Vida, y Él para eso nos mandó a Su Hijo, para que nosotros tengamos Vida, y Vida en abundancia. Yo quiero darle gracias a Dios de que estamos, en medio de la situación difícil, ¡construyendo Vida!
Yo he tomado como “caballito de batalla” este Mensaje del Papa Francisco, refiriéndose al Diálogo. Que cuando la Paz se ve agredida, se ve golpeada, se ve maltratada, ¿cómo la vamos a reencontrar, cómo la vamos a encontrar? La vamos a encontrar con el Diálogo, con el Diálogo. Es la única alternativa, ¡un Diálogo! No un Diálogo de sordos, no un Diálogo de teatro, o de chantajes, o de cartas debajo de la mesa... ¡No! Es un Diálogo veraz, franco, sincero, honesto, transparente, en la búsqueda del Bien Común.
Por supuesto que no es fácil, dice el Papa Francisco, no es fácil dialogar. ¿Por qué? Porque muchas veces en el Diálogo cada quien lleva sus propios intereses, sus propias ideas, sus propias búsquedas particulares. Entonces el Diálogo, dirá el Papa Francisco: No es fácil, no es fácil; sin embargo, hay que enfrentarlo.
A pesar de ser difícil muchos piensan en hacerlo todavía más difícil, lo vemos en la Mesa de Diálogo acá en este País, lo estamos viendo, muchos se esmeran en hacerlo más difícil; pero debe prevalecer, dice el Papa, una idea, una base fundamental, una Identidad.
Por ejemplo, un musulmán habla desde su identidad de musulmán; un norteamericano desde su identidad de norteamericano; un Católico desde su identidad de Católico; un Evangélico, etc. Entonces, desde nuestra Identidad debemos hablar. ¿Y cuál es para nosotros nuestra Identidad como Cristianos, como Seres Humanos? ¿Nuestra identidad cuál es? el Amor a la Patria, esa es nuestra Identidad, dice Francisco el Papa, el Amor a la Patria.
Pero me pregunto ¿qué es la Patria? No es el Escudo, no es la Bandera, no es el Himno Nacional; esos son Símbolos que representan a la Patria. La Patria somos el Campesino, el Ciudadano, el Profesional, el Técnico, el Policía, el Cura, ¡todos somos la Patria!, es decir, Hermanos y Hermanas todos, sin diferencias, sin distinciones que nos vengan a separar, a distanciar, a humillarnos, y a destruirnos.
Entonces, si no hay esa Identidad de Amor a la Patria, al Prójimo, entonces ese Diálogo no nos sirve. Entonces reconocer que el Diálogo supone una Cultura de Encuentro, ahí nos encontramos todos, no de encontronazos como he visto en la Televisión, sino de Encuentro, ¡es Encuentro! Y en el Encuentro se reconoce la diversidad, las diferencias, se reconocen las diversidades.
¿Y esas diferencias para qué sirven? Para unirnos, para fortalecer, consolidar la Unidad, no la uniformidad, porque la uniformidad nos destruye, sino la Unidad que viene a ser enriquecida, y ese Diálogo es para el Bien Común. Nunca hay un Diálogo para el mal de la Comunidad. Eso lo hacen los diabólicos, eso lo hacen los antipatrióticos, eso lo hacen los enemigos del Prójimo, del Ser Humano.
Un Diálogo es para el Bien de la Comunidad, y ese Bien Común se busca desde nuestras diferencias. Y si hay un verdadero Diálogo se termina con Acuerdos nuevos, donde todos se pusieron de acuerdo, donde todos llegaron a un Consenso para buscar el Bien Común. Es un paso Adelante. Y dialogar, dirá Francisco, no es negociar, negociar es otra cosa; cuando alguien va a negociar va buscando sacar su propia tajada, sus propios intereses, lo que a él en particular le va a beneficiar. Entonces si es así, mejor no sentarse a la Mesa.
El Diálogo trae también consigo conflictos, existen conflictos, y es lo que se está viviendo también en el Diálogo acá en Nicaragua, por eso está estancado actualmente, porque hay conflicto. Pero, ¿qué es lo importante? Retomar el Diálogo, hay que asumir el conflicto, procurar resolverlo con miras a lograr la Unidad.
El Papa Francisco está insistiendo a cada momento en sus Audiencias Públicas en el Vaticano... ¡Retomar el Diálogo! dice; siéntense a Dialogar hasta que se agoten todos los recursos y llegar a un Consenso, a un Bien de la Comunidad. ¿Por qué esa insistencia? Porque todos somos Hermanos, todos somos hijos de un mismo Padre, a todos nos cobija un mismo Cielo, un mismo Sol, la misma Lluvia cae sobre todos, sobre malos y buenos, justos y pecadores, y cada uno de nosotros tenemos mucho que aportar a la Comunidad, ¡mucho!
Por eso en estos días en que Nicaragua es el centro, pienso yo, de atención en el Mundo entero, desafortunadamente fruto de la desinformación o de la información no objetiva, no clara, no transparente, por eso debemos buscar todos los recursos, los medios para reavivar el Diálogo, ¡es importantísimo! Y desde la Empresa de Puertos está dialogando esta Empresa, ¿cómo? No con palabras ni con argumentos, sino con hechos concretos, para favorecer la Paz.
Este lugar, el “Salvador Allende”, Centro de Destino para el Turismo en Nicaragua, ¿en qué página no se encuentra como Destino Turístico el “Salvador Allende”? Un nombre tan precioso, tan significativo para América Latina: “Salvador Allende”.
Entonces les decía, Virgilio está aportando a la Paz desde la Empresa de Puertos de Nicaragua. El Evangelio, lo decía al inicio: Dichosos los que trabajan por la Paz, porque esos son los Hijos de Dios. Aportando al Desarrollo, aportando al Crecimiento Económico, aportando a la Recreación de todo este Pueblo de Nicaragua, y al Bien Común; es decir, ¡para todos!
Aquí no va a ver en la puerta un letrero que diga: Aquí pueden entrar estos, aquí otros no pueden entrar... ¡No, es abierto a toditos! ¿Por qué? Porque todos somos dueños de esta Patria, dueños de esta Tierra, Hijos y Hermanos todos en el Señor. Por eso, estos Proyectos de Paz que contribuyen a construir una Sociedad inclusiva, porque no estamos excluyendo a nadie.
¡El egoísta se excluye! Alguien dirá: Yo no voy allí porque eso lo hizo este Gobierno. Entonces búscate otro lugar, andate a Miami, ¡qué sé yo dónde! El egoísta es el que se excluye, y vive triste, y vive angustiado, y vive inconforme, y vive desgraciado... ¡Es la muerte, es la muerte!
Entonces, todos en este Proyecto no excluimos a nadie, porque todos necesitamos de todos, de uno y de otro, no importa su Pensamiento, no importa su Opción Política, Social o Religiosa, ¡no, todos necesitamos de todos!
Y es interesante, Hermanos, especialmente a los pobres debemos incluirlos en estos Proyectos, estar incluidos. Las veces que vengo yo acá no veo la misma gente que va a otros centros elegantes, ¡no los veo! No los miro en El Terraza... bueno, nunca voy allí, solo alguna vez que me invitan; o no los miro en lugares exclusivos. ¿Qué es lo que mirás aquí? A los Pobres, que vienen caminando desde la Rotonda Hugo Chávez para llegar acá, a comer, a divertirse, a jugar, a distraerse, a pasar felices, con los pocos o muchos centavos que tienen en sus bolsillos. ¡Aquí están!
Ellos tienen mucho que enseñarnos, nos enseñan mucho en Humanidad, en Bondad, en Sacrificio, en Solidaridad, entonces nosotros tenemos ahí un motivo para amarlos, para servirles mejor, porque en ellos tenemos el Rostro de Jesús, en ellos está el Rostro de Cristo, en todos esos niños que vienen ahí, muchas veces víctimas de violencia, de maltrato en sus casas o en la misma Sociedad. Aquí encuentran el refugio de Paz, de Alegría, de Recreación.
Cuántos Jóvenes encontramos acá también, novios o amigos, matrimonios, ancianos y ancianas en sillas de ruedas, o caminando, o los llevan del brazo, y regresan a sus casas felices, contentos, tranquilos, y en Paz, de haber disfrutado de un aporte a la Paz que les dio la Empresa de Puertos de Nicaragua, que les dio Nicaragua con todas sus Instituciones que la rigen.
Entonces, es necesario para nuestro País crear Riqueza, y este también es un espacio para crear Riqueza, donde hemos sido destruidos, la Economía de 11 años para acá se ha venido, no al suelo totalmente creo yo, pero sí en un alto porcentaje. Entonces, es un reto crear, idear, inventar Riqueza para nuestro País, y que esta llegue a toditos los Ciudadanos, en función del Bien Común. Siempre que ese Desarrollo Económico tenga rostro humano, inclusivo.
No quiero cansarles, quisiera decirles que yo me siento parte y familia de la gran Familia de la Empresa de Puertos, hemos compartido muchos momentos con la Empresa de Puertos, ¡muchos, muchos!
Y Seguimos Adelante, Seguimos Adelante ! Hay muchos retos, muchos desafíos para continuar, muchos Caminos que recorrer, y como dice Machado: “No hay camino, se hace camino al andar”, y vamos haciéndolo, vamos haciéndolo con sacrificios, con esfuerzos, con privaciones, con luchas, etc., y con la Solidaridad de los amigos, es importantísimo.
Y construir así la Presencia de Dios entre nosotros, y hacer presente su Reino. El Reino de Dios no está allá en el Cielo, en lo absurdo, en lo abstracto, sino está aquí. Cuando los ciegos puedan ver, cuando los sordos puedan escuchar, cuando los paralíticos puedan levantarse, cuando a los pobres se les desaten las cadenas de la opresión, esos son signos de que el Reino de Dios está en medio de nosotros. Y somos nosotros los Constructores de ese Reino, nadie se sienta excluido, como dice Benedicto XVI, todos somos corresponsables; no es la Empresa la responsable, somos toditos corresponsables de hacer presente ese Reino de Dios.
Por lo tanto, Hermanos, démosle gracias a Dios por este Proyecto que hoy ponemos en Sus Manos; que Él lo transforme, que Él lo supere, que Él haga una realidad que enriquezca, que unifique, que bendiga a todos los nicaragüenses y no nicaragüenses o visitantes que se acercan a esta hermosa Empresa Nacional de Puertos en el “Salvador Allende”.
Que Dios nos bendiga a todos, y que sigamos Adelante. Démosle un aplauso a Virgilio, porque él es el Alma de esta Empresa. Gracias.