La madre tierra nos ha articulado en un solo ser

Submitted bytortilla onMar, 12/11/2019 - 15:52

Jeremy Cerna, 12 de noviembre 2019

 

El deber de todo revolucionario y de la izquierda revolucionaria es actuar coherente con los ideales antiimperialistas y anticolonialistas de los procesos emancipatorios de nuestros héroes y mártires, de nuestros pueblos ancestrales. La madre tierra nos ha articulado en un solo ser, a través de sus venas y arterias. Por tanto, también, ella nos ha provisto de un solo sentir, al ser un solo pueblo.

 

El golpe de estado en Bolivia contra el gobierno presidido por el compañero Evo Morales Ayma es un golpe contra todos los pueblos de nuestra América, Latinoamericana y Caribeña. Ese golpe no es más que la muestra fehaciente de la continuidad de las políticas imperiales y colonialistas de las potencias europeas y norteamericanas. Los imperios nuevamente tratan de esclavizarnos, otra vez los imperios procuran cometer genocidio contra nuestros pueblos originarios. Si en tiempos pasados enmascararon sus asesinatos atroces, sus violaciones, robo de nuestros recursos, etc. con la cruz y la “civilización”, ahora lo enmascaran con palabras vacías como “justicia y democracia” en el entendido de la burguesía (El microcosmo del odio).

 

El imperialismo (clasista, fascista y racista por definición propia) no ha tomado en cuenta que ahora las profecías se han cumplido, somos millones y estamos dispuestos a todo por conservar nuestra libertades, nuestras conquistas, nuestra unidad. Si bien es cierto el golpe de estado en Bolivia nos ha dolido, pero ante el dolor la fortaleza, la resistencia. El golpe duele, pero no nos derrumba sabremos rearticularnos y alcanzar nuevas victorias.


 

Hubo un golpe en Bolivia

 

Hubo un golpe en Bolivia,

de insensatos que golpean el agua

sin darse cuenta de su capacidad de bordear al agresor.

 

Hubo un golpe en Bolivia,

calcinando al aire con fuego, llego el invasor…

El mismo aire consumió al fuego.

 

Hubo un golpe de estado en Bolivia,

han incendiado las casas del indio, del humilde, del pueblo

sin darse cuenta de que el incendio mismo hizo arder la llama de millones de corazones.

 

Hubo un golpe de estado en Bolivia

y la madre tierra lo sabe,

se mueve el infinito espacio de su cuerpo y sacude al agresor.

 

Hubo un golpe en Bolivia

y no ha pasado desapercibido

porque el agua, el viento, el fuego y la madre tierra lloran por sus hijos,

gritan al mundo…

 

No estamos solos, somos millones

ataviados con ponchos, plumas.

Somos millones acumulando la rabia

para, si es necesario, regresar a la tierra

a ser maíz, hoja de coca, semilla de cacao, tierra misma,

un solo amor, una misma lucha

y sí se debe morir será siendo libres,

sin dejar rastro alguno del invasor.

 

Jeremy Cerna

Berlín, Alemania (12 de noviembre 2019)