Consejo de Comunicación y Ciudadanía, 19 de mayo 201
El grupo de Embajadas de los países de América Latina y el Caribe (GRULAC) acreditados en Alemania con el apoyo del prestigioso Instituto de Potsdam para la Investigación sobre los Impactos Climáticos (PIK), unieron esfuerzos para llevar a cabo un importante simposio científico sobre los “Impactos y vulnerabilidades climáticas en América Latina y el Caribe”. El objetivo principal fue discutir desde una perspectiva científica los impactos del calentamiento global en la región en base a elementos comunes -como el hecho de ser vulnerables al cambio climático. Además se mostraron las investigaciones realizadas en esta materia y sus implicaciones para los países de NuestraAmérica.

Intervención de Nicaragua
El evento se celebró en las instalaciones del PIK, una de las principales instituciones de investigación pertenecientes a la red global científica-académica, dedicada a cuestiones cruciales en los campos del cambio global, los impactos climáticos y el desarrollo sostenible. Como conferencitas participaron en el simposio los reconocidos científicos Prof. Dr. Hans-Joachim Schellnhuber, Director del Instituto de Potsdam para la Investigación sobre los Impactos Climáticos (PIK); el Prof. Dr. Hoesung Lee - Director del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), así como la Embajadora Patricia Espinosa Cantellano, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático –UNFCCC.

Prof. Hoesung Lee (IPCC) y Prof. Schellnhuber (PIK)
Nicaragua tuvo el honor de compartir el podium con el Prof. Dr. Hans-Joachim Schellnhuber a través de las reflexiones expuestas por la Embajadora Karla Beteta, sobre Clima, Justicia y Transformación. Además de fungir como Director del PIK, el científico y uno de los climatólogos más influyentes del mundo, Schellnhuber es asesor de la Canciller Angela Merkel y miembro de la renombrada Pontificia Academia de la Ciencia. Acompañó al Papa Francisco a la presentación de Laudato Si y aportó las evidencias científica de esta encíclica papal. "No los pobres, sino los ricos ocasionan los grandes riesgos a nuestro planeta y finalmente a la humanidad", subrayó en su ponencia Schellnhuber.

Embajadora Beteta y Prof. Schellnhuber
Durante su discurso la Embajadora Beteta agradeció en nombre del Gobierno de Nicaragua presidido por el Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Rosario Murillo a Schellnhuber y a la audiencia de altísimo nivel científico - técnico y político por la oportunidad de compartir nuestras reflexiones como nación nicaragüense. “Se requiere generar una conciencia colectiva y una conciencia individual, una política coherente de la comunidad internacional con sus estados miembros, pues no podemos obviar que el cambio climático representa la mayor amenaza para el desarrollo humano. Es condición sine qua non reducir las emisiones y apoyar a las personas más pobres y vulnerables en su proceso de adaptación sin dejar de considerar las responsabilidades históricas de los países causantes de la crisis en la debida proporción” exhortó Beteta.

Los grandes esfuerzos y estrategias impulsadas por el gobierno sandinista en este ámbito fueron muy aplaudidos por los asistentes. “En Nicaragua no hemos esperado a que el mundo se ponga de acuerdo, hemos actuado con la convicción de que el problema es urgente y hemos tomado acciones concretas para proteger a la población vulnerable de nuestro país con firmeza y sensibilidad social”, expuso Beteta destacando a la vez el cambio de la matriz energética en el país. Algunos proyectos insignias e inspiradores en medio ambiente, desarrollados en cooperación con las naciones hermanas de España y Alemania -la transformación del basurero la Chureca y la implementación de Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Lago de Managua- fueron mencionados también por la diplomática nicaragüense, así como el logro del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de convertir la zona en el mayor centro turístico y recreativo de la capital mediante la construcción del malecón y Puerto Salvador Allende, considerado entre los diez más bellos de América Latina.

Por su parte, la Secretaria Ejecutiva de Cambio Climático Patricia Espinosa en su intervención "La contribución de Latinoamérica y El Caribe al régimen multilateral climático: retos y oportunidades" resaltó que Nicaragua está lista para aprovechar su alto potencial para la energía geotérmica. "Con un potencial de más de 2 mil megavatios, Nicaragua es un país muy bien posicionado en el desarrollo geotérmico en América Latina y está impulsando las inversiones en este sector. Tiene identificado doce emplazamientos y siete de ellos ya han sido dados en concesión." afirmó la alta funcionaria.
A continuación se adjunta el discurso pronunciado por la Cra. Beteta:
Estimados (a) Invitados:
Es un honor para Nicaragua y nuestro gobierno, presidido por el Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Rosario Murillo, compartir nuestras reflexiones, ante una audiencia de altísimo nivel científico - técnico y político en materia de medio ambiente y clima, sobre las fundadas opiniones de un hombre de la estatura del Prof. Dr. HANS JOACHIM SCHELLNHUBER, cuya propuesta de salvación del mundo, frente al problema del clima y los graves daños que el mismo ocasiona a la humanidad, ha influido decisivamente la discusión política internacional sobre este tema.
Coincidimos con el Prof. Schellnhuber en cuanto a que el hombre se ha transformado en una fuerza geológica que está sustituyendo las leyes de la naturaleza en el proceso de evolución de la tierra. Al actuar bajo sus propias normas, el ser humano se olvida que la tierra es un cuerpo vivo que tiene sus propios mecanismos de defensa para conservar su integridad. Coincidimos que existe consenso en la comunidad científica sobre los graves riesgos del cambio climático, que debemos de poner fin a la quema de los combustibles fósiles y que debemos de evitar que la temperatura rebase la frontera de los 1.5 grados. Es imprescindible que la humanidad, los estados y la sociedad en general asumamos, como dice el Prof. Schellnhuber, soluciones sostenibles al problema climático y promovamos el establecimiento de límites para evitar el calentamiento global.
Igualmente es motivo de preocupación, que no obstante tantas conferencias internacionales, grandes esfuerzos científicos y agotadoras sesiones de negociación, quienes pueden hacer la diferencia con capacidad tecnológica y económica e influir la política internacional en esta materia y quienes en diversos grados de relevancia han incidido en el calentamiento global, no aprovechen los estudios y propuestas científicas, utilizando su mayor desarrollo y recursos para mantener a la tierra como un hogar seguro de la humanidad.
Por eso consideramos que no hay tiempo que perder! Debemos de pasar de la retórica a la acción, del salón de conferencia al campo, al laboratorio, a la ejecución de los planes, de las declaraciones de buena intención a los acuerdos concretos. Sólo se podrán garantizar resultados con acuerdos verdaderos que establezcan soluciones sostenibles, cuotas, responsabilidades, planes, cronologías y sistemas de medición de los resultados y valoración objetiva de las estrategias utilizadas para mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático. Pero todo esto, parafraseando al Prof. Schellnhuber, debe hacerse A TEMPO, antes de perder las capacidades para afrontar las adversidades que el calentamiento global ocasiona y A TEMPO es ahora.
Para enfrentar con justicia y equidad los efectos del cambio climático, es indispensable el cambio de actitud de los gobiernos, de la comunidad internacional, de la sociedad y de los individuos. Es decir, se requiere generar una conciencia colectiva y una conciencia individual, una política coherente de la comunidad internacional con sus estados miembros, pues no podemos obviar que el cambio climático representa la mayor amenaza para el desarrollo humano. Es condición sine qua non reducir las emisiones y apoyar a las personas más pobres y vulnerables en su proceso de adaptación sin dejar de considerar las responsabilidades históricas de los países causantes de la crisis en la debida proporción. Tal a como lo reconoció la ex-Ministra de Medio Ambiente francesa Ségoléne Royal: “Los países más ricos viven como si hubiera habido tres planetas, pero los países pobres lo hacen como si ya no hubiera más.”
Para hacer un trato justo debemos comenzar por reconocer que los países empobrecidos no fueron quienes causaron la crisis, que éstos son los más afectados y que no tienen capacidad para hacerle frente a los impactos del cambio climático, en la mayoría de los casos, ni siquiera con medidas básicas para mitigar sus inevitables consecuencias. Por eso no se puede exigir que los países pobres asuman el costo de las soluciones sostenibles y sacrifiquen su propio desarrollo.
El calentamiento global es una realidad tan cierta como que somos ciudadanos del mundo. Vivimos bajo una casa común y por esa realidad son incontrolables los efectos del cambio climático mediante el establecimiento de fronteras físicas. Ni el aire, ni el calor ni el agua tienen fronteras y no se puede envenenar el ambiente propio sin hacerlo con las comunidades y países circundantes.
Es con esta visión y aún con todas las limitaciones y a pesar de no ser responsable de los impactos del cambio climático, nuestro gobierno ha creado estrategias para mitigar con soluciones sostenibles los efectos del cambio climático, así como medidas de adaptación para desarrollar el país mediante acciones amigables con el medio ambiente.
Hemos incrementado nuestras alertas tempranas y estamos convencidos de que la lucha contra los efectos adversos del cambio climático, tiene que ser un esfuerzo de nación, en el que todos debemos participar en la medida de nuestras capacidades y posibilidades, a fin de que podamos estar mejor preparados y protegidos, todo en bienestar de nuestra familias y de las futuras generaciones.
En Nicaragua no hemos esperado a que el mundo se ponga de acuerdo. Hemos actuado con la convicción de que el problema es urgente y hemos tomado acciones concretas para proteger a la población vulnerable de nuestro país con firmeza y sensibilidad social. Entre muchas medidas, quisiera destacar:
El cambio de la matriz energética. Hemos logrado incrementar la producción energética del país, pasando del 2007 al 2016 de un 25% a más de 50 % de producción de energía renovable. Hemos eliminado en un 100% el consumo de los gases llamados CFCS que destruyen la capa de ozono.
Un proyecto insignia con la cooperación española ha sido la transformación de la Chureca, que era considerado el mayor vertedero habitado de Latinoamérica y pasó de ser una catástrofe ambiental y social a la más moderna planta de reciclaje en Latinoamérica y a un barrio de 258 viviendas con escuela, centro de salud y espacios recreativos.
Otro proyecto inspirador es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Lago de Managua. El Lago Xolotlán con 1049 km2, una superficie alrededor de 20% mayor que Berlín, estaba casi biológicamente muerto por la contaminación de aguas residuales y basura. Gracias a la alianza germana nicaragüense, logramos salvar el lago convirtiendo el área de una zona marginal al mayor centro turístico y recreativo de la capital mediante la construcción del malecón y Puerto Salvador Allende, considerado entre los diez más bellos de América Latina. En palabras del Secretario de Estado de Cooperación Alemana, Hans Joachim Fuchtel: “El proyecto de saneamiento del Lago de Managua es un Faro de Luz para el Mundo.”
Estos son dos maravillosos ejemplos de un trato justo en el aporte de las soluciones sostenibles entre países cuyas realidades son desiguales.
Nuestro país como miembro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ha cumplido y seguirá cumpliendo sus compromisos, consciente de su responsabilidad con sus ciudadanos y que todo lo que hagamos bien en nuestro país, en este tema, tendrá también un impacto positivo en el mundo.
Querido Prof. Schellnhuber, apreciada audiencia: Aunque la lucha es dura y permanente, mantengamos el fuego de nuestros corazones para salvar la casa que es de todos. No hay más alternativas que ser fuertes y optimistas.