¿Y la democracia?

Submitted bytortilla onLun, 28/01/2019 - 16:54

Moisés Absalón Pastora, 28 de enero 2019

Los últimos días son para Latinoamérica de profundo dolor donde sentimientos y actitudes tristes y dolorosas, por encima de toda legalidad jurídica y moral, tratan de decidir por un pueblo al que están llevando a desenlaces apocalípticos.

Venezuela hoy es el tema y centro del mundo. Países que no tienen nada que perder han metido su cuchara, influenciados por el arrogante imperio norteamericano, para echar gasolina a la hoguera; Organismos hemisféricos como la O.E.A tratan de poner, como igual las Naciones Unidas, de rodillas al gobierno constitucional que preside Nicolas Maduro para reconocer a un conejo que saltó del sombrero de Donald Trump y que se auto nombró y juramentó como encargado interino de los asuntos de ese país que nadando en petróleo ha sido condenado a la miseria que vive por cobardes que se lo quieren robar como igual hicieron en otra naciones sobre las que cayeron como “salvadores” y terminaron saqueando y como si fuera poco dejándolas peor de como originalmente las habían encontrado.

Nicolas Maduro puede ser o no para el mundo santo de su devoción, en Venezuela evidentemente hay una mitad que lo quiere y otra que no porque si algo está visible es que la cuna del Libertador Simón Bolívar es un país partido en mitades iguales si a las multitudinarias marchas de los unos y los otros nos atenemos, pero en esa nación el chavismo, guste o no, está en el poder gracias al instrumento electoral de su democracia a través del cual ha ganado en 23 ocasiones y ha perdido 2. Curiosamente la oposición al chavismo, que cuando decidió participar siempre fue dividida y cuando no fue decidió llamar a la abstención y solo reconoció como válidas esas mismas elecciones cuando ganó, a pesar de que el sistema siempre fue el mismo.

Es doloroso lo que le pasa a Venezuela porque desde ella la democracia, tal como el mundo moderno la conoció desde los postulados de la revolución francesa se terminó porque el rector del mundo, el policía del mundo, el interventor del mundo, el invasor del mundo, el más grande violador de los derechos humanos del mundo, el más perverso y deshumanizado imperio del mundo, Estados Unidos, así lo decidió.

Hay una gran discusión en el planeta entre naciones que saben lo que viene si se permite que Donald Trump consume este acto criminal y entre aquellas que arrastradas en su servilismo toman el puñal que el inquilino de la Casa Blanca les puso en sus manos para enterrarlo contra Venezuela a pesar del rechazo de sus propios pueblos que tarde o temprano sabrán volver por la dignidad latinoamericana que jamás aceptó ser el traspatio de Estados Unidos y toda su decadente, falsa e inmoral democracia.

Debo reconocer que el gobierno constitucional de Nicolas Maduro está contra la pared, aunque lo asista la razón, aunque su carta magna lo avale, aunque la mitad de su pueblo esté con él, que es un gran capital si tomamos en cuenta toda la campaña sucia que se le ha lanzado, a pesar de estar en dominio de sus fuerzas armadas, a pesar de que los peleles del imperio fracasaron en su intento tanto en la O.E.A, como en las Naciones Unidas, a pesar de que la mayoría de los países del mundo lo reconocen, a pesar de que el mismo Papa desde Panamá expresó que nadie debe intervenir en Venezuela y que su crisis debe tener una salida pacífica y negociada.

Nicolas Maduro desde el punto de vista de la legitimidad interna y del derecho internacional, está sobre protegido, pero hay alguien perverso y diabólico que no lo ve así y para tratar de hacer comprender lo que pasa en Venezuela transcribo la filosofía básica y elemental de un colombiano que con una inmensa sabiduría y los ojos humedecidos por la indignación explicaba:

Imagínese lo siguiente; Usted tiene un sueldo, usted tiene un salario, pero vive por allá en un pueblo apartado donde hay poquitas tiendas, y resulta que allá en ese pueblo hay un bandido que a usted no lo quiere y ese bandido, y ese delincuente y ese criminal, dio la orden a esas poquitas tiendas que a usted no le vendan una libra de arroz, que no le vendan verduritas, no le vendan carne, no le vendan nada.

Usted tiene para comprar, pero está prohibido que a usted le vendan: Si alguna tienda le recibe a usted plata se mete en problemas con ese bandido, con ese criminal, con ese derramador de sangre. Bajo esa amenaza de que si le venden a usted se meten en problemas pues obviamente las tienditas no le venden.

Así las cosas, los dueños y los propietarios optan por no venderle y es una idea para que tengamos claro de lo que ocurre con Venezuela. Venezuela consigna el dinero, Venezuela envía el recurso, pero hay un país que no le gusta, odia la autonomía de los pueblos, siguen encarnizando con Latinoamérica como si no hubiera sido suficiente con los millones de campesinos, con los millones de nuestros negros, con los millones de nuestros indígenas, que nos asesinaron durante siglos, para llevarse todo lo que se llevaron y aun así esta tierra sigue siendo rica y aun así ellos quieren seguir ahí pegados en la teta.

Estas cosas no las van a contar en RCN o Caracol, por el contrario, ellos quieren que usted tenga una idea equivocada de lo que ocurre en Venezuela y nos venden la idea de que Maduro es un tal por cual y uno escucha a la gente en la calle ese Maduro es un HP, ese Maduro es lo otro. Porque ese es el papel de los medios de comunicación y su usted sigue pegados a ellos en la vida usted sabrá que es lo que realmente pasa en su tierra y en resto del mundo.

Hoy aquí muchos odian a Maduro, pero no entienden que le pasó igual a ese padre de familia que intentó comprar en la tiendita y no pudo porque hay un criminal que prohibió la venta para él y obviamente su familia va a pasar hambre, su familia va a pasar necesidades. Es culpa del papá, el papá sale con su platita a comprar al mercado, , , averigüe temas de bloqueo económico, ahí está el internet, porque el internet no solo sirve para que nos manden pornografía, por WhatsApp, para que nos manden memes, para que nos manden estupideces, , , utilicemos esa herramienta para tener información de lo que ocurre en nuestra sociedad y no nos sigan metiendo el dedo en la boca y que no terminemos odiando al inocente y haciéndonos del lado del verdugo.

Ustedes saben cuáles fueron las armas químicas que encontró Estados Unidos en Irak a la que le declaró la guerra e hizo una masacre el hijo de su madre, , , ni una, pero vendió a ese país como terrorista y que tenía no sé cuántas armas que iban a acabar con el mundo, según Estadios Unidos. Ahhhh, pero ese país tenía petróleo, tenía riquezas.

¿Qué tiene Venezuela? Tiene una de las reservas más grandes del mundo en oro y ya no digamos en petróleo.

Hasta aquí traigo la visión de alguien que nos describe un escenario que aquí también en Nicaragua se nos quiere construir y no porque tengamos petróleo, por lo menos hasta ahora, sino porque tenemos agua en cantidades navegables, que en unos años su galón será más caro que la gasolina, pero además tenemos recursos naturales y como somos también un pésimo ejemplo, por ser un país, que en toda su historia alcanzó su mejor crecimiento, progreso y desarrollo desde la izquierda, entonces el mismo perverso, el mismo criminal, el mismo genocida, que quiere hundir a Venezuela, nos quiere hundir también a nosotros.

En nuestro país cada vez que el hombre malo quiso meterse salió trasquilado y le pasó a sus filibusteros, a sus interventores y a sus invasores y eso el criminal y loco de la Casa Blanca no lo va a perdonar, ni nosotros tampoco a olvidar.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.