Se realizó el primer trasplante renal en un paciente pediátrico dentro de un sistema de salud de acceso gratuito en esta Nicaragua cristiana, socialista, solidaria, llena de amor, de paz, con dignidad y soberanía, lo que se concreta en la realización de un procedimiento médico de alta complejidad que amplía la capacidad de atención especializada y establece un precedente en el tratamiento de enfermedades renales en nuestra niñez, representando un avance en la cobertura de servicios que ahora incorporan intervenciones que anteriormente requerían ser atendidas fuera del país o en sistemas con altos costos, lo que pone este hecho como una referencia en la revolución del sistema médico nacional.