"La Mujer es lo más grande que tenemos, y les digo: ¡A cumplir con nuestro Deber, y a ocupar los lugares que nos corresponden!"

Submitted bytortilla onDom, 10/03/2019 - 10:38

Entrevistas a las Compañeras, Blanquita Segovia Sandino Aráuz y la Diputada Gladys Báez con el Periodista Alberto Mora

Revista En Vivo, Canal 4

8 de Marzo del 2019


Periodista Alberto Mora

Nos es grato conversar con Doña Blanquita Segovia Sandino Aráuz, hija de nuestro General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino y de Doña Blanquita Arauz, Heroína Nacional.

Doña Blanquita, gracias por atendernos y permitirnos esta entrevista. Quisiéramos, en ocasión del Día Internacional de la Mujer el 8 de Marzo, hablar un poco del papel que jugó la Mujer en la Lucha del General Sandino su padre, y considerando el papel que también jugó su madre, Blanquita Arauz, Heroína Nacional, acompañando al General Sandino.

¿Cuál es su reflexión sobre ese involucramiento de la Mujer, a través de su mamá, en la Lucha de Sandino?

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

El Día Internacional de la Mujer es un Día muy importante porque es un Día en que se reconoce la Lucha de las Mujeres; porque la Mujer como Madre es lo más grande que hay, luego como Heroínas, que son combatientes, luchadoras, y las Trabajadoras del Pueblo.

Toda Mujer tiene su papel importante en la Vida, y ya que se reconoce internacionalmente es una satisfacción para nosotras, ya no tanto Orgullo, sino satisfacción, porque nunca se nos tomaba en cuenta.

Nosotros éramos unas personas que se utilizaban, y eso era todo, la Mujer no tenía ninguna importancia, pero desde que se ha creado ese Día han venido cambios importantes para todas nosotras. Y nosotras las nicaragüenses nos sentimos, yo pues, y creo que, como me siento yo se sienten todas mis Compañeras Mujeres, que ya estamos en una época en que se nos trata con mucho respeto, con consideración y con igualdad para con el Hombre, que eso no era así.

Yo que vengo de allá, que soy una persona muy mayor, sé la Vida que se nos daba a nosotras... ¡No valíamos nada! Éramos la compañera del hombre, pero si el hombre quería tratarnos mal, nos trataba, y nadie nos defendía. Ahora no. Ahora tenemos voz y mando.

Ahora nuestra Jefa como la Chayito, disculpe que diga Chayito porque yo así le digo, la quiero mucho; la Chayito es una Mujer valiosísima, inteligente, ha demostrado con hechos que quiere a su Pueblo, que ayuda a las Mujeres, yo misma veo la satisfacción que tienen las Campesinas cuando he tenido oportunidad de andar por el campo...

¡Qué felices están con esas ayudas que se les dan! Es una maravilla y eso hay que agradecérselo a ella como Dirigente, y a todas las demás que ayudan para que todas esas cosas se realicen.

Periodista Alberto Mora

El papel de su mamá Blanquita Aráuz, junto a su papá el General Sandino, fue una Compañera que colaboró, contribuyó, y fue parte también de la lucha en los papeles que pudo cumplir, ¿no?

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

Mi mamá pertenecía, por ser hija de Pablo de Jesús Aráuz, Liberal, del Departamento de Jinotega; mi abuelito era el que recibía al General Zelaya con discursos que él mismo hacía, como representando al Departamento de Jinotega. Yo misma guardo uno de sus discursos.

Ya mi madre, como Liberal, traía esa vocación de ser colaboradora, ya con mi papá se desempeñó como su esposa, su ayudante, y fue una gran compañera para él, porque todos sus documentos, sus cartas, todo, ella era su Secretaria Personal. Tenían otros Secretarios que ya eran para el extranjero y eso, pero quien lo ayudaba directamente a él era mi mamá, sabía escribir en máquina y eso era una gran ayuda para él.

Fue una mujer inteligente ya que tenía sentimientos patrióticos por pertenecer a una Familia Liberal, y combatiente. Porque mi papá empieza su lucha cuando recoge a los que quisieron seguirlo después de la Guerra Constitucional, y de esa Guerra Constitucional venía ella como Telegrafista. Así es que, los dos ellos empezaron juntos en la lucha.
Periodista Alberto Mora

Doña Blanquita, a propósito y usted adelantaba un poco el papel de la Compañera  Rosario Murillo, nuestra Vicepresidenta, también hay otras Mujeres en otras posiciones importantes en la Vida Nacional, es decir, Magistradas, Jueces, Diputadas... ¿Qué piensa, el papel de la Mujer ha avanzado mucho en Nicaragua?

