Nicaragua apuesta por un futuro mejor a un año del golpe fallido

Submitted bytortilla onLun, 22/04/2019 - 18:35

ZonaFrank, 22 de abril 2019
https://zonafrank.wordpress.com/2019/04/22/nicaragua-apuesta-por-un-fut…

Hace un año, Nicaragua se adentró en una de las etapas más oscuras de su historia, cuando la estabilidad ciudadana y el crecimiento económico fueron interrumpidos por un intento de golpe de estado disfrazado de protestas cívicas.

Tras 11 años de gobierno sandinista la nación centroamericana se convirtió en un referente de progreso y buena gestión para la región y el resto del continente, condición reconocida por organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, y el Banco Centroamericano de Integración Económica, por solo mencionar algunos.

Sin embargo para algunos sectores las prioridades no respondían a un proyecto de país próspero sin exclusiones, sino más bien a las ambiciones individuales.

Al no poder imponerse en las urnas, según analistas, el método empleado aquel 18 de abril de 2018 fue el de la violencia, tratar de sumir al país en el caos, lograr el respaldo de parte de la comunidad internacional, y así obligar al presidente Daniel Ortega a renunciar al cargo y abandonar el país.

Durante tres meses, Nicaragua se vio inmersa en el horror financiado y dirigido- las pruebas así lo demuestran- por parte del gran capital nacional, algunas organizaciones no gubernamentales, el disidente Movimiento de Renovación Sandinista, y otros actores internos y externos, todo con el visto del alto clero católico.

El saldo de aquellas jornadas de tranques, violencia extrema y directa, aun lacera a las familias nicaragüenses y al país en general, que desde entonces trata de retomar el rumbo de progreso sostenido que transitó durante más de una década.

La nación centroamericana, según cifras oficiales, perdió a cerca de 200 de sus hijos, otros cientos sufrieron heridas de mayor o menor gravedad, y la infraestructura del país se vio afectada al extremo por la destrucción de la propiedad pública y privada.

En lo económico las pérdidas superaron los mil millones de dólares, unos 300 mil nicaragüenses perdieron sus empleos, y el crecimiento del país para el 2018, estimado en un 4,3 por ciento se contrajo a un 3,8 según datos del Banco Central de Nicaragua.

Los números dan fe del daño que la intentona golpista generó al país, incluso a las cuentas de varios de sus patrocinadores, que nunca pensaron la situación llegaría a tan descontrolados niveles de violencia y vandalismo.

Los mismos que apostaron por un cambio político mediante la violencia entablaron un diálogo con el gobierno del presidente Ortega para dar solución a una crisis que entonces dejaba atrás sus más difíciles momentos.

La diversidad de opiniones, intereses, tendencias políticas, y compromisos contraídos con terceros de la variopinta oposición hizo imposible que los encuentros resultaran en acuerdos positivos para el país.

Los nicaragüenses descubrieron que fueron víctimas de la manipulación y las mentiras, y que las mayorías humildes fueron las afectadas por la inestabilidad y el caos que no respondían a demandas políticas o a crisis económica alguna.

Lo peor de la tormenta pasó, opinan estudiosos, el país poco a poco retornó a la normalidad enfrascado en recuperar lo perdido, y el gobierno sandinista salió fortalecido de cara a la negociación que inició en marzo pasado.

La oposición intentó reagruparse tras el fracaso del golpe y apareció en el panorama político del país la Unidad Azul y Blanco, a la que están subordinadas más de 40 organizaciones contrarias al gobierno sandinista, incluida la Alianza Cívica, una de las partes en la Mesa de Negociaciones.

La variedad de posturas sobre cómo conducir las negociaciones resulta en diferencias evidentes que demuestran la falta de un enfoque consensuado para buscar soluciones a los problemas actuales de Nicaragua, de ahí que algunos desconozcan los acuerdos firmados hasta el momento.

Las principales demandas de la oposición han sido respaldadas por la delegación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional que aceptó liberar a todos los llamados ‘presos políticos’ y el regreso de aquellos que abandonaron el país en el contexto del intento de golpe de estado de 2018.

También aceptaron la presencia de expertos del Comité Internacional de la Cruz Roja para supervisar el proceso de excarcelación y cotejar las listas de detenidos de las partes; la presencia de garantes internacionales, papel que asumen el nuncio apostólico, Waldemar Stanislaw Sommertag, y el representante de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, Luis Ángel Rosadilla.

El GRUN y la Alianza Cívica firmaron el Acuerdo para Fortalecer los Derechos y Garantías Ciudadanas, aunque grupos de la oposición desconocen esos pactos, siguen violentando las leyes y disposiciones de las autoridades, todo con el apoyo de varios medios de comunicación.

Sin embargo Nicaragua vive hoy una nueva etapa, la recuperación paulatina del país es visible, y los avances de las negociaciones, con sus altas y bajas, son una muestra de compromiso con el futuro de un país que no quiere revivir los sucesos que comenzaron el 18 de abril del año pasado.

Fuente: Prensa Latina.

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De planes golpistas, bombas, “miguelitos” y efebos

NICALEAKS

“Miguelitos” azul y blanco en la entrada a Granada, bombas de contacto en frascos de Gerber en Masaya. Los golpistas, que volvieron a hundirse en la marcha planificada para el 17 de abril, buscan “moralizar” a sus derrotadas huestes impulsando algunos atentados.

La fracasada marcha era el banderillazo para iniciar un plan publicado por Nicaleaks el mismo 17 de abril, que buscaba dar continuidad al “golpe suave” a través de métodos violentos.

Hasta el momento, lo único que les ha funcionado de dicho plan fue el “infiltrar” a miembros del MRS en las procesiones religiosas.

Aunque en honor a la verdad no hubo necesidad de infiltrar a nadie, ya que el plan fue acogido cálidamente por los curas golpistas, que hasta dieron a confeccionar uniformes parecidos a los de los reclusos como alegoría a sus presuntos “presos políticos”.

Al final lo que provocaron fue que muchos feligreses decidieran no participar en las actividades religiosas.

En cuanto a los “miguelitos” azul y blanco en realidad debieron ser naranja, porque ese es el color de la bandera que utiliza el MRS, grupúsculo opositor vende patria que mandó a ponerlos el Jueves Santo en la entrada a Granada. Las bombas, mismas utilizadas durante el golpe de Estado fallido del año pasado, también les pertenecen.

El sujeto capturado con los frascos de Gerber con explosivos adentro, se “rajó” de entrada y provocó una redada de terroristas que aún no termina. Los de los “miguelitos” no han sido localizados, pero es asunto de tiempo, están en conexión con los otros delincuentes detenidos.

Los “miguelitos” son artilugios de cuatro puntas que cuando son lanzados al suelo, una de las puyas queda apuntando hacia arriba. En América Latina fueron utilizados en décadas pasadas como instrumento de lucha revolucionaria en contra de las dictaduras, a fin de obstaculizar el paso de vehículos militares.

¿Por qué “miguelito”? Se cree que en honor al líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez, de Chile, quien los utilizó profusamente en contra del gobierno derechista de Eduardo Frei Montalva a finales de los años 60 del siglo pasado.

En Nicaragua se emplearon con buen suceso en la lucha contra la dictadura somocista en los años 70, y luego los hicieron suyos estudiantes universitarios en algunas jornadas del 6%.

Son una poderosa herramienta para destrozar las llantas de automóviles de cualquier tipo, pero desgraciadamente la delincuencia común se percató de su eficacia y desde hace algún tiempo los usa en asaltos, robos y otros delitos.

Fue así que aparecieron en poder de los golpistas nicaragüenses, que desde el año pasado incorporaron los “miguelitos” del MIR a su arsenal, como arma en contra del gobierno revolucionario del presidente Daniel Ortega Saavedra.

¿Por qué los pusieron en la entrada a Granada? Pues porque es una ciudad turística muy visitada por turistas nicaragüenses y extranjeros, y la enorme afluencia de visitantes confirma lo que los golpistas niegan ciegamente: que el país está en calma, que nadie se siente perseguido y que estamos en camino de recuperar el terreno perdido en el sector económico.

No se descarta que intenten hacer lo mismo en otros sitios turísticos, por lo que hay que estar alerta en lo que resta de la Semana Santa.

Las bombas contenidas en vasitos de Gerber son aún más peligrosas que los “miguelitos”, debido a que son instrumentos de muerte dado que les agregan clavos y otros objetos metálicos que forman una metralla letal al darse la explosión.

En esta Semana Santa, la participación de sacerdotes intentando salvar el frustrado plan del MRS y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), para reiniciar acciones sangrientas en contra del pueblo que solo pide vivir en paz, reconfirma que la Iglesia Católica sigue activa en la consecución del golpe de Estado en contra del gobierno sandinista.

Acciones tan repulsivas como esposar a niños vestidos con trajes de presidiarios, fueron impulsadas por los curas con el pretendido propósito de soliviantar los ánimos de un pueblo que aspiraba a convertir la pasión de Cristo en una jornada de amor a sus semejantes.

¿Será que los traicionó el subconsciente y pusieron en escena pública una de sus parafilias de cuando ejercen su posición de poder en su condición de pederastas? No se nos ocurre otra cosa, ya que algunos de los religiosos que guiaban a sus efebos “reclusos”, no podían ocultar su cara de gozo.

Tomado de http://nicaleaks.com/2019/04/19/de-planes-golpistas-bombas-miguelitos-y-efebos/