Como viene haciendo desde hace ya 19 años, Nicaragua afronta también 2027 con un presupuesto que sitúa en el centro la lucha contra la pobreza y una concepción del desarrollo y la modernización del País, que se impulsa mediante políticas sociales e inversiones públicas. La decisión de destinar una parte considerable de los recursos públicos a las prioridades sociales constituye el aspecto más significativo del proyecto presupuestario. En 2027, el 64,7 % del gasto previsto, equivalente a unos 108.849,9 millones de córdobas, se destinará a programas e intervenciones con esta finalidad, proponiendo, por tanto, un modelo de planificación en el que la dimensión social ocupa un lugar central, constituyendo uno de los principales ejes de intervención.