Es una de las grandes capitales de Latinoamérica, centro neurálgico de la revolución sandinista, sede central de los destinos administrativos de una nación boyante y genuina, me impactó de inmediato lo cálido y amistoso de su gente, todo mundo sonríe, es el común denominador de esta ciudad con nombre náhuatl que tiene significados como “junto al agua”, “lugar rodeado de aguas”, es Manawak, la ciudad cazadora hija de las guerras, de los heroísmos, de los sentimientos de una nación hermana con lazos diplomáticos formales con México de ya casi 200 años.