La bandera azul y blanco no se rinde: es del pueblo, no de los traidores
La bandera azul y blanco es más que un símbolo. Es la madre de la patria, el manto que nos cobija y nos identifica como nicaragüenses. Cuando flamea en lo alto, nos recuerda quiénes somos y hacia dónde vamos. No es un adorno, no es una tela cualquiera, es el alma de un pueblo hecho color y forma.




