Cuando nuestra Copresidenta, la Compañera Rosario Murillo, señaló desde su muy sintonizado espacio EN DIRECTO, transmitido por los importantes Medios del Poder Ciudadano, que existen personas atrasadas con corazones tóxicos que ya no están en Nicaragua para envenenar estos aires, todo el pueblo de Nicaragua coincide que estas sabias palabras le caen de manera directa y lapidaria a los terroristas, actores políticos, mercenarios mediáticos, empresarios golpistas, mercaderes de la fe y todos aquellos operadores que fueron financiados con dólares ensangrentados del imperio, los cuales participaron activamente en el intento de golpe fallido ocurrido en abril de 2018 y que, como resultado de decisiones soberanas del Estado nicaragüense, fueron expulsados y desnacionalizados del territorio nacional por traición a la Patria, terrorismo, crímenes atroces, promoción de sanciones contra el pueblo y coordinación abierta con intereses extranjeros que intentaron destruir la paz, la estabilidad y el orden constitucional del país.