Los revolucionarios no se rinden – Homenaje a Pepe Loco

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Jeremy Cerna, 20 de mayo 2020

 

José Alexander Estrada Fonseca su propio apodo lo dice todo, Pepe Loco. Él era pequeño, de contextura física un poco robusta. Hablaba mucho, le gustaban los excesos de la vida. Él era capaz de capturar la luna y apropiarse del sol, todo se podía esperar de él, menos la traición y la deslealtad. Y así lo demostró en las horas más difíciles cuando se puso al frente de las situaciones que parecían adversas. Pepe se bañó de optimismo para decir que no se podía permitir ni el más leve parpadeo en función de preservar la paz y entonces en el municipio de Ciudad Sandino en el 2018 no hubo ni un solo tranque. (Radio La Primerísima, Pepe, Héroe de la Paz, 19.05.2019)
 

Todas las coordinaciones posibles fueron efectuadas y es así que a través de este loco se reactivaron los santos y señas necesarios, utilizados en los tiempos insurreccionales, para restablecer la tranquilidad. Combatientes y Colaboradores Históricos asumieron su rol revolucionario integrándose a las diferentes tareas que el momento ameritaba (inteligencia, contra inteligencia, voluntarios en la restitución de la paz, etc.).


La lealtad lo enaltecía más allá de su altura física

 

Mi papá creció con él en Ciudad Sandino antes llamado Open 3 y desde muy jóvenes se integraron a la lucha revolucionaria, junto con mi mamá. Pepe y mi mamá eran capaces de sostener las discusiones más acaloradas con las palabras más soeces llenas de amor a sus convicciones, era la dialéctica popular. Pepe era mi tío, no por afinidad de sangre, sino porque así me enseñaron a llamarle a los / las compañeros y compañeras que compartieron la lucha revolucionaria, una señal de respeto, así que Pepe, era mi tío Pepe.

 

Tengo muchos recuerdos de él, su jocosos comentarios, su forma de hablar realista y soñadora. Nunca rehuyó una conversación, ni mucho menos el auxiliar a sus amigos. Fue capaz de decir lo más duro a los amigos y al mismo tiempo lo más amoroso, sin caer en la cursilería. Su lealtad al FSLN era encomiable, fue su mayor amor. Fue el coordinador del Sandinismo Histórico en Ciudad Sandino y se lo mereció a pulso, la duda nunca lo alcanzó.

 

Los revolucionarios no se rinden

 

Así era Pepe, Pepe Loco. Sus historias entre los sueños y la realidad, entre lo vivencial y lo revolucionario porque para él todo era parte de la revolución del proletariado. Él era capaz de interpretar la teoría marxista, adecuarla al contexto, utilizando los ejemplos más simples, entre vulgaridades y chistes, ahí iba el mensaje, la sabiduría popular, la praxis revolucionaria, el se alimento de las masas y las masas no alimentamos de él.

 

En enero del 2019 tuve la oportunidad de conversar nuevamente con mi tío y recuerdo que el me mencionó que si tenía que morir, lo haría tranquilo porque sus sueños se habían hecho realidad: la revolución por la que él y sus compañeros lucharon estaba más viva que nunca. Sin saberlo los golpistas-terroristas (2018) habían avivado la llama en la juventud y él, junto a sus compañeros y compañeras, pudieron transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones de Sandinistas en un curso intensivo teórico-practico al vencer el intento violento de golpe de estado.

 

Así que Pepe, se acurruco en sus sueños y mientras reía con sobriedad aconsejaba, hablaba una y otra vez de la lealtad del ser humano, del hombre nuevo, de los amigos de antaño, de los juegos de Handball de su juventud (con pelota de tenis), de sus escapadas a Xiloa. Hablaba de las luchas y carencias, donde la sal para el mango era el bien más preciado para compartirse con amigos. Hablaba del plato de comida y el vaso de fresco que rotaba entre los compañeros convertidos en hermanos. Y me decía “cuida a tu papa y a tu mama yo los conozco desde chavalos y ellos me conocen a mí, por eso estoy aquí porque sé más que amigos somos familia, Vladimir…”. Y continuaba hablando… Era una especie de despedida sin querer serlo.

 

Si Pepe Loco nació un 6 de abril del 1961 y murió un 18 de mayo de 2019 no fue por casualidad, fue porque su convicción revolucionaria, su lealtad al FSLN, al Comandante Daniel Ortega lo mantenían en pie de lucha. Él se despidió de este plano de vida el día en que los revolucionarios conmemoramos el nacimiento de nuestro General Augusto Sandino como mensaje de la fertilidad de nuestros campos, de nuestras luchas y luchadores: Pepe Loco no se rindió ante la muerte, porque los revolucionarios no se rinden, sino que la muerte viéndose derrotada le cedió un espacio para que Pepe descansará entre los inmortales.

 

¡Patria Libre o Morir!

Jeremy Cerna

Berlín, Alemania

20 de mayo 2020