Palabras de Blanquita Sandino Arauz

Bastante. Son Mujeres importantísimas, son valiosísimas, no le digo nombres porque son muchas y no se puede ir nombre por nombre, pero todas son muy importantes. Las que representan, pues, al Gobierno, son Mujeres valiosas que luchan y hacen todo lo que está a su alcance, porque no siempre se tiene todo resuelto, hay que ir luchando y consiguiendo las cosas, y ellas lo hacen. Yo, la verdad, me siento orgullosa de ser una Mujer nicaragüense, por ellas.

Periodista Alberto Mora

Doña Blanquita, hay una serie de Programas que han sido diseñados para las Mujeres, para las Mujeres Urbanas y las Mujeres Rurales; es decir, hay Programas como Usura Cero que se les brinda a las Mujeres préstamos para que trabajen en el Campo; también está el Bono Productivo que igualmente significó la entrega de Bienes a la Familias, pero a la Mujer, gla vaca, los chanchitos, la gallina. ¿Qué piensa de esa decisión del Gobierno de entregárselos a la Mujer?

Palabras de Blanquita Sandino Arauz

Eso es muy importante, y eso para la Mujer es una honra, porque antes, perdonando lo presente, pero el hombre era el que hacía todo, él representaba, y la Mujer criando hijos y pasando trabajo en su casa era todo. Yo fui una de ellas.

Es cierto que yo trabajé como Telegrafista, pero ya eso es porque lo traía yo por herencia de ser Telegrafista y de trabajar sola. Pero la Mujer siempre estuvo sometida al Hombre, muchas veces eran Mujeres preparadas y no les daban permiso de trabajar, de salir a la calle a trabajar. ¡No les daban permiso!

Yo sí fui libre en ese particular, porque como desde los 7 años fui Telegrafista y la tía que me enseñó el Telégrafo y que vivía con ella, más bien ella salía y todo y me dejaba de responsable a mí, de niña. Pero eso era ya por deseo personal.

Yo me rocé en mi niñez con Jueces, Alcaldes, Comandantes de la época de Somoza. Yo les ayudé a muchísimos a redactar mensajes políticos hasta para el mismo Somoza, porque muchas veces en el Pasado, como a cualquiera que ya fuera Político, que estuviera de acuerdo con el Gobierno lo ponían de Alcalde, y era un analfabeto, no sabían ni firmar. Y yo tuve muchos de esos casos, yo misma les redactaba los mensajes, yo les explicaba los telegramas, claro que por mi deber de Telegrafista, no porque yo lo quisiera, porque no eran de mi gente, pero tenía que hacerlo y ayudé muchísimo en ese particular.

Era un problema cultural, por ignorancia de algunas Autoridades que no sabían cómo resolver... Ay, mire, me pasa esto, decían. Hasta en los cumpleaños de Somoza, parece mentira, yo les hice los telegramas de felicitación, lo menos que él supo en su Vida, porque su Alcalde era analfabeto, solo medio firmaban, entonces yo se los hacía, ¡y ellos quedaban encantados con los telegramas que les hacía yo!

Y lo mío era casi por naturaleza, porque mi Abuelito Pablo de Jesús Aráuz era un hombre muy inteligente, él era pendolista, o sea, de distinto tipo de escritura que sabía, músico, poeta, era un señor bien preparado. En la época del General Estrada era el que lo recibía cuando llegaba al Departamento de Jinotega y le hacía los discursos. Por su inteligencia lo llevaban, no porque era una personalidad, pero era muy inteligente y de ahí veníamos nosotros heredando un poquito de su inteligencia, y ayudábamos a los demás, aunque fuera para otra persona que nos dolía, pero como era Telegrafista, no era ni nombrada, la nombrada era mi mamita Lucila, mi tía, pero la que trabajaba era yo, desde los 7 años.

Periodista Alberto Mora

Doña Blanquita, también Nicaragua ha merecido reconocimientos internacionales acerca de la Equidad de Género en el sentido de la participación de la Mujer en los espacios públicos, lo que referíamos antes, es decir, estamos entre los primeros Países que tienen 50 y 50 o más de Mujeres participando.

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

Sí, eso es un orgullo para nosotros. Pero es que en realidad nosotros mismos tenemos que reconocer que hemos tenido Mujeres valientísimas. Unas tal vez están en el anonimato, pero en Nicaragua las Mujeres se han destacado en todos los sentidos, como Militares, Madres, Esposas, ¡hasta Poetisas hay! ¡Sí hay de todo, tenemos de todo!

