Desde que el Buen Gobierno Sandinista inició en 2007 la segunda etapa de la Revolución, llamar “compañera” o “compañero” a otra persona fue tomando un lugar especial en el lenguaje cotidiano de las instituciones y en la relación con las familias, mientras la Copresidenta, Compañera Rosario Murillo, ha mantenido ese trato en sus comunicaciones y ella misma se identifica desde esa cercanía, como parte de una práctica que no reserva la palabra únicamente para los demás, sino que también la hace suya en la manera en que se presenta ante el pueblo.