Nicaragua en la 207ª Sesión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO

Submitted bytortilla onMar, 15/10/2019 - 17:56

DISCURSO DE LA EMBAJADORA SYLVIA MIRANDA REPRESENTANTE DE NICARAGUA
ANTE LA UNESCO EN LA 207º SESIÓN DEL CONSEJO EJECUTIVO

Martes, 15 de octubre de 2019

Señor Presidente, distinguidos delegados,
En nombre del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, reciben un fraterno saludo del Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Vice Presidenta Compañera Rosario Murillo Zambrana.

La UNESCO tiene un compromiso con la humanidad y cuenta con herramientas necesarias para contribuir a sociedades más justas y equitativas, donde la educación, la cultura, las ciencias y la comunicación, estén al servicio de la humanidad.
El Gobierno de Nicaragua tiene como eje fundamental el bienestar de todas las familias nicaragüenses y para ello ha llevado a cabo políticas económicas y sociales que han reducido la pobreza, la pobreza extrema y la desigualdad.

La primera medida adoptada por el Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra el primer día de su ascensión al cargo, el 10 de enero de 2007, fue la restitución de los derechos constitucionales de las familias nicaragüenses a la salud y educación universales y gratuitas.

Es así que, desde entonces en el sistema público de salud de Nicaragua, las familias nicaragüenses reciben de manera totalmente gratuita, atención médica, cobertura universal de vacunación, exámenes y medios de diagnóstico de alta tecnología, así como medicamentos y tratamiento médico, aun cuando esto implique el uso de equipos especializados para tratar enfermedades tan sensibles como el cáncer.

Señor Presidente:

Como parte de un derecho humano fundamental, la Educación es clave para abordar los desafíos de la inclusión y la equidad a través de la democratización de la enseñanza.

Nicaragua apoya el compromiso de la UNESCO y su liderazgo en la implementación de la Agenda Educativa 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluyendo la educación de calidad.

Desde el 2007 inicia el proceso de restitución del Derecho a la educación gratuita y de calidad en las escuelas públicas, incentivando al ingreso a clases a los niños, niñas, adolescentes y juventud en las distintas modalidades de estudio, incrementado la matrícula escolar de 1,627.661 estudiantes en el año 2007 a 1,813,244 en el año 2018.

La aprobación escolar va creciendo del 90.8% en el año 2007 a 95.4% en el año 2018, mostrando un incremento del 4.6%.

Un tema destacado para el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional ha sido, además, la restitución de los derechos históricos de las comunidades indígenas y afrodescendientes, en particular de la Costa Caribe, a sus tierras ancestrales, lo que se expresa con el proceso de delimitación y titulación de 23 territorios indígenas, con una extensión de más de 37.8 mil kilómetros cuadrados, lo que representa más del 31% del territorio nacional y 55% del territorio de la Costa Caribe nicaragüense. En estos territorios viven 314 Comunidades conformadas por más de 35 mil familias, es decir más de 200 mil personas.

En materia de brecha de género, los logros obtenidos por Nicaragua a partir del año 2007 han sido ampliamente reconocidos internacionalmente. En el Índice de Brecha de Género del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, en el 2007 Nicaragua ocupó el lugar 90 mientras en el 2018 se ubicó en el quinto lugar delante de todos los países europeos, salvo Islandia, Finlandia, Suecia y Noruega, delante de todos los países en desarrollo del mundo y todos los países de América Latina y el Caribe. Esto producto de voluntad política y que desencadenó el protagonismo de la mujer nicaragüense en la política, la economía, el emprendedurismo y la aprobación de leyes para proteger la vida y la salud de las mujeres.

El Gobierno de Nicaragua está propulsando un nuevo Programa de Universidad para la Paz, con el objetivo de promover innovaciones culturales y sociales, transformar los paradigmas para poner en marcha estrategias y acciones que favorezcan una cultura de diálogo, reconciliación, seguridad, trabajo y paz como base fundamental para el desarrollo de nuestro país.

Señor Presidente:

El cambio climático ya está afectando a las personas, los ecosistemas y los medios de vida en todo el mundo. Los problemas relacionados a la crisis climática mundial actual nos obligan a tomar medidas urgentes, inmediatas y radicales para evitar un aumento de la temperatura promedio mundial mayor a 1.5ºC a finales de siglo.

Limitar el calentamiento a 1.5 °C es indispensable para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, también para poder cumplir con las metas de la Convención de Desertización y la Convención de la Biodiversidad.

Nicaragua a pesar de emitir apenas el 0.008% del total de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y asume su responsabilidad verde al  tomar medidas para disminuir más nuestras emisiones.

Nicaragua ya ha definido una Política Nacional de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático con esfuerzos concretos en reducir en los sectores más importantes como el uso del suelo y la energía.

En cuanto al uso de la tierra, se están impulsando dos grandes programas de reforestación y recuperación de bosques tal es el caso del programa ENDE-REED+ “PROGRAMA DE REDUCCIÓN DE EMISIONES PARA EL COMBATE AL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA POBREZA EN LA COSTA CARIBE, RESERVA DE BIOSFERA BOSAWAS Y RESERVA BIOLÓGICA INDIO MAÍZ” (ERPD por sus siglas en inglés), para el periodo 2020-2024. Su objetivo es reducir 11 millones de toneladas de Dióxido de Carbono (CO2) provenientes de la deforestación y degradación forestal de los bosques, conservando la biodiversidad y contribuyendo a la reducción de la pobreza. También en un respeto de la cultura de los pueblos originarios y afro descendientes.

Con el Proyecto BIOCLIMA Nicaragua abordará en forma directa el problema de la deforestación y la degradación de los bosques en el país, con una inversión de US$ 110 millones para trabajar a favor de la conservación de la Reserva de biósfera Bosawás, Indio Maíz, en los bosques de Pinares y el Corredor Seco, aplicando todas las formas de reforestación con un enfoque integral de paisaje que incluiría regeneración natural, reforestación de cuencas altas, forestería comunitaria en pueblos indígenas, sistemas agroforestales y silvopastoriles, plantaciones con manejo de reservas forestales. Garantizando con esto Mitigación, Adaptación, ingresos económicos para la población y reducción de pobreza.

En cuanto a energía, Nicaragua está cambiando su matriz energética de energía con combustibles fósiles a energía renovable. Hemos pasado de producir el 24% de energía renovable en el 2007 a producir cerca del 62% de energía renovable en 2018 y nuestra meta es llegar a tener que usar energía fósil únicamente como reserva para casos de emergencia.

Todo lo anterior, sumado a los programas sociales y las políticas redistributivas enfocadas en los sectores más vulnerables de la sociedad nicaragüense, se han visto reflejados en la reducción de la pobreza y la desigualdad con respeto para la Madre Tierra.

Señor Presidente:

Nicaragua es un pueblo amante de la paz, un pueblo que lucha día a día para consolidar un sistema de paz y progreso para la persona humana. El pueblo de Nicaragua se destaca en valores y costumbres en términos de fe, esperanza y solidaridad, generando conciencia de derechos, de respeto y de democracia en el protagonismo activo de mujeres, hombres, juventud y familias en todas las expresiones y espacios políticos, sociales, económicos y culturales a través de una profunda y arraigada cultura de paz.

Los esfuerzos del pueblo nicaragüense para consolidar la paz se reflejan en la formación de 7,462 Comisiones de Reconciliación, Justicia y Paz en todo el país a nivel departamental, municipal y distrital que se esfuerzan en promover una cultura de dignidad, respeto, no violencia, reconciliación y paz.

¡Gracias, Señor Presidente!