Debemos sentirnos orgullosos... Yo me siento orgullosa de mis Compañeras. Creo que la más humilde y la más sencilla soy yo, sinceramente, porque mi carácter no me lo ha permitido, pero en realidad es un Orgullo la Mujer nicaragüense. Yo me siento orgullosa.

Periodista Alberto Mora

¿Usted cree, Doña Blanquita, que en todos estos Programas que van dirigidos a la Mujer y todo lo que se ha transformado en el País, está también reflejada la Lucha del General Sandino?

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

Bueno, creo que se ha hecho bastante. Él hubiera querido más y nosotros todos quisiéramos más, pero hay que ir poco a poco, y los Compañeros han hecho muchísimo, es la verdad.

Y le voy a decir una cosa, no es porque sea mi sobrina, pero yo me siento orgullosa de la Chayito, o sea, Rosario para que me entiendan, ¿no? La Chayito es una gran Mujer... ¡inteligentísima! Es el brazo derecho de Daniel, en todos los sentidos. Yo me siento orgullosa de ella que es mi prima, porque su madre y mi padre eran hermanos, porque ella cómo ha resuelto.

Yo que a veces voy a dar mis vueltecitas por el Campo, qué felices se sienten las pobres Campesinas. He visto aquellas cerdas con aquellos animalitos, aquella Mujer con qué alegría ordeña aquella vaca, ¡y no tenía nada en su Vida! Ahora son felices.

Mejor dicho, para la Mujer del Campo ella es la adoración, porque me dicen: Ay, es que fíjese que la Primera Dama, le dicen ellas en su sencillez, viera, nos regaló esto. Entonces digo yo: Si supieran que la Primera Dama es mi prima-hermana. Pero me siento orgullosa también, ya que uno no ha podido ni pudo hacer nada porque mi situación era más difícil, eran otros Tiempos, horribles, más bien uno tenía que salvar la Vida.

Además, yo me fui para Cuba, allá trabajé como cualquier otro operador en el Ministerio de Comunicaciones. Fue bastante duro y difícil. Me adapté porque fui curiosa y había aprendido el Internacional por travesura mía, y con eso trabajé en Cuba en el Ministerio de Comunicaciones, que no es como agarrar un aparatito de Morse aquí en Nicaragua y “tiritití, tiritití”, en aquel tiempo, a estar entre cientos de Operadores allí.

Pero como yo había estudiado Mecanografía donde las monjas, me sirvió muchísimo, porque entonces solo me fijé en los cambios. Me dijeron: Mientras usted va a transmitir en Morse unos 50 telegramas, ahí como Mecanógrafa va a transmitir un montón; y me pasaron al Teletipo. Nunca en mi Vida lo había visto pero me adapté inmediatamente, como era Mecanógrafa ahí nomás me adapté y ya trabajé como Teletipista. Ahí me desempeñé bien.

Periodista Alberto Mora

¿Qué Mensaje le enviaría a la Mujer, en el Día Internacional de la misma?

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

Que hay que seguir luchando porque cada día ocupemos un lugar más importante como el que verdaderamente nos corresponde. Porque las Mujeres no somos brutas, somos inteligentes y estamos ya a la par del Hombre en muchas cosas, pero podemos ser más, ¿por qué no? Si el lugar que tenemos nosotros en la Vida, de Madres, nunca nos van a tener superioridad los Hombres. Son Padres sí, y yo los reconozco y los admiro, pero una Madre, una Madre le da la Vida a sus hijos. Para mí la Mujer es lo más grande que tenemos, y les digo: ¡A cumplir con nuestro Deber, y a ocupar los lugares que nos corresponden!
Periodista Alberto Mora

Muchas gracias, Doña Blanquita, fue un placer que nos permitiera conversar con usted.

Palabras de Blanquita Sandino Aráuz

Un Saludo para todas ellas, y para la Chayito un abrazo, que la quiero mucho.

Periodista Alberto Mora

Muchas gracias a usted.

También nos complace conversar esta mañana con la Compañera Gladys Báez, Directiva de la Asamblea Nacional, Diputada del Frente Sandinista y con una larga trayectoria en las filas del Sandinismo. Gracias, Compañera Báez, por permitirnos hablar con nosotros en ocasión justamente del Mes de la Mujer, considerando el 8 de Marzo como el Día Internacional de la misma.

Queríamos hablar un poco de sus luchas, de la participación de la Mujer en el Frente Sandinista, y esto nos motiva a hacerle la primera pregunta: ¿Cómo se vincula usted al Frente Sandinista en qué momento, y en qué año?

Palabras de Diputada Gladys Báez

En primer lugar quiero decirte que, hablar de uno es lo más difícil, para comenzar. Si acepté esta entrevista es porque pienso que las nuevas generaciones tienen que conocer lo que cuesta la Lucha y que uno tiene la obligación de transmitirlo aunque no quiera.

En cuanto a tu pregunta, quiero decirte que yo comencé mi vida política en el Sindicato de Oficios Varios, en Juigalpa, Chontales, vinculado al Partido Socialista Nicaragüense. Posteriormente en 1963 se da el Congreso Mundial de Mujeres, y el Partido me manda a ese Congreso a representar a la Mujer nicaragüense.

Entonces, por supuesto que llegué tarde al Congreso, me integré, pero los Estudiantes nicaragüenses estaban pendientes de quién llegaba por Nicaragua y en cuanto tuvieron la primera oportunidad se me acercaron y me preguntaron: ¿Vos sos de Nicaragua? ¿Vos sos nicaragüense? Sí, les dije. Pero a vos no te conocemos. Porque yo era una soberana desconocida.

Resultado : Oscar Turcios no llegó en el bloque, llegó en la noche al hotel, y entonces todas las noches... (dicen que Oscar no tenía paciencia, pero conmigo tuvo una enorme y soberana paciencia, seguramente porque no quería que en la entrevista yo metiera la pata e hiciera quedar mal a Nicaragua) comenzó a hablarme de las diferentes Luchas y de la Lucha del Frente Sandinista.

Entonces el resultado es que yo tenía una versión diferente a lo que era el Frente Sandinista; pero como era una cosa nueva, más amplia, yo comencé a ponerle atención, a oírle, y a contradecirle las loqueras mías también. Es así cómo me fui acostumbrando que cuando llegó un momento que él no apareció ya me hacía falta, porque ya tenía yo mi listita de las cosas que le iba a preguntar; porque prácticamente mi mayor escuela ha sido la vivencia y la conversación con los que más saben.

Entonces después del Congreso, yo no me había salido del Partido pero ya estaba la gente del Frente esperando que yo viniera, y es así como continúo en esa situación hasta llegar al momento que me solicitan que si yo estoy dispuesta a seguir participando, que yo ya estaba participando. Y le digo: ¿Desde cuándo? Entonces me dicen: Sí, pero queremos saber.

Yo les dije: Déjenme pensarlo primero; porque cuando ya regresé no era Oscar, ya era Oscar Danilo Rosales, eran otros Compañeros, entonces le digo: Bueno, déjenme ir a Juigalpa, porque me había quedado en Managua; para ser la mejor hija y la mejor madre, yo tenía dos hijos. El resultado fue que efectivamente me dijeron que sí, y eso fue lo que hice, fui y traté hasta lo imposible de hacer eso, que le quedara en la mente a mi mamá de su mejor hija, porque yo era la única hija por parte de madre, y a mis hijos la mejor madre, la más fina, la más amorosa, y hablé con ellos lo más que pude.

Cuando regresé ya me tenían tareas propias, y me integré a hacer las tareas que me señalaba la integración al Frente Sandinista.

Periodista Alberto Mora

¿Eran pocas las Mujeres en aquella época, Comandante?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Éramos pocas, pero además no nos encontrábamos casi, porque, una por un lado, otra por otro lado, pero cada quien haciendo lo suyo de la mejor manera posible.

Periodista Alberto Mora

Pero en el Frente Sandinista siempre hubo puertas abiertas para las Mujeres, ¿no?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Bueno, yo tuve la dicha, porque hay una cuestión fundamental, que cuando los hombres te ayudan, aunque no es que te ayuden, no es que te regalen, no te están regalando nada, pero eso es fundamental porque te abren las puertas y vos después te desempeñás. Entonces tuve la dicha de conocer a una enorme cantidad de Compañeros valiosísimos en el Frente Sandinista, que me ayudaron muchísimo para yo poder mantenerme en las Filas.

Periodista Alberto Mora

Entiendo que pasó por Casas de Seguridad con varios Compañeros Caídos, como usted

dice, valiosos, Hermanos de mucha trayectoria y mucho arrojo y valentía... ¿usted estuvo en muchas Casas de Seguridad en ese tiempo?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Sí, en muchas Casas de Seguridad, y también en Casas de Colaboradores Históricos que son valiosísimos, porque ellos también sacrificaban lo mejor que tenían, que era su Familia, su Vida, por mantenerlo a uno.

Periodista Alberto Mora

La Guerrilla... Usted se va a la Guerrilla también con algunos Compañeros y es a esa escuadra que atacan. Entiendo que usted justamente baja por asuntos de salud, le ordenan que baje, y a esa escuadra de Compañeros fue la que la Guardia Nacional asesinó.

Palabras de Diputada Gladys Báez

Mirá, la Guerrilla para mí fue... bueno, cada Casa de Seguridad se convirtió en una Escuela porque hacías lo mismo que hacían los Compañeros; además de eso, los Círculos de Estudio, la crítica y la autocrítica, era cuestión seria; pero además de eso la formación que se va uno haciendo en cada momento.

En la Guerrilla nosotras, digo nosotras, diferentes Compañeras habían subido a la montaña a dejar cosas como Correo, a hacer diferentes tareas; pero cuando se toma la decisión, por supuesto que no la tomé yo, de que yo fuera a quedarme, consideraban de que en ese momento ya las condiciones de seguridad para mí eran críticas y prácticamente se pensaba que si yo me quedaba en la Ciudad iba a perecer, pudiendo haber hecho algo más en otro lugar. Es así como se decide que yo vaya a la montaña.

Allí prácticamente es una cuestión increíble lo que a mí me pasó, porque cuando voy subiendo, yo llevo el Informe de la Ciudad, lo llevo simulando una panza, yo soy una mujer panzona, pero en el jeep llevábamos tiros, llevábamos armas, llevábamos de todo, y cuando vamos saliendo hay una enorme fila porque está registrando la Guardia.

Ah bueno, dos cosas: La primera cosa fue que yo salgo de una Casa de Seguridad donde estaba Selim Shible que teníamos rato de estar allí... ¡Cocinaba riquísimo Selim! No le gustaba que yo cocinara, porque decía que si yo cocinaba un arroz lo iba a poner en pote para que estallara como una bomba,  entonces prefería cocinar él, además, siempre estaba dispuesto a compartir, a ayudar, a hacerme partícipe. Es decir, no era la Compañera que estaba allí para ir a abrir la puerta, sino que más bien era la Compañera integrada, y así me sentía, me sentía feliz.

El resultado es que yo había dejado unos botines cuando salí de la casa, y al rato que salimos de la casa, ya íbamos para la Carretera Norte, un carro nos viene siguiendo... ¡A la púchica! ¿Y ese carro que nos viene siguiendo? Pero de repente el Compañero, que era Efraín Sánchez, dice: Ese carro yo lo conozco. Déjame ver, voy a dar una vuelta aquí, si él da la vuelta, ese carro es nuestro. Efectivamente, era Selim que nos estaba siguiendo para entregarme las botitas que había dejado en la casa, como que era la muchachita.

Periodista Alberto Mora

¡Qué anécdota! ¿Se las dio finalmente?

Palabras de Diputada Gladys Báez

¡Sí, claro, si tanto que le había costado! La gran regañada que se iba a llevar por salirse de la casa, para que yo le dijera que no me las llevaba. Pero nos dio una risa increíble. Y me decía Payín: Pero ve este “maje” ¡qué irresponsable! Entonces le dije: ¡Es la afinidad, Hermano, es la afinidad! Es que se le iba su muchachita de la casa, porque yo era una chavala.

Periodista Alberto Mora

Y estando en esa fila donde la Guardia está revisando, ¿qué ocurrió?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Estando en esa fila, ya el otro se había regresado, estamos nosotros ahí, entonces me dice: ¿Y ahora qué hacemos? Mirá, le digo, juguemos el todo por el todo, yo me voy a bajar como “mujer panzona” y le voy a pedir al Guardia que venga a registrar. Eso es lo que hicimos: Me bajé tranquilamente, le dije al Guardia que me encontré ahí nomasito: Mire, yo ando bien mal, señor, ¿no ve que estoy panzona, con ganas de vomitar, y con esa enorme fila a qué hora pasamos? Vaya regístrenos y ya sale de nosotros. Entonces dio la orden que pasáramos, y nos fuimos. Sí, son cosas que tenés que jugártelas. Y efectivamente nos fuimos.

Por San Benito, más para allá, nos encontramos con otra situación, el dichoso jeep se estaba quemando. A esa hora a bajarnos en una gasolinera, a echarle agua, no sé cuánto, y yo con una revista ahí buscando como que no me vieran mucho la cara. Bueno, resolvimos ahí y salimos adelante.

Pasamos por Matagalpa, y ya cuando íbamos adelante de Matagalpa nos encontramos con que en un lugar, en la primera parada entra un Compañero, en otro lugar, otra parada, entra otro Compañero. Resulta que cuando íbamos subiendo, que esas son unas subidas altas, de repente el jeep iba para atrás, para atrás. ¿Y qué pasó? Métele no sé qué cosa, no tiene; hacele tal cosa, no tiene; entonces esta mierda ¿qué es lo que tiene?

Resulta que el jeep se va al guindo donde había un enorme árbol que ahí fue a quedar balanceado con las 4 llantas para arriba, y claro, las cosas que llevábamos a medida que iba dando vueltas nos iban cayendo y yo buscando que cayeran a los lados. Y ahí la serenidad, la audacia y todo el Don que tiene Daniel lo puso a prueba, le dice: Bueno, hacete vos para este lado y saquen las cosas para este lado, hacé esto, y hagan lo otro. Y así fue que fuimos sacando todo.

Periodista Alberto Mora

¿Usted se refiere al Comandante Ortega? ¿Él iba en el jeep también?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Sí, el Comandante Ortega. Es decir, yo no sabía quién era, pero sí después me di cuenta que era él. Resulta que cuando ya habíamos sacado todo y salimos todos, un Compañero que le decíamos “Chico Chiquito” salió con unas enormes heridas en un brazo; los vidrios del jeep me habían quedado adentro,

pero yo no me apretaba para que no se me metieran. “Eulalio”, que ustedes deben de saber quién es “Eulalio”, ese tenía un enorme hoyo en la pierna.

Pero bueno, cuando ya evacuamos todo él dio la orden de que tiraran el jeep al guindo. Nos fuimos, y uno de los Campesinos que iba con nosotros nos guió por otro lado, pero ya cuando íbamos subiendo de repente vienen las luces de un vehículo y nos volvemos a tirar al suelo para que no nos vieran. Y pasó.
Entonces el Campesino nos llevó a una casa y  ahí logramos curar a los heridos, y yo de muy fuerte les dije: Yo me apunto a curar; resulta que con “Jabón del Pais”, que es el que usan los Campesinos, lavándolos, después con creolina caliente, chuponeado, y eso les ayudó a los heridos.

Después se mandó a averiguar qué es lo que decía la Guardia, y la Guardia lo que decía es que donde había caído el jeep ni los zopilotes daban cuenta si había gente. Ahí encontraron mis famosas botitas, las halló la Guardia, y unos mecates; entonces dijeron que seguramente eran cuatreros... ¡Menos mal! Entonces ya no se les ocurrió seguir husmeando por el sector.

Eso nos hizo que “Chico Chiquito” y Daniel se regresaran para Managua, yo me voy con mi panza y con Eulalio a meterme al monte; el Compañero nos llevó al otro lado, al monte, y ahí, a punta de quemarlo y de quemarlo con creolina fue curándose el hombre. Ya cuando íbamos buscando a la gente nosotros vamos en una trocha y de repente vemos de largo que viene una gente con unos Guardias. Entonces dice uno de los Campesinos: Tirémonos al monte. No, le dice Eulalio, si ya los vimos, ya nos vieron, vámonos y que nos encuentren. Había un crique, mirá que me volví a la montaña otra vez, ahí nos vamos a encontrar. Entonces yo me metí los dedos y comencé a vomitar.

Los presos eran conocidos de los Compañeros, pero ellos se hicieron de seña que no iban a hablar, y él se fue a decirle: Mire señor, la dichosa mujer se está muriendo porque no aguanta esa panza; las cosas que andaban las habían dejado en el monte. Entonces resulta que se fueron con los presos, y nosotros nos fuimos.

Así fue que llegamos al primer Campamento, y cuando llegamos al Campamento fue un show divertido, porque pusieron los fusiles para que nosotros pasáramos en medio, dándonos la bienvenida y no sé cuánto; después el cuento de que, vos dijiste que no ibas a venir, que se iba quedar en el camino, que no sé cuánto, que no iba a servir para nada. Era asunto serio, pero era una “jodarria”.

Imaginate que ahí estaban... bueno, en ese momento que yo llegué no estaba Carlos ni estaba Óscar, porque el Estado Mayor lo componían Óscar, Carlos, Silvio Mayorga y no me acuerdo quién era el otro. Sólo estaba Silvio y otro Compañero y a esos les tocó darnos la bienvenida y la “jodarria”.

Pero ya cuando se me subía a mí la “Alka Seltzer” y ya iba a contestar de mal modo, entonces comenzaba Silvio a calmar las “pasiones”, a aquellos a calmarlos y a ponerlos en su lugar, y a mí a decirme: Mirá, aquí te vas a tener que acostumbrar, porque ni vos estás acostumbrada a estar con tantos “diablos”, ni nosotros acostumbrados a estar con una mujer, pero aquí nos vamos a acostumbrar.

Luego fue una experiencia maravillosa, a pesar de todo, de que los calambres, de que esto y lo otro, a pesar de todas las dificultades y los sacrificios, pero el Compañerismo, la Fraternidad, el querer salir adelante, la Fé inclaudicable en el Triunfo era increíble, no había uno solo de nosotros que no tuviera una Fé inclaudicable en el Triunfo; la Lealtad... ¡púchica!

Ahí era otro rollo porque “Chico Moreno” era la “mascota” de la Guerrilla, era un chavalito y me imagino que hasta antes de llegar yo él se consideraba, no porque lo consideraran así, pero él se consideraba así, entonces cuando yo llego él se siente un poco destronado. Y para colmo de males, en la fila india nos ponen a Chico adelante, yo voy detrás, y Silvio Mayorga va detrás.

Claro, íbamos caminando y cuando había alguna cosa, como era la etapa del silencio, entonces esperábamos al otro que venía atrás y le decíamos casi en el oído, y así sucesivamente; o sea que cuando uno miraba que el primero se paraba era porque algo había. Pero resulta que Chico Moreno se paraba sólo para decirme: ¿Y cómo te sentís? Yo bien, ¿y vos? le decía

yo. Entonces me decía: ¡y a mí qué me importa! De manera que a Silvio le tocaba, porque tenía una paciencia de santo, le tocaba calmar los ánimos y enderezar las cosas que fuera en pro de educarnos y en pro de fortalecer la Moral de ambos, como del resto de Compañeros.

Periodista Alberto Mora

Compañera, justamente por esos azares de la Vida, por motivos de enfermedad ordenan que usted baje, ¿no?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Sí. Por suerte estaba el Doctor Rosales que ahí también lo matan, porque yo tenía, ¿qué clase de parásitos no querés que te diga que tenía? ¡Todo tipo de parásitos habidos y por haber! Y los problemas, claro, suampo abajo y lluvia arriba, entonces cuando andaba con la “regla”, ¿para qué te cuento?, tenía cierta infeccioncita, entonces dice el Doctor Rosales que yo tengo que bajar.

Pero me niego, le digo que no, que por qué me voy a bajar, si es que ya no quieren que esté ahí que me digan de frente, pero que no me metan ese cuento que vas a curarte, que después vas a regresar. Ese cuento no lo acepto. Resulta que me dicen: Tenés que aceptar la realidad, y no nos estamos deshaciendo de vos, estamos diciendo que no vas para tu casa.

Pero sucedieron otras cosas, aparte de las que te estoy contando. En una ocasión estamos todos ahí y siempre se buscaba dónde hacer el fuego para que el humo no nos delatara, resulta que Carlos había puesto un Springfield que andaba a la orilla de un palo, y en lo que se baja un Compañero se desprende el Springfield y me da en esta parte de aquí y se me hace la gran chichota, y yo furiosa pero no decía nada. Entonces resulta que él con un cuchillo dijo a darme, a darme y a darme hasta que me lo desbarató.

En otro momento, se habían desertado dos Campesinos, entonces nos llaman a todos que vamos a salir, no nos dicen para qué, pero cuando ya estamos listos para salir, que formemos fila, nos dicen que se fueron dos campesinos y que ante la ida de los Campesinos, ellos, la Dirección, habían tomado la decisión de que todo aquel que no aguantara, que todo aquel que creyera que ya había dado lo suficiente, era la oportunidad que nos iban a permitir salir, nos iban a buscar cómo no nos pasara nada, pero que teníamos esa oportunidad.

Y todos los malditos decían me quedan viendo y me quedaban viendo, y decían: La única que se va es ella. Yo los quedaba viendo, y de repente pasó la hora porque no íbamos a estar todo el tiempo ahí, pero entonces dice el primero, tranquilo: No, si aquí la única que se va a ir es ella, yo la miré que levantó el pie, no lo puso al lado porque no era ese su lugar. Pero dicen al unísono, Silvio y Carlos: No; nosotros estamos aquí viendo, todos se iban, no se fueron porque no se fue ella.

