
Se rinde homenaje a la obra de Darío y de Sandino en Berlín
Se rinde honor y gloria a Darío y a Sandino en su plenitud creciente. Su obra y quehacer continúan diseminándose en la conciencia y en el alma de todos nuestros pueblos.
Con la reflexión literaria “De Darío a Sandino” se conmemoró el Paso a la Inmortalidad de nuestro poeta universal y del General de Hombres y Mujeres Libres. El evento organizado por nuestra Misión Diplomática en Berlín contó con la participación de profesores y estudiantes del idioma español de la Volkshochschule-Berlín.

En opinión de la Embajadora de Nicaragua Cra. Karla Beteta “ambos pilares de la identidad nicaragüense supieron vivir, sumar y trasladar sus experiencias en un entorno global”. Durante el acto la diplomática nicaragüense se detuvo en el análisis de las coincidencias en el pensamiento, temas y visión profética de ambos héroes nacionales de Nicaragua, que en ningún momento renunciaron a la eternidad. También se dio lectura a algunos de los poemas de Darío contenidos en el libro: "Lírica Moderna Nicaragüense”, impreso y editado en idioma alemán en los años 80 por la editorial RECLAM de la ciudad de Leipzig, como símbolo de la solidaridad con la Revolución Sandinista.
Al finalizar el público pudo degustar el delicioso Café Sandino Orgánico de Nicaragua.
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Palabras de la Embajadora de Nicaragua, Cra. Karla
En nombre del Pueblo de Nicaragua y del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, celebramos hoy en Berlín el paso a la Inmortalidad de dos grandes héroes: nuestro Poeta Universal Rubén Darío, acaecido el 06 de febrero de 1916 y el General de Hombres y Mujeres Libres Augusto César Sandino, acontecido el 21 de febrero de 1934.
Hermanos (a) alemanes, europeos e hispanoamericanos, el pensamiento literario y filosófico, la prosa y la poesía, el pensamiento y las ideas políticas, cuando trascienden las fronteras, transforman la sociedad y el orden mundial de las cosas. Cuando rompen paradigmas, enriquecen los idiomas, provocan revoluciones o cabalgan por el mundo. Son aportes nacionales que pasan a ser patrimonios universales de la humanidad - como El quijote de la Mancha, con sus sueños cervantinos, sus sornas, sátiras y locuras, que nos avivan las esperanzas por hacer posible lo imposible.
Igualmente, el ritmo y la métrica dariana transformaron la métrica tradicional y puso música, color y calor a la poesía, alegrando las flores, enalteciendo la naturaleza, desnudando y desgarrando el cuerpo hasta encontrar el alma para despertar la conciencia y unir en el tiempo el pensamiento en otros hombres: el de la prosa y el verso revolucionario. Tal es caso del General Sandino, - el guerrillero que dentro del fragor de la guerra - no escatimó esfuerzo para inculcar en Nicaragua y más allá de las fronteras su pensamiento doctrinario y filosófico, para escribir con calidad literaria y cristalina, sus cartas de amor, sus partes de guerra, sus principios éticos, sus compromisos vitales y hasta sus consignas instigadoras para iluminar el camino hacia la libertad de los oprimidos del mundo.
Dos hombres, dos historias, dos estrellas soñadoras y candentes que ni la muerte pudo apagar en las alturas, ni borrar de nuestras mentes. Es por eso, que me atrevo humildemente a profundizar más allá de los aportes literarios invaluables de Darío y de la gesta indiscutiblemente heroica de Sandino, señalando sólo algunas de las coincidencias en el pensamiento, temas y visión profética de ambos símbolos de las ínclitas razas ubérrimas de nuestra sangre hispana y fecunda y de los hijos del barro, descendientes del gran Caupolicán.
Si bien Darío y Sandino pertenecieron a diferentes generaciones, sus vidas se entrelazaron por un período de 21 años entre 1895 y 1916, dentro del cual se dan dos hechos históricos acaecidos en 1912 que impactan en la humanidad y conciencia de ambas celebridades: el asesinato atroz de Benjamín Zeledón y la primera intervención norteamericana en Nicaragua. Estos dos hechos moldean el pensamiento anti imperialista tanto en la visión política sin dejar de ser literaria del poeta, como la del héroe de Niquinohomo, cuya indignación inspira el desarrollo de novedosas técnicas militares y el torrente doctrinario de su pensamiento político.
Darío poeta, aprovecha la palabra para calar en las mentes los fundamentos de una nueva actitud, de una nueva manera de vivir o de vivir con dignidad y dice: “En nosotros, la vida vierte fuerza y calor. ¡Vamos al reino de la Muerte por el camino del Amor!”
Con estos versos el bardo nos apunta: Despertemos, no estamos muertos, no estamos frío, tenemos el poder y la energía, que nos da la vida para encontrar la ruta del amor, aunque encontremos la muerte.
Por su parte la propuesta de Sandino reafirma el pensamiento de Darío expresando: “Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte…”; “El amor a mi patria lo he puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes.”
En ese diálogo, nacido de la historia, Rubén -sobre la grandeza interior que todo hombre orgulloso de su sangre y de sus raíces asidas a la tierra natal- cavila:
“Si pequeña es la patria, uno grande la sueña”. La música y métrica dariana nos enseñaron, que en la búsqueda de nuestras ilusiones, de nuestros deseos y de nuestras esperanzas, no hay patria pequeña. Y nos aconseja a no perder la serenidad, la fe ni la fortaleza, pues: “La virtud está en ser tranquilo y fuerte; con el fuego interior todo se abrasa.” Reitera además que vayamos siempre más allá, que podemos “Ir al sol por la escala luminosa de un rayo...”
¿A cuál sol?... al SOL DE LA LIBERTAD que habla Sandino, al sol que brille en nuestra frente, que ilumine nuestros rostros dignos y orgullosos.
Rubén Darío es símbolo y gran referente literario de la historia, pero también aporta y defiende al ser humano con principios y criterios nobles, sanos y firmes, cuando expresa: “Ser sincero es ser potente - de desnuda que está - brilla la estrella.” Es decir, cuida tu imagen sin hipocresía, el ser honesto, espontáneo y sencillo, te hará más fuerte y brillarás con luz propia.
Y continúa: “Ama tu ritmo y ritma tus acciones; bajo su ley, así como tus versos”. Lo cual implica, medir tus pasos, llevar tus tiempos y armonizar tus hechos coherentemente con lo que piensas. Después subraya refiriéndose a cada uno de nosotros: “eres un universo de universos, y tu alma, una fuente de canciones.” Lo que infiere, que somos individuos viviendo en sociedad y que tu esencia debe ser una fuente de inspiraciones para los demás.
Quiero finalizar la última coincidencia hermosa y enérgicamente reflejadas por Darío y Sandino. Escribe Sandino: “Este movimiento es nacional y antiimperialista. Mantenemos la bandera de libertad para Nicaragua y para toda Hispanoamérica.”; “De esta manera sangrienta, han sido una vez más castigados los asesinos extraños y los patricidas que durante tanto tiempo han humillado la soberanía de mi amada Nicaragua.”
Esta definición y este parte de guerra de Sandino, no es más que el cumplimiento de la visión profética de Rubén Darío que se aprecia en el síncope del poderoso poema “Oda a Roosevelt”: Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor de la América ingenua que tiene sangre indígena, que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
A la vez nos indica quiénes somos: Mas la América nuestra, la América del gran Moctezuma, del Inca, esa América que tiembla de huracanes y que vive de Amor, hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive. Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
Viva Ruben Darío! Viva el General Sandino!"

