¿Cómo hacer propaganda?

Submitted bytortilla onLun, 22/04/2019 - 19:27

Moisés Medrano, 22 de abril 2019


El discurso de un ciudadano alemán sobre el conflicto nicaragüense


Quiero abordar la pregunta específica siguiente: “¿qué política siguió Ortega y cómo han cambiado las condiciones sociales [de Nicaragua] desde el 2006?”.1 Antes, sin embargo, es importante recordar que ésta y todas las cuestiones definidas del evento se plantean en el marco de lo acontecido en el país desde el 17 de abril del 2018. 2 Ello conlleva, por lo tanto, el interés – por parte de los organizadores de este evento – de querer influir sobre la conciencia pública respecto a la actual situación nicaragüense; e inducir, al mismo tiempo, a movilizar voluntades en dirección o a la búsqueda de la paz o al incremento de la violencia entre los nicaragüenses.
 

Dicho eso, debo señalar que, en Alemania, ya diferentes individuos y Organismos de la así llamada Solidaridad con Nicaragua han dado cierto tipo de respuesta a todas las preguntas que aquí se abordan. Son discursos que muestran diferentes grados de comprensión y exactitud respecto a los asuntos y eventos involucrados en dichas cuestiones. De tales discursos, los menos imparciales – que pienso son la mayoría – serían más bien un tipo de propaganda a favor de la violencia y la confrontación entre nicaragüenses, que verdaderos intentos de buscar la verdad del caso y/o contribuir con la búsqueda de caminos pacíficos que acerquen a los nicaragüenses, dado el conflicto latente.3 Es por tal razón, que mi respuesta a esa pregunta sobre “la política que siguió Ortega desde el 2006” parte de un breve análisis crítico del texto de Matthias Schindler “Nicaragua und die Linke: Unterdruckung, kritik, Sozialismus und Demokratie”4. Esta crítica permitirá ver que aquí estamos frente a un discurso criminalizante de un gobierno y de un partido, de tipo adhoc; además, la crítica será al mismo tiempo una respuesta propia a la pregunta señalada al inicio de esta presentación.

 

  1. El discurso de Schindler y sus sesgos

En el mes de Julio del año pasado (2018), Schindler hizo público su texto “Nicaragua und die Linke…”. Ahí expone lo que para él son los “principales argumentos de la izquierda defensora del sistema de Ortega”5 – 12 en total según el texto– con el propósito de refutarlos, y bajo el interés de conseguir apoyo desde la izquierda para “los estudiantes” que participaban en las protestas de abril (2018).6 En su intento, Schindler declarará que el “sistema de Ortega” – a como él le llama – es y ha sido desde el inicio (2006) antidemocrático. Y tal carácter lo descalificaría también como socialista porque “no puede haber socialismo sin democracia y tampoco una democracia real sin socialismo”.7

 

Vale preguntarse en este momento: ¿De qué manera construye Schindler su narrativa? Es decir, ¿de qué manera argumenta y de que evidencia dispone para sostener que el “sistema de Ortega” es y ha sido “antidemocrático”? Dejando de lado, por el momento, la pregunta teórica respecto a qué entiende él por democracia y por socialismo, y no pudiendo detenerme aquí en todos los detalles de su construcción discursiva, pasaré ahora a mostrar, con pocos ejemplos, que el discurso de Schindler quiere sostener su “tesis” principal con un lenguaje cargado de emocionalidad (irracionalidad), con evidencia inexacta y sesgada, y con inconsistencias en la forma de acercarse a ciertos eventos y situaciones del caso. Veamos.

 

  1. El lenguaje emocional y el recurso de la experiencia

Un aspecto recurrente en el texto de Schindler es su uso de un lenguaje sobre emocional (irracional) y el apelo a la experiencia propia (subjetividad). Esto sucede en varias partes en su texto. Respecto al apelo a la experiencia propia sucede, por ejemplo, en su crítica al argumento de los “amigos de Ortega” (punto 2) de que las manifestaciones de abril (2018) fueron desde el inicio violentas. Para él las manifestaciones habrían sido modestas, pacíficas y se habrían originado por el incendio ocurrido en la reserva natural de Indio Maíz. Y a estas manifestaciones, según Schindler,“[d]ie Antwort der Regierung Ortega war jedoch – wie gewhont, und wie ich es schon bei anderen Gelegenheiten mehrfach persönlisch miterlebt habe – das genau dort, wo eine Demonstration stattfinden sollte, zu einer Gegendemonstraion der „Sandinistischen jugend“ mobilisiert wird, um die eigentlice Demo zu verhindern“.8 Ninguna evidencia o referencia a fuente alguna, que sostenga lo dicho, es presentada aquí. Y esto es problemático, porque el recurso a la sola “propia experiencia”, como se sabe, por ser subjetivo tiende a la manipulación o a la omisión de información o datos.

 

Respecto a la sobre emocionalidad e inflamación del lenguaje, esto queda claramente patente respecto a su caracterización de los protestantes y del gobierno. Los primeros serían víctimas de una “brutal represión”, de un uso “desmedido uso de la fuerza”; mientras que el segundo sería caracterizado como “el diablo”.9 Schindler piensa que la exigencia de renuncia de Ortega por parte de los manifestantes es entonces comprensible frente a “la represión violenta y letal” de la policía, sus “grupos de contrainsurgencia y los paramilitares”.10 De nuevo aquí no muestra evidencias ni hace referencia a fuente alguna sobre lo dicho.

 

  1. El sesgo y la inexactitud en la presentación de información

Otro aspecto importante que cabe destacar del discurso de Schindler es el sesgo de la información que presenta y la inexactitud de esta. Algunos ejemplos:

 

  • En el contexto de su representación de las protestas como algo pacífico que tuvo su origen en el incendio ocurrido en Indo Maíz, Schindler se atreve a afirmar que el gobierno estuvo muchos días sin pelear contra el incendio y que negó incluso la ayuda del país vecino, Costa Rica. Esto es poco inexacto y hasta mal intencionado. Lo cierto es que, según el periódico nacional El Nuevo Diario, el gobierno sí habría combatido el fuego en Indio Maíz, aunque se habría abstenido de decretar alerta amarilla o naranja. Fueron 1500 soldados en total los que habrían combatido el incendio, junto a 160 comunitarios.11 Por su parte, la negación de la oferta de ayuda de Costa Rica, aunque cierta, se explica, porque Costa Rica habría ofrecido bomberos y carros bomberos, pero el acceso al lugar por vía terrestre no era posible. De todos modos, el gobierno gestiono y aceptó el apoyo de Honduras, México y el Salvador, en tanto estos contaban y ofrecieron helicópteros, un avión cisterna (caso México) y soldados. Ahora bien, las protestas por lo sucedido en Indio Maíz acabaron antes de que empezaran las de las reformas a la seguridad social, lo cual significa que no se deben ver como algo “idéntico”.

 

  • También él habla de la mayor cantidad de víctimas en las filas de “los estudiantes”, representando, según él, cinco veces más que aquellas de la policía y “otras fuerzas represivas”.12 Esto, sin embargo, es bastante sesgado. El informe elaborado por un investigador independiente (Enrique Hendrix), respecto a la cantidad de muertes ocurridas entre abril y junio de 2018, hace una comparación de las muertes establecidas en los informes de “organismos de derechos humanos” (tales como la CIDH, CENIDH y ANPDH) y demuestra que 21% de las muertes fue realizada por la oposición y otro 20% fueron muertes de gente que formaban parte de los manifestantes. El restante porcentaje de muertes no tuvo que ver directamente con la situación o no existían datos suficientes para determinar la causa.

 

  • Yendo más atrás en el tiempo y en referencia a las elecciones del 2006, Schindler señalará que, “[e]s gibt keine offizielle Dokumentation, in der die Wahlergebnisse Wahllokal für Wahllokal detailliert aufgeführt sind. Auch für die Wahlen von 2011 gibt es keine solche Dokumentation”.13 Una vez más el no da evidencia de lo dicho. Lo interesante es que parece desconocer u omitir adrede el informe del Centro Carter del 2006, para el cual, a pesar de ciertas dificultades “las elecciones cumplieron en general con las normas internacionales para elecciones aceptables”.14 Esto también será afirmado por la OEA en el 2006 y el 2011.

 

  • Es lamentable que todas las afirmaciones que Schindler hace contra el gobierno y contra el liderazgo sandinista, respecto a los casos de corrupción y violación de la constitución no presenten en su escrito, ninguna evidencia o referencia a fuentes de ningún tipo. Esto facilitaría un debate a nivel teórico y metodológico. Por mi parte, en el debate que seguirá a continuación presentaré información de cómo el gobierno a actuado de manera legal (apegada a derecho) en todo su proceder desde del 2007 – y especialmente durante la crisis de abril de 2018.

 

  1. La inconsistencia en la forma de acercarse a situaciones y eventos

  • Un último aspecto que quiero señalar respecto a la forma del discurso de Schindler tiene que ver con la inconsistencia en su tratamiento de diferentes situaciones y eventos por él descritas. Esto tiene que ver con el hecho de que Schindler, en unas ocasiones se acerca a ciertas situaciones o eventos con “realismo”, mientras que en otras de una manera “romántica”. Y es en este sentido que presenta muchas inconsistencias. Por ejemplo: en un lugar de su documento afirma que es entendible el que, en el contexto de las protestas y, supuestamente, ya con 100 bajas, los estudiantes buscaran protección de los Estados Unidos.15 Luego, en otro lugar – y como “contra-argumento” a la afirmación de la “izquierda” de que “la intervención estado unidense es responsable por los errores de ortega” – dirá que los errores y distorsiones no son solo resultados de la presión externa y que, además, es imposible evitar la intervención de los Estados Unidos.16 De igual modo afirmará que es imposible evitar que los Estados Unidos financien y mantengan diversas estructuras para hacer valer sus propios intereses en todas partes. Sin embargo, ese realismo no se observa cuando Schindler tiene que evaluar la situación compleja del accionar del gobierno sandinista no solo desde lo ocurrido a partir de abril pasado, sino desde el año 2006 frente a unas situaciones y un contexto (neoliberal) adverso; y de manera especial desde comienzos de los años 90s cuando era apenas un simple partido luchando por mantener los logros sociales del anterior período revolucionario. Schindler se vuelve en este momento un romántico empedernido, extasiado por la idea de la “perfección” e “igualdad democrática” que debe tener y garantizar un gobierno, en su evaluación (negativa) del Estado nicaragüense y su gobierno actual.

