El 20 de septiembre la compañía naviera Haijie Shipping Company inauguró el proyecto ártico chino, denominado China-Europe Arctic Express. Se trata de una conexión de buques portacontenedores entre el Lejano Oriente y Europa, a lo largo de una ruta comercial que atraviesa el Océano Glacial Ártico en lugar del Océano Índico. La ruta reduce a la mitad los tiempos (18 días en lugar de 28 a través de Suez) y los costos de entrega de mercancías respecto a las autopistas marítimas que pasan por el Océano Índico y llegan hasta el Mediterráneo. Además la ruta evita el mar Rojo y el Canal de Suez, constantemente bajo la amenaza de la piratería. Una ruta segura reduce fuertemente los fuertes costos del seguro, además que de los costos gestiónales.