La Prensa, un partido de papel

Submitted bytortilla onVie, 28/09/2018 - 20:15

Moisés Absalón Pastora, Detalles del Momento, 28 de septiembre 2018

La utópica república que Pedro Joaquín Chamorro quiso hacer del diario La Prensa sorprendió uno de estos días anunciando que su página web comenzaría a cobrar a sus visitantes, mientras, los voceadores en las calles se asolean todo el día para poder vender uno que otro ejemplar de un periódico famélico de siete pesos que, a través de unas cuantas bisagras, además ensangrentadas, trata de vender que el odio es periodismo.     

La realidad económica de La Prensa, precedida por la barrida de decenas de empleados en los últimos tres meses, el visible adelgazamiento del medio físico, reducido a doce páginas, la inexistente pauta publicitaria, su limitadísimo tiraje, solo nos dice y con mucha claridad, que el medio está pagando las consecuencias de haber decidido dejar de ser un periódico para convertirse en un partido de papel.

La Prensa no dice la verdad, sino que impone su verdad. Políticamente no hay distancias ni fronteras entre su editorial, las opiniones de sus colaboradores y su línea noticiosa. Desde 1990 éste país ha querido conducirse a la democracia plena y efectiva y aunque con pasos largos y cortos lo ha logrado, La Prensa, siempre fue el lastre que impidió ir más rápido y lo fue desde el gobierno de Doña Violeta, a la que quisieron desaparecer como socia, siendo ella nada más y nada menos que la viuda de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal;  pasó en el de Arnoldo Alemán disparando con el calibre de los cañones de Navarone porque les comenzaron a cobrar impuestos; siguieron con el de Enrique Bolaños con el que se coludieron para destruir al liberalismo bajo las órdenes de Paul Triveli y ahora contra un Daniel Ortega distinto al de los ochenta, sigue depredando las esperanzas de todo un pueblo estimulando ahora el terrorismo a través de sus editorialistas y sus editores.

La Prensa está en contra de todo lo que se oponga a lo que ella dicta desde la estructura del partido de papel que ha sido y desde ese sitial pretende intimidar, quiere mostrar su músculo, quiere evidenciar que es capaz de erosionar, hacer daño y poner a temblar al poder constituido, llámese como se llame, y por eso infunden miedo a quienes no quisieran aparecer expuestos en sus páginas como delincuentes.

La Prensa está en ruta a la bancarrota porque en su afán de estar a favor de los que están en contra y en contra de los que están a favor, desde su nicho como juez de conciencia de lo que sucede en el país, quiere llevar a un estado de postración total a Nicaragua y a los que la queremos ver renacida y dispuesta a luchar por salir adelante y eso les ha valido su derrumbe.

Uno se pregunta porque en nuestro país existe una “oposición” como la que tenemos hoy, porque tantos partidos y movimientos que se pelean y se dicen entre sí cualquier peste con tal de pintarse como “la auténtica oposición”. Porqué tantos “lideres” que se auto llaman democráticos y son incapaces de tolerarse, de verse en una recepción y saludarse con franqueza, sino que cuando se dan la mano en público es para que las personas alrededor crean que ellos también son gentes, pero más tarde en sus reuniones comentan que se tragaron un sapo al saludar al zutano o al perencejo. Estas preguntas no están vacías, tienen respuestas y están en la carretera norte desde donde editorialmente les escriben qué o no hacer y si se salen del guion les va mal.

El diario La Prensa, que puede ser de cualquiera menos de los nicaragüenses, como pretende su slogan, animó a quienes fueron a Washington a poner quejas y a su regreso les puso medallas por esa “HEROICIDAD Y VALENTÍA” de ir al imperio a fundamentar la Nica-Act y para mostrarlas publicaron las fotos de quienes son efectivamente traidores y regala patria al aparecer abrazados, sonrientes y felices con aquellos que hoy nos rostizan a fuego lento porque no hacemos sus caprichos ni copiamos el modelo nada paradigmático de una democracia que es la policía del mundo, que bombardea e invade al mundo, que pone y quita gobiernos para quedarse con el petróleo del mundo y que vive en la actualidad la peor crisis de su propio sistema político por lo que tiene en expectativa al mundo porque el imperio tiene en la Casa Blanca a un loco capas de cualquier cosa.

Este país aborrece y no quiere saber nada de una “oposición” mediocre que se muerde entre sí hasta su aniquilación y que más de una década después de haber perdido el poder sigue campante como el Johnny Walker decidida a matarse, a mantenerse dividida, a proyectarse como payasos de caricaturas que no son capaces de hacer una sola propuesta por el bien de Nicaragua; Este país quiere paz, aborrece la guerra, quiere empleos, quiere salir adelante con esos nicaragüenses que realmente la tratan como la madre que es y con ellos y sus esperanzas corregir lo que está mal pero con el propósito de nunca más ir hacia el pasado donde todo se resolvía a balazos sino que a través de la reconciliación efectiva, de la inteligencia y de la sensatez deponer actitudes, ser responsables y entender que la nación es de todos y no es de nadie y que a ella nos debemos.

Lamentablemente esa visión racional no está en los cálculos ni del pensamiento editorial de La Prensa ni en sus escribanos porque si estuviera no atravesara la crisis económica que la ahoga porque lo de fondo no es necesariamente la publicidad sino el odio que han vertido, la campaña sostenida por desequilibrar mentalmente a toda la sociedad.

A mí me han comentado reconocidos empresarios que antes pautaban publicitariamente en el diario decir que no lo hacen porque La Prensa es un cuartel de operaciones abiertamente terrorista que en vez de promover el desarrollo está demoliendo lo que con mucho esfuerzo se ha hecho y que está en una línea directa que niega lo que debe ser el periodismo serio y responsable.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA