Juan Maltes, 12 de junio 2019
Los grupúsculos que encabezaron la asonada o intento de golpe de estado contra el Gobierno Sandinista en abril del año pasado y que después huyeron despavoridos ante el desafio que encontraron frente al pueblo nicaraguense, parece que sus “dirigentes” la están pasando mal en Costa Rica y para remediar su mal han inventado una historia que si logran penetrar, les significarían mucho dinero en efectivo y de esa forma continuar dándose la gran vida en Costa Rica.
Nos cuenta y nos relata Don Jorge Capellán que, después del resonante triunfo del pueblo nicaraguense, en su mayoría sandinistas, sobre la derecha recalcitrante y sus grupúsculos, unas 55 mil personas “huyeron” a Costa Rica.
Por supuesto, que esa cifra es totalmente falsa, y fue inventada por los grupúsculos porque si fuera cierto, San José, la capital costarricense estaría en estos momentos saturada y posiblemente al borde del colapso.
Bien hace don Jorge Capellán en denunciar estas “fake news” o noticias falsas para que el mundo se dé cuenta de qué pésimo material están hecho estos grupos.
Yo, conociendo bien a esos grupúsculos y sus falsos dirigentes de la extrema derecha, sé perfectamente por dónde van y cuál es su objetivo y no se desviarán nunca porque eso les ha redundado siempre en grandes ganancias que estarán a su disposición mientras ataquen sin piedad al gobierno Sandnista cuya única culpa es trabajar por el bien común de todos los nicaraguenses sin excepción, incluyendo a los que vomitan fuego y odio contra sus propio pueblo.
Cuando estos grupos huyeron a Costa Rica después de causar destrucción y muerte, ya iban con un solo pensamiento: apropiarse del botín que sus jefes en Nicaragua ya tienen preparado en ese país de antemano para mantener a sus grupitos mientras llega las hora de regresar a Nicaragua y continuar, como ya dijimos, su misión de destruir, destruir y destruir lo que el Frente Sandinista ha construido en favor del pueblo nicaraguense. Es decir, destruyeron lo que en parte, había sido construido para ellos. VALGAME DIOS.
Como hemos explicado con anterioridad, los seudo-dirigentes criollos mantienen en Costa Rica, en estas situaciones de crisis creadas por ellos mismo, un botín que debe ser repartido entre los grupitos que huyen y que son los que más violencia causaron durante el intento de golpe de estado del año pasado y otros que fueron capturados pero que, en su mayoría ya están en libertad, según los acuerdos alcanzados en la mesa de negociación entre el gobierno Sandinista y los grupitos de derecha.
Pues bien, parece que estos nuevos grupitos que se encuentran en Costa Rica aventajaron a sus maestros de la derecha recalcitrante, pues encontraron una nueva formula de obtener dinero para contiuar dándose la gran vida en San José y sus alrededores.
La formula es elemental y muy directa: aumentar en 55.000 las listas con el número de falsos exiliados en Costa Rica para que sus amos en Managua AUMENTEN LA CANTIDAD ECONOMICA DEL BOTIN. Asi de simple.
Se imagina el lector la cantidad de dinero que tienen que enviar los empresarios golpistas cada mes a Costa Rica con esos 55.000 falsos exiliados? Se imagina el lector cuánto recibirá mensualmente cada uno de estos falsos dirigentes? Se imagina el lector qué vida de “Pachanga” se llevarían estos falsos dirigentes?
Esta es, pues, señores, la historia de los falsos exiliados en Costa Rica y el GRAN NEGOCIO EN LO QUE VA DEL SIGLO 21.
Así es y así será.