 

De cualquier modo, en algo el tiene razón: El Estado como titular del monopolio del poder es el responsable de usar la fuerza en situaciones excepcionales y bajo los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Esto es algo que, pienso yo, ha cumplido a cabalidad el Estado en todo momento y que veremos en el debate.

 

En conclusión:

 

No he podido hacer una exégesis detallada de todo el texto de Schindler, que posibilitaría ver más sesgos e incongruencias de su discurso – que es el discurso de muchas organizaciones alemanas. Esto lo haré en otro artículo, donde incluiré otros escritos del autor y de otros organismos alemanes. Por lo pronto tengo que decir que el discurso de Schindler, tanto en su forma como en su contenido muestra diferentes sesgos, inexactitudes e inconsistencias en su forma de caracterizar al gobierno de Nicaragua como uno no democrático.

 

Respecto al asunto más específico del actuar del gobierno en las protestas que se iniciaron en abril del año pasado, tampoco pienso que discursos como el de Schindler son de mucha ayuda para encontrar caminos de acercamiento entre nicaragüenses. Para el caso de Nicaragua, cualquier discurso debería mostrar y debatir sobre sus fuentes, sus evidencias y elaborarse con la intención de contribuir a la paz entre las partes. Y esto debería realizarse a su vez sobre la base de investigaciones múltiples y científicas. Mucho de lo que hoy se informa sobre el país, sin embargo, es más una propaganda cara que cualquier otra cosa.

 

Notas

Este artículo es una modificación de un escrito utilizado en un debate realizado el 31 de enero del año en curso, en la Eine Welt Haus, en Múnich, Alemania. El autor contó con 10 minutos para hacer su exposición.

1 La pregunta en el idioma alemán reza: „Welche Politik verfolgte Ortega seit seiner Wiederwahl 2006 und wie haben sich die sozialen Verhältnisse verändert?” https://www.oeku-buero.de/details/krise-in-nicaragua-regime-change-abgewehrt-oder-demokratiebewegung-blutig-unterdrueckt.html.

2 En la temática general del encuentro en Múnich se versó sobre la cuestión de si la “crisis en Nicaragua” ha sido un intento de cambio de régimen (que habría sido derrotado) o de si, por el contrario, ha sido una protesta democrática (que habría sido reprimida y manchada de sangre). Cinco fueron las preguntas específicas propuestas para abordar el tema general: 1) ¿Cuál fue la ocasión actual y las razones más profundas de este movimiento?; 2) ¿qué política siguió Ortega y cómo han cambiado las condiciones sociales [de Nicaragua] desde el 2006?; 3) ¿Ha fracasado la fascinante revolución de los años 80?; 4) ¿Qué influencia tienen los Estados Unidos?; 5) ¿Qué lecciones aprendemos hoy de los desarrollos en Nicaragua para la lucha de liberación en todo el mundo? Estas cuestiones se encuentran en la invitación al evento. Ídem.

3 No es el lugar aquí para mostrar “con fuente en mano” la validez de esta afirmación general. En un próximo estudio más detallado se realizará eso.

4 Matthias Schindler, “Nicaragua und die Linke: Unterdruckung, kritik, Sozialismus und Demokratie“. Accesible online en https://gewerkschaftslinke.hamburg/2018/07/25/nicaragua-und-die-linke-unterdrueckung-kritik-sozialismus-und-demokratie/ Accesado el 10.01.2019. Este autor es, en Alemania, uno de los mas feroces defensores de la oposición y de los más fervientes acusadores del gobierno nicaragüense.

5 Ibíd., 1.Traducción propia.

6 Ídem.

7 Ídem.

8 Ibid., 4. “… la respuesta del gobierno de Ortega fue, como de costumbre y como yo le he visto en persona en varias ocasiones antes: si algún grupo quería hacer una manifestación, entonces la Juventud Sandinista llamaba a hacer una contra-manifestación exactamente en el mismo lugar y a la misma hora para impedir que se formara la manifestación original” (Traducción propia). El subrayado es mío.

9 Ibid., 5.

10 Ibid., 6.

11 El Nuevo Diario, 15 de abril de 2018. También La Prensa, 10 de abril de 2018.

12 Schindler, 3.

13 Ibid., 11. “No hay documentación oficial que detalle los resultados electorales del voto, mesa por mesa. Para las elecciones de 2011 tampoco existe tal documentación”. (Traducción propia)

14 En el resumen ejecutivo. The Carter Center, Observación Electoral, Nicaragua 2006, Mayo 2007.

15 Schindler, 5.

16 Idem.