Declaración del Representante Permanente Vasily Nebenzi,
durante la Sesión Informativa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas,
sobre la Cooperación con Organizaciones Regionales, respecto a la situación en Nicaragua.
Señora Presidenta,
Primeramente, quiero felicitarla por el comienzo de la presidencia de la Delegación estadounidense ante el Consejo y desearle éxito. Pero mi discurso no comenzará con agradecimientos por la organización de esta la reunión, pero si, con la confirmación de nuestra firme posición: la Federación de Rusia está categóricamente en contra de la discusión de la situación en Nicaragua, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Grandes preguntas tenemos sobre esta reunión, al igual que sobre los oradores invitados. No estoy seguro de que los miembros del Consejo, que apoyaron este formato de la reunión de hoy, sean conscientes de las consecuencias de tal práctica si se afianza.
En su opinión, ¿qué puede hacer el Consejo de Seguridad de la ONU para enviar una señal positiva, cuando hay división en el Consejo sobre este tema? ¿Cuál es el "valor agregado" de nuestra discusión? ¿Es el mandato del Consejo de Seguridad presionar a las autoridades de un estado soberano para forzar cualquier cambio y así complacer a las fuerzas anti estatales? Después de la discusión de hoy, la polarización en Nicaragua solo podrá intensificarse. Es difícil deshacerse de la idea de que, esto, es lo que en realidad están tratando de lograr los "iniciadores de esta reunión".
Vemos la razón de esto, en el hecho de que algunas personas que están preocupadas, por el hecho de que hay estados en el mundo que pueden llevar a cabo políticas independientes en interés de sus ciudadanos y no estar a la altura de las ambiciones regionales de las grandes potencias.
En lugar de construir relaciones con dichos estados sobre la base del respeto mutuo, todas las fuerzas se apresuran a infligir el máximo daño a su economía, para provocar el descontento público e incitar a la intolerancia en el país, con el único propósito de hacer un cambio de gobierno.
Lamentamos que las organizaciones internacionales y regionales estén involucradas en estos procesos.
Los iniciadores de la discusión de hoy, intentan no darse cuenta de que gracias a los esfuerzos realizados por el gobierno, la situación en este país se ha estabilizado recientemente. Las contradicciones restantes deben resolverse a través del diálogo de paz directo, sin presión externa.
Una vez más quiero repetir: para nosotros es obvio que el tema de Nicaragua, no tiene cabida en el orden del día del Consejo de Seguridad. Este organismo es responsable del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, y la situación política interna en Nicaragua, no conlleva tales amenazas. Es más bien un vívido y triste ejemplo de intervención externa destructiva. Y lo que escuchamos hoy al comienzo de la reunión nos da la impresión de que el Consejo de Seguridad se está convirtiendo en una especie de juicio sobre Nicaragua.
Si toma las palabras de los iniciadores de esta reunión, los oyentes inexpertos, pueden tener la impresión de que a los Estados Unidos, realmente les importan los nicaragüenses.
Sin embargo, no es un secreto para nadie que la línea subversiva de Washington contra Managua tiene una larga historia. La decisión de la Corte Internacional de Justicia en La Haya del 27 de julio de 1986 confirmó el hecho de la abierta injerencia estadounidense en los asuntos internos de este estado, en el marco del llamado caso "Irán-Contra", cuando los Estados Unidos, intentaron financiar a los insurgentes nicaragüenses eludiendo su propia legislación.
Dado que la presidencia estadounidense para impulsar el tema de Nicaragua en el Consejo de Seguridad lo ha inscrito en la perspectiva regional, no podemos dejar de mencionar ejemplos de la injerencia de Washington en asuntos internos en otros estados latinoamericanos. Los cubanos recuerdan perfectamente la invasión de la Bahía de Cochinos, es poco probable que los chilenos olviden el papel de Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende y los venezolanos, aún escuchan amenazas directas de usar la fuerza militar, lo cual es una grave violación de la Carta de Naciones Unidas.
Con todo esto, no hago un registro completo de los actos de Washington en una sola región. No estoy mencionando los episodios anteriores, ni la Doctrina Monroe, que, sin embargo, no funciona con Europa durante mucho tiempo. Los pueblos de África, Asia, Medio Oriente y el Pacífico también tienen algo que decir al respecto.
En este contexto, ni siquiera se molestan en disimular, especialmente cuando hacen acusaciones torpes (incómodas) de la intervención de terceros países en la vida política nacional estadounidense con el fin de supuestamente "socavar la gran democracia estadounidense".
Señora Presidenta,
Hablamos mucho en Naciones Unidas, sobre la importancia de la prevención de conflictos. Y a menudo escuchamos que la situación en el campo de los derechos humanos es un indicador de una crisis inminente. De hecho, con reuniones como esta, estamos convencidos una vez más de que, el llamado a la diplomacia preventiva, es reemplazada por una injerencia flagrante en los asuntos de un estado soberano, y esta práctica desacredita la noción misma de diplomacia preventiva.
La realidad nos brinda cada vez más ejemplos del hecho de que el concepto de violaciones de derechos humanos como indicador de conflictos es perverso e hipócrita. Muy a menudo es todo lo contrario: son los conflictos, incluidos los acalorados desde el exterior, los que causan violaciones masivas de los derechos humanos. Así que no interferir en los procesos internos de los estados soberanos. Después de todo, usted mismo apela a esto. ¿O simplemente no está permitido para otros?
Instamos a Washington a abandonar prácticas de la tradición colonial, de intentos de influir en la situación en Nicaragua – como el caso particular de la iniciativa dirigida " Nica Act", restricciones de visados y otras restricciones a los funcionarios nicaragüenses, la abolición de la "protección temporal" para los migrantes de ese país.
Si Estados Unidos está realmente preocupado por la situación de los ciudadanos de este país, sería lógico abolieran las medidas restrictivas económicas impuestas por razones políticas.
Esperamos sinceramente que todas las fuerzas políticas nicaragüenses demuestren prudencia y establezcan de manera consistente una interacción constructiva y respetuosa dentro del marco de las leyes existentes y la constitución.
Gracias