Un relato corto de lo ocurrido en la UNAN Managua

Submitted bytortilla onVie, 07/09/2018 - 09:31

Pepe Casa, Redvolución,6 de septiembre 2018
http://www.redvolucion.net/2018/09/06/un-relato-corto-de-lo-ocurrido-en…

El 7 de mayo 2018 un grupo de personas, algunos de ellos estudiantes de la UNAN Managua, se tomaron de manera violenta las instalaciones de esa institución educativa que acoge a 50.000 estudiantes de diferentes carreras, inmediatamente ingresaron a esa institución otras personas ajenas al centro universitario quienes armados con diferentes instrumentos, fusiles de largo alcance, armas de guerra, armas de fabricación artesanal, tomaron posiciones en los diferentes portones, no permitiendo el ingreso a ningún alumno, solamente a los que eran parte de la acción de toma violenta.

Hubo,  como es lógico, oposición de parte de algunos estudiantes y docentes, pero inmediatamente se mostró el carácter de la toma, no hubo espacio para la discusión o debate sobre los objetivos de la misma, simplemente, la UNAN Managua, está tomada y había que salir, los que se quedaran se exponían a ser retenidos o secuestrados por el grupo violento que ejecuto la toma, entre las personas que llegaron y ejecutaron la toma había funcionarios de una conocida Organización Defensora de los Derechos Humanos, que públicamente adversa al gobierno y sus políticas, alineándose con un conocido Partido Político que perdió su personería jurídica por no obtener el mínimo requerido en unas elecciones

Una vez que salieron las autoridades, docentes y alumnos, presionados por el comando que ejecuto la violenta acción, cerraron todos los accesos y sacaron, y desarmaron, a los vigilantes quedando en absoluto control de los locales, permitiendo la entrada en la noche y en silencio de delincuentes, que ganando 300.0 córdobas asumieron el control de esa institución.

En sus manos las instalaciones de la UNAN Managua, se convirtió en centro de mando para operaciones de asaltos, robos, saqueos, quemas de locales de instituciones del estado, asesinatos y orgias sexuales, producto de las bebidas alcohólicas y el consumos de droga, que eran distribuidas en forma gratuita por quienes servían de contacto entre los responsables intelectuales de las actividades y los responsables materiales atrincherados en dichos locales.

Las instalaciones del centro de estudios universitarios más grande del país fueron utilizado para ocultar los vehículos secuestrados, motocicletas robadas y centro de abastecimiento de armas artesanales, así como “cocteles molotov”[1], que se producían en dichas instalaciones.

De dichas instalaciones salían por las noches grupos de delincuentes a asaltar, robar a habitantes de los barrios vecinos, a robar vehículos, asaltando a sus pasajeros, a atemorizar a los ciudadanos que circulaban por los alrededores.

Dos meses después y ante el inminente asalto de la caravana de la libertad[2], los valientes pacíficos abandonaron la UNAN, llevándose lo que pudieron y destruyendo los que les era imposible, de esa manera, cuando las autoridades de esa casa de estudios entraron se encontraron que no había ninguna computadora personal, los laboratorios de informática fueron saqueados, llevándose los discos duros y tarjetas de las computadoras, el cajero del banco que daba servicio a los alumnos fue destruido y saqueado, desapareciendo el dinero, de la misma manera que desapareció el dinero de las cajas de tesorería, a esta fecha no se encuentran tres vehículos de la institución, 15 días después de que abandonaron las instalaciones inexplicablemente un microbús propiedad de la misma, apareció en la catedral de Managua, 90 puertas de las oficinas de la administración y de las oficinas de las autoridades fueron destruidas con evidentes señales de violencia, equipos de laboratorios carísimos desaparecieron y una colección de materiales, que significaban la historia del Centro de Investigaciones Geológicas desapareció y algunas piezas han sido encontradas e identificadas en los alrededores del mismo, eso no tienen ningún valor económico solamente académico.


Todo ello sin mencionar pupitres, pizarras, baños sistema eléctrico y sistema de agua, todos los bares que no son propiedad de la institución fueron saqueados y los alimentos, bebidas y otros fueron robados, ocasionando fuertes daños económicos a personas humildes que vivían de ello como única fuente de trabajo.

Después de un exhaustivo recuento y valoración de daños y de una rigurosa identificación se logró determinar que en dichos locales había unos pocos estudiantes, el resto, la mayoría, eran delincuentes y los responsables de la destrucción de las instalaciones y el daño a los 40,000 estudiantes de esa casa de estudios, deberán ser sancionados por la institución, al margen de los que la policía y la fiscalía determinen para deslindar las responsabilidades penales de cada uno.


De manera extraña un alto representante de la Conferencia Episcopal se pronunció en contra de tal medida, igual que lo han hecho algunos medios de comunicación dejando en evidencia su complicidad con la destrucción con la UNAN Managua, el centro de estudios universitario de los pobres de Nicaragua, llama la atención que a las empresas de educación universitaria como la Universidad Centroamericana (UCA), la Universidad Americana (UAM), La Universidad Católica (UNICA) y otras privadas no les paso absolutamente nada, quedando intactas y en capacidad de abrir a lo inmediato sus instalaciones y continuar con el interrumpido año escolar.

Pero estamos en Nicaragua, donde el corcho se va al fondo y el plomo flota, a los destructores de la propiedad del Estado se les llama luchadores pacíficos cuando en la cruda realidad son delincuentes, terroristas y vende patria, a los detenidos se les llama “secuestrados” y ahora a los delincuentes son reos políticos.