La exitosa segunda Cumbre Rusia-África del 27 y 28 de julio, representa un extraordinario avance en el desarrollo de un nuevo orden mundial libre del dominio de los poderes imperialistas occidentales. Delegaciones de 49 países africanos participaron en la cumbre, entre ellos diecisiete jefes de Estado. Adoptaron una declaración final de 74 puntos sobre prácticamente todas las áreas de cooperación, comercio y seguridad, con un preámbulo que aclara los principios fundamentales que deben de regir en las relaciones internacionales. La cumbre retomó la iniciativa del primer foro Rusia-África de 2019 para reafirmar los históricos lazos de hermandad resultado de la lucha común del Siglo 20 contra el colonialismo occidental.