El Guardian de Londres y la guerra mediática contra Nicaragua

Submitted bytortilla onMié, 29/08/2018 - 19:46

Red de Solidaridad con Nicaragua, 27 de agosto 2018

En Julio más de 25 activistas de diferentes partes del mundo, incluyendo veteranos, escritores, periodistas, abogados de derechos humanos, sociólogos, presentadores de televisión, misioneros y directores de medios independientes escribieron carta pública  a El Guardian, uno de los principales diarios de Inglaterra, normalmente vinculado a posiciones progresistas, mostrando su decepción por su cobertura de la situación en Nicaragua, su falta del acostumbrado balance y de información fehaciente y su alineación con la media corporativa internacional en la guerra mediática desatada  exclusivamente para apoyar un Golpe de Estado de un grupo contrarrevolucionario contra el Gobierno de Nicaragua, legítimo y constitucional, electo por una amplia mayoría.

Los artículos publicados en El Guardian, varios firmados por Tom Phillip o Carl David Goette-Luciaks, desde el inicio del Golpe, muestran una sola narrativa sobre la situación en Nicaragua, presentando en muchos de los artículos (alrededor de 20) publicados desde Abril hasta la fecha, que se trataba de una “revuelta pacífica” contra un “dictador” al mejor estilo latinoamericano, sin mencionar que ganó las últimas elecciones con amplia mayoría y que fueron avaladas por la Organización de Estados Americanos.

El Guardian en alrededor de 20 reportajes, sobre Nicaragua, hace poca o ninguna referencia la violencia ejercida en los tranques, la utilización de armas de fuego de parte de los “pacíficos” opositores, los brutales asesinatos de funcionarios de gobierno o simpatizantes o militantes sandinistas o policías, cuyos cuerpos fueron quemados y profanados al mejor estilo de ISIS; el secuestro de cientos de transportistas de carga junto con sus vehículos por más de un mes; violaciones y abusos sexuales, torturas a quienes opinaban distinto y estado de terror de barrios enteros cercados con barricadas, todo filmado y subido a las redes sociales por ellos mismos. Igual pasa con los policías torturados y asesinados (un total de 22 y cientos de heridos); con la masacre de Morrito y mucho menos el secuestro e intento de asesinato del dirigente estudiantil de la UPOLI, representante en el Dialogo Nacional (fue dejado por muerto en un cauce).

La narrativa del Guardian sobre la violencia sufrida por el pueblo de Nicaragua también omite los ataques destrucción, incendio, saqueo de edificios públicos, tiendas, sedes de gobiernos locales, hospitales, centros de salud, escuelas, puestos policiales e inclusive ambulancias.

El Guardian  en sus reseñas periodísticas reproduce, sin cuestionar, las acusaciones de ataques a la libertad de prensa por parte de la oposición, entre los que se incluyen periodistas y medios de prensa  locales (Carlos F Chamorro y Confidencial, que por años han estado en la planilla de organizaciones financiadas por el Gobierno y Derecha estadounidense para  forjar y alimentar el levantamiento “pacífico”, de acuerdo a estudio publicado por grayzoneproject.com; o bien 100% Noticias desde donde se ha hecho llamados a atacar la residencia del Presidente. Ambos medios siguen funcionando normalmente. Sin embargo, prefirió condenar al olvido el incendio de las radios más populares del país: Radio Sandino y La Voz de Nicaragua, con su personal adentro y Radio Yes, en Matagalpa, intencionalmente provocado por “manifestantes pacíficos”, quedando sin condena el claro ataque de los golpistas a la libertad de expresión.

El Guardia,  al referirse a la revuelta de “estudiantes” pacíficos y “autoconvocados”, también minimiza los vínculos de sus dirigentes con la extrema derecha estadunidense republicana, como Marco Rubio o Ileana Ross-Lehtinen y de Centroamérica, como el Alcalde de San Salvador (de ARENA) cuyas fotografías fueron ampliamente publicadas en redes sociales y medios de comunicación o el cabildeo que han realizado organizaciones autodenominadas de la “sociedad civil” cuyos integrantes, todos confesos opositores al Gobierno, han viajado a Estados Unidos pidiendo la aplicación de sanciones y la aprobación del Nica Act, que bloquearía prestamos de organismos financieros internacionales necesarios para el desarrollo de infraestructura social vital (como hospitales, escuelas y carreteras).

El Guardian, igualmente publica, sin cuestionar los reclamos sobre  terribles violaciones a derechos humanos y  activistas u organizaciones de Derechos Humanos nacionales (como Vilma Núñez ) o ANPDH, ambos reciben  fondos del gobierno de Estados Unidos (theglobalamericans.org) .  ANPDH incluso fue creada por el Gobierno Norteamericano en los años ’80.  El Guardian ha hecho caso omiso, no solo a los cientos de comunicaciones oficiales publicados, de los reportes presentados por la Comisión de la Verdad ,  si no también la manipulación que de las cifras de muertos, que estas organizaciones opositoras de derechos humanos han inflado artificialmente para manipular sentimentalmente a la población, lo que ha sido públicamente expuesto de forma detallada en el estudio “Monopolizando la Muerte” del investigador independiente Enrique Hendrix o el artículo del 13 de Agosto de Bárbara Moore “CENIDH, False human rights reporting) .

El Guardian, también se servido de caja de resonancia a las voces de los opositores y golpistas, evadiendo la recuperación de la paz, de la tranquilidad y la normalidad desde mediados de Julio, repitiendo en sus últimos dos artículos el discurso opositor sobre la falta de apoyo del Gobierno del Presidente Ortega; que la violencia continúa; que hay una crisis humanitaria y que los turistas no tienen seguridad. En las páginas del Guardian no encontramos crónicas o fotos de las multitudinarias manifestaciones que, desde el 19 de Julio, han tenido lugar en Managua y resto del país, en apoyo al Gobierno Sandinista y para exigir paz y justicia por las víctimas de la violencia golpista; que las instituciones y servicios funcionan en un 100%; que el 99% de los negocios y servicios de turismo están abiertos y que la semana pasada arribó a San Juan del Sur un crucero con cientos de turistas.

El Guardian oculta a sus lectores la verdad sobre la situación actual de Nicaragua, pues como lo señala Stephen Sefton, escritor, activista y educador, “es precisamente la legitimidad del Gobierno lo que ha permitido derrotar al golpe de la oposición, es la oposición la que carece de apoyo popular, basta que alguien familiar con la escena política del país haga una rápida mirada a las figuras que lideran la “Alianza Cívica” para confirmarlo".   

Pero El Guardian no es el único medio corporativo internacional, que ha sido puesto en evidencia por su alineación con el discurso de los golpistas que es el mismo de la administración y “establishment” norteamericano, que abiertamente apoya, justifica y niega a sus lectores artículos apegados a la realidad del país, el deseo de paz y reconciliación de las mayorías del pueblo organizado, de los sindicatos, cooperativas, pequeñas y medianas empresas y movimientos populares, que sin dudarlo han rechazado la violencia golpista y han apostado y continúan apostando por profundizar la paz y la reconciliación, el desarrollo inclusivo y la reducción de pobreza, que es el principal enemigo del pueblo nicaragüense.