Exposición "Nicaragua: Fotografía y Revolución" en el Parlamento Federal Alemán

Submitted bytortilla onMié, 21/06/2017 - 14:04

Consejo de Comunicación y Ciudadanía, 21 de junio 2017

Saludo de la Embajadora de Nicaragua en Alemania la Compañera Karla Luzette Beteta Brenes el día 22 de junio 2017 en ocasión de la exposición "Nicaragua: Fotografía y Revolución" de fotos tomadas por los reconocidos fotógrafos y documentalistas alemanes, Thomas Billhardt y Gabriele Senft en en la casa Marie Elisabeth Lüders Haus, un precioso edificio del Parlamento Federal Alemán, con el apoyo del Diputado de la Izquierda y amigo de Nicaragua, Wolfgang Gehrcke.

"Honorable Diputado, Wolfgang Gehrcke y entrañable amigo de nuestra bella Nicaragua, estimados y estimadas Parlamentarios, queridos Thomas y Gabriele !

Querido Wolfang, es un inmenso honor para nuestro gobierno y nuestro pueblo dedicar  estas palabras en este hemiciclo, ante una audiencia selecta, a la que justamente perteneces por la decisión democrática del pueblo que apoya tu filosofía de vida y tus proyectos por construir un mundo mejor para los alemanes y para la humanidad.   Sentimos mucho afecto por el amigo Wolfgang, el hombre, el alemán, que se siente ciudadano del mundo como en realidad lo somos… por un hermano, que  con humildad y alegría, ha dedicado su vida a la mayor causa de amor sobre la tierra: la paz y  la justicia.

Desde nuestra idiosincrasia natal, sentimiento y visión humanista de la vida, no podemos hablar dentro de los cánones formales, sobre una persona que a más de 9,000 kilómetros de distancia, idioma y cultura diferente, fue capaz de empatar, identificarse y enamorarse -como lo estamos l@s nicaragüenses- de nuestra revolucionaria, heroica, volcánica, lacustre y bella patria, que aunque pequeña como diría Rubén Darío, “…, uno grande la sueña”.

La hospitalidad nicaragüense, lo sabes querido Wolfang, trasciende a la amabilidad formal y educada; a la simple cortesía de brindarte hospedaje u ofrecerte  una cena. Nuestro concepto está ligado a nuestra visión de ser parte de una casa común. Creemos en la humanidad y por eso - hermano germano  -  así como abrimos las puertas de nuestras casas, abrimos la puertas de nuestro corazón. Es ahí donde te encuentras en Nicaragua. Pudimos auscultar tus principios y la pasión irrenunciable e incontrolable, por la creación de un mundo ponderado bajo el dogma de que “La Paz y el desarrollo de un pueblo son inseparables” y de que esa afirmación concluyente, es aplicable tanto a lo interno de los  países y como en las relaciones internacionales.

Este pensamiento, doctrinariamente lógico y sencillo, esgrimido por el Diputado Gehrcke, se  refleja explícita e implícitamente en las doctrinas políticas,  en las cartas de las organizaciones internacionales, de la misma forma que, la han incorporado las religiones. Esa conciencia y nivel de coincidencia universal  nos genera una esperanza de que ese dogma no quedará como un grito en el desierto. Especialmente, porque  sabemos las soluciones y que para la aplicación de las mismas sólo hace falta compartir -como comparte nuestro gobierno y pueblo- criterios que nos unan en la misión común de que el mundo no necesita guerras, sino paz, repartición justa de los recursos, conocimiento, riqueza y poder, garantizados por el derecho internacional.

Como dices Wolfang, los tiempos han cambiado en nuestro país – pero sólo para mejor - porque nuestro gobierno dirigido por el Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Rosario Murillo, ha enfrentado con éxito los desafíos. En Nicaragua hemos optado por la paz y rechazamos la cultura de la guerra. Hemos obtenido el reconocimiento interno e internacional en reducción de la pobreza, generación de empleos, programas sociales, estabilidad macroeconómica, contamos como uno de los países más seguros del hemisferio occidental y un modelo de alianzas, diálogo y consenso ejemplar para toda la región.

Querido Wolfang,  te damos gracias por tus compromisos, por tus recuerdos felices de contribuir con nuestra lucha y con la aspiración de los países en desarrollo por erradicar la injusticia y la pobreza; por un mundo en igualdad y equidad; por  relaciones internacionales fundadas en la cooperación, solidaridad y reciprocidad de los pueblos; por un mundo para tod@s, sin discriminación y sin exclusiones. Gracias… por tus huellas solidarias de encuentro en las filas indias de la Nicaragua mestiza, de Sandino y de Darío.

Hoy  inauguramos conjuntamente, la exposición de Arte Fotográfico "Nicaragua; Fotografía y Revolución”,  de los reconocidos artistas de la lente Thomas Billhardt (Nicaragua, 1979) y Gabriele Senft (Nicaragua, 2009), dos crónicas de una misma historia; dos capítulos de nuestra era contemporánea, unidos en lenguaje gráfico.  Si una imagen dice más que mil palabras, la crónica fotográfica puede narrar la historia de una vida, de un pueblo o de una nación.

El visor, precedido del iris acucioso y crítico del maestro  Thomas Billhardt nos  invita  a recorrer la venas abiertas del drama de la historia vivida por nuestro pueblo y su lucha por romper las cadenas de la opresión. Nos sumerge en  un viaje de reflexión sobre el alto precio por alcanzar la paz y recuperar la dignidad y su importancia para el desarrollo de un pueblo que desde el descubrimiento de América luchó por su liberación hasta que el amanecer dejó de ser una tentación.

Las obras del prisma de Billhardt  irradian esa voluntad firme y heroica de l@s nicaragüenses por romper las cadenas, determinación impulsada por el magma tectónico que fluye por sus venas. Esto se evidencia claramente  en la imagen del joven que como un cachorro con mirada recelosa de "no te acerques" y pecho al descubierto, abraza  firme el cuerpo desnudo de su hijo, confiado únicamente en la fuerza de sus brazos fibrosos y en la bandera libertaria e insobornable que sobre su cabeza ondea y le cobija.

Nos conmueve la foto del niño que saborea sobre la vieja banca  la escasa comida que la miseria y la guerra le permiten ingerir. Percibimos con dolor la inocencia de los niños que practican para la guerra pensando quizás que será necesario continuar la lucha, o  la iglesia derruida por los bombardeos.  La familia que a lomo de bestias infieren un  éxodo  oprime nuestro corazón por la enorme tragedia. Sus fotos nos permiten imaginar la sangre bendita derramada por nuestros héroes y mártires y sentir los rostros húmedos por las lágrimas de las madres de nuestros mejores hijos (a), que dieron su vida para que podamos en estos nuevos tiempos vivir en paz y en victorias.

Pero Thomas Billhardt, es fiel a la realidad - realismo mágico pero realidad al fin. El cronista capta en perfecta armonía de la realidad escénica     -que aún dentro de las angustias de las luchas libertarias-  el amor asoma como un canto de vida y esperanza. Así lo testimonia en la escena del combatiente sonriente, declarando su amor a la novia quien con optimismo le da la promesa de esperarlo; o el joven guerrillero, que leyendo cultiva la conciencia de su lucha.

Por su parte la excelente cronista gráfica  Gabriele Senft, de rostro dulce pero de firme carácter; contestaria acérrima de la cultura de la guerra y las desigualdades establecidas,  dirige su lente sin olvidar el proceso histórico que hemos vivido, a la Nicaragua actual, que mantiene su espíritu revolucionario y libertario, pero predominantemente lírico, romántico y poético que goza de paz y día a día conquista nuevas victorias. Gabriele hace énfasis en la Nicaragua con rostro de mujer.

Así se patentiza en su obra de indiscutible calidad artística, en la que graba para la posteridad niños en sus clases de guitarra con la fe de poder  cantar al amor en libertad; a niñas sonrientes en uniforme escolar, conscientes que su educación es base fundamental para conquistar su igualdad social.  

Gabriele imprime a la mujer nicaragüense,  inspirada, revolucionaria, segura de su futuro, firme en sus convicciones; a la mujer integrada en la artesanía de nuestro ancestros, como en el ejercicio de la autoridad pública. Nos muestra a la mujer como energía motriz de la unidad familiar que viaja sobre ruedas y avanza sin descanso.

Impresionante y reveladora su obra de la niña sobre los hombros de su madre, ambas con el porte imponente, sin temor alguno, de miradas desafiantes, rostros erguidos hacia el cenit, hacia un horizonte en las alturas donde el cóndor abate sus alas sin confundirse en el bosque. La foto de la niña que asoma a la puerta con su ojos negros, luminosos y abiertos y el esbozo de una sonrisa de Mona Lisa deja al descubierto la seguridad de vivir una historia feliz en una Nicaragua gobernada por el amor y la esperanza.
 
Thomas y Gabriele, gracias por la grandeza de su arte y por ser cronistas fieles de nuestra historia y de los momentos de gloria de un pueblo que día a día va alcanzando sus victorias.  Para ambos la gratitud del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional por haber dedicado un espacio de su vida creativa a la tierra de Darío y de Sandino y por el amor que han demostrado por nuestro pueblo. Que viva el arte y la cultura, por la paz y por la vida; querido amigo y Diputado Wolfgang, que podamos seguir construyendo puentes en nuestras relaciones y dando pasos de encuentro entre nuestros pueblos, nuestras culturas y  nuestras naciones."