La Pascua cristiana - Opción por la vida y opción por el pobre

Submitted bytortilla onMié, 17/04/2019 - 20:08

Moisés Medrano, 17 de abril 2019

La pascua cristiana es una celebración religiosa con un contenido teológico liberador.1 En ella se celebra el acto de resurrección, de Jesús, por parte del padre. Este acto, sin embargo, debe ser entendido en un sentido amplio, como una opción por la vida y una opción por el pobre.
 

De todos modos, para comprender en este sentido amplio la celebración de la pascua, se requiere el ejercicio “mental” de retroceder en el tiempo. Esto significa que es necesario “ir” al momento histórico preciso en que se escribieron los eventos sobre la pascua, antes de cualquier interpretación “conclusiva”. Solamente así se evitará el exceso de especulación y manipulación del evento mismo. De todos modos, es necesario conocer lo que dicen las narraciones bíblicas sobre el acontecimiento mismo.

 

En las narraciones bíblicas (los diferentes evangelios) se cuenta la resurrección de Jesús, pero con ciertas diferencias. Por motivos de tiempo y espacio no es posible, en este lugar, referirse a ellas, ni explicar el porqué de las mismas. Por eso, hemos de limitarnos al evangelio de Marcos. Según este evangelio (Mc 16: 1 – 8), Jesús resucitó el primer día de la semana;2 fueron tres mujeres las primeras en darse cuenta de su resurrección; y habría sido un ángel (Mensajero)3 el que les habría dado la notica de que el “nazareno crucificado ha resucitado” (v.6). Este último detalle es importante en el evangelio: ¿por qué se hace referencia al lugar de procedencia de Jesús? ¿Y por qué se habla de su “haber sido crucificado”?

 

Para el evangelista marcos los detalles eran importantes. Es capaz de ver donde los otros evangelios no logran ver; poner atención a lo que “no es importante”. Por eso, por ejemplo, puede hablar del paralitico que fue bajado en una camilla (Mc. 2: 4 y 9), por un techo, para ser sanado por Jesús,4 etc. Así que, decir que Jesús era de “Nazaret” y que había sido “crucificado” no es un detalle sin importancia: nos dice que este Jesús era de una de las aldeas más “insignificantes” (pequeñas y pobres) de la palestina de la época; también nos dice que fue muerto mediante crucifixión: el castigo más fuerte aplicado por “alta traición” a “rebeldes”, en la época (el primer siglo, tiempo cuando dominaban los romanos en Judea, de forma imperialista). Y este último detalle sobre la crucifixión de Jesús es más interesante aún por que se cuenta, en el capitulo anterior (Mc 15), de que Jesús fue crucificado por los romanos en confabulación con las autoridades religiosas de la época:5 El poder religioso de una “nación” y el poder político imperial de la época tomados de la mano. Estos son responsables de la muerte de un “insignificante” (así se le consideraba a Jesús) cuyo mensaje – en palabras y hechos – no era más que el del amor que devuelve la salud (eso significa salvación en el griego) y la vida a los menospreciados de su tiempo.

Por eso, yendo más allá de Marcos, la pascua nos relata el don de la vida y de la opción por el pobre. La muerte, para el evangelista, no puede ser la palabra definitiva o última; Dios es un don de vida y su don es el que triunfa sobre la muerte. Y en las palabras y hechos de Jesús de Nazaret eso se hace evidente: se predica y se lleva vida ahí donde no la hay; la esperanza realizada es don de resurrección. La pascua pues, es el anunció del triunfo de la vida sobre la muerte.

 

Notas:

1 El término griego es πάσχα (pasja), que significa “pasar”. Se refiere al “transito” de un “estado” a otro, respecto a un evento determinado.

2 Hay mucha discusión entre especialistas sobre cuál era el “primer” día de la semana en aquella época. Esto, sin embargo, no cambia en mucho el sentido teológico de la interpretación del evento. Tampoco nos es de mucha importancia en el presente artículo.

3 La palabra “ángel” viene del griego ἄγγελος (ángelos) que significa “mensajero”.

4 Se piensa que Marcos, a diferencia de los otros evangelios, tenía la cualidad de ver los “seres” y “las cosas”. Esto sería su característica principal. Cf. A. Robert y A. Feuillet. Introducción a la Biblia.2 Nuevo Testamento. Barcelona, Herder, 1967, 200.

5 No hay nada de antijudío en esto según Raymond Brown. Es verosímil, dice el autor, que las autoridades judías estuvieran implicadas en la muerte de Jesús. Sobre esto cf. Raymond E. Brown. Introducción al Nuevo Testamento. Madrid, Trotta, 2002, 240 – 241.