Edwin Sánchez, 7 de septiembre 2017
I
Cuando Nicaragua suscribió con El Salvador y Honduras los Acuerdos que declaran el Golfo de Fonseca “Zona de Paz, Desarrollo Sostenible y Seguridad”, el trascendental paso no surgió del aire ni de un panegírico a los próceres del septiembre ístmico.
Si uno revisa la Historia Nacional, ninguna otra formación política en el poder ha canalizado más energías por la integración de Centroamérica que el Frente Sandinista. Pero para lograr hacerlo a una escala mayor, antes debió demostrarlo en el suelo natal.