Entonces yo aprovechaba, eso sí, yo aprovechaba los momentitos y les digo: Miren Compañeros, la ida de los campesinos y la oportunidad que ustedes daban, yo les pido que haya más Mujeres en la montaña y más Mujeres en el Frente Sandinista. Esa es la mejor respuesta del Frente Sandinista. Y así sucedió.

Periodista Alberto Mora

Eso le iba a decir, después ocurrió que ya al Triunfo era una gran cantidad de Mujeres que estaban en el Frente.

Palabras de Diputada Gladys Báez

No había punto de lucha y de combate donde no estuvieran las Mujeres, y con arraigo, con responsabilidades y con todo.

Periodista Alberto Mora

Y se ganaron espacios importantes durante los 80, en la Primera Etapa de la Revolución. Ahora, ha pasado el tiempo, el Gobierno Sandinista lleva 12 años en esta Nueva Etapa de la Revolución y también vemos inmensos espacios ocupados por Mujeres.

Palabras de Diputada Gladys Báez

Pero te quiero decir una cosa... La lucha no fue tan fácil, porque lo vemos así tan simple. Por ejemplo, nosotros en los 80 tuvimos que pelear la cuota para las Mujeres, costó que aceptaran, después aceptaron y nos ponían de la mitad para abajo para que no quedáramos, y cumplían la cuota.

Después inventamos la trenza: Un hombre y una Mujer, un Hombre y una Mujer, entonces ya vieron que la cosa era más seria.

De manera que así fue, hemos venido avanzando y avanzando en la medida en que la Mujer ha ido participando, en la medida en que la Mujer ha hecho Conciencia, y en la medida en que los hombres han asimilado esa participación y han logrado destrabar esa situación. Porque si queremos liberar el País, no podemos abandonar a más del 50% de la población, ¡no puede ser!

Entonces es ahí cómo se logra, y en los Estatutos del Frente Sandinista, en el Programa Histórico del Frente Sandinista, lo que la Revolución ha estado haciendo es exactamente lo que el Programa dejó establecido. Y en eso tuvimos participación las Mujeres también.

Periodista Alberto Mora

Eso de la trenza me recuerda a lo que es ahora mitad y mitad, y es por Ley, además, algo puesto en práctica primero por el Frente Sandinista y después llevado al resto de Partidos por iniciativas del Frente Sandinista.

Palabras de Diputada Gladys Báez

Exactamente. Es decir, el 50% que es por Ley, que es obligatorio para todos los Partidos, nosotros lo propusimos, y ahí están los resultados.

Periodista Alberto Mora

Ahora mismo ustedes las Mujeres son mayoría en la Junta Directiva de la Asamblea, ¿no?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Sí, somos mayoría.

Periodista Alberto Mora

Nicaragua ha recibido reconocimientos internacionales en cuanto a Equidad de la Mujer en ocupar puestos públicos, es decir, una lucha que avanza. ¿Desafíos, hay retos todavía?

Palabras de Diputada Gladys Báez

Hay retos todavía. Yo creo que el reto fundamental para las Mujeres es que sigamos avanzando el País, que sigamos avanzando la Familia, que sigamos avanzando la Comunidad, porque en esa medida las Mujeres

también vamos prosperando, para seguir en Victorias.

Periodista Alberto Mora

Así es. Yo le agradezco Compañera estos minutos que nos ha brindado y que haya compartido esas muy bonitas anécdotas que ahora se miran con sonrisas y todo, pero que en su momento fueron y significaron mucho riesgo, ya no digamos los momentos en que los Compañeros caen en combate, sus Compañeros de escuadra.
Palabras de Diputada Gladys Báez

Cada Compañero, conocido y no conocido, que caía en combate era un dolor terrible como que era mi mamá. Y algo que te quiero decir antes de terminar, que todo lo que soy, todo lo que he hecho y lo que tengo por hacer, se lo debo a mi mamá, porque a mí me crió mi mamá con Principios, con Valores y con Responsabilidad, y esos Principios y esos Valores los vine a encontrar en el Frente Sandinista, por eso es que los asumí con mayor responsabilidad.

Periodista Alberto Mora

Muchas gracias, Compañera, por estos minutos, por esta Entrevista y por estas anécdotas que ha compartido con nosotros sobre la Lucha de la Mujer, y el Frente Sandinista.