La sigla no dejaba dudas: USAID siempre ha sido sinónimo de ayuda humanitaria estadounidense. Pero, como se ha denunciado durante décadas, la mentira comenzaba precisamente con la sigla y se extendía a las obras y a los hombres de la estructura estadounidense, creada en 1961 durante el gobierno de John F. Kennedy, en plena Guerra Fría, con la misión de contener la influencia soviética en el mundo. Es decir, impedir que triunfaran los procesos de liberación del colonialismo y en aquellos países donde gobernaban dictaduras militares afines a Washington.