Los fatólogos
Muchas veces nos enredamos la vida porque queremos y nos metemos en problemas que bien pudimos haber evitado. Cuando esto ocurre terminamos preguntándonos y por qué me sucede esto a mí y para colmo le echamos la culpa a Dios de errores en nuestras vidas que generalmente tienen un factor común; la mala sombra a la que nos arrimamos o simplemente las malas amistades que tenemos cerca y que para colmo son tan negativas y pesimistas que cuando se desmayan en vez de volver en sí vuelven